lunes, 10 de agosto de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXVI)

 Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

Mientras revisaba algo de noticias, leí un artículo que casi me causó una embolia. Este se titulaba “¿Hizo Max Planck trampa? Y es que el diario anunciaba que una editorial retiró dos artículos del premio Nobel sin dar explicaciones. ¿Pone esto en entredicho al renombrado físico, o más bien a la labor de un software demasiado estricto? Recordemos: Max Planck, el gran físico alemán, nació en 1858 y murió en 1947. Es considerado el padre de la física cuántica y recibió el Premio Nobel en 1918. ¿pero qué pasó?

 

En los círculos académicos, hablar de retractación es casi como una ofensa, como que te denigren en el ejército. Cuando se habla de un artículo retractado, se estaría sugiriendo que este tendría graves errores, que habría fraude, plagio o problemas de integridad.

 

Y es que dos historiadores de la física encontraron el nombre de Planck en una lista de premios Nobel con trabajos retractados. Esto no es normal. Pero felizmente, hay una explicación.

 

Los textos afectados fueron publicados en 1940 y en 1942 en Die Naturwissenschaften, revista alemana fundada en 1913. Ambos no eran artículos técnicos de física, sino reflexiones filosóficas sobre la ciencia, el conocimiento y la realidad externa. Cuando se hizo la búsqueda de la versión digital, las páginas estaban marcadas como retractadas, pero el contenido había desaparecido. Solo había pdf vacíos y se indicaba que el contenido fue retirado por violación de derechos.

 

Uno de ellos era la lo dicho por él en una conferencia en Berlín y que circuló en varios formatos: como folleto, como artículo y como parte de una revista intelectual que recopila textos. Hoy, esta figura podría parecer plagio. En su contexto original, era una práctica normal de difusión intelectual. El otro caso indicaría una duplicación no intencionada de los títulos en una misma revista, dado que ambos textos debatían sobre un mismo tema.

Esto es bueno porque aclara que el problema parecía estar en la gestión editorial y legal de los archivos. La sombra no caía sobre Planck, sino sobre la forma en que una editorial moderna había procesado textos históricos con criterios actuales.

 

Lo que nos dejó Planck como legado es entender que la energía no se emite ni absorbe de forma continua, en ondas exclusivamente, sino en pequeños paquetes llamados cuantos.

 

¿Las aves vuelan cometa?

  

¿Sabían que la masturbación —una conducta sexual común, pero poco estudiada— guarda muchos secretos en el reino animal? ¿Por qué habrían de malgastar los animales recursos valiosos como tiempo, energía y, en el caso de los machos, esperma? Científicos británicos analizaron la conducta en 120 especies de aves; y determinaron que la masturbación es común entre las aves, y que es más frecuente en los machos. No se observó diferencias en la frecuencia de esta práctica entre ejemplares jóvenes y adultos, lo que sugeriría que no es únicamente un ensayo de cópula previo a la madurez sexual.

 

Las especies con hábitos de apareamiento más frecuentes presentan una mayor probabilidad de masturbarse que aquellas socialmente monógamas o que mantienen vínculos de pareja a largo plazo. Un dato interesante: la masturbación se registra con mayor frecuencia en aves silvestres que en aves en cautiverio. Los aportes de la investigación refuerzan la hipótesis de que la masturbación sirve como vía de descarga ante una elevada excitación sexual o como mecanismo para incrementar el éxito reproductivo o bien como ambas cosas.

 

Esta práctica ha sido documentada en una variedad de vertebrados machos y hembras, como ardillas terrestres, caballos, marsopas, iguanas marinas y pingüinos de Adelia; pero la información se concentra mayoritariamente en los primates, como los macacos japoneses, gibones y chimpancés. Y a pesar que la masturbación parece producirse con regularidad en diversos vertebrados, se sabe poco sobre los orígenes evolutivos de este comportamiento.

 

La masturbación en las aves suele producirse cuando el individuo frota su cloaca contra un objeto, como una rama; y a menudo va acompañada de vocalizaciones o aleteos. La cloaca es el orificio que cumple tres funciones: defecación, micción y reproducción. En los machos, la cloaca se utiliza para transferir esperma a la hembra, mientras que en las hembras sirve para recibir el esperma y poner huevos. Una posible razón de la falta de estudios científicos que examinen la masturbación en las aves podría ser que la cloaca tendría menor sensibilidad, debido a una menor concentración de terminaciones nerviosas, lo que sugiere que las aves tal vez no alcancen el orgasmo como los mamíferos.

 


La masturbación suele describirse como una conducta “problemática” en las aves; y se asociaría a enfermedades y a comportamientos agresivos o perjudiciales, (morder, gritar, automutilación y el arrancado de plumas). También podría actuar como un mecanismo para reducir el estrés o como una respuesta a la frustración sexual. ¡Manden sus observaciones!

 

¡Las cigüeñas sí saben!

 

Mis colegas alemanes me han llamado para contarme que las conocidas cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), sí, esas que traen los bebés desde Paris, están recolonizando Alemania, donde se estima que este año 2026, existen cerca de 15 000 parejas reproductoras, la cifra más alta desde que se iniciaron los registros. Según me comentan, ni siquiera hace cien años había tantas cigüeñas como ahora. Además, a diferencia de muchas otras especies, esta ave goza actualmente de un buen estado de conservación.

 

La situación era muy distinta en la década de 1980. En esos años, había menos de 3000 parejas reproductoras y solo en dos estados alemanes. Las cigüeñas habían desaparecido por completo de muchas regiones germanas, debido principalmente a la escasez de alimento, producto de la agricultura intensiva, el drenaje de los humedales y los peligros presentes en sus largas rutas migratorias.



Que haya más cigüeñas ahora se atribuye a medidas específicas de conservación, como la restauración de turberas; y a que actualmente se realiza una gestión de pastizales adaptada a las necesidades de esta ave.  Sin embargo, las cigüeñas también han puesto de su parte y se han adaptado. Cada vez, más individuos han acortado considerablemente su migración otoñal, lo que ha aumentado sus tasas de supervivencia. Lo interesante es que existe en Alemania una llamada "divisoria migratoria". Al este de Alemania, las cigüeñas migran a África pasando por los Balcanes y Oriente Medio, tal como siempre lo han hecho. Al oeste de dicha divisoria, en cambio, solo llegan hasta España. Allí encuentran abundante alimento en los arrozales y en los vertederos. Ya no “bajan” a África.

 

Hace treinta años, tres cuartas partes de las cigüeñas migraban hacia el este. Hoy, la proporción se ha invertido: tres cuartas partes migran hacia el oeste y recorren menos kilómetros.

 

Las cigüeñas blancas crían en todos los estados federados; y hoy su densidad es de entre seis y siete parejas por cada 100 kilómetros cuadrados, lo cual es un gran logro. Todo esto nos demuestra dos cosas. Uno: los animales se adaptan a nuevos escenarios y se pueden sobreponer a los embistes del ser humano. Dos: se puede hacer ciertas acciones en el entorno para ofrecer alternativas que faciliten la supervivencia a especies biológicas.

 


No siempre todo está perdido. Es decir, lo que pasa con nuestra fauna silvestre marino costera es grave, pero los animales sabrán adaptarse; y pueden recibir apoyo humano, pero no dándoles de comer ni alterando su conducta. Reduzcamos la presión hacia ellos y no expongámoslos a focos infecciosos. Con eso ya hacemos bastante. Las cigüeñas traerán su descendencia desde París.  

 

Agosto 2026

viernes, 26 de junio de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXV)

 


Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Tras la resaca electoral, me escriben otra vez mis colegas neozelandeses para contarme sobre una pareja de loros particularmente prolífica en Nueva Zelanda. Este amoroso par está contribuyendo significativamente a la conservación de su especie en peligro de extinción. Me refiero al loro conocido como karaka kakariki o periquito de frente naranja (Cyanoramphus malherbi) o periquito de Malherbe o periquito maori montano, un pequeño psitácido endémico de Nueva Zelanda.

 

El macho, llamado Nacho y la hembra, Trixie, son responsables de más de una décima parte de la población actual del loro, según informan los expertos maori. Esta pequeña ave, clasificada como en peligro crítico de extinción, fue incluso declarada extinta en dos ocasiones. Pero felizmente, se pudo redescubrir ejemplares vivos en silvestría. Actualmente existirían cerca de 450 periquitos de frente naranja que habitan áreas protegidas o islas remotas, pero siguen bajo amenaza crítica. Sin embargo, gracias a esta fogosa parejita, que ya ha tenido 55 polluelos, 33 de ellos solo este año 2026, hay esperanzas.

 

Lo interesante es que la temporada de cría ya terminó, pero ella sigue poniendo huevos y criando polluelos. Trixie no descansa. Sus criadores maoríes afirman que "Preferiríamos que dejara de poner huevos y que descansara, pero no parece tener esa intención; actualmente tiene siete polluelos de nuevo". Nacho también tiene su mérito, pues debe encontrar comida para Trixie y los polluelos en condiciones de semi cautiverio.

 

Wayne Beggs, responsable del programa de conservación del kakariki karaka, en el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales de Nueva Zelanda afirma que: «Parejas como Trixie y Nacho están evitando la extinción de esta rara especie». La cría de animales en cautividad, como en el caso de Trixie y Nacho, es esencial «porque las poblaciones silvestres son muy vulnerables a los depredadores». Por lo tanto, es fundamental mantener a los animales en cautividad «como reserva». Los colegas neozelandeses desearían que Nacho y Trixie se tomaran un descanso hasta la próxima temporada de cría, porque como dicen, "No sabemos de dónde sacan tanta energía".

 

Este caso nos recuerda la importancia de los programas de cría en cautividad. Sin ellos no se podría realizar repoblamientos exitosos. Las poblaciones silvestres son muy vulnerables a los depredadores y a amenazas, por lo que, en estos casos, siempre se necesita poblaciones de reserva; y parejas animosas y fogosas.

 

Los lobos marinos se pronuncian

 

Leo la carta que me ha mandado un colectivo de lobos marinos residentes de las costas de la república bananera del Perú. Dice así:

 

 “Humanas y humanos: ¿saben cuál es la diferencia entre un varamiento y un reporte sobre la presencia de uno de mis congéneres? Estar varado significa que estás en alguna parte, desde donde no tienes a la mano posibilidades inmediatas de regresar a tu lugar de origen, por múltiples razones y que necesitarías tal vez ayuda o socorro.

 


En ese entendido, un reporte sobre la presencia de uno de los nuestros en una playa, muelle, puerto u otro lugar (que OJO, es parte de nuestro hábitat natural invadido por ustedes) no es un varamiento. Se trata simplemente del hecho de estar ahí y utilizar esos espacios para descansar, recuperar energías y seguir con nuestras vidas. Y en especial, cuando hay oleajes, es más complicado pescar y mantenerse en el mar, pues este nos demanda más energía. Por eso, es normal vernos salir con más frecuencia a esperar que se calmen las aguas, mientras descansamos. Y créannos, no necesitamos el apoyo de los humanos para regresar al mar.

 

Solo queremos tranquilidad para continuar con nuestras faenas de pesca y regresar con los nuestros. ¿Cómo se les ocurre echarnos “agüita” o acercarse en multitud y todavía con perros? ¿No saben del riesgo que existe, que nos transmitan o les transmitamos algún virus o enfermedad? Además, algunos podemos parecer lentos y sosegados, pero sí podemos morder y defendernos, sobre todo, nuestras madres cuando están con sus crías. ¿Para qué se arriesgan? Repetimos: solo queremos descansar. Lo que ocasionan es que nos estresemos y tengamos que regresar al mar. En esas condiciones, podemos ser más susceptibles a depredadores, a colisionar con embarcaciones o a perder el rumbo.

 

Es verdad, podrá haber algunos de nosotros heridos. Por eso, les pedimos que reporten, de ser necesario, nuestra presencia a las autoridades. De haber sospecha, ya ellos sabrán qué hacer. Manden un mensaje escrito, OJO, ESCRITO, al WhatsApp Alerta SERFOR, al número: 947 588 269. Adjunten ubicación, fotos e información que ayude. Pero, vuelvo a repetir, solo si ven algo inusual.

 

Entonces, convivamos de manera respetuosa. Solo pedimos eso. Creemos que no es tan difícil. Otra cosa: no nos den alimento. No lo necesitamos. ¿Y quieren tomarse fotos con nosotros? Guarden una distancia prudente y qué sea rápido. Repito también, alejen a sus perrijos de nosotros. Gracias por la atención.

 

Post Data: a los amigos de la prensa, por favor informen bien, no creen el pánico de manera innecesaria. No especulen. Dejen a las autoridades trabajar y aprendan más sobre la vida silvestre. Así, todos ganamos”. 

 

¿Se viene El Niño?

 

Buenos días. Para ser la mitad de junio, hace un calor tremendo. Muchos celebran el clima tan “chévere” que tenemos, por lo menos en la costa limeña. Yo me alegro porque la ropa seca más rápido, otros reniegan porque añoran el frío limeño y porque sudan cuando van caminando a su trabajo. Otros se alegran porque pescan especies típicas de aguas calientes en el sur del Perú, otros maldicen el clima cálido porque no ayuda a las cosechas; en fin. Unos ganan, otros pierden.

 

Pero veamos qué sucede con las aves. Recuerdo que, por esta época y en el año 2023, colegas mexicanos me escribieron para contarme que en las costas del Pacífico del país que vio nacer a mi abuela materna se había registrado la presencia de cientos de aves marinas muertas. Los expertos sospecharon inicialmente de la influenza aviar. No obstante, las autoridades indicaron un tiempo después que fue debido a la escasez de alimentos, producto de El Niño.

 

Aquella vez, los hallazgos se extendían desde Chiapas, en la frontera sur con Guatemala, hasta el noroeste, en el estado de Baja California. Se trataba principalmente de pardelas (unas aves marinas pequeñas, primas de las gaviotas), de gaviotas y de pelícanos.

 


¿Pero qué ocasionan Los Niños? El Niño y su contraparte, La Niña, provocan fenómenos meteorológicos extremos en muchas regiones del mundo. El Niño eleva la temperatura media global, mientras que La Niña tiene un efecto de enfriamiento. Las temperaturas más altas del mar durante El Niño provocan que los peces se sumerjan a mayor profundidad en aguas más frías, lo que dificulta que las aves marinas se alimenten de ellos.

 

En nuestro amado país, que se quedó una vez más sin Mundial, se ha reportado en estos días la muerte de decenas de aves marinas. Por ahora, se habría descartado la influenza aviar como causa de la muerte de las aves. Posiblemente, se trata de muerte por inanición. En cristiano, se habrían muerto de hambre porque no pueden acceder a peces como la anchoveta que es exclusivamente de agua fría.

 

Por eso, ahora que la gente va a ir más seguido a las playas (por el calor), se va a topar posiblemente con aves moribundas. ¡No las toquen! ¡No se las lleven a sus casas para protegerlas, alimentarlas y luego intentar regresarlas! ¡No las manipulen! Reporten el hecho, vía mensaje escrito, al WhatsApp de Alerta SERFOR: 947588269. Recordemos: siempre ha habido Niños. Es parte de la historia del planeta y parte de la evolución de la vida silvestre. Existen situaciones que no podemos enfrentar. Eso por ahora.


Junio 2026

 

lunes, 1 de junio de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIV)

 


BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIV)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Orcas, orcos, orques, ¿Qué debemos hacer con la liebre europea? Ya conocieron que este mamífero orejón y saltarín es considerado como una especie exótica invasora que, según el Plan de Acción Nacional sobre las Especies Exóticas Invasoras en el Perú 2022-2026, “es toda especie exótica que sobrevive, se reproduce, establece y dispersa con éxito en la nueva región geográfica, amenazando ecosistemas, especies y hábitats, salud pública o actividades productivas. Se apodera de nichos ecológicos ya ocupados por las especies nativas, desplazándolas. (…) Son especies cuya introducción y/o diseminación fuera de su distribución natural, pasada o presente, constituye una amenaza para la diversidad biológica, la salud humana y el desarrollo sostenible”.

 


Esta definición le cae “a pelo” a la liebre europea, aunque su impacto más reconocido, según el mencionado Plan “es a nivel de pérdidas económicas en cultivos y ser huésped de parásitos”.

 

Asimismo, el Plan menciona que “una vez detectado el ingreso o establecimiento de una especie exótica invasora, se deben adoptar medidas efectivas para el control, la contención o la erradicación, a fin de mitigar los efectos perjudiciales (…). Las técnicas utilizadas para estos fines deben ser inocuas para los seres humanos y el ambiente. Para estos fines, deben adoptarse medidas de mitigación en la etapa más temprana posible de la invasión”. Creo que ya se nos pasó el tren. Y para la mitigación o control es “esencial contar con un mecanismo integrado de monitoreo que permita actuar de manera oportuna y eficaz”. Creo también que estamos algo retrasados en estos puntos para el caso de la liebre europea.

 

Entonces, ¿qué hacemos? Si bien el Plan lista a 134 especies de especies exóticas invasoras, entre aves, mamíferos, plantas, hongos, reptiles, insectos, moluscos, algas y anfibios, creo que la liebre europea es la que más (por ahora) debería preocuparnos por los daños económicos que está ocasionando.

 

Entonces, ¿qué hacer con la liebre? ¿Llegó el momento de desempolvar la ley y aplicar la cacería deportiva como medida desesperada? ¿Ya deberíamos pensar en aprovechar y promover el uso de su carne y piel? Me parece que en este tema aún hay mucho por discutir y sobre todo por actuar. ¿Nuestra gastronomía, por ejemplo, podría incorporar a la liebre como parte de su menú?


 

Las aves les temen más a las mujeres que a los hombres

 

Orcas, orcos, orques, mis colegas feministas y luchonas de la República Checa me mandaron un correo para casi obligarme, bajo amenaza, a leer un artículo, de febrero 2026, publicado en la revista "People and Nature", que expone los resultados de un estudio realizado por la Universidad Checa de Agricultura de Praga, que sustenta que las aves urbanas parecerían huir más de las mujeres que de los hombres. ¡Habrase visto!

 


Un equipo de investigadores observó cómo reaccionaban las aves ante la presencia de peatones. Para ello formó cuatro parejas de observadores, cada una compuesta por un hombre y una mujer de estatura y vestimenta similares. Los ornitólogos se acercaron a cada ave a la misma velocidad, manteniendo contacto visual.

 

Entre abril y julio de 2023, se logró observar 2701 reacciones de 37 especies de aves en siete ciudades de la República Checa, Alemania, Francia, España y Polonia. Entre las aves estudiadas se encontraban palomas, urracas, mirlos y cuervos. Se pudo medir la distancia de huida, es decir, la distancia a la que las personas podían acercarse antes de que el animal se retirara. Mis colegas me dicen que, en ecología del comportamiento, este es un indicador común del nivel de vigilancia de los animales cuando se sienten amenazados.

 

¿Cuál fue el resultado? en promedio, los hombres habrían logrado acercarse aproximadamente un metro más a las aves que las mujeres; y, además, no se observó diferencias significativas entre los distintos países ni entre las especies de aves.

 


El estudio tuvo en cuenta factores que podrían haber sesgado los resultados, como la distancia inicial, el tamaño de la bandada, el sexo del ave, el uso del espacio circundante, la cobertura vegetal y el parentesco entre las especies.

 

Además, las mujeres del equipo no recopilaron datos durante su menstruación, ya que las moléculas de olor presentes en su cuerpo podrían haber alterado los resultados.

Sin embargo, el estudio no investigó por qué los animales se comportaron de esta manera. El equipo de investigación sugirió posibles razones: diferencias en la forma de andar, la complexión o el olor corporal, independientemente del sexo. Se sugiere que los machos serían más tolerantes al riesgo. ¿por qué? No lo dicen.

 

No sé cómo así decidieron hacer esta investigación. Seguro algunos dirán que es un estudio machista, feminista, no inclusivo, opresor o algo por el estilo. Sea lo que sea, la observación de aves es una excelente actividad para relajarse, aprender, disfrutar de la naturaleza y entender por qué debemos cuidar lo que aún queda.

 

¡Adiós a los hipopótamos!

 

De reojo, estuve atento al caso de los hipopótamos en Colombia. Por un lado, muchos aplaudían la intención del gobierno colombiano de buscar frenar el avance de esta especie exótica invasora; y por el otro, se escucha (aún) el grito de ciudadanos que apelan a “salvar” a estos mamíferos de los humanos que quieren mandar a algunos de ellos al más allá. Recordemos: los cuatro hipopótamos que llevó a Colombia, en los años 80, el narcotraficante Pablo Escobar se han convertido en una numerosa manada invasora. Según el censo del Ministerio de Ambiente cafetero, en el 2022 había al menos 169 “hipos”.

 


Sin una política de control de la población, se estima que para el 2030 llegarían a ser más de 500 y en 2035 superarían los mil ejemplares. La ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez, anunció que se buscaría reducir la población de hipopótamos con la eutanasia de 80 individuos; y con la traslocación (o sea, llevar los hipos a zoológicos y santuarios en otros países).

 

Indicó también que el crecimiento descontrolado de su población es una amenaza. Estos megaherbívoros (cada uno pesa más de una tonelada), devoran la flora nativa que, en condiciones normales, es alimento de la fauna silvestre. También alteran el paisaje con sus pisadas y con las grandes cantidades de excremento que producen, contaminan el agua, afectan a las comunidades humanas y ponen en riesgo especies como el manatí y la tortuga de río. Su presencia se concentra en las riberas del río Magdalena. En África, de donde son originarios, tienen depredadores y sequías. En Colombia no tienen esos "controladores naturales" y viven y se reproducen sin problema. 

 

Miles de colochas y colochos salieron a gritar “Salvemos a los hipopótamos” pero otros miles de sus compatriotas los acusaron de incongruentes e hipócritas porque alegaban que ellos son los primeros que piden acabar con las serpientes porque son "peligrosas", con los sapos porque son "feos", con las lechuzas porque son "brujas" y con otros animales como las zarigüeyas.

 

Otros más conciliadores afirmarían que los “hipos” serían condenados por la vanidad y la estupidez del hombre que los trajo, la falta de previsión de muchas administraciones anteriores, la indiferencia general sobre el tema ambiental y reaccionar siempre recién cuando el problema ya es grave. Bueno, pero de que es un problema, lo es. Algo deben hacer los vecinos colombianos, ¿no? Sé que están buscando quién adopte a estos animalitos, pero eso, sin duda, no es suficiente.

 


Me dicen mis colegas colochos que la eutanasia de cada hipo costaría casi $50 millones de pesos colombianos (cerca de US$ 14 000). ¡Me anoto!

 

 


Junio 2026

 

lunes, 20 de abril de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIII)


Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

Orques, seguro muchos de ustedes conocen o han oído hablar del centro ceremonial de Pachacamac en Lima, ubicado en la costa árida peruana. Estos territorios están asociados a la cultura preincaica Ychsma ―que floreció durante el Período Intermedio Tardío (entre los años 1000 y 1470 d.C.)― y ofrecen una perspectiva única de las prácticas rituales sagradas de antiguas sociedades peruanas. En el 2005 se descubrió allí una tumba intacta de una familia Ychsma en el cementerio Max Uhle, lo que marcó el inicio de varias investigaciones en la zona. Tras ello, se ha encontrado ―en tumbas de algunas élites― tocados, adornados con plumas de colores brillantes, a través de los cuales exhibían su poder y estatus.

 

Recientemente, un estudio publicado en la revista Nature Communications revela cómo se adquiría estos vistosos ornamentos, hace más de 800 años, que incluían plumas de loros amazónicos silvestres capturados a cientos de kilómetros de distancia, en la Amazonía; y transportados vivos a través de los Andes. Lo interesante es que la adquisición de loros no tenía un fin alimenticio o para mascotismo, sino solo era para demostrar riqueza y prestigio. Lucir estos tocados tenía un profundo significado social y religioso para las sociedades indígenas de toda América.

 

Como se dijo, en el 2005, el arqueólogo japones, Izumi Shimada de la Universidad del Sur de Illinois, dirigió una excavación en Pachacamac que desenterró varios tocados ceremoniales. Las plumas no pertenecían a ninguna ave nativa de la región desértica, por lo que su presencia planteaba un misterio. La pregunta fue: ¿estos antiguos peruanos recolectaron plumas brillantes en la selva tropical, como algunos investigadores sugirieron en su momento, o transportaron aves vivas a través de los Andes?

 

Este último estudio logró identificar plumas de cuatro especies de loros amazónicos (Ara macao, A. ararauna, A. chloropterus y Amazona farinosa) que revelan también una alta diversidad genética, es decir, que las aves fueron extraídas de distintas poblaciones silvestres y que no fueron criadas en la zona para este fin. Fueron transportadas vivas a través de los Andes y mantenidas en la costa. Finalmente, el estudio identificó corredores transandinos específicos utilizados para este intercambio; y revela que existió una red comercial sofisticada y organizada, operada por los Ychsma.

 

Estos bravos peruanos desafiaron el regionalismo preincaico. Por último, los resultados expuestos permiten entender también, cómo fue parte del intercambio entre costa, sierra y selva, algo que se sabía, pero que no estaba probado del todo. ¡Visiten Pachacamac!

 

Nueva Zelanda nos da el ejemplo

Orcas, orcos, orques, ¿sabían que Nueva Zelanda lanzó el año 2016 el programa “Libre de Depredadores 2050”? Esta iniciativa gubernamental tiene como principal objetivo erradicar los depredadores invasores de la isla para el año 2050, tales como ratas, comadrejas y zarigüeyas; y con ello garantizar la supervivencia de las especies nativas amenazadas y en peligro de extinción.

 

La ubicación aislada de Nueva Zelanda en una isla permitió que su fauna nativa evolucionara sin una intensa presión por depredadores. Las aves no voladoras, como el kiwi y el kakapo, en particular, carecen de defensas efectivas contra depredadores. Sin embargo, la llegada de los colonos europeos alteró drásticamente la situación, pues introdujeron mamíferos carnívoros y oportunistas que comenzaron a multiplicarse rápidamente. Hoy en día, casi un tercio de las 252 especies de aves documentadas en Nueva Zelanda están en peligro de extinción o amenazadas. Desde el año 1800, 16 especies de aves se han extinguido.

 


Los neozelandeses están aplicando diversos métodos para el control de depredadores, desde la caza y el trampeo tradicionales hasta el uso de cebos envenenados mediante drones para llegar a zonas de difícil acceso. Un aspecto crucial es la colaboración de la población local. Propietarios privados, comunidades maoríes y voluntarios participan activamente. Incluso, se está colocando trampas en muchos jardines de Nueva Zelanda, se está plantando especies nativas y la gente dona o colabora como voluntaria directamente en el terreno para apoyar la lucha contra los depredadores.

 

Un logro clave de la iniciativa es la erradicación de especies invasoras en las islas más pequeñas. La isla Campbell es la mayor isla libre de ratas hasta la fecha, tras su erradicación en 2001. Alrededor de dos tercios de las islas más pequeñas de Nueva Zelanda se han librado de especies invasoras en las últimas décadas, lo que ha propiciado una importante recuperación de la avifauna y un aumento de la diversidad biológica. El objetivo intermedio de la iniciativa es lograr que todas las islas pequeñas de Nueva Zelanda estén libres de depredadores.

 


Pero el camino hacia una Nueva Zelanda libre de depredadores no está exento de polémica. El uso de cebos envenenados, en particular, provoca protestas recurrentes. Si bien el uso de estos cebos letales es efectivo, también supone un riesgo para otras especies animales. Además, el proyecto es una iniciativa costosa. El gobierno neozelandés se ha comprometido a financiarlo hasta 2050. Los costos anuales ascienden al equivalente de más de cuarenta millones de euros. ¿Y después? Hablaré con mis colegas maoríes a ver qué dicen y para identificar algunas prácticas para el Perú.

 

La liebre europea que nos conquista

 

Orcas, orques, orcos, ¿han escuchado hablar de la liebre europea? En el año 2013 escribí dos artículos donde explicaba por qué este mamífero, considerado como una especie exótica invasora, nos traería bastantes problemas. Creo no haberme equivocado. Fue introducida intencionalmente en Argentina y en el sur de Chile entre los años 1880 y 1930, probablemente para practicar la cacería deportiva; y en la actualidad, su presencia está registrada y documentada en todo el cono sur sudamericano, el altiplano compartido entre Perú y Bolivia, las áreas semidesérticas y las áreas irrigadas de la costa sur del Perú. Me dicen que ya está en Ica, a pocos kilómetros de Lima. Otros dicen que ya está en Ancash y más al norte.

 

Prefiere los hábitats abiertos, sin embargo, de la mano de su avance sin freno, la liebre ha demostrado que tiene una notable capacidad de adaptarse a nuevos hábitats y oferta alimenticia para seguir avanzando. Las tierras altas de la Puna y los valles costeros, al parecer, favorecen su dispersión. Los bosques amazónicos y los bosques montanos serían una barrera geográfica para las liebres. Su presencia en Tacna y Arequipa fue reportada por primera vez en el 2002. Seguidamente fue vista en los alrededores del lago Titicaca y en la puna sur del Cuzco. En algunas comunidades de Tacna y de Puno ya se ha reportado daños considerables en los cultivos por su presencia. La liebre es una especie oportunista que utiliza una amplia gama de ecosistemas y que se alimenta básicamente de gramíneas (maíz, arroz, avena, centeno) y otros cultivos agrícolas.

 

Su presencia no deseada ocasiona problemas, como la competencia con especies nativas y con el ganado doméstico y la modificación en la composición de algunos ecosistemas. Su presencia podría alterar el ciclo de nutrientes, ocasionar la pérdida de la productividad vegetal y ser una amenaza a la diversidad biológica local. Tiene dos rutas principales de dispersión; una por la puna y la otra a lo largo de los valles de las vertientes occidentales (valles costeros) y de la costa. No ocupan áreas rocosas o escarpadas.

 

Este orejón tiene varias cualidades que lo hacen altamente exitoso: son grandes, robustas, rápidas, son nocturnas y casi no tienen depredadores naturales. Los pumas, las águilas moras u otros controladores biológicos no la tienen en su menú, salvo contadas excepciones. Estos depredadores no han “crecido” junto a las liebres en estos dominios. Sea como sea, llegó el momento de hacer algo, antes de que las veamos saltando rumbo a Tumbes.

 

¡Ya vengo con la segunda parte!

 

Abril 2026


miércoles, 18 de marzo de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXII)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Como comenté en el post anterior, las tortugas gigantes que habitaron por última vez la isla Floreana, en las Galápagos, hace unos 150 años han regresado a sus dominios. Se ha liberado 158 tortugas híbridas en la isla, ubicada en el archipiélago ecuatorial. Tienen entre 8 y 13 años y fueron criadas con material genético de una especie de tortuga extinta hace mucho tiempo.

 

Según Christian Sevilla, director de ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, estas tortugas poseen entre el 40% y el 80% del material genético de la tortuga gigante de Floreana (Chelonoidis niger niger), considerada extinta durante más de 150 años. Se argumenta que, "desde un punto de vista genético, es crucial reintroducir en esta isla una especie con un componente genético significativo de la especie original", pues se trata de restaurar un linaje perdido.

 

Las tortugas liberadas son el resultado de décadas de investigación científica: a principios de la década del 2000, investigadores descubrieron durante estudios genéticos que algunas tortugas que vivían en el norte de la isla Isabela, en las Galápagos, tenían ancestros de Floreana. Por lo tanto, eran los últimos descendientes vivos de un linaje que se creía extinto.

 

El primer resultado de estos esfuerzos ya está recorriendo la isla en forma de 158 tortugas gigantes jóvenes. Un total de 700 de ellas serán liberadas en Floreana y colonizarán la isla en los próximos años. Mediante la selección de tortugas adultas con la composición genética más robusta, el programa de cría busca restaurar gradualmente la especie extinta de Floreana a su linaje original.

 

El Parque Nacional Galápagos y sus socios lanzaron un extenso programa de reproducción para recuperar la especie. El objetivo era mantener una población de tortugas gigantes de Galápagos genéticamente lo más parecida posible a la tortuga gigante de Floreana original.

 

Las tortugas reintroducidas compartirán su territorio con casi 200 personas, además de flamencos, iguanas, pingüinos, gaviotas y halcones. Sin embargo, también tendrán que lidiar con especies vegetales introducidas, como moras y guayabas; y animales como ratas, gatos, cerdos y burros. Estos últimos fueron introducidos en la remota isla del Pacífico por los humanos y representan una amenaza potencial para los nuevos habitantes de la isla. Veremos cómo les va a las tortugas, al ecosistema y si es que este programa de reintroducción cumple con sus objetivos y puede ser tomado como referencia.

 

QEPD Alfredo Bryce Echenique

 

Hace unos días nos dejó el recordado y polémico escritor peruano Alfredo Bryce Echenique. Últimamente no he leído nada de él; y solo recuerdo, como lo más reciente, los entretelones y el apanado mediático que tuvo por plagiar más de 50 artículos periodísticos, dicen algunos, producto del alcohol y de las ganas de salir del paso. No lo sé. Sea como fuese, no apoyo lo hecho por el escritor limeño, pero no vengo a juzgarlo.

 

Solo quiero rendirle un pequeño homenaje. He leído varios libros de él, cuando viví en Alemania; allá por los años 1990 del siglo pasado y estoy seguro de que leer a Bryce en otro país, es distinto que leerlo en el Perú. ¿Por qué? Porque muchos de sus personajes, tales como Martín Romaña, Pedro Balbuena, Felipe Carrillo, Pancho Marambio, el mismo Julius, el hombre que hablaba de Octavia de Cadiz (otra vez Martín Romaña) y otros más, representan ―en parte― al peruano (o latino) que termina por alguna razón en otro país. Y es que, en gran parte de sus libros, Bryce narra las peripecias de un exiliado en otros lares; las derrotas, los desamores y las pequeñas, pero significativas victorias del ciudadano de a pie, como Martín Romaña, que en su “vida exagerada”, afirmó: “Yo vengo de un país con islas guaneras”. Yo como peruano en el exterior, me sentí identificado.  

 

Por último, quiero recomendarles uno de los cuentos de Bryce Echenique que forma parte de su libro “Dos señoras conversan”: Un sapo en el desierto. En él, Bryce hace uso de su agudo conocimiento del ser humano para adentrarse en él y escarbar en sus sentimientos. De esta forma, desnuda a los humanos que no pueden dejar de mostrar sus más naturales sentimientos (pero a veces reprimidos), como llorar, reír, burlarse, dramatizar y sobrevivir. Recuerdo haberlo leído y releído y terminar extasiado con el manejo del lenguaje, pese a que, si mal no recuerdo, esta historia se da en Estados Unidos. Todo lo ahí narrado, por alguna extraña razón, me parecía tan cercano y vivido que me dejó asombrado.

 

Pero, claro, hay que leerlo. Léanlo. Yo intentaré releer parte de los seis libros que tengo de Bryce Echenique; y regresar a esas hermosas y sobrecogedoras lecturas llenas de calor humano, humor, sexo, ironía, desgracias, alegrías, juergas, (¡cómo no!); y, sobre todo, donde se exalta la grandeza del ser humano común y silvestre, o sea de nosotros, los privilegiados de seguir en este maldito mundo que vio nacer y criar a Julius. QEPD Alfredo.

 

¡Levántate Lázaro!

 

Ma acaban de llamar mis colegas australianos para contarme que en la selva tropical de la península de Vogelkop, en la provincia indonesia de Papúa, se ha descubierto dos especies VIVAS de marsupiales que se creían extintas desde hace más de 6000 años. Este hallazgo fue publicado en la revista "Records of the Australian Museum". Hasta ahora, ambas especies eran conocidas principalmente por fósiles hallados en Australia y Nueva Guinea. Así para cristalizar este hallazgo, los científicos analizaron fotografías, un espécimen recolectado en 1992 que no fue correctamente descrito y fragmentos fósiles. Además, consultaron a las comunidades indígenas locales para recabar información.


 


Una de las especies redescubiertas, la zarigüeya pigmea de dedos largos (Dactylonax kambuayai), es un marsupial con llamativas rayas y una característica única: un dedo de cada mano es el doble de largo que el siguiente dedo más largo. Al parecer, la especie desapareció de Australia durante la Edad de Hielo, junto a otras especies.

 


La otra especie, el planeador de cola anillada (Tous ayamaruensis), es más pequeña que sus parientes australianos. Tiene orejas sin pelo y una cola prensil y poderosa. Este mamífero forma parejas estables de por vida y tiene solo una cría al año. Debido a que esta especie prospera en los árboles, está amenazada por la deforestación. Además, el animal tiene un profundo significado cultural para las comunidades locales: algunos grupos humanos lo consideran sagrado.


 

La coautora del descubrimiento, Rika Korain, afirmó: “Trabajamos en estrecha colaboración con los ancianos de Tambrauw”. Sin ellos, la identificación no habría sido posible, añadió. Lo interesante es que muchos ancianos han vivido sin contacto con el mundo moderno hasta 1960. El autor principal, Tim Flannery dijo que “El descubrimiento de un taxón Lázaro, incluso uno considerado recientemente extinto, es un hallazgo extraordinario, pero descubrir ejemplares vivos de dos especies distintas que se creían extintas hace miles de años, es algo muy notable".


 

El término "taxón Lázaro" es una analogía de la resucitación de Lázaro que realiza Jesús en el Nuevo Testamento. Flannery añade que estos hallazgos destacan la importancia de preservar estas regiones; y que “El Vogelkop es un antiguo fragmento del continente australiano que se incorporó a la isla de Nueva Guinea. Sus bosques aún podrían albergar más vestigios ocultos de una Australia de antaño”.

 

Si pudiésemos impulsar más la investigación en el Perú tendríamos descubrimientos iguales o más fascinantes en zonas poco exploradas. ¿Qué opinan?

 

 

Marzo 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXVI)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...