viernes, 14 de marzo de 2025

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (I)

 
BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (I)
 
Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.
 
Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.
 
¡Estamos jodidos! Según un reciente estudio, la corriente marina más fuerte que existe en el planeta, es decir la Corriente Circumpolar Antártica (CCA), se está debilitando. Esta corriente hace circular más de 100 millones de metros cúbicos por segundo (cuatro veces más que la Corriente del Golfo en el Atlántico), lo cual es fundamental para el clima del planeta.
 
¿Y por qué? La principal causa sería el constante desprendimiento de glaciares. Ahora, esta corriente es una de las tantas que existen y que forman el complejo sistema de todos los océanos de la Tierra. La CCA circula por la Antártida de oeste a este, en un circuito cerrado y separa las aguas frías, ricas en nutrientes provenientes de la Antártida, de las aguas calientes que circulan y se dirigen al norte del planeta.

 
El problema es que la velocidad actual de la CCA estaría disminuyendo en cerca del 20% en proyección al año 20250, si sigue el ritmo de emisiones de CO2 en el planeta. Según científicos australianos entramos a un círculo vicioso: la Tierra se calienta, la CCA disminuye su velocidad y el planeta se calienta mucho más.


En este sistema complejo en el que vivimos los terrícolas, los océanos son vitales para mantener el equilibrio planetario. Si este motor, la corriente en cuestión, se detiene, las consecuencias pueden ser de terror. ¿Y por qué disminuye la velocidad de esta corriente marina?
 
Simple, porque la Tierra se calienta y los glaciares se derriten, sobre todo los de la Antártida, con lo cual se incorpora cada vez más agua dulce a los océanos, modificando todo el sistema de circulación y las características físicas de estos (salinidad, temperatura).
 
Pero hay más, la CCA es como una barrera que frena el avance de especies invasoras que podrían llegar a la Antártida con aguas más calientes, como camarones y otras que pondrían en jaque el frágil ecosistema antártico. Con ello, se podría afectar las fuentes de alimento de pingüinos y ballenas, las mismas que vienen al norte del Perú. Y ni qué decir del clima, se vienen variaciones extremas que nos van a perjudicar a todos, posiblemente más a las poblaciones costeras.
 
Ya pasamos los 1,5°C del calentamiento global del planeta. Y según tantas COP y reuniones absurdas, a la fecha, no deberíamos haber pasado esa cifra. Ya fue.
 
¡Vive Le France!
 
Me acaban de llamar desde Paris unos colegas, para decirme que Francia se prepara ante el escenario de un calentamiento global planetario que se acerca, para el año 2100, a los 4°C. La ministra de Ambiente francesa, Agnés Pannier-Runacher, anunció recientemente que presentará más de 50 medidas para que el país galo se prepare ante un escenario real y trágico. La idea es contribuir a que el cambio climático que se genera por el calentamiento global del planeta no afecte o afecte lo menos posible las actividades productivas, en especial, las agrícolas (vino) y ganaderas (quesos).
 
Lo interesante es que, en Francia, se han dado cuenta de que estos temas climáticos no son solo un problema del hemisferio sur, es decir, de los países del Tercer Mundo o en vías de desarrollo (como les peruvians). La ministra ya la vio: para el 2100, el planeta podría ser, en promedio, 4°C más caliente que ahora; y Francia no se salva de eso.
 
Los escenarios actuales ya lo demuestran, récords de temperaturas altas por año, inundaciones, aumento de la frecuencia e intensidad de huracanes, erosión en las costas, etc. Por eso, los franceses ya tienen un tercer plan nacional para la mitigación y adaptación al cambio climático. Una de las medidas es reclutar y capacitar a civiles como reservistas para enfrentar eventos climáticos extremos. Ya en Francia se registra un aumento de 1,7°C en comparación al año 1900. Siguiendo la tendencia, los franchutes parten de que para el 2050, el aumento de la temperatura global del planeta será de 2,7°C y para el 2100, de 4°C.
 
Por eso, los descendientes de Asterix y Obelix priorizarán acciones en zonas costeras, en sus montañas, bosques y en las zonas agropecuarias. Otra medida que tomarán está relacionada a aplicar nuevas tecnologías para el diseño, renovación y construcción de casas y edificios. Y por supuesto tomarán medidas para preservar parte de sus joyas arquitectónicas como la Torre Eiffel y el castillo de Saint-Michel. Algunas ONG ya han saltado hasta el techo porque dicen que el plan no es viable, es muy caro y que es una locura.

 
Francia está dispuesta a desembolsar 260 millones de euros. Según ellos, por cada euro que se invierte en mitigación, se ahorra ocho euros en gastos para remediar, reparar, asistir y revertir los efectos del desastre ambiental en el que estamos. ¿Y acá? Estamos a años luz de poder planificar de esta manera.
 
Faltan niños en Japón
 
Colegas japoneses me han mandado un llamado de auxilio. Y es que, en el país del sol naciente, por cada bebe nacido se reporta dos personas muertas. En el año 2024 se registró, históricamente, la menor tasa de natalidad. El gobierno está desesperado viendo cómo incentivar que los nipones tengan hijos. Los resultados, a la fecha, son poco esperanzadores. El número de neonatos en el año 2024 fue de 720 988, con lo cual se continúa con la racha de nueve años “en caída”. Por otro lado, ese año se tuvo 1,62 millones de personas muertas, es decir, por cada nuevo japonesito o japonesita, hay dos personas muertas. Y eso no es todo, la cifra de nacimientos del 2024 es 5% menor a la del 2023. 
 
Ese año, el en ese entonces ministro presidente Fumio Kishida puso en marcha diversas medidas, pero al parecer, sin éxito alguno. Si miramos a sus vecinos de Corea del Sur, allá se implementó medidas similares, pero el resultado es distinto: en el año 2024, tras nueve años, se reportó más bebes que en los años anteriores.  
 
Una de las causas de este problema en Japón es que el número de matrimonios ha disminuido en los últimos años. Y una de las razones de ello serían los cambios que trajeron consigo el coronavirus y el encierro de varios meses. El economista Takumi Fujinami del Instituto de Investigación de Japón afirma que, si bien el número de matrimonios aumentó el 2024, a casi medio millón, en el año 2020, esta cifra bajó a casi el 13% de la actual.
 
Pero el problema va más allá. Los japoneses tienen muy pocos niños fuera del matrimonio, en comparación con otros países occidentales. Las cifras actuales indican que, en el año 2023, el promedio de niños por mujer era de 1,20. Fujinami afirma que aún es demasiado temprano para sacar conclusiones finales, pero que es imprescindible promover que las condiciones laborales de las mujeres y los hombres mejoren y que el acceso a trabajos y servicios sea igual para ambos sexos. Esto podría hacer que los jóvenes se motiven para casarse y tener descendencia.
 

Finalmente, me comentan mis colegas japoneses que los expertos están convencidos de que las medidas que está implementando el gobierno en Corea del Sur para apoyar a que tanto hombres y mujeres puedan trabajar y dedicarse a la familia, se dé facilidades para comprar un departamento, así como promover albergues para niños de padres trabajadores y ofrecer incentivos, podría generar que Japón haga lo mismo. Vamos amigos nipones, tomen más sake y hagan lo que deban hacer, ¿o debemos mandar una horda de orques peruanos?
 


Nos vamos a Belem do Para
 
¿Sabían que la próxima reunión de la Conferencia de las Partes o COP, que es la reunión anual de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, será este año en la ciudad brasileña de Belem? La COP 30 que se viene en noviembre (del 10 al 21) podría ser algo especial por una razón algo extraña.
 
Los organizadores plantean que los invitados se alojen en embarcaciones de lujo que naveguen por los ríos de la zona. ¿Será una buena idea? Lo novedoso es que la COP se realizará, por primera vez, en una ciudad que está “a orillas” de la llanura amazónica. ¿Será esta una señal política para el planeta?
 
La ciudad de Belem está ubicada en las puertas de la gran selva amazónica y está rodeada de ríos y muy cerca del Océano Atlántico. La contradicción radica en lo siguiente. Al utilizar esos barcos de lujo para los invitados de todos los países se gastará un dineral y se emitirá obscenas cantidades de CO2, lo cual, va en contra de lo que se pregona en la tan cuestionada COP. Se estima que se emitirá 28 450 toneladas de CO2 en tanto se espera a cerca de 12 000 invitados, de los cuales, la gran mayoría dormirá en estos lujosos barcos.
 
La revista especializada Science ya hizo el primer llamado sobre este absurdo plan carioca. Lo más lógico sería usar los hoteles. Aún se está a tiempo de cambiar esta locura para que esta reunión sea algo más amigable con el medio ambiente. A la fecha, el país de la samba no ha presentado ninguna estrategia política para virar a un desarrollo más amigable con el entorno, que tome en cuenta un cambio en la matriz energética. Sin embargo, ha dado algunas señales positivas, pero eso no es suficiente.
 
Primero, las cifras de deforestación habrían tenido un declive y se ha puesto más énfasis en pactar con los otros países amazónicos (entre ellos, el Perú) para impulsar políticas que promuevan la conservación de la cuenca amazónica. Adicionalmente, el gobierno de Lula busca impulsar la reducción de emisiones de GEI para el año 2035, tal como lo anunció su viceministro en la COP 29 del 2024 en Baku, Azerbaiyán. Y como tercera señal, el gobierno brasilero ha creado el Ministerio de los Pueblos Indígenas, lo cual para algunos sería una medida acertada, pero para otros sería una medida populista y burocrática.

 
Vale la pena recordar que las dos últimas COP fueron bastante polémicas. La COP 29 en Azerbaiyán (2024) fue para muchos como una provocación porque ese país asiático y ex URSS es un gran productor de petróleo. Además, ante las críticas de científicos y periodistas al respecto, estos fueron perseguidos y censurados y se les dio duro a los activistas que protestaron sobre este tema.  
 

Marzo 2025

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