lunes, 1 de junio de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIV)

 


BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIV)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Orcas, orcos, orques, ¿Qué debemos hacer con la liebre europea? Ya conocieron que este mamífero orejón y saltarín es considerado como una especie exótica invasora que, según el Plan de Acción Nacional sobre las Especies Exóticas Invasoras en el Perú 2022-2026, “es toda especie exótica que sobrevive, se reproduce, establece y dispersa con éxito en la nueva región geográfica, amenazando ecosistemas, especies y hábitats, salud pública o actividades productivas. Se apodera de nichos ecológicos ya ocupados por las especies nativas, desplazándolas. (…) Son especies cuya introducción y/o diseminación fuera de su distribución natural, pasada o presente, constituye una amenaza para la diversidad biológica, la salud humana y el desarrollo sostenible”.

 


Esta definición le cae “a pelo” a la liebre europea, aunque su impacto más reconocido, según el mencionado Plan “es a nivel de pérdidas económicas en cultivos y ser huésped de parásitos”.

 

Asimismo, el Plan menciona que “una vez detectado el ingreso o establecimiento de una especie exótica invasora, se deben adoptar medidas efectivas para el control, la contención o la erradicación, a fin de mitigar los efectos perjudiciales (…). Las técnicas utilizadas para estos fines deben ser inocuas para los seres humanos y el ambiente. Para estos fines, deben adoptarse medidas de mitigación en la etapa más temprana posible de la invasión”. Creo que ya se nos pasó el tren. Y para la mitigación o control es “esencial contar con un mecanismo integrado de monitoreo que permita actuar de manera oportuna y eficaz”. Creo también que estamos algo retrasados en estos puntos para el caso de la liebre europea.

 

Entonces, ¿qué hacemos? Si bien el Plan lista a 134 especies de especies exóticas invasoras, entre aves, mamíferos, plantas, hongos, reptiles, insectos, moluscos, algas y anfibios, creo que la liebre europea es la que más (por ahora) debería preocuparnos por los daños económicos que está ocasionando.

 

Entonces, ¿qué hacer con la liebre? ¿Llegó el momento de desempolvar la ley y aplicar la cacería deportiva como medida desesperada? ¿Ya deberíamos pensar en aprovechar y promover el uso de su carne y piel? Me parece que en este tema aún hay mucho por discutir y sobre todo por actuar. ¿Nuestra gastronomía, por ejemplo, podría incorporar a la liebre como parte de su menú?


 

Las aves les temen más a las mujeres que a los hombres

 

Orcas, orcos, orques, mis colegas feministas y luchonas de la República Checa me mandaron un correo para casi obligarme, bajo amenaza, a leer un artículo, de febrero 2026, publicado en la revista "People and Nature", que expone los resultados de un estudio realizado por la Universidad Checa de Agricultura de Praga, que sustenta que las aves urbanas parecerían huir más de las mujeres que de los hombres. ¡Habrase visto!

 


Un equipo de investigadores observó cómo reaccionaban las aves ante la presencia de peatones. Para ello formó cuatro parejas de observadores, cada una compuesta por un hombre y una mujer de estatura y vestimenta similares. Los ornitólogos se acercaron a cada ave a la misma velocidad, manteniendo contacto visual.

 

Entre abril y julio de 2023, se logró observar 2701 reacciones de 37 especies de aves en siete ciudades de la República Checa, Alemania, Francia, España y Polonia. Entre las aves estudiadas se encontraban palomas, urracas, mirlos y cuervos. Se pudo medir la distancia de huida, es decir, la distancia a la que las personas podían acercarse antes de que el animal se retirara. Mis colegas me dicen que, en ecología del comportamiento, este es un indicador común del nivel de vigilancia de los animales cuando se sienten amenazados.

 

¿Cuál fue el resultado? en promedio, los hombres habrían logrado acercarse aproximadamente un metro más a las aves que las mujeres; y, además, no se observó diferencias significativas entre los distintos países ni entre las especies de aves.

 


El estudio tuvo en cuenta factores que podrían haber sesgado los resultados, como la distancia inicial, el tamaño de la bandada, el sexo del ave, el uso del espacio circundante, la cobertura vegetal y el parentesco entre las especies.

 

Además, las mujeres del equipo no recopilaron datos durante su menstruación, ya que las moléculas de olor presentes en su cuerpo podrían haber alterado los resultados.

Sin embargo, el estudio no investigó por qué los animales se comportaron de esta manera. El equipo de investigación sugirió posibles razones: diferencias en la forma de andar, la complexión o el olor corporal, independientemente del sexo. Se sugiere que los machos serían más tolerantes al riesgo. ¿por qué? No lo dicen.

 

No sé cómo así decidieron hacer esta investigación. Seguro algunos dirán que es un estudio machista, feminista, no inclusivo, opresor o algo por el estilo. Sea lo que sea, la observación de aves es una excelente actividad para relajarse, aprender, disfrutar de la naturaleza y entender por qué debemos cuidar lo que aún queda.

 

¡Adiós a los hipopótamos!

 

De reojo, estuve atento al caso de los hipopótamos en Colombia. Por un lado, muchos aplaudían la intención del gobierno colombiano de buscar frenar el avance de esta especie exótica invasora; y por el otro, se escucha (aún) el grito de ciudadanos que apelan a “salvar” a estos mamíferos de los humanos que quieren mandar a algunos de ellos al más allá. Recordemos: los cuatro hipopótamos que llevó a Colombia, en los años 80, el narcotraficante Pablo Escobar se han convertido en una numerosa manada invasora. Según el censo del Ministerio de Ambiente cafetero, en el 2022 había al menos 169 “hipos”.

 


Sin una política de control de la población, se estima que para el 2030 llegarían a ser más de 500 y en 2035 superarían los mil ejemplares. La ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez, anunció que se buscaría reducir la población de hipopótamos con la eutanasia de 80 individuos; y con la traslocación (o sea, llevar los hipos a zoológicos y santuarios en otros países).

 

Indicó también que el crecimiento descontrolado de su población es una amenaza. Estos megaherbívoros (cada uno pesa más de una tonelada), devoran la flora nativa que, en condiciones normales, es alimento de la fauna silvestre. También alteran el paisaje con sus pisadas y con las grandes cantidades de excremento que producen, contaminan el agua, afectan a las comunidades humanas y ponen en riesgo especies como el manatí y la tortuga de río. Su presencia se concentra en las riberas del río Magdalena. En África, de donde son originarios, tienen depredadores y sequías. En Colombia no tienen esos "controladores naturales" y viven y se reproducen sin problema. 

 

Miles de colochas y colochos salieron a gritar “Salvemos a los hipopótamos” pero otros miles de sus compatriotas los acusaron de incongruentes e hipócritas porque alegaban que ellos son los primeros que piden acabar con las serpientes porque son "peligrosas", con los sapos porque son "feos", con las lechuzas porque son "brujas" y con otros animales como las zarigüeyas.

 

Otros más conciliadores afirmarían que los “hipos” serían condenados por la vanidad y la estupidez del hombre que los trajo, la falta de previsión de muchas administraciones anteriores, la indiferencia general sobre el tema ambiental y reaccionar siempre recién cuando el problema ya es grave. Bueno, pero de que es un problema, lo es. Algo deben hacer los vecinos colombianos, ¿no? Sé que están buscando quién adopte a estos animalitos, pero eso, sin duda, no es suficiente.

 


Me dicen mis colegas colochos que la eutanasia de cada hipo costaría casi $50 millones de pesos colombianos (cerca de US$ 14 000). ¡Me anoto!

 

 


Junio 2026

 

lunes, 20 de abril de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIII)


Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

Orques, seguro muchos de ustedes conocen o han oído hablar del centro ceremonial de Pachacamac en Lima, ubicado en la costa árida peruana. Estos territorios están asociados a la cultura preincaica Ychsma ―que floreció durante el Período Intermedio Tardío (entre los años 1000 y 1470 d.C.)― y ofrecen una perspectiva única de las prácticas rituales sagradas de antiguas sociedades peruanas. En el 2005 se descubrió allí una tumba intacta de una familia Ychsma en el cementerio Max Uhle, lo que marcó el inicio de varias investigaciones en la zona. Tras ello, se ha encontrado ―en tumbas de algunas élites― tocados, adornados con plumas de colores brillantes, a través de los cuales exhibían su poder y estatus.

 

Recientemente, un estudio publicado en la revista Nature Communications revela cómo se adquiría estos vistosos ornamentos, hace más de 800 años, que incluían plumas de loros amazónicos silvestres capturados a cientos de kilómetros de distancia, en la Amazonía; y transportados vivos a través de los Andes. Lo interesante es que la adquisición de loros no tenía un fin alimenticio o para mascotismo, sino solo era para demostrar riqueza y prestigio. Lucir estos tocados tenía un profundo significado social y religioso para las sociedades indígenas de toda América.

 

Como se dijo, en el 2005, el arqueólogo japones, Izumi Shimada de la Universidad del Sur de Illinois, dirigió una excavación en Pachacamac que desenterró varios tocados ceremoniales. Las plumas no pertenecían a ninguna ave nativa de la región desértica, por lo que su presencia planteaba un misterio. La pregunta fue: ¿estos antiguos peruanos recolectaron plumas brillantes en la selva tropical, como algunos investigadores sugirieron en su momento, o transportaron aves vivas a través de los Andes?

 

Este último estudio logró identificar plumas de cuatro especies de loros amazónicos (Ara macao, A. ararauna, A. chloropterus y Amazona farinosa) que revelan también una alta diversidad genética, es decir, que las aves fueron extraídas de distintas poblaciones silvestres y que no fueron criadas en la zona para este fin. Fueron transportadas vivas a través de los Andes y mantenidas en la costa. Finalmente, el estudio identificó corredores transandinos específicos utilizados para este intercambio; y revela que existió una red comercial sofisticada y organizada, operada por los Ychsma.

 

Estos bravos peruanos desafiaron el regionalismo preincaico. Por último, los resultados expuestos permiten entender también, cómo fue parte del intercambio entre costa, sierra y selva, algo que se sabía, pero que no estaba probado del todo. ¡Visiten Pachacamac!

 

Nueva Zelanda nos da el ejemplo

Orcas, orcos, orques, ¿sabían que Nueva Zelanda lanzó el año 2016 el programa “Libre de Depredadores 2050”? Esta iniciativa gubernamental tiene como principal objetivo erradicar los depredadores invasores de la isla para el año 2050, tales como ratas, comadrejas y zarigüeyas; y con ello garantizar la supervivencia de las especies nativas amenazadas y en peligro de extinción.

 

La ubicación aislada de Nueva Zelanda en una isla permitió que su fauna nativa evolucionara sin una intensa presión por depredadores. Las aves no voladoras, como el kiwi y el kakapo, en particular, carecen de defensas efectivas contra depredadores. Sin embargo, la llegada de los colonos europeos alteró drásticamente la situación, pues introdujeron mamíferos carnívoros y oportunistas que comenzaron a multiplicarse rápidamente. Hoy en día, casi un tercio de las 252 especies de aves documentadas en Nueva Zelanda están en peligro de extinción o amenazadas. Desde el año 1800, 16 especies de aves se han extinguido.

 


Los neozelandeses están aplicando diversos métodos para el control de depredadores, desde la caza y el trampeo tradicionales hasta el uso de cebos envenenados mediante drones para llegar a zonas de difícil acceso. Un aspecto crucial es la colaboración de la población local. Propietarios privados, comunidades maoríes y voluntarios participan activamente. Incluso, se está colocando trampas en muchos jardines de Nueva Zelanda, se está plantando especies nativas y la gente dona o colabora como voluntaria directamente en el terreno para apoyar la lucha contra los depredadores.

 

Un logro clave de la iniciativa es la erradicación de especies invasoras en las islas más pequeñas. La isla Campbell es la mayor isla libre de ratas hasta la fecha, tras su erradicación en 2001. Alrededor de dos tercios de las islas más pequeñas de Nueva Zelanda se han librado de especies invasoras en las últimas décadas, lo que ha propiciado una importante recuperación de la avifauna y un aumento de la diversidad biológica. El objetivo intermedio de la iniciativa es lograr que todas las islas pequeñas de Nueva Zelanda estén libres de depredadores.

 


Pero el camino hacia una Nueva Zelanda libre de depredadores no está exento de polémica. El uso de cebos envenenados, en particular, provoca protestas recurrentes. Si bien el uso de estos cebos letales es efectivo, también supone un riesgo para otras especies animales. Además, el proyecto es una iniciativa costosa. El gobierno neozelandés se ha comprometido a financiarlo hasta 2050. Los costos anuales ascienden al equivalente de más de cuarenta millones de euros. ¿Y después? Hablaré con mis colegas maoríes a ver qué dicen y para identificar algunas prácticas para el Perú.

 

La liebre europea que nos conquista

 

Orcas, orques, orcos, ¿han escuchado hablar de la liebre europea? En el año 2013 escribí dos artículos donde explicaba por qué este mamífero, considerado como una especie exótica invasora, nos traería bastantes problemas. Creo no haberme equivocado. Fue introducida intencionalmente en Argentina y en el sur de Chile entre los años 1880 y 1930, probablemente para practicar la cacería deportiva; y en la actualidad, su presencia está registrada y documentada en todo el cono sur sudamericano, el altiplano compartido entre Perú y Bolivia, las áreas semidesérticas y las áreas irrigadas de la costa sur del Perú. Me dicen que ya está en Ica, a pocos kilómetros de Lima. Otros dicen que ya está en Ancash y más al norte.

 

Prefiere los hábitats abiertos, sin embargo, de la mano de su avance sin freno, la liebre ha demostrado que tiene una notable capacidad de adaptarse a nuevos hábitats y oferta alimenticia para seguir avanzando. Las tierras altas de la Puna y los valles costeros, al parecer, favorecen su dispersión. Los bosques amazónicos y los bosques montanos serían una barrera geográfica para las liebres. Su presencia en Tacna y Arequipa fue reportada por primera vez en el 2002. Seguidamente fue vista en los alrededores del lago Titicaca y en la puna sur del Cuzco. En algunas comunidades de Tacna y de Puno ya se ha reportado daños considerables en los cultivos por su presencia. La liebre es una especie oportunista que utiliza una amplia gama de ecosistemas y que se alimenta básicamente de gramíneas (maíz, arroz, avena, centeno) y otros cultivos agrícolas.

 

Su presencia no deseada ocasiona problemas, como la competencia con especies nativas y con el ganado doméstico y la modificación en la composición de algunos ecosistemas. Su presencia podría alterar el ciclo de nutrientes, ocasionar la pérdida de la productividad vegetal y ser una amenaza a la diversidad biológica local. Tiene dos rutas principales de dispersión; una por la puna y la otra a lo largo de los valles de las vertientes occidentales (valles costeros) y de la costa. No ocupan áreas rocosas o escarpadas.

 

Este orejón tiene varias cualidades que lo hacen altamente exitoso: son grandes, robustas, rápidas, son nocturnas y casi no tienen depredadores naturales. Los pumas, las águilas moras u otros controladores biológicos no la tienen en su menú, salvo contadas excepciones. Estos depredadores no han “crecido” junto a las liebres en estos dominios. Sea como sea, llegó el momento de hacer algo, antes de que las veamos saltando rumbo a Tumbes.

 

¡Ya vengo con la segunda parte!

 

Abril 2026


miércoles, 18 de marzo de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXII)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Como comenté en el post anterior, las tortugas gigantes que habitaron por última vez la isla Floreana, en las Galápagos, hace unos 150 años han regresado a sus dominios. Se ha liberado 158 tortugas híbridas en la isla, ubicada en el archipiélago ecuatorial. Tienen entre 8 y 13 años y fueron criadas con material genético de una especie de tortuga extinta hace mucho tiempo.

 

Según Christian Sevilla, director de ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, estas tortugas poseen entre el 40% y el 80% del material genético de la tortuga gigante de Floreana (Chelonoidis niger niger), considerada extinta durante más de 150 años. Se argumenta que, "desde un punto de vista genético, es crucial reintroducir en esta isla una especie con un componente genético significativo de la especie original", pues se trata de restaurar un linaje perdido.

 

Las tortugas liberadas son el resultado de décadas de investigación científica: a principios de la década del 2000, investigadores descubrieron durante estudios genéticos que algunas tortugas que vivían en el norte de la isla Isabela, en las Galápagos, tenían ancestros de Floreana. Por lo tanto, eran los últimos descendientes vivos de un linaje que se creía extinto.

 

El primer resultado de estos esfuerzos ya está recorriendo la isla en forma de 158 tortugas gigantes jóvenes. Un total de 700 de ellas serán liberadas en Floreana y colonizarán la isla en los próximos años. Mediante la selección de tortugas adultas con la composición genética más robusta, el programa de cría busca restaurar gradualmente la especie extinta de Floreana a su linaje original.

 

El Parque Nacional Galápagos y sus socios lanzaron un extenso programa de reproducción para recuperar la especie. El objetivo era mantener una población de tortugas gigantes de Galápagos genéticamente lo más parecida posible a la tortuga gigante de Floreana original.

 

Las tortugas reintroducidas compartirán su territorio con casi 200 personas, además de flamencos, iguanas, pingüinos, gaviotas y halcones. Sin embargo, también tendrán que lidiar con especies vegetales introducidas, como moras y guayabas; y animales como ratas, gatos, cerdos y burros. Estos últimos fueron introducidos en la remota isla del Pacífico por los humanos y representan una amenaza potencial para los nuevos habitantes de la isla. Veremos cómo les va a las tortugas, al ecosistema y si es que este programa de reintroducción cumple con sus objetivos y puede ser tomado como referencia.

 

QEPD Alfredo Bryce Echenique

 

Hace unos días nos dejó el recordado y polémico escritor peruano Alfredo Bryce Echenique. Últimamente no he leído nada de él; y solo recuerdo, como lo más reciente, los entretelones y el apanado mediático que tuvo por plagiar más de 50 artículos periodísticos, dicen algunos, producto del alcohol y de las ganas de salir del paso. No lo sé. Sea como fuese, no apoyo lo hecho por el escritor limeño, pero no vengo a juzgarlo.

 

Solo quiero rendirle un pequeño homenaje. He leído varios libros de él, cuando viví en Alemania; allá por los años 1990 del siglo pasado y estoy seguro de que leer a Bryce en otro país, es distinto que leerlo en el Perú. ¿Por qué? Porque muchos de sus personajes, tales como Martín Romaña, Pedro Balbuena, Felipe Carrillo, Pancho Marambio, el mismo Julius, el hombre que hablaba de Octavia de Cadiz (otra vez Martín Romaña) y otros más, representan ―en parte― al peruano (o latino) que termina por alguna razón en otro país. Y es que, en gran parte de sus libros, Bryce narra las peripecias de un exiliado en otros lares; las derrotas, los desamores y las pequeñas, pero significativas victorias del ciudadano de a pie, como Martín Romaña, que en su “vida exagerada”, afirmó: “Yo vengo de un país con islas guaneras”. Yo como peruano en el exterior, me sentí identificado.  

 

Por último, quiero recomendarles uno de los cuentos de Bryce Echenique que forma parte de su libro “Dos señoras conversan”: Un sapo en el desierto. En él, Bryce hace uso de su agudo conocimiento del ser humano para adentrarse en él y escarbar en sus sentimientos. De esta forma, desnuda a los humanos que no pueden dejar de mostrar sus más naturales sentimientos (pero a veces reprimidos), como llorar, reír, burlarse, dramatizar y sobrevivir. Recuerdo haberlo leído y releído y terminar extasiado con el manejo del lenguaje, pese a que, si mal no recuerdo, esta historia se da en Estados Unidos. Todo lo ahí narrado, por alguna extraña razón, me parecía tan cercano y vivido que me dejó asombrado.

 

Pero, claro, hay que leerlo. Léanlo. Yo intentaré releer parte de los seis libros que tengo de Bryce Echenique; y regresar a esas hermosas y sobrecogedoras lecturas llenas de calor humano, humor, sexo, ironía, desgracias, alegrías, juergas, (¡cómo no!); y, sobre todo, donde se exalta la grandeza del ser humano común y silvestre, o sea de nosotros, los privilegiados de seguir en este maldito mundo que vio nacer y criar a Julius. QEPD Alfredo.

 

¡Levántate Lázaro!

 

Ma acaban de llamar mis colegas australianos para contarme que en la selva tropical de la península de Vogelkop, en la provincia indonesia de Papúa, se ha descubierto dos especies VIVAS de marsupiales que se creían extintas desde hace más de 6000 años. Este hallazgo fue publicado en la revista "Records of the Australian Museum". Hasta ahora, ambas especies eran conocidas principalmente por fósiles hallados en Australia y Nueva Guinea. Así para cristalizar este hallazgo, los científicos analizaron fotografías, un espécimen recolectado en 1992 que no fue correctamente descrito y fragmentos fósiles. Además, consultaron a las comunidades indígenas locales para recabar información.


 


Una de las especies redescubiertas, la zarigüeya pigmea de dedos largos (Dactylonax kambuayai), es un marsupial con llamativas rayas y una característica única: un dedo de cada mano es el doble de largo que el siguiente dedo más largo. Al parecer, la especie desapareció de Australia durante la Edad de Hielo, junto a otras especies.

 


La otra especie, el planeador de cola anillada (Tous ayamaruensis), es más pequeña que sus parientes australianos. Tiene orejas sin pelo y una cola prensil y poderosa. Este mamífero forma parejas estables de por vida y tiene solo una cría al año. Debido a que esta especie prospera en los árboles, está amenazada por la deforestación. Además, el animal tiene un profundo significado cultural para las comunidades locales: algunos grupos humanos lo consideran sagrado.


 

La coautora del descubrimiento, Rika Korain, afirmó: “Trabajamos en estrecha colaboración con los ancianos de Tambrauw”. Sin ellos, la identificación no habría sido posible, añadió. Lo interesante es que muchos ancianos han vivido sin contacto con el mundo moderno hasta 1960. El autor principal, Tim Flannery dijo que “El descubrimiento de un taxón Lázaro, incluso uno considerado recientemente extinto, es un hallazgo extraordinario, pero descubrir ejemplares vivos de dos especies distintas que se creían extintas hace miles de años, es algo muy notable".


 

El término "taxón Lázaro" es una analogía de la resucitación de Lázaro que realiza Jesús en el Nuevo Testamento. Flannery añade que estos hallazgos destacan la importancia de preservar estas regiones; y que “El Vogelkop es un antiguo fragmento del continente australiano que se incorporó a la isla de Nueva Guinea. Sus bosques aún podrían albergar más vestigios ocultos de una Australia de antaño”.

 

Si pudiésemos impulsar más la investigación en el Perú tendríamos descubrimientos iguales o más fascinantes en zonas poco exploradas. ¿Qué opinan?

 

 

Marzo 2026

miércoles, 4 de marzo de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXI)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

El 11 de febrero de 2026, Marc Dourojeanni presentó su último libro: “En nombre de la vicuña”, editado por el Grupo Viajeros. Dourojeanni dixit: “(…) en 1993, el escándalo ya había sido olvidado por la mayoría, pero el daño ya había sido hecho. (…) Se pasó del manejo de la vicuña en libertad, en estado silvestre y sin cercos, o sea, mediante censos y sacrificio de ejemplares seleccionados (manejo de fauna) a otro, técnica y económicamente menos adecuado, en el que se construyen cercos y se practican chacos para esquilar animales mientras que los excedentes poblacionales provocan sobrepastoreo y difusión de enfermedades y mueren sin provecho.

 

El concepto de manejo de fauna sofisticadamente elaborado casi dos décadas de investigaciones, esfuerzos y pruebas en el campo detalladas en la obra de Hofmann et al. (1983) se perdió y fue sustituido por un remedo de los antiguos chacos, en los que también se sacrificaban ejemplares a diferencia de los actuales, en que todos son esquilados”.

 


“La principal secuela del escándalo de la vicuña es haber desperdiciado la oportunidad de tener en el Perú unos tres millones de vicuñas, aprovechando la disponibilidad de millones de hectáreas de tierra marginal para la ganadería convencional y, consecuentemente, de aprovechar esa opción para el desarrollo socioeconómico de los pueblos altoandinos”.

 

El autor afirma que al ser la vicuña un animal “femenino”, grácil, bello, dulce y elegante fue “elegido” para estar en el escudo nacional; sin tomar en cuenta su valor económico que históricamente ha sido muy inferior al de la llama y alpaca. Agrega que esta condición de bello y dulce animal conmovió al pueblo peruano para evitar las sacas y sacrificios de estos. No obstante, la llama movía el comercio andino y los ejércitos prehispánicos; y eran esenciales para el transporte de minerales y otros. San Martín la quiso poner en el escudo del Perú, sin éxito.

 

Remata Marc: “La opción económicamente más rentable es el manejo del animal en forma exclusiva y como especie salvaje, es decir, mediante sacrificio o saca, pues no implica costosas infraestructuras ni manipuleo intensivo.

 

Como ven, la discusión se centra en demostrar el severo daño hecho por Felipe Benavides con sus posturas ambientalistas extremas —o animalistas— al manejo de este animal, al margen de qué camino se debería haber tomado o se tomó. ¿Se podría manejar a la vicuña como se maneja al guanaco en la Patagonia? Allá sí aplicaría lo propuesto por Marc. Ahora y acá, creo que es demasiado tarde. No obstante, habría que revisar lo hecho. Nunca es tarde. ¿Qué opinan?

 

Recuerden que en la publicación anterior también escribí sobre este tema.

 

El Tambor de Hojalata

 

En los últimos días he soñado varias veces que soy un enano en pantalones cortos y que deambulo por diferentes partes del planeta buscando algunas respuestas. Intento descifrar mis sueños, pero, como es de suponer, sin éxito alguno. La única explicación coherente que encuentro es que hace varios días atrás, antes de estos sueños ácidos, releí varios pasajes del libro: El Tambor de Hojalata del ya fallecido escritor alemán Günter Grass, premio Nobel de Literatura en 1999. 

 

He leído este libro en español y en alemán; y ha sido una de las obras literarias que hizo que mi mente dé un giro intempestivo hacia el descubrimiento de realidades humanas que conviven, se soportan, se aman, se enfrentan y sobreviven; y que al final, son parte de la amalgama de razas que se hace llamar humanidad y que dice ser racional. El personaje principal de El Tambor de Hojalata es justamente el enano Oskar Matzerath, un ser que no la tuvo nada fácil en medio de la Segunda Guerra Mundial, en la ciudad de Danzig (que fue de Alemania y que ahora es de Polonia); y que se expresaba exclusivamente a través de un tambor de hojalata, para finalmente terminar en un sanatorio mental.

 

De ahí salé el nombre del blog que conduzco: Mi Tambor de Hojalata. Hablar del libro me tomaría mucho tiempo. Mejor léanlo, es una joya literaria. Y si pueden vean la película homónima, del año 1979, dirigida por Volker Schlöndorff, ¡una obra de arte!

 

Y ya que estamos en esto, recuerdo aún esa gélida noche de diciembre de 1995, en Heidelberg, Alemania y en el auditorio municipal, ubicado en la Universitätsplatz, que fui a la “Lectura” que hizo Günter Grass de una de sus obras. Me quedé maravillado con la lucidez de Grass y con su “cosmovisión”. Ese día llevé mi libro (en español) para que me lo firme y por supuesto que lo hizo. Me miró con curiosidad con su pipa o cigarro en mano. Recuerdo que le dije algo así como: “soy de Perú o soy peruano”. Me respondió mirándome sobre sus típicos anteojos para decirme: “schönes Land, Inkas” (bonito país, incas).

 

Le di la mano y me retiré. Atesoro este libro tan preciado para mí y que releo frecuentemente. Conocer la historia de Oskar me ha enseñado a intentar romper los moldes. A veces es lo que necesitamos para sobrevivir en este mundo de bestias humanas y traumas.

 

Explotación minera en las Islas Galápagos

 

Hoy 3 de marzo que celebramos el Día Mundial de la Vida Silvestre, mis colegas ecuatorianos me alertan que se podrá extraer materias primas en las Islas Galápagos, fuera de los espacios protegidos. Con ello, el gobierno de turno espera atraer inversiones de empresas mineras y energéticas. Y es que el parlamento ecuatoriano aprobó una controvertida ley minera con 77 votos de diputados a favor (y 70 en contra) para impulsar el proyecto de ley propuesto por el gobierno derechista del presidente Daniel Noboa.

 


El partido gobernante justifica su decisión afirmando que la ley endurecería los controles y regulaciones para la extracción de materias primas para combatir mejor la minería ilegal. Así, materiales de construcción, como la grava, podrán ser extraídos legalmente en el archipiélago.

 

Por supuesto, grupos de oposición e indígenas han protestado contra la ley. La diputada opositora Verónica Iñíguez criticó la ley minera, afirmando que convertiría las Islas Galápagos en una cantera. El excandidato presidencial y presidente de la Asociación Ecuarunari de Pueblos Indígenas Kichwa, Leonidas Iza, declaró que: "Esta ley favorece la riqueza transnacional a costa de los pueblos y la naturaleza".

 

Recordemos: Desde 2023, Ecuador es gobernado por Daniel Noboa, hijo de uno de los empresarios más ricos del país. Actualmente, el país produce muy poca energía para satisfacer sus propias necesidades; y al mismo tiempo, las bandas criminales se han expandido más allá del narcotráfico para incluir a la minería ilegal dentro de sus actividades. Noboa intenta abordar ambos problemas promoviendo la inversión privada e implementando una política de mano dura.

 

Recordemos además que hace no más de dos años, Ecuador enfrentó su peor crisis energética, con apagones obligatorios de más de 12 horas, producto de una severa sequía que redujo la producción hidroeléctrica (que cubre casi el 95% de la demanda de electricidad). La situación en el país norteño es complicada y podría ser una señal de alerta para sus vecinos sureños, o sea, para nosotros.

 

Y justo pasa esto en el archipiélago, cuando más de 150 tortugas gigantes de Galápagos (Chelonoidis niger niger) regresan a la isla Floreana para recuperar sus territorios, después de que hace más de 150 años se vio en estos lares al último ejemplar de estos reptiles.

 

Marzo 2026


lunes, 9 de febrero de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XX)

  

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Dado que veo que el futuro del Perú es súper borroso y que el escenario es casi oscuro, una noticia me da esperanza para intentar ver mejor en las penumbras. Y es que mientras gran parte del planeta está pendiente de las acciones matonescas del presidente estadounidense Donald Trump y de sus planes de anexión de Groenlandia, existe una criatura relativamente inmune a esto y, a la que le vale madre lo que haga este gringo loco: el tiburón de Groenlandia. Este señor puede medir hasta cinco metros de longitud y pesar más de dos toneladas; y lo más fascinante, puede vivir hasta 400 años. Cómo puede vivir tanto tiempo el tiburón de Groenlandia, es un misterio. En esas estaban algunos científicos, investigando cómo lo hace, cuando “saltó a la vista” una característica notable: durante mucho tiempo se creyó que era ciego, pero en realidad tiene ojos funcionales y conserva la vista hasta una edad avanzada.

 

Para ello, investigadores de la Universidad de California capturaron varios tiburones de Groenlandia entre 2020 y 2024 frente a la costa de la estación ártica de la Universidad de Copenhague en la isla Disko, Groenlandia. Algunos de estos super peces tenían alrededor de 200 años y fueron posteriormente sacrificados con la autorización del gobierno groenlandés. Los científicos examinaron posteriormente sus ojos y publicaron sus hallazgos en "Nature Communications".

 

La investigadora Emily Tom no encontró signos de muerte celular en los ojos de los tiburones durante su análisis. Descubrió que la rodopsina, una proteína esencial para la visión en condiciones de poca luz, estaba activa en sus retinas. Esta proteína está específicamente adaptada a la percepción de la luz azul. Los investigadores tampoco encontraron degeneración retiniana, lo cual describieron como un hallazgo "extraordinario" dada la avanzada edad de los animales. Además, encontraron evidencia de mecanismos de reparación del ADN que podrían contribuir a la preservación de la retina.

 

Los investigadores también encontraron parásitos en los ojos. Sin embargo, los resultados del estudio indicaron que las córneas de los tiburones de Groenlandia permitían el paso de la luz a la retina a pesar de la infestación parasitaria.

 

Los hallazgos de la investigación podrían brindar nuevos enfoques para prevenir la pérdida de visión, relacionada con la edad y para combatir las enfermedades oculares. Además, estos fascinantes animales nos podrían ayudar a aprender mucho sobre la visión y la longevidad de especies. ¡Qué bien! Porque cada día veo peor a este país. No logro ver la luz al final de túnel. Y así como vamos, no creo que duremos mucho. ¿O sí? ¡Voten pensando carajo!

 

Caza y perros

  

Mis colegas alemanes me mandaron varias fotos de la feria "Jagd und Hund" (Caza y Perros) que se inauguró el 27 de enero en Dortmund. En algunas de ellas se ve, frente a una entrada del recinto ferial, a dos personas vestidas de elefante y león sobre un “charco de sangre” y a una persona con traje de cazador que posa orgullosa con un rifle sobre la presa. Los activistas de la organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) querían llamar la atención sobre lo que consideran una feria inmoral y antiética.

 


Su oposición se concentra en evitar la caza de trofeos, también conocida como caza enlatada. Como se sabe, muchas personas reservan viajes de caza a países africanos como Namibia o Botsuana por varios miles de euros para matar animales como búfalos, leones o incluso elefantes. Varios carteles, en la feria, muestran a hombres sonriendo, mientras que grandes animales muertos yacen ante ellos. Para los amigos de PETA, esto es: "¡Grotesco y sin escrúpulos!". Así, por ejemplo, uno de los stands de la mencionada feria ofrece una cacería de elefantes de 18 días en Zimbabue por el equivalente a unos 17 000 €. El paquete completo, que incluye leopardos y búfalos, cuesta aproximadamente 53 000 €.

 

Los defensores de esta modalidad de caza sostienen que las elevadas tasas de caza financian la conservación de especies, combaten la caza furtiva, preservan hábitats y brindan apoyo económico a las comunidades locales. También argumentan que la caza selectiva de animales mayores contribuye a la gestión de las poblaciones. Mientras que para los de PETA, “solo una fracción de ese dinero llega a las comunidades locales”. Además, sustentan que una fotografía de un elefante vivo generaría más ingresos que los generados por la caza de trofeos.

 

Los de PETA critican también a las autoridades de la ciudad de Dortmund y al gobierno federal por permitir estas ferias que ofrecen estos servicios. Ahora, en Alemania, la comercialización e importación de trofeos son actualmente legales; y en algunos países africanos, la caza de trofeos es legal. Por eso, tras estos viajes, pieles, cuernos o dientes acaban como recuerdos. Por eso, los activistas por los derechos de los animales creen que esta importación también debería prohibirse para reducir el incentivo para los cazadores.

 

¿Qué opinan? ¿Qué hacemos con la cacería? Este es un tema espinoso que levanta pasiones. En el Perú, la normativa contempla la caza de subsistencia, la caza con fines comerciales, la caza deportiva y la cetrería. ¡Uy!

 

En el nombre de la vicuña

 

¿Han escuchado hablar de Felipe Benavides Barreda, de Marc Dourojeanni o de Antonio Brack? El nombre del primero ha sido usado para llamar al Parque de las Leyendas y fue un “conservacionista” peruano y diplomático. El segundo es un ingeniero forestal muy reconocido en el mundo de la conservación en el país y en el extranjero y el tercero fue una figura pública en la televisión y fue el primer ministro del Ambiente en el Perú. ¿A qué viene todo esto? El 11 de febrero, Dourojeanni presentará su último libro: “En nombre de la vicuña”, editado por el Grupo Viajeros. Para la gran mayoría de orques, estos personajes son totalmente desconocidos; y el tema en torno a la casi extinción y recuperación de la vicuña les vale madre. Estos temas de la farándula de la conservación solo le interesan a un pequeño número de entusiastas ciudadanos.

 


¿De qué trata el libro? En palabras del autor “relata los entretelones y las consecuencias del escándalo nacional y mundial protagonizado por Felipe Benavides en torno al rescate y aprovechamiento de la vicuña entre los años 1970 y 1990 y que lo opuso frontalmente a Antonio Brack y al propio Dourojeanni”.

 

Algo recuerdo yo de esa “bronca” que en esos tiempos quedaba solo en papel y no escaló tanto en el colectivo nacional, primero porque los “conservacionistas” eran tres gatos y porque las redes sociales no existían. Hoy en día, creo yo, otra sería la historia.  

Según Dourojeanni, el libro “explica cómo el extremismo en nombre del ambientalismo, consigue interferir y deformar las mejores intenciones de construir un futuro mejor”. Estoy de acuerdo que los extremismos son una tara, ahí tenemos a los animalistas, a los “parquistas”, a los románticos y a otras hierbas que comulgan con acciones marcadas casi exclusivamente por el corazón, el sentimiento y percepciones a veces sin sustento científico. 

 

Para el autor, la reducida población actual de vicuñas es una consecuencia de este escándalo que tiene como uno de sus principales efectos que no se haya podido aplicar criterios técnicos para su aprovechamiento; y que han transformado a este animal en una “vaca sagrada” intocable que sigue estando amenazada. Para Marc, se podría usar parte de la población de estos camélidos para alimentación y ofrecer más beneficios a las poblaciones locales.  

 

Personalmente creo que el Perú no está preparado para autorizar sacas de vicuñas para la venta de carne, porque la opinión pública (comandada por ambientalistas y animalistas) se les vendría encima a las autoridades competentes, no existe demanda, no hay infraestructura y no sería posible que nos comamos al animal que nos representa en el Escudo Nacional. ¿O sí? El debate está abierto.


 Enero 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIV)

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