miércoles, 18 de marzo de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXII)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Como comenté en el post anterior, las tortugas gigantes que habitaron por última vez la isla Floreana, en las Galápagos, hace unos 150 años han regresado a sus dominios. Se ha liberado 158 tortugas híbridas en la isla, ubicada en el archipiélago ecuatorial. Tienen entre 8 y 13 años y fueron criadas con material genético de una especie de tortuga extinta hace mucho tiempo.

 

Según Christian Sevilla, director de ecosistemas del Parque Nacional Galápagos, estas tortugas poseen entre el 40% y el 80% del material genético de la tortuga gigante de Floreana (Chelonoidis niger niger), considerada extinta durante más de 150 años. Se argumenta que, "desde un punto de vista genético, es crucial reintroducir en esta isla una especie con un componente genético significativo de la especie original", pues se trata de restaurar un linaje perdido.

 

Las tortugas liberadas son el resultado de décadas de investigación científica: a principios de la década del 2000, investigadores descubrieron durante estudios genéticos que algunas tortugas que vivían en el norte de la isla Isabela, en las Galápagos, tenían ancestros de Floreana. Por lo tanto, eran los últimos descendientes vivos de un linaje que se creía extinto.

 

El primer resultado de estos esfuerzos ya está recorriendo la isla en forma de 158 tortugas gigantes jóvenes. Un total de 700 de ellas serán liberadas en Floreana y colonizarán la isla en los próximos años. Mediante la selección de tortugas adultas con la composición genética más robusta, el programa de cría busca restaurar gradualmente la especie extinta de Floreana a su linaje original.

 

El Parque Nacional Galápagos y sus socios lanzaron un extenso programa de reproducción para recuperar la especie. El objetivo era mantener una población de tortugas gigantes de Galápagos genéticamente lo más parecida posible a la tortuga gigante de Floreana original.

 

Las tortugas reintroducidas compartirán su territorio con casi 200 personas, además de flamencos, iguanas, pingüinos, gaviotas y halcones. Sin embargo, también tendrán que lidiar con especies vegetales introducidas, como moras y guayabas; y animales como ratas, gatos, cerdos y burros. Estos últimos fueron introducidos en la remota isla del Pacífico por los humanos y representan una amenaza potencial para los nuevos habitantes de la isla. Veremos cómo les va a las tortugas, al ecosistema y si es que este programa de reintroducción cumple con sus objetivos y puede ser tomado como referencia.

 

QEPD Alfredo Bryce Echenique

 

Hace unos días nos dejó el recordado y polémico escritor peruano Alfredo Bryce Echenique. Últimamente no he leído nada de él; y solo recuerdo, como lo más reciente, los entretelones y el apanado mediático que tuvo por plagiar más de 50 artículos periodísticos, dicen algunos, producto del alcohol y de las ganas de salir del paso. No lo sé. Sea como fuese, no apoyo lo hecho por el escritor limeño, pero no vengo a juzgarlo.

 

Solo quiero rendirle un pequeño homenaje. He leído varios libros de él, cuando viví en Alemania; allá por los años 1990 del siglo pasado y estoy seguro de que leer a Bryce en otro país, es distinto que leerlo en el Perú. ¿Por qué? Porque muchos de sus personajes, tales como Martín Romaña, Pedro Balbuena, Felipe Carrillo, Pancho Marambio, el mismo Julius, el hombre que hablaba de Octavia de Cadiz (otra vez Martín Romaña) y otros más, representan ―en parte― al peruano (o latino) que termina por alguna razón en otro país. Y es que, en gran parte de sus libros, Bryce narra las peripecias de un exiliado en otros lares; las derrotas, los desamores y las pequeñas, pero significativas victorias del ciudadano de a pie, como Martín Romaña, que en su “vida exagerada”, afirmó: “Yo vengo de un país con islas guaneras”. Yo como peruano en el exterior, me sentí identificado.  

 

Por último, quiero recomendarles uno de los cuentos de Bryce Echenique que forma parte de su libro “Dos señoras conversan”: Un sapo en el desierto. En él, Bryce hace uso de su agudo conocimiento del ser humano para adentrarse en él y escarbar en sus sentimientos. De esta forma, desnuda a los humanos que no pueden dejar de mostrar sus más naturales sentimientos (pero a veces reprimidos), como llorar, reír, burlarse, dramatizar y sobrevivir. Recuerdo haberlo leído y releído y terminar extasiado con el manejo del lenguaje, pese a que, si mal no recuerdo, esta historia se da en Estados Unidos. Todo lo ahí narrado, por alguna extraña razón, me parecía tan cercano y vivido que me dejó asombrado.

 

Pero, claro, hay que leerlo. Léanlo. Yo intentaré releer parte de los seis libros que tengo de Bryce Echenique; y regresar a esas hermosas y sobrecogedoras lecturas llenas de calor humano, humor, sexo, ironía, desgracias, alegrías, juergas, (¡cómo no!); y, sobre todo, donde se exalta la grandeza del ser humano común y silvestre, o sea de nosotros, los privilegiados de seguir en este maldito mundo que vio nacer y criar a Julius. QEPD Alfredo.

 

¡Levántate Lázaro!

 

Ma acaban de llamar mis colegas australianos para contarme que en la selva tropical de la península de Vogelkop, en la provincia indonesia de Papúa, se ha descubierto dos especies VIVAS de marsupiales que se creían extintas desde hace más de 6000 años. Este hallazgo fue publicado en la revista "Records of the Australian Museum". Hasta ahora, ambas especies eran conocidas principalmente por fósiles hallados en Australia y Nueva Guinea. Así para cristalizar este hallazgo, los científicos analizaron fotografías, un espécimen recolectado en 1992 que no fue correctamente descrito y fragmentos fósiles. Además, consultaron a las comunidades indígenas locales para recabar información.


 


Una de las especies redescubiertas, la zarigüeya pigmea de dedos largos (Dactylonax kambuayai), es un marsupial con llamativas rayas y una característica única: un dedo de cada mano es el doble de largo que el siguiente dedo más largo. Al parecer, la especie desapareció de Australia durante la Edad de Hielo, junto a otras especies.

 


La otra especie, el planeador de cola anillada (Tous ayamaruensis), es más pequeña que sus parientes australianos. Tiene orejas sin pelo y una cola prensil y poderosa. Este mamífero forma parejas estables de por vida y tiene solo una cría al año. Debido a que esta especie prospera en los árboles, está amenazada por la deforestación. Además, el animal tiene un profundo significado cultural para las comunidades locales: algunos grupos humanos lo consideran sagrado.


 

La coautora del descubrimiento, Rika Korain, afirmó: “Trabajamos en estrecha colaboración con los ancianos de Tambrauw”. Sin ellos, la identificación no habría sido posible, añadió. Lo interesante es que muchos ancianos han vivido sin contacto con el mundo moderno hasta 1960. El autor principal, Tim Flannery dijo que “El descubrimiento de un taxón Lázaro, incluso uno considerado recientemente extinto, es un hallazgo extraordinario, pero descubrir ejemplares vivos de dos especies distintas que se creían extintas hace miles de años, es algo muy notable".


 

El término "taxón Lázaro" es una analogía de la resucitación de Lázaro que realiza Jesús en el Nuevo Testamento. Flannery añade que estos hallazgos destacan la importancia de preservar estas regiones; y que “El Vogelkop es un antiguo fragmento del continente australiano que se incorporó a la isla de Nueva Guinea. Sus bosques aún podrían albergar más vestigios ocultos de una Australia de antaño”.

 

Si pudiésemos impulsar más la investigación en el Perú tendríamos descubrimientos iguales o más fascinantes en zonas poco exploradas. ¿Qué opinan?

 

 

Marzo 2026

miércoles, 4 de marzo de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXI)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

El 11 de febrero de 2026, Marc Dourojeanni presentó su último libro: “En nombre de la vicuña”, editado por el Grupo Viajeros. Dourojeanni dixit: “(…) en 1993, el escándalo ya había sido olvidado por la mayoría, pero el daño ya había sido hecho. (…) Se pasó del manejo de la vicuña en libertad, en estado silvestre y sin cercos, o sea, mediante censos y sacrificio de ejemplares seleccionados (manejo de fauna) a otro, técnica y económicamente menos adecuado, en el que se construyen cercos y se practican chacos para esquilar animales mientras que los excedentes poblacionales provocan sobrepastoreo y difusión de enfermedades y mueren sin provecho.

 

El concepto de manejo de fauna sofisticadamente elaborado casi dos décadas de investigaciones, esfuerzos y pruebas en el campo detalladas en la obra de Hofmann et al. (1983) se perdió y fue sustituido por un remedo de los antiguos chacos, en los que también se sacrificaban ejemplares a diferencia de los actuales, en que todos son esquilados”.

 


“La principal secuela del escándalo de la vicuña es haber desperdiciado la oportunidad de tener en el Perú unos tres millones de vicuñas, aprovechando la disponibilidad de millones de hectáreas de tierra marginal para la ganadería convencional y, consecuentemente, de aprovechar esa opción para el desarrollo socioeconómico de los pueblos altoandinos”.

 

El autor afirma que al ser la vicuña un animal “femenino”, grácil, bello, dulce y elegante fue “elegido” para estar en el escudo nacional; sin tomar en cuenta su valor económico que históricamente ha sido muy inferior al de la llama y alpaca. Agrega que esta condición de bello y dulce animal conmovió al pueblo peruano para evitar las sacas y sacrificios de estos. No obstante, la llama movía el comercio andino y los ejércitos prehispánicos; y eran esenciales para el transporte de minerales y otros. San Martín la quiso poner en el escudo del Perú, sin éxito.

 

Remata Marc: “La opción económicamente más rentable es el manejo del animal en forma exclusiva y como especie salvaje, es decir, mediante sacrificio o saca, pues no implica costosas infraestructuras ni manipuleo intensivo.

 

Como ven, la discusión se centra en demostrar el severo daño hecho por Felipe Benavides con sus posturas ambientalistas extremas —o animalistas— al manejo de este animal, al margen de qué camino se debería haber tomado o se tomó. ¿Se podría manejar a la vicuña como se maneja al guanaco en la Patagonia? Allá sí aplicaría lo propuesto por Marc. Ahora y acá, creo que es demasiado tarde. No obstante, habría que revisar lo hecho. Nunca es tarde. ¿Qué opinan?

 

Recuerden que en la publicación anterior también escribí sobre este tema.

 

El Tambor de Hojalata

 

En los últimos días he soñado varias veces que soy un enano en pantalones cortos y que deambulo por diferentes partes del planeta buscando algunas respuestas. Intento descifrar mis sueños, pero, como es de suponer, sin éxito alguno. La única explicación coherente que encuentro es que hace varios días atrás, antes de estos sueños ácidos, releí varios pasajes del libro: El Tambor de Hojalata del ya fallecido escritor alemán Günter Grass, premio Nobel de Literatura en 1999. 

 

He leído este libro en español y en alemán; y ha sido una de las obras literarias que hizo que mi mente dé un giro intempestivo hacia el descubrimiento de realidades humanas que conviven, se soportan, se aman, se enfrentan y sobreviven; y que al final, son parte de la amalgama de razas que se hace llamar humanidad y que dice ser racional. El personaje principal de El Tambor de Hojalata es justamente el enano Oskar Matzerath, un ser que no la tuvo nada fácil en medio de la Segunda Guerra Mundial, en la ciudad de Danzig (que fue de Alemania y que ahora es de Polonia); y que se expresaba exclusivamente a través de un tambor de hojalata, para finalmente terminar en un sanatorio mental.

 

De ahí salé el nombre del blog que conduzco: Mi Tambor de Hojalata. Hablar del libro me tomaría mucho tiempo. Mejor léanlo, es una joya literaria. Y si pueden vean la película homónima, del año 1979, dirigida por Volker Schlöndorff, ¡una obra de arte!

 

Y ya que estamos en esto, recuerdo aún esa gélida noche de diciembre de 1995, en Heidelberg, Alemania y en el auditorio municipal, ubicado en la Universitätsplatz, que fui a la “Lectura” que hizo Günter Grass de una de sus obras. Me quedé maravillado con la lucidez de Grass y con su “cosmovisión”. Ese día llevé mi libro (en español) para que me lo firme y por supuesto que lo hizo. Me miró con curiosidad con su pipa o cigarro en mano. Recuerdo que le dije algo así como: “soy de Perú o soy peruano”. Me respondió mirándome sobre sus típicos anteojos para decirme: “schönes Land, Inkas” (bonito país, incas).

 

Le di la mano y me retiré. Atesoro este libro tan preciado para mí y que releo frecuentemente. Conocer la historia de Oskar me ha enseñado a intentar romper los moldes. A veces es lo que necesitamos para sobrevivir en este mundo de bestias humanas y traumas.

 

Explotación minera en las Islas Galápagos

 

Hoy 3 de marzo que celebramos el Día Mundial de la Vida Silvestre, mis colegas ecuatorianos me alertan que se podrá extraer materias primas en las Islas Galápagos, fuera de los espacios protegidos. Con ello, el gobierno de turno espera atraer inversiones de empresas mineras y energéticas. Y es que el parlamento ecuatoriano aprobó una controvertida ley minera con 77 votos de diputados a favor (y 70 en contra) para impulsar el proyecto de ley propuesto por el gobierno derechista del presidente Daniel Noboa.

 


El partido gobernante justifica su decisión afirmando que la ley endurecería los controles y regulaciones para la extracción de materias primas para combatir mejor la minería ilegal. Así, materiales de construcción, como la grava, podrán ser extraídos legalmente en el archipiélago.

 

Por supuesto, grupos de oposición e indígenas han protestado contra la ley. La diputada opositora Verónica Iñíguez criticó la ley minera, afirmando que convertiría las Islas Galápagos en una cantera. El excandidato presidencial y presidente de la Asociación Ecuarunari de Pueblos Indígenas Kichwa, Leonidas Iza, declaró que: "Esta ley favorece la riqueza transnacional a costa de los pueblos y la naturaleza".

 

Recordemos: Desde 2023, Ecuador es gobernado por Daniel Noboa, hijo de uno de los empresarios más ricos del país. Actualmente, el país produce muy poca energía para satisfacer sus propias necesidades; y al mismo tiempo, las bandas criminales se han expandido más allá del narcotráfico para incluir a la minería ilegal dentro de sus actividades. Noboa intenta abordar ambos problemas promoviendo la inversión privada e implementando una política de mano dura.

 

Recordemos además que hace no más de dos años, Ecuador enfrentó su peor crisis energética, con apagones obligatorios de más de 12 horas, producto de una severa sequía que redujo la producción hidroeléctrica (que cubre casi el 95% de la demanda de electricidad). La situación en el país norteño es complicada y podría ser una señal de alerta para sus vecinos sureños, o sea, para nosotros.

 

Y justo pasa esto en el archipiélago, cuando más de 150 tortugas gigantes de Galápagos (Chelonoidis niger niger) regresan a la isla Floreana para recuperar sus territorios, después de que hace más de 150 años se vio en estos lares al último ejemplar de estos reptiles.

 

Marzo 2026


BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXII)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...