Hace unos
meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes
sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán
los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la
diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que
tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país
se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan
diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y
sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.
Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.
Como comenté en el post anterior, las tortugas gigantes que
habitaron por última vez la isla Floreana, en las Galápagos, hace unos 150 años
han regresado a sus dominios. Se ha liberado 158 tortugas híbridas en la isla,
ubicada en el archipiélago ecuatorial. Tienen entre 8 y 13 años y fueron
criadas con material genético de una especie de tortuga extinta hace mucho
tiempo.
Según Christian Sevilla, director de ecosistemas del
Parque Nacional Galápagos, estas tortugas poseen entre el 40% y el 80% del
material genético de la tortuga gigante de Floreana (Chelonoidis niger
niger), considerada extinta durante más de 150 años. Se argumenta que, "desde
un punto de vista genético, es crucial reintroducir en esta isla una especie
con un componente genético significativo de la especie original", pues se
trata de restaurar un linaje perdido.
Las tortugas liberadas son el resultado de décadas de investigación científica: a principios de la década del 2000, investigadores descubrieron durante estudios genéticos que algunas tortugas que vivían en el norte de la isla Isabela, en las Galápagos, tenían ancestros de Floreana. Por lo tanto, eran los últimos descendientes vivos de un linaje que se creía extinto.
El primer resultado de estos esfuerzos ya está
recorriendo la isla en forma de 158 tortugas gigantes jóvenes. Un total de 700
de ellas serán liberadas en Floreana y colonizarán la isla en los próximos
años. Mediante la selección de tortugas adultas con la composición genética más
robusta, el programa de cría busca restaurar gradualmente la especie extinta de
Floreana a su linaje original.
El Parque Nacional Galápagos y sus socios lanzaron un
extenso programa de reproducción para recuperar la especie. El objetivo era
mantener una población de tortugas gigantes de Galápagos genéticamente lo más
parecida posible a la tortuga gigante de Floreana original.
Las tortugas reintroducidas compartirán su territorio con casi 200 personas, además de flamencos, iguanas, pingüinos, gaviotas y halcones. Sin embargo, también tendrán que lidiar con especies vegetales introducidas, como moras y guayabas; y animales como ratas, gatos, cerdos y burros. Estos últimos fueron introducidos en la remota isla del Pacífico por los humanos y representan una amenaza potencial para los nuevos habitantes de la isla. Veremos cómo les va a las tortugas, al ecosistema y si es que este programa de reintroducción cumple con sus objetivos y puede ser tomado como referencia.
QEPD
Alfredo Bryce Echenique
Hace unos días nos dejó el recordado y polémico escritor peruano Alfredo
Bryce Echenique. Últimamente no he leído nada de él; y solo recuerdo, como lo
más reciente, los entretelones y el apanado mediático que tuvo por plagiar más
de 50 artículos periodísticos, dicen algunos, producto del alcohol y de las
ganas de salir del paso. No lo sé. Sea como fuese, no apoyo lo hecho por el
escritor limeño, pero no vengo a juzgarlo.
Solo quiero rendirle un pequeño homenaje. He leído varios libros de él, cuando viví en Alemania; allá por los años 1990 del siglo pasado y estoy seguro de que leer a Bryce en otro país, es distinto que leerlo en el Perú. ¿Por qué? Porque muchos de sus personajes, tales como Martín Romaña, Pedro Balbuena, Felipe Carrillo, Pancho Marambio, el mismo Julius, el hombre que hablaba de Octavia de Cadiz (otra vez Martín Romaña) y otros más, representan ―en parte― al peruano (o latino) que termina por alguna razón en otro país. Y es que, en gran parte de sus libros, Bryce narra las peripecias de un exiliado en otros lares; las derrotas, los desamores y las pequeñas, pero significativas victorias del ciudadano de a pie, como Martín Romaña, que en su “vida exagerada”, afirmó: “Yo vengo de un país con islas guaneras”. Yo como peruano en el exterior, me sentí identificado.
Pero, claro, hay que leerlo. Léanlo. Yo intentaré releer parte de los
seis libros que tengo de Bryce Echenique; y regresar a esas hermosas y
sobrecogedoras lecturas llenas de calor humano, humor, sexo, ironía, desgracias,
alegrías, juergas, (¡cómo no!); y, sobre todo, donde se exalta la grandeza del
ser humano común y silvestre, o sea de nosotros, los privilegiados de seguir en
este maldito mundo que vio nacer y criar a Julius. QEPD Alfredo.
¡Levántate Lázaro!
Ma acaban de llamar mis colegas australianos para
contarme que en la selva tropical de la península de Vogelkop, en la provincia indonesia
de Papúa, se ha descubierto dos especies VIVAS de marsupiales que se creían
extintas desde hace más de 6000 años. Este hallazgo fue publicado en la revista
"Records of the Australian Museum". Hasta ahora, ambas especies eran conocidas
principalmente por fósiles hallados en Australia y Nueva Guinea. Así para cristalizar
este hallazgo, los científicos analizaron fotografías, un espécimen recolectado
en 1992 que no fue correctamente descrito y fragmentos fósiles. Además, consultaron
a las comunidades indígenas locales para recabar información.
Una de las especies redescubiertas, la zarigüeya pigmea
de dedos largos (Dactylonax kambuayai), es un marsupial con llamativas
rayas y una característica única: un dedo de cada mano es el doble de largo que
el siguiente dedo más largo. Al parecer, la especie desapareció de Australia
durante la Edad de Hielo, junto a otras especies.
La otra especie, el planeador de cola anillada (Tous
ayamaruensis), es más pequeña que sus parientes australianos. Tiene orejas
sin pelo y una cola prensil y poderosa. Este mamífero forma parejas estables de
por vida y tiene solo una cría al año. Debido a que esta especie prospera en
los árboles, está amenazada por la deforestación. Además, el animal tiene un
profundo significado cultural para las comunidades locales: algunos grupos humanos
lo consideran sagrado.
El término "taxón Lázaro" es una analogía de la
resucitación de Lázaro que realiza Jesús en el Nuevo Testamento. Flannery añade
que estos hallazgos destacan la importancia de preservar estas regiones; y que “El
Vogelkop es un antiguo fragmento del continente australiano que se incorporó a
la isla de Nueva Guinea. Sus bosques aún podrían albergar más vestigios ocultos
de una Australia de antaño”.
Si pudiésemos impulsar más la investigación en el Perú tendríamos
descubrimientos iguales o más fascinantes en zonas poco exploradas. ¿Qué opinan?
Marzo 2026



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