martes, 30 de julio de 2024

SUS PRIMEROS DIEZ AÑITOS DEL SERFOR

 


Recuerdo con claridad cuando entré al Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR). El día exacto en el que esta aventura empezó fue el 24 de agosto de 2015. No pensé quedarme tanto tiempo, aunque en realidad, dudo si realmente pensé eso. Sea cierto o no, el tema es que estoy por cumplir nueve años en esta institución que he aprendido a querer y a la que, aún, voy día a día con ganas de aportar, pese, por supuesto, a algunos altibajos y situaciones que a veces me dejan un sinsabor. Pero como un amigo me dijo hace ya más de tres lustros, “si pierdes el entusiasmo, mejor deja de trabajar en lo que crees que te gusta”. Felizmente, ese entusiasmo no lo he perdido aún.

El pasado 26 de julio de 2024, el SERFOR cumplió diez años de vida institucional. Para la Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, una década es bastante y poco a la vez. Esa ambigüedad parece contradecirse con el hecho de que, si bien se ha avanzado en construir una normatividad contundente para regir el destino de nuestra flora y fauna silvestre, aún existen vacíos y contradicciones para su correcta aplicación, salen a flote demasiada verborrea y tramitología a las que debemos vencer y a veces nos invade una visión muy “controlista” de nuestro patrimonio natural. Pero estas breves líneas no intentan armar una discusión bizantina sobre el accionar de esta institución. No, por ahora no. Quiero, tan solo, detenerme unos minutos y celebrar el aporte del gran equipo humano que en ella labora.

Creo que fue en abril del 2018 que fuimos a la Reserva 
Paisajística Noy Yauyos Cochas a liberar a
este especímen de cóndor andino.
El chofer fue mi recordado amigo Héctor Cordero (QEPD).

Cuando entré al SERFOR, debo confesar, pensé dos cosas: voy a toparme con mucha gente “antigua” que seguramente viene desde el ex Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) —institución que hasta ahora forma parte del léxico y recuerdo de muchas personas— y de la extinta Dirección General Forestal y de Fauna Silvestre; y seguro me ahogaré en la burocracia de la que tantas veces reniego y que genera anticuerpos en casi todas y todos los peruanos.

 



Efectivamente, encontré servidores añejos, pero, para sorpresa mía, encontré también bastante “juventud”. Es decir, conocí a muchas y muchos colaboradores jóvenes que impregnaban (y lo siguen haciendo, pese cierto cansancio innegable y a los CAS permanentes —ustedes saben a qué me refiero—) vitalidad, empuje y (asumo) el ya nombrado entusiasmo. Por supuesto también enriquecen a la institución con conocimientos y experiencias previas. Su presencia, en conjunción con las “viejas glorias”, parece ser una buena jugada para pasar a ser la combinación perfecta, la misma que está destinada a sacarle lustre a una institución “nueva” que fue ensamblada y compuesta por partes de instituciones extintas. Si bien, personalmente, creo que ese ensamblaje pecó de mucha “consulta social” y de decisiones políticas discutibles, fue así como, en resumen, nació mi querido SERFOR.

Con la gente brava de Comunicaciones (Lima y ATFFS),
julio 2024. 

 

Laborar en el SERFOR es para mí una gran satisfacción porque, como muchos saben, estoy “en mi salsa”, en esa misma en la que estoy ya más de 20 años o más. Una de las cosas que me gusta es que cada día conozco a más personas comprometidas hasta el tuétano con la causa, pese a diversas carencias presupuestales y al accionar, a veces, kafkiano del aparato estatal. Esa causa que parecería simple, si la plasmo acá como: gestionar inteligentemente (para no decir, como siempre, de manera sostenible) lo que nos queda de patrimonio forestal y de fauna silvestre es bastante compleja de realizar en un país como el nuestro. Debemos evitar las posiciones y miradas muy “parquistas”, “conservacionistas a ultranza”, “animalistas” y aquellas que solo se refieren a la “cosmovisión” de unos como la panacea y la única manera de salvar al planeta.

Una de las cosas que me parecen fabulosas del SERFOR es la presencia de especialistas de diversas profesiones, con los que me topo, bromeo y me agarro casi a golpes en discusiones de alto nivel intelectual. Si bien cada uno puede hablar su propio idioma, al final todos caen por un embudo hacia un mismo fin. De esta forma, en las incontables reuniones, en las que he participado y participo, afloran diversas posturas ideológicas (inevitables), argumentos técnicos válidos, experiencia profesional acumulada y una carga subjetiva a veces ya muy evidente. Todo ello en su conjunto enriquece una reunión, pero también puede llevarnos a la nada o a una dilatación cuestionable para la toma de decisiones. No obstante, esa diversidad de opiniones enriquece nuestro accionar y parezca o no, es necesario y útil si se regula. Al final, el balance es positivo.

El camino así es. Lo dije durante la XXI Reunión de la
Comisión Técnico - Administradora del Convenio para
la conservación y manejo de la vicuña, en mayo de 2024.
 

Lo que sí me queda claro y debería ser algo evidente en cada uno de los que estamos en el SERFOR, es el hecho de que, reneguemos o no, somos funcionarios públicos. Es decir, trabajamos para el colectivo nacional. Servimos al país por si a alguien se le olvido. Y es que ¡alguien debe hacerlo! Y bajo esa premisa, me toca a mí y por eso estoy en el SERFOR. No me arrepiento en lo más mínimo ser un funcionario del Estado y recibir golpes de la ciudadanía que nos tilda de “lentos”, “inoperantes”, “corruptos”, “insensibles con los animalitos” y de varias cosas más.

 

Así, otra de las cosas que me gusta y me retiene en el SERFOR, es la extensa paleta de tópicos que veo y atiendo; claro, pese a los temas administrativos y programáticos de los que no puedo escapar. Estas dos últimas tareas pueden ser tediosas, sobre todo porque no son mi especialidad, pero las considero fundamentales e ineludibles. Sin ellas no somos nada. Va mi saludo para todas y todos mis amigos de las oficinas generales de administración y de planeamiento y presupuesto. Me hacen renegar a veces, pero valoro y reconozco sinceramente su trabajo.

 

Con las vicuñeras. Abril 2024.
Un día puede empezar, para mí, viendo asuntos de prensa, para luego revisar textos sobre aprovechamiento de thola y de vicuña en Puno, para ir corriendo a moderar un evento sobre los avances y retos en la gestión del género Cinchona (quina); y luego continuar con la revisión de los “copys” que acompañan a las publicaciones que hacemos en las redes sociales. En el interín, revisé dos notas de prensa, sobre lo que hace el SERFOR en Cusco y en Piura, edité una hoja de créditos de una publicación sobre árboles nativos del departamento de Arequipa y revisé otra publicación sobre la instalación de viveros forestales en Cajamarca.

 

En la tarde, me debo avocar a revisar y mandar mis aportes en torno a la propuesta del Plan de Continuidad Operativa (para afrontar los eventos que pongan en riesgo la continuidad de las operaciones de la entidad y del cual no tenía ni idea que existía), revisar una cartilla para la identificación anatómica de la madera de las especies de los géneros Dipteryx (shihuahuaco) y Handroanthus (tahuarí) en el Perú y la Guía de identificación y cuidados iniciales de animales silvestres decomisados o hallados en abandono, validar un informe sobre la participación de la Oficina de Comunicaciones en un proyecto que financió la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT o ITTO por sus siglas en ingles) para la “Prevención y Respuesta a Incendios Forestales en Bosques Tropicales y Plantaciones Forestales en Perú”, preparar mi ppt para un taller con los comunicadores del SERFOR, para acabar el día atormentado por revisar más documentos, entre ellos, varias propuestas para las redes sociales. Y así es todos los días, felizmente.

 

No voy a entrar en frases como “Feliz aniversario familia SERFOR”, “Vamos por más”, “Vamos con todo”, “Orgullosos de nuestro país”, “Diez años y qué sean muchos más” y cosas por el estilo. No. No hemos ganado nada aún. Nos quedan muchas responsabilidades por delante. Es cierto, merecemos celebrar. Celebremos, pero no perdamos de vista el importante rol que cumplimos cada uno de los aburridos y burocráticos funcionarios del SERFOR. No perdamos las ganas de seguir aportando beneficios al país; y no dejemos de tener entusiasmos por lo que hacemos. Si no lo tienes, empezamos mal esta siguiente década.

 

Julio 2024

domingo, 26 de mayo de 2024

¿QUÉ POCTA HA PASADO CON LA LEY FORESTAL Y DE FAUNA SILVESTRE?

 



Salía de Iquitos rumbo a un lodge en el río Momón, en el departamento de Loreto. Dejé el hotel y me subí a un bus, rumbo al puerto de Nanay. Tuve que hacerme sitio entre más de una decena de seres humanos que se atolondraban para subir al vehículo. Me senté junto a tres personas que no paraban de hablar sobre lo que estaría pasando en el país, con respecto a las modificaciones a la Ley N° 29763, Ley Forestal y de Fauna Silvestre, que el gobierno de turno impulsa. A continuación, recojo lo poco que pude captar de la conversación, a ver si ustedes sacan algunas conclusiones. Yo, entre que me dormía e intentaba apreciar mi entorno y ver aves, me quedé con la duda. ¿Nos beneficia o nos manda a la pócta esta modificatoria normativa? 

 

El calor era endemoniado. Parecía que estábamos ad portas del infierno. Salí del hotel. El río Itaya se veía a lo lejos. Agarré mis paquetes y me dirigí al bus. Me senté en la parte de atrás. El viaje en este trayecto era corto, pues nos íbamos al puerto de Nanay a tomar una embarcación que surcaría el río del mismo nombre, para luego entrar al río Momón. Escuché de repente que uno de los viajeros lanzó la siguiente pregunta: oe ñañito, ¿qué pócta ha pasado con la ley forestal?

 

Tras ello, se dio inicio a una extensa conversación, de la cual me mantuve como oyente de manera asolapada; y sobre la cual pude captar algunas ideas, pues el fin del viaje era, para mí, descansar. Pese a ello, no pude dejar de intentar retener lo más relevante, a fin de plasmar la información en un texto, como este.

 

El que inició la conversación fue alguien que, a leguas, se notaba, era de la zona y al que llamaremos John. John alzó la voz y dijo: ─ Oe ñaño, ya han aprobado la modificación de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre (LFFS) ─.

 

Otro interlocutor, al que llamaremos Peter y que al parecer era limeño, dijo casi riéndose: ─ ¡Sí pues! O sea, ahora van a formalizar a todos los invasores de tierras. ¿Tendrá todo que ver con el rollo del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) para adecuarnos a lo de la Reglamentación de la Unión Europea (RUE)? ¡Y los Contratos de Cesión en Uso para Sistemas Agroforestales (CCUSAF) podrían pasar a la historia, ya que nadie va a querer esa vaina! Mejor invado y me formalizo; y si ya invadí y deforesté, pues que también me formalicen ─.

 

Un tercer interlocutor, al que llamaremos Piero y que también era, sin duda, amazónico, dijo sin chistar y con el típico acento local:

─ Esas áreas invadidas por los agricultores, nunca en su vida, iban a poder ser recuperadas, ñañitos. Ya jueron, ya vuelta ─.

 

Recordemos que la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso de la República aprobó recientemente el dictamen de la ley que busca derogar la Ley 31973, ley que modifica la Ley Forestal y de Fauna Silvestre y aprueba disposiciones complementarias orientadas a promover la zonificación forestal. Este sería un primer paso para derogar las modificaciones que el Pleno del Congreso aprobó por insistencia el 14 de diciembre de 2023.

 

Para muchos, la Ley 31973 “permitiría” que los agricultores que deforestaron parcelas para la ejecución de su actividad puedan obtener títulos de propiedad. Sin embargo, no se dispone de un candado para prevenir futuras deforestaciones. Estas observaciones se comentaron durante la sesión de la comisión, donde algunos congresistas argumentaron que los cambios en la norma no estuvieron sujetos a la consulta previa.

 

John agregó ─ todos los CCUSAF que estaban por salir o que ya salieron, por ejemplo, en San Martín, ya no van a servir, ¿o sí? ─. Y agregó ─ mientras que el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) y el MIDAGRI se pelean por ver cómo solucionar lo de la RUE, el Congreso nos madrugó ─.

 

Peter afirmó seguidamente que ─ también se ha suspendido la zonificación forestal (ZF) y que eso no tendría mucho impacto. Los únicos que saltarán hasta el techo son los del Ministerio del Ambiente (MINAM) ─.

 

Me quedé pensando en eso, ¿será que eso le interesa a alguien?

 

Ya por partir, finalmente, a nuestro destino desde el puerto de Nanay, Piero agregó ─ en estos momentos, todas las municipalidades del país ya deben estar otorgando constancias de posesión a todos los invasores ─. A ello, Peter aseguró que ─ si sale en algún momento una declaratoria de inconstitucionalidad, esta no es retroactiva; y hasta que sea declarada, la norma estará vigente y será aplicable. Ya para ese entonces, todos los invasores estarán formalizados ─.

 

Piero agregó ─ mira el ejemplo de los bosques locales (BL), ahora quieren que su aprobación pase a los gobiernos regionales (GORE), cuando el SERFOR los otorga por cinco años. Que pasen a los GORE ¿cambiará en algo la situación? Ten en cuenta, ya vuelta, que no todo puede ser dirigido desde Lima, cuando allá hay varias personas que están sentadas en su escritorio y no conocen nuestra realidad, ¿te parece eso lo mejor para el sector? ─.

 

─ ¡Uy!, se achoró el selvático ─, respondió John.

 

Piero intervino ─ oe ñañitos, ¿cómo es eso de que ahora los CCUSAF se fueron al tacho, ya que no son obligatorios? Asumo que es porque nadie quiere ser fiscalizado por el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) y que te den tierras del Estado por un periodo limitado, además no hay incentivos. Mejor colonizo y pido mi título de posesión y tengo derecho sobre mi terruño que además ya está trabajado y en el cual he invertido dinero. Ahora, el riesgo es que haya autoridades que de manera inescrupulosa otorguen certificados de posesión con fechas anteriores a la modificatoria de la LFFS, ¡qué va! ─.

 

John agregó, ─ oe tú sabes que la cesión de uso solo es un mecanismo de formalización y que seguirán haciendo sus actividades agrícolas u otras. No sé si esa es la salida. Más bien, no me extrañaría que de acá a unos años salga una ley para nuevamente formalizar a los mismos invasores que ya habrán invadido nuevas tierras. Lo que se debe hacer es crear modalidades más atractivas o mejorar las que tenemos para tener mecanismos sostenibles de aprovechamiento. He dicho, carajo ─.  

 

John seguía embalado, por lo que vi y dijo también ─ veremos qué impacto tiene esta nueva ley cuando tengamos la cifra de deforestación del 2024. Si a fin de ese año, la tasa de deforestación se mantiene, todo ese discurso de los grupos conservacionistas, de sus ONG y de su prensa habrá sido desmentido. Pero, ojo, esas áreas deforestadas ya están perdidas y difícilmente van a volver a ser bosques o solo una porción de estos, con o sin esa ley. Debemos preocuparnos por los bosques que aún están en pie; y evitar poner tanta traba a los usuarios forestales. Se hace mucho control, pero no se promociona y premia a los que hacen las cosas bien ─.

 

Piero dijo ─ pero hermanito lindo, existen suicidas, perdón, inversionistas, que apuestan por el sector forestal, pero que lamentablemente deben lidiar con una normativa compleja, sin que el Estado les dé garantías y seguridad jurídica, luchando solo contra las invasiones; y lo más bravo, con GORE incapaces. En esas condiciones nadie quiere invertir y lo otro, no tenemos grandes extensiones de tierras para promover plantaciones a gran escala, nuestro territorio está muy fragmentado ─.

 

Me quedé dormido y me perdí por lo menos media hora de una discusión acalorada, que al parecer giró sobre lo que se debe hacer para solucionar los problemas del sector forestal. Entre sueños escuché algo sobre una lancha que se iba, pero que no se sabía cuándo se iba. No entendí. Desperté y ya estábamos surcando el río Momón. Saqué mis binoculares y me puse a pajarear, no obstante, retomé la escucha de la conversa.

 

Después de un silencio que parecía eterno, John lanzó lo siguiente: ─ esa nueva ley habla de las constancias de posesión en propiedad privada y eso es una burrada jurídica o me equivoco. Según mis fuentes de contrainteligencia, el texto original de esa ley era otro; y lo han cambiado, porque arrancaba con predios rústicos, luego pusieron predios privados y ahí empezó el problema si lo ves desde el punto de vista estrictamente legal ─.

 

Piero dijo ─ oe hermanito, pero excepcionalmente los están formalizando a todos hasta la entrada en vigor de esa Ley, después de eso ya no se les debe otorgar títulos o posesiones. Se habla de las constancias de posesión en propiedad privada y eso es una locura, ¿o no? Entiendo que no lo dice textualmente, pero es una excepción que se generó con esa ley. La pócta, ¿o sea ahora se va a reconocer a los menonitas? ─.

 

John, medio adormecido, se lanzó con lo siguiente: ─ bebitas, el artículo 37 de la LFFS prohíbe dar títulos de propiedad en tierras forestales con o sin cobertura y sigue vigente que yo sepa. ¿Cómo pócta van a aplicar esta nueva Ley? Entiendo bebas que la Ley se aplica, lo único que ha cambiado es el término de predios rústicos por predios privados. Si dijese predios rústicos, puede ser cualquier constancia de posesión, pero al hablar de predios privados, la cosa se pone fea. Además, señores, a eso se suma que esa vaina del CUM es un instrumento desfasado que no sirve para nada.

 

Y lo más gracioso es que todos esos que se oponen a la nueva Ley, toman café que viene de tierras de protección, consumen recursos de tierras deforestadas y tragan parrilladas con carne de vacas que también vienen de terrenos que ya han sido pelados. Por eso, si en esa nueva Ley, en esa parte de “Clasificación de tierras y reglas sobre cambio de uso para actividades agropecuarias existentes[1]” estuviésemos en el supuesto de predios rústicos, ahí sí estaríamos en el supuesto sobre el cual todos lloran. Para mi ñañitos, se ha reconocido no más del 5% del problema ─.

 

Piero, mientras comía un par de mandarinas, señaló que ─ así interpretemos la norma tal como menciona la John, si solo fuera sobre predios privados, carecería de sentido excluirlos del CUM, porque esos terrenos ya tienen CUM. ¿Para qué demonios debes exonerar del CUM a un predio privado? ─.

 

Peter estaba comiendo también mandarinas y se animó a decir que ─ o sea, ¿es lo mismo hablar de predios rústicos y de predios privados? La diferencia en su concepto es importante, ¿o no, señores? Para que seas privado es requisito que tengas CUM. Si eso es así, ¿para qué te exonerarían ahora del CUM? Predio rústico es cualquiera que esté en un ámbito rural, por eso, no tiene sentido debatir sobre algo que no está aprobado, sino sobre el texto ya aprobado y vigente ─.

 

John preguntó ─ ¿con o sin propiedad? Analicen pues la norma, incompetentes. Al final, ¿es lo mismo? Sobre eso se ha normado. La regulación es para personas con predisposición de ser privados o con constancia de posesión. Para ellos se aplica esa excepción. En el texto original, te aseguro, decía “predios rústicos”; y hasta ahí, todo ok, pues tenía relación con las constancias de posesión en cualquier punto del país. El texto aprobado dice otra cosa ─.

 

El problema es que con esa Ley se han pasado por encima el CUM, el artículo 37 de la LFFS, investigaciones penales y procedimientos sancionadores ─.

 

Piero se paró y tambaleando por el movimiento de la embarcación se puso a disertar lo siguiente: ─ con esta Ley están formalizando a los que ocuparon tierras, por así decirlo; y en el fondo están diciendo que ellos son formales y que no cometieron delitos ni contravinieron normas, para que así puedan seguir con sus actividades agrícolas. De lo contrario, mascotas, no podrán exportan sus productos conforme lo exige la Unión Europea. En esa Ley dice “constancia de posesión”, eso significa que cientos o miles de personas, antes de la vigencia de esa Ley, ya sacaron como sea su constancia de posesión; y si ya tenían una, se ven beneficiados. El objetivo es formalizar a todes pe chiques. ¡Parecen nuevos calichines! ─.

 

Vi que Piero seguía embalado. Intenté descubrir si estaba tomando algo o es que se despertó lúcido. Continuó diciendo que ─ el MIDAGRI defiende la nueva Ley y la aplicará sin roche, acuérdense. Pero lo que sí creo es que debe salir a explicar bien en qué consisten esos cambios. La gente de a pie no tiene la menor idea de qué está pasando, ñañito ─.

 

Ya estábamos a pocos minutos de llegar a nuestro destino final, según lo afirmaba el guía local. Ya la discusión acalorada de estos tres personajes se iba apagando, Al final, no sé a qué acuerdos llegaron, cuáles fueron sus principales conclusiones y qué es lo que se vendrá para el sector forestal (y de fauna silvestre). Incluyo lo último que pude captar.

 


Señoras, dijo John, ─ se debe haber generado un “encontronaso” entre el MIDAGRI y el Ministerio del Ambiente. No hay que ser adivino para saber que el MIDAGRI tiene como “función” ampliar la frontera agrícola y que de hecho va a respaldar a todos los que viven de la agricultura. ¿Es obvio, o no, ñañas? Y los del Ambiente quisieran que no haya más agricultura o por lo menos, no en nuevos terrenos; y que no se toque a los bosques (cuando ya están, gran parte de ellos, recontra intervenidos) para que vivamos viendo pajaritos y esperando que se conserven solos en base a la cosmovisión amazónica y a los bonos de carbono (y a las ferias sobre la diversidad biológica que se hacen en Lima). Así no es pe causa ─.

 

Piero, resignado, dijo que ─ les aseguro señores que mucha gente sabe que esta Ley tiene cosas buenas porque atiende la fotografía actual, es decir, se aplica a nuestra triste realidad. Si todo siguiese tal cual, miles de agricultores (pequeños) seguirían errando por el monte, haciendo lo que sabemos, talar, quemar, cultivar, cosechar y luego de un par de años, se seguirán moviendo en busca de nuevas tierras. O sea, nada los ancla a un espacio físico y seguirán tumbándose el monte que más es lo que les “estorba”. Por eso, mis broders, no sé qué tan mala o no tan buena sea esta nueva Ley. Lo que sí sé es que igual debemos seguir sacándonos la gran pócta para que conservemos lo que aún queda ─.

 

Peter, mientras guardaba sus cosas y se estiraba tras quejarse de que estaba entumecido y viejo, agregó ─ mi causa en Lima me dateó que varios ex funcionarios del sector, en un consejo de ministros, habrían puesto el grito en el cielo contra la titulación de tierras. Esa gente se opone porque con la titulación, ya no se podrá contar con la opción de otorgar cesiones en uso, lo cual permite que el Estado mantenga la propiedad de esos terrenos. Esa es la pendejada o la realidad. Yo creo que esa Ley al final, puede ser parte de la solución. Pero habría que ver qué candados, restricciones y huevada y media que viene de Lima asegurarán o intentarán que no nos vayamos la pócta de su madre. ¿O qué dicen ustedes señoras? ─.

John y Piero, ya camino a descender de la lancha y llenos de bultos, dijeron casi al unísono: ─ veremos qué pasa huambrillos ─.

Mientras cogía mis cosas para descender de la embarcación, me quedé pensando en lo que podría pasar con nuestros recursos forestales y de fauna silvestre. Al final, no sé qué viene. Ojalá que no nos vayamos a la pócta.


Mayo 2024


[1] ÚNICA. Clasificación de tierras y reglas sobre cambio de uso para actividades agropecuarias existentes

Los predios privados que cuenten con títulos de propiedad o constancias de posesión emitidas por la autoridad competente con anterioridad a la vigencia de la presente ley o que se encuentren dentro de los alcances de la Ley 31145, Ley de Saneamiento Físico-Legal y Formalización de Predios Rurales a Cargo de los Gobiernos Regionales, que no contengan masa boscosa y que desarrollen actividad agropecuaria, son considerados, de manera excepcional, como áreas de exclusión para fines agropecuarios y por tanto están exceptuados de realizar su clasificación de tierras por su capacidad de uso mayor, así como también están exceptuados del cumplimiento de las disposiciones contenidas en el artículo 38 de la Ley 29763. Esta excepción no exime la obligación de reserva mínima establecida en el cuarto párrafo del artículo 38 de la ley referida al treinta por ciento de la masa boscosa en el predio privado, ni de las responsabilidades administrativas, civiles o penales de los funcionarios públicos, personas naturales o jurídicas, que hayan incurrido en delitos relacionados con el tráfico de tierras.

En caso de que el predio privado no cuente con el área de reserva mínima esta deberá ser compensada de manera progresiva con áreas reforestadas o de conservación dentro o fuera del predio. El Serfor deberá establecer los mecanismos adecuados para dicho fin.

 


domingo, 31 de diciembre de 2023

LES LUTHIERS Y ROGER WATERS: SE DESPIDEN DE LOS ESCENARIOS DOS GRANDES QUE ME ACOMPAÑAN DESDE QUE SOY UN SER PENSANTE, ES DECIR, DESDE QUE (CASI) SOY UN SER HUMANO

El martes 21 y el miércoles 29 de noviembre de 2023, en la horrible ciudad de Lima, asistí a dos conciertos que me han dejado con secuelas de efectos aún impredecibles. Y es que tras las presentaciones en vivo de Les Luthiers y Roger Waters, nunca más podremos ver en vivo a estos dos grandes exponentes musicales. Es por eso que no podía terminar el año y dejar de dedicarles unas líneas por las tantas horas de deleite musical que me han ofrecido. Cada vez que los vuelva a escuchar, recordaré esos dos conciertos y entraré en un trance difícil de explicar para los que no han quemado cerebro con ambos artistas. 

Empezaré por los Les Luthiers (LL). Todo empezó allá por el año 1988 o antes tal vez, cuando empecé a escuchar a estos argentinos. Lo primero que recuerdo con certeza es el haber estado en el departamento que teníamos en la avenida Petit Thouars, en San Isidro, Lima, cuando encima del camarote que usábamos mi hermano y yo, y en un “equipo” de doble casetera, marca Sanyo, escuchábamos sin parar a estos capos. Este gran descubrimiento musical se lo debemos a la excelente recomendación de mi tía Pitucha y de Jorge Sáez. 


Escuchar una y mil veces las mismas canciones podría parecer algo enfermizo y hasta preocupante. No obstante, además de aprenderme las canciones de memoria y de reír cada vez que escuchaba “La Tanda”, la “Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto y de cómo se desenvolvió”, “El rey enamorado” y por supuesto “Cartas de color”, con el inolvidable Yoghurtu Nghé y otros temas, cada vuelta al casete era un viaje interminable por escenarios ideados entre risas, ingenio, inteligencia e insólitos instrumentos.  


Imaginar todos los escenarios creados por los LL e intentar descifrar cómo se desenvolvían ante el público, era, en ese entonces ―a finales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo pasado―, una labor fantasiosa, dado que solo podíamos escucharlos a través de casetes. No recuerdo saber, por aquellos años, cómo eran estos señores, ni cómo era su despliegue artístico en los escenarios. Escuchaba cómo el público se carcajeaba mientras no escuchaba nada, es decir, además actuaban y hacían miles de cosas que generaban estrepitosas y envidiables carcajadas. 


Los LL te hacían viajar por diversos escenarios mientras escuchabas sus delirantes y perfectamente logrados diálogos. De repente estabas en un estudio de televisión en Argentina para enterarte que “de cada diez personas que ven televisión, cinco son la mitad” y para intentar entender, entre otros, cómo es que la dactilografía puede ser parte de lo que se imparte en el programa “Cultura para todos” y cómo es que si es para toda la familia, debemos despertarnos o quedarnos despiertos hasta las tres de la mañana. 


O tal vez, estabas listo para hacer un viaje por el continente americano y poder disfrutar de los diferentes lugares a donde llegó Don Rodrigo Díaz de Carreras para conquistar a los pueblos originarios de esta parte del mundo, como es el caso de los Incas, en donde el intrépido hombre de aventuras hizo “hincapié”. Por otro lado, para gozar de las peripecias del rey enamorado, uno debía trasladarse a un castillo medieval europeo, para que, a través de un despistado juglar, el monarca pueda querer “satisfacer sus deseos, los más sublimes y los más perversos” con la inocente María. 


Sería muy difícil hacer una selección de las obras que más me gustan de los LL, pero intentaré nombrar por lo menos diez, en orden aleatorio: i) Romance del joven conde, la sirena y el pájaro cucú y la oveja, ii) La bella y graciosa moza, iii) Acto en Banania, iv) El rey enamorado, v) El sendero de Warren Sánchez, vi) El regreso del indio, vii) Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras, de sus hazañas en tierras de Indias, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto y de cómo se desenvolvió, viii) La campana suonera, ix) Visita a la Universidad de Wildstone (¡abrí más la caliente!) y x) La payada de la vaca. 


Ojo, deben escuchar también la introducción de cada una de ellas. Para mí, los diálogos más delirantes son los de los números i) y iii). ¿Se imaginan estar en los ensayos de Les Luthiers? ¿Cómo así se les ocurre crear al compositor italiano Giovanni Corpocorto? ¿Cómo así crearon “Así hablaba Sali Baba” (Verdades hindudables)? Estos señores son unos malditos genios. 


Ya el año 2005, tras asistir a un concierto de los LL en Lima, intenté poner en letras (1) algunas impresiones de este. No obstante, como en esta ocasión, me quedó corto el tiempo y solo un texto para describir la grandeza de estos señores argentinos. Aquella vez disfruté ese concierto de una manera ya escandalosa. Lo disfruté tanto que me quise unir a la secta del hermano Warren Sánchez e ir al puesto instalado en el hall del teatro. Si desean irse contentos al cielo o al infierno y viajar por el infinito, acompañados con los cánticos del Cotolengo de Santa Eduviges, tras haber bajado el telón de la vida, no dejen de escucharlos. No se arrepentirán. Se los juro por San Ictícola de los Peces.


Finalmente, recuerden, no pierdan el tiempo en cosas innecesarias ni en discutir por cosas (ni con) inútiles porque, como nos lo explican con mucha sapiencia los LL: time is money, el tiempo es un maní.


Rogelio Aguas


Foto: Briana Angulo Riva.

Otro de los artistas que ha marcado mi insensible vida es el amigo Roger Waters (RW), ex bajista de Pink Floyd. Sin duda, este grupo británico, junto a Led Zeppelin, es uno de los que más me ha marcado musicalmente desde siempre. El primer disco que recuerdo haber escuchado de ellos, infinitas veces, es The Final Cut. Irónicamente, ese fue el último disco que grabaron juntos en 1983. No obstante, no hablaré ahora de Pink Floyd, pues no me alcanzaría las pocas horas que me quedan del año 2023 mientras escribo estas líneas. 


Tras ver los videos de Pink Floyd, siempre me llamó la atención la voz de RW y la manera cómo toca(ba) el bajo, tanto así que cuando intento simular e imaginarme que “toco” guitarra, en realidad hago mi teatro como si tocara el bajo. Y esto es porque me quedó desde muy chico el accionar del amigo Rogelio. Nuca podré, por ejemplo, olvidar esa “energía” que sentí en la ciudad de Pompeya, allá por el año 1997 o 1998 cuando visité su anfiteatro, en el cual, Pink Floyd grabó en vivo Ummagumma vol. 1. Escuchar repetidas veces “Careful with that axe, Eugene” e interiorizar la vocalización de RW y deleitarse con cómo interpretaba el bajo, me causó un “brain damage” irreversible. 


Foto: Briana Angulo Riva.

Al margen de las peleas entre RW y Pink Floyd, sobre todo con David Gilmour; y de su postura política, a la que se le suma un sinfín de críticas por un lado y loas por el otro, este británico es un referente musical, sin lugar a duda. Personalmente, RW me parece un excelente arreglista, compositor y un adelantado a su época; y últimamente, con su gira de despedida ha demostrado ser un alfil que no tiene nada que perder y que se va contra todo y todos los que, en su opinión, le valen madre. Admiro esa osadía, esa frescura, pero claro, no comparto necesariamente sus posturas en muchos aspectos, pero, no escribo por ello, ni intento ahondar en este tópico. Solo quiero plasmar la pena que me da saber que ya se despidió de los escenarios. 


Recuerdo que cuando hice un viaje desde Heidelberg, en Alemania, hacia Barcelona, escuchaba en un “walkman”, el concierto de The Wall, Live in Berlin. La canción que más me impactaba era “Mother”, interpretada por Sinead O'Connor. Recuerdo cómo deliraba con ese tema. También recuerdo como si fuera ayer, cuando bicicleteaba en Heildeberg, casi de madrugada con el sol apareciendo a todo dar, y escuchaba, a inicios de los años 90 del siglo pasado, uno de los discos como solista de RW: The Pros and Cons of Hitch Hiking. Mientras cruzaba el río Neckar por un puente en dirección a Neunheimer Feld, sentía que era inmortal. 


Años después, escuchaba casi sin parar el disco, para mí, mejor logrado por RW en su carrera como solista: Radio K.A.O.S. Se los recomiendo. Luego, pasé a escuchar otro gran disco del amigo Roger: Amused to Death, del cual, sobresale una canción que me agrada mucho: “Watching TV”. La voz y la composición de RW siempre han sido para mi inolvidables y su música no puede faltar en la lista de canciones que deberán sonar en mi velorio. Debido a Roger, el instrumento que algún día debo tocar es el bajo. Su presencia en sus canciones es para mí, un signo de vigor, braveza y de melodía musical inigualable. Sin el bajo, no somos nada. 


Foto: Briana Angulo Riva.

Del último disco de RW, hay tres canciones que son mis preferidas: “Déjà Vu”, “The Last Refugee” y “Wait For Her”. Escuchar la primera de ellas, en los dos últimos conciertos fue para mi apoteósico, sobre todo, en su penúltimo concierto, allá en el 2018, en el Estadio Monumental, cuando esa vez las coristas eran las dos magníficas chicas de Lucius (les recomiendo ese grupo). Ahora, con relación al último concierto de RW en Lima, en noviembre de 2023, debo decir que me gustó harto y me pareció un mega evento, pero más íntimo y potente me pareció el del año 2018.


Recordemos que RW ya había venido el año 2007 y su concierto en la explanada del Estadio Monumental del campeón del fútbol peruano, marcó un hito en el país. Ese año, ver volar el famoso chancho por los cielos, entre tanto humo de olores peculiares, fue un éxtasis de locura y desenfreno. Para mí, después de ese concierto, Lima se volvió una plaza interesante para este tipo de espectáculos. 


Sea como sea y dicho todo lo anterior, con respecto a RW, es una pena que ya no produzca más, aunque nada está dicho. Hablando de ello, les recomiendo la serie de canciones de Aguas que grabó durante la pandemia: Lockdown Sessions. En esas canciones están las capas de Lucius y todo el elenco con el que vino a Lima estas dos últimas veces. 

(1) https://mitambordehojalata.blogspot.com/2010/07/reir-es-tan-humano-y-veces-tan.html


Diciembre 2023




miércoles, 8 de noviembre de 2023

AHORA SÍ, A CONSERVAR LAS AVES PLAYERAS

 

El pasado miércoles 25 de octubre, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) presentó el Plan Nacional de Conservación de las Aves Playeras en el Perú 2023 – 2032, documento que sienta las bases para poner en práctica diversas acciones destinadas a proteger a las aves playeras y los hábitats que usan. Muchas de las especies de este grupo de aves no son muy conocidas, no obstante, en su conjunto representan uno de los colectivos de seres alados silvestres más numeroso en el planeta.

Este importante documento de gestión ha sido esperado por muchos y por fin vio la luz. En este caso, se ha puesto bajo los reflectores a las aves playeras, un grupo de aves que no capta mucho la atención de los ciudadanos de a pie, dado que su presencia a veces pasa desapercibida. Sin embargo, estos seres alados son fascinantes. Además, es necesario saber que este grupo de aves está presente en todo el planeta y que muchas de las especies que lo conforman son migratorias y recorren miles de kilómetros entre los dos hemisferios.


Las aves playeras son generalmente especies que ocupan áreas abiertas —generalmente al borde de los cuerpos de agua— y pasan la mayor parte del tiempo buscando alimento y descansando en el suelo y no en árboles, rocas, ciudades u otros espacios. Estas aves pueden ser confundidas, en cuanto a sus características y al hábitat que usan, con las aves marinas, como, por ejemplo, los pelícanos, las gaviotas, piqueros y otras.

 

Pero acá lo importante es resaltar que las aves playeras, por ejemplo, no se alimentan de peces, es decir, no pescan como los piqueros o cormoranes, ni recorren grandes distancias sobre el mar o “flotan” en la superficie marina como los pelicanos.  

 

Y como se indica en el Plan, “Las aves playeras conforman uno de los grupos más diversos de la fauna silvestre. Los ornitólogos han reconocido a más de 215 especies de aves playeras agrupadas en más de 14 familias”. De estas, 81 se encontrarían a lo largo de América y 52 se reproducen en Norteamérica.

 

Asimismo, según el Plan, “(…) se entenderá como aves playeras a los miembros de las familias Charadriidae, Haematopodidae, Recurvirostridae, Burhinidae, Scolopacidae, Thinocoridae y Jacanidae pertenecientes al orden Charadriiformes que han sido reportados y se distribuyen habitualmente en el Perú (53 especies). De estos se conoce que 29 especies realizan una migración boreal y 24 se reproducen en el Perú”.

 

En el caso de estas aves, al mencionar que son playeras, surge otro tema que debe ser aclarado; y es el referido al uso del hábitat y al término “playa”. Y es que cuando hablamos de playas, se asume que nos encontramos a orillas del mar. No obstante, en cuánto a su distribución, estas aves también están presentes en la sierra y selva del Perú.

 

¿Y cómo así? El hecho es que podemos encontrar a estas aves en playas marinas, humedales costeros, humedales andinos (bofedales), lagunas altoandinas y en ríos y humedales amazónicos e incluso se puede registrar su presencia en pastizales, campos arados y tierras agrícolas inundadas (regadíos). Pero, las ubicamos siempre en las orillas de estos cuerpos de agua. Es decir, como se comentó, estas aves usan principalmente las playas y orillas para buscar su alimento, descansar y, cuando corresponde, anidar.

 

Entonces, debemos saber que en bofedales y lagunas altoandinas y en los ríos amazónicos también encontramos a estas aves. Para usar estos hábitats, estas aves están adaptadas. En su gran mayoría, tienen patas y dedos largos, posturas erguidas y picos extensos, con lo cual se les facilita la obtención de alimento. Generalmente, se alimentan de moluscos, crustáceos, poliquetos, gusanos marinos, así como de insectos.

Plan para todos

Ilustración del libro: Strand-und 
Sumpfvögel Europas 
einschliesslich Nordafrikas und
des Nahen Ostens, de 
Wolfang Makatsch

 

Tras entender la conceptualización del Plan, es tal vez oportuno postular lo siguiente: la puesta en marcha de este documento de gestión y todo lo que conlleva su ejecución pueden convertirse en una excelente oportunidad para educar a la población. En todos los planes y casi en todos los documentos de este tipo aparece casi siempre como un mandato dictatorial impulsar, promover, asegurar —o lo que fuese que suene bonito— “la educación ambiental como estrategia para contribuir a garantizar el éxito del plan”.

 

En este caso, si este Plan es comparado con los planes nacionales de conservación de la pava aliblanca, el oso andino, el suri, el tapir andino (sobre todo este), jaguar u otros, los objetos de conservación de estos últimos son muy “lejanos” y casi desconocidos para la ciudadanía. Con este Plan, el objeto de conservación, si bien como ya se dijo, es un tanto desconocido para muchos, este está a la vuelta de la esquina y en buena cantidad; y por supuesto, con más abundancia, entre los meses de noviembre y abril, que es cuando “recibimos” a las aves migratorias, principalmente del hemisferio norte.

 

Es decir, para contribuir al cumplimiento del Plan, se puede (o se debe) sumar al ciudadano de a pie para que sea pieza clave en su ejecución. La información ciudadana aporta bastante al cumplimiento de las tareas asignadas. Las personas interesadas pueden salir a ver aves, (lo cual calza con la reactivación económica), pueden contribuir a monitorear las poblaciones de estas aves, pueden brindar información sobre el estado de conservación de los espacios donde estas aves habitan y a donde llegan para recuperarse y alimentarse y otras acciones con las que aportan a lograr los objetivos planteados.

Ostrero americano.

 

Por ende, este Plan de conservación también es “la excusa” perfecta para promover la conservación de los hábitats de estas aves. Las playas en nuestro litoral marino, los humedales costeros y andinos, manglares, bofedales, ríos amazónicos y otros espacios que albergan a estas aves son también el objeto de conservación “encubierto” de este Plan. Sin estos espacios, las aves en cuestión no tendrían muchas posibilidades de mantener sus poblaciones en el tiempo.  

 

Y el Perú, para variar, ocupa un lugar privilegiado como lugar para la llegada y paso de estas aves en su ruta migratoria de ida y vuelta desde el hemisferio norte hasta esta parte del planeta. En nuestro territorio confluyen hasta dos de las tres rutas migratorias —casi siderales—que cubren estos seres alados en el continente americano. La ubicación geográfica del Perú y su consecuente diversidad de hábitats son factores que resaltan la importancia de que este Plan pueda ser cumplido.

 

Educación para todos

 

Al ser este Plan, bajo una mirada personal, la excusa perfecta para cristalizar esfuerzos ciudadanos a favor del patrimonio de fauna silvestre en el país, se puede aprovechar la oportunidad para acercar diversos conceptos al colectivo no científico o no especializado en estos menesteres. ¿Cuántos peruanos (y peruanas) saben qué son la CITES, la CMS, la CBD, la Convención RAMSAR o términos extraños como la Estrategia de Conservación de las Aves Playeras de la Ruta del Pacífico de las Américas (ECAPRPA)?

Ostrero brujillo.

 

¿Cuántos saben qué es la WHSRN, Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras? Seguramente, una ínfima parte de la población ha escuchado estos términos. Lo cierto es que, a través de un trabajo coordinado entre el Estado y la sociedad civil, es hora ya de pensar las mejores estrategias para que la distancia entre la “ciencia” y el accionar y entusiasmo ciudadano por la conservación “de la ecología” se acorte.

 

En crudo, creo que es más fácil —para la gran mayoría de personas— pensar en contribuir con la conservación de las aves playeras que con la de otras especies de fauna silvestre que tienen su plan de conservación nacional como el tapir andino (Tapirus pinchaque), la pava aliblanca (Penelope albipennis) o el suri (Rhea pennata). Esto, por que esas especies tienen rangos de distribución bastante restringidos, son difíciles de ver y no necesariamente son muy carismáticas.


Mis preferidas

Una de las aves playeras más peculiares es el alcaraván peruano o huerequeque (Burhinus superciliaris), un ave que destaca por sus ojos amarillos y patas largas. Está presente, de preferencia, en humedales costeros, en las zonas más secas e incluso es común en las ciudades. Mis otras dos aves playeras preferidas son el ostrero americano (Haematopus palliatus) y el ostero brujillo (Haematopus ater). Ambas especies aparecen en las playas costeras al atardecer y tienen un pico rojo bastante llamativo.

 

Huerequeque. 
Con ellas tres convivimos en las ciudades y en las playas costeras. Respetemos sus espacios (y por supuesto el de todas las demás especies) y aprendamos a convivir con ellas. Eso se llama coexistencia. Ya hablaremos de eso más adelante. Acuérdense de esa palabrita: coexistencia.

 

Mira la presentación del Plan acá:

https://www.facebook.com/SerforPeru/videos/3570534496536600

 

Y para descargar el Plan, ingresa al siguiente enlace:

https://www.gob.pe/institucion/serfor/informes-publicaciones/4764874-plan-nacional-de-conservacion-de-las-aves-playeras-en-el-peru-2023-2032

 

Las ilustraciones del huerequeque y de los dos ostreros han sido tomadas del libro: Aves de los humedales de la costa peruana, de Javier Barrio y Carlos Guillén (2014).

 

Noviembre 2023

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXV)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...