BIENVENIDOS
AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (I)
Hace unos
meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes
sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán
los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la
diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que
tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país
se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos
tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin
chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.
Para no
perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos
de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.
¡Estamos jodidos! Según un
reciente estudio, la corriente marina más fuerte que existe en el planeta, es
decir la Corriente Circumpolar Antártica (CCA), se está debilitando. Esta
corriente hace circular más de 100 millones de metros cúbicos por segundo
(cuatro veces más que la Corriente del Golfo en el Atlántico), lo cual es fundamental
para el clima del planeta.
¿Y por qué? La principal
causa sería el constante desprendimiento de glaciares. Ahora, esta corriente es
una de las tantas que existen y que forman el complejo sistema de todos los
océanos de la Tierra. La CCA circula por la Antártida de oeste a este, en un
circuito cerrado y separa las aguas frías, ricas en nutrientes provenientes de
la Antártida, de las aguas calientes que circulan y se dirigen al norte del
planeta.
El problema es que la
velocidad actual de la CCA estaría disminuyendo en cerca del 20% en proyección
al año 20250, si sigue el ritmo de emisiones de CO2 en el planeta. Según
científicos australianos entramos a un círculo vicioso: la Tierra se calienta,
la CCA disminuye su velocidad y el planeta se calienta mucho más.
En este sistema complejo
en el que vivimos los terrícolas, los océanos son vitales para mantener el
equilibrio planetario. Si este motor, la corriente en cuestión, se detiene, las
consecuencias pueden ser de terror. ¿Y por qué disminuye la velocidad de esta
corriente marina?
Simple, porque la Tierra
se calienta y los glaciares se derriten, sobre todo los de la Antártida, con lo
cual se incorpora cada vez más agua dulce a los océanos, modificando todo el
sistema de circulación y las características físicas de estos (salinidad,
temperatura).
Pero hay más, la CCA es
como una barrera que frena el avance de especies invasoras que podrían llegar a
la Antártida con aguas más calientes, como camarones y otras que pondrían en
jaque el frágil ecosistema antártico. Con ello, se podría afectar las fuentes
de alimento de pingüinos y ballenas, las mismas que vienen al norte del Perú. Y
ni qué decir del clima, se vienen variaciones extremas que nos van a perjudicar
a todos, posiblemente más a las poblaciones costeras.
Ya pasamos los 1,5°C del
calentamiento global del planeta. Y según tantas COP y reuniones absurdas, a la
fecha, no deberíamos haber pasado esa cifra. Ya fue.
¡Vive Le France!
Me acaban de llamar desde
Paris unos colegas, para decirme que Francia se prepara ante el escenario de un
calentamiento global planetario que se acerca, para el año 2100, a los 4°C. La ministra
de Ambiente francesa, Agnés Pannier-Runacher, anunció recientemente que
presentará más de 50 medidas para que el país galo se prepare ante un escenario
real y trágico. La idea es contribuir a que el cambio climático que se genera
por el calentamiento global del planeta no afecte o afecte lo menos posible las
actividades productivas, en especial, las agrícolas (vino) y ganaderas
(quesos).
Lo interesante es que, en
Francia, se han dado cuenta de que estos temas climáticos no son solo un
problema del hemisferio sur, es decir, de los países del Tercer Mundo o en vías
de desarrollo (como les peruvians). La ministra ya la vio: para el 2100, el
planeta podría ser, en promedio, 4°C más caliente que ahora; y Francia no se
salva de eso.
Los escenarios actuales ya
lo demuestran, récords de temperaturas altas por año, inundaciones, aumento de
la frecuencia e intensidad de huracanes, erosión en las costas, etc. Por eso,
los franceses ya tienen un tercer plan nacional para la mitigación y adaptación
al cambio climático. Una de las medidas es reclutar y capacitar a civiles como
reservistas para enfrentar eventos climáticos extremos. Ya en Francia se
registra un aumento de 1,7°C en comparación al año 1900. Siguiendo la
tendencia, los franchutes parten de que para el 2050, el aumento de la
temperatura global del planeta será de 2,7°C y para el 2100, de 4°C.
Por eso, los descendientes
de Asterix y Obelix priorizarán acciones en zonas costeras, en sus montañas,
bosques y en las zonas agropecuarias. Otra medida que tomarán está relacionada
a aplicar nuevas tecnologías para el diseño, renovación y construcción de casas
y edificios. Y por supuesto tomarán medidas para preservar parte de sus joyas
arquitectónicas como la Torre Eiffel y el castillo de Saint-Michel. Algunas ONG
ya han saltado hasta el techo porque dicen que el plan no es viable, es muy
caro y que es una locura.
Francia está dispuesta a
desembolsar 260 millones de euros. Según ellos, por cada euro que se invierte
en mitigación, se ahorra ocho euros en gastos para remediar, reparar, asistir y
revertir los efectos del desastre ambiental en el que estamos. ¿Y acá? Estamos
a años luz de poder planificar de esta manera.
Faltan niños en Japón
Colegas japoneses me han
mandado un llamado de auxilio. Y es que, en el país del sol naciente, por cada
bebe nacido se reporta dos personas muertas. En el año 2024 se registró,
históricamente, la menor tasa de natalidad. El gobierno está desesperado viendo
cómo incentivar que los nipones tengan hijos. Los resultados, a la fecha, son
poco esperanzadores. El número de neonatos en el año 2024 fue de 720 988, con
lo cual se continúa con la racha de nueve años “en caída”. Por otro lado, ese
año se tuvo 1,62 millones de personas muertas, es decir, por cada nuevo
japonesito o japonesita, hay dos personas muertas. Y eso no es todo, la cifra
de nacimientos del 2024 es 5% menor a la del 2023.
Ese año, el en ese
entonces ministro presidente Fumio Kishida puso en marcha diversas medidas,
pero al parecer, sin éxito alguno. Si miramos a sus vecinos de Corea del Sur, allá
se implementó medidas similares, pero el resultado es distinto: en el año 2024,
tras nueve años, se reportó más bebes que en los años anteriores.
Una de las causas de este
problema en Japón es que el número de matrimonios ha disminuido en los últimos
años. Y una de las razones de ello serían los cambios que trajeron consigo el
coronavirus y el encierro de varios meses. El economista Takumi Fujinami del
Instituto de Investigación de Japón afirma que, si bien el número de
matrimonios aumentó el 2024, a casi medio millón, en el año 2020, esta cifra bajó
a casi el 13% de la actual.
Pero el problema va más
allá. Los japoneses tienen muy pocos niños fuera del matrimonio, en comparación
con otros países occidentales. Las cifras actuales indican que, en el año 2023,
el promedio de niños por mujer era de 1,20. Fujinami afirma que aún es
demasiado temprano para sacar conclusiones finales, pero que es imprescindible
promover que las condiciones laborales de las mujeres y los hombres mejoren y
que el acceso a trabajos y servicios sea igual para ambos sexos. Esto podría
hacer que los jóvenes se motiven para casarse y tener descendencia.
Finalmente, me comentan
mis colegas japoneses que los expertos están convencidos de que las medidas que
está implementando el gobierno en Corea del Sur para apoyar a que tanto hombres
y mujeres puedan trabajar y dedicarse a la familia, se dé facilidades para comprar
un departamento, así como promover albergues para niños de padres trabajadores
y ofrecer incentivos, podría generar que Japón haga lo mismo. Vamos amigos
nipones, tomen más sake y hagan lo que deban hacer, ¿o debemos mandar una horda
de orques peruanos?
Nos vamos a Belem do
Para
¿Sabían que la próxima
reunión de la Conferencia de las Partes o COP, que es la reunión anual de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, será este
año en la ciudad brasileña de Belem? La COP 30 que se viene en noviembre (del
10 al 21) podría ser algo especial por una razón algo extraña.
Los organizadores plantean
que los invitados se alojen en embarcaciones de lujo que naveguen por los ríos
de la zona. ¿Será una buena idea? Lo novedoso es que la COP se realizará, por
primera vez, en una ciudad que está “a orillas” de la llanura amazónica. ¿Será
esta una señal política para el planeta?
La ciudad de Belem está
ubicada en las puertas de la gran selva amazónica y está rodeada de ríos y muy
cerca del Océano Atlántico. La contradicción radica en lo siguiente. Al
utilizar esos barcos de lujo para los invitados de todos los países se gastará
un dineral y se emitirá obscenas cantidades de CO2, lo cual, va en
contra de lo que se pregona en la tan cuestionada COP. Se estima que se emitirá
28 450 toneladas de CO2 en tanto se espera a cerca de 12 000
invitados, de los cuales, la gran mayoría dormirá en estos lujosos barcos.
La revista especializada
Science ya hizo el primer llamado sobre este absurdo plan carioca. Lo más
lógico sería usar los hoteles. Aún se está a tiempo de cambiar esta locura para
que esta reunión sea algo más amigable con el medio ambiente. A la fecha, el
país de la samba no ha presentado ninguna estrategia política para virar a un
desarrollo más amigable con el entorno, que tome en cuenta un cambio en la
matriz energética. Sin embargo, ha dado algunas señales positivas, pero eso no
es suficiente.
Primero, las cifras de
deforestación habrían tenido un declive y se ha puesto más énfasis en pactar
con los otros países amazónicos (entre ellos, el Perú) para impulsar políticas
que promuevan la conservación de la cuenca amazónica. Adicionalmente, el gobierno
de Lula busca impulsar la reducción de emisiones de GEI para el año 2035, tal
como lo anunció su viceministro en la COP 29 del 2024 en Baku, Azerbaiyán. Y
como tercera señal, el gobierno brasilero ha creado el Ministerio de los
Pueblos Indígenas, lo cual para algunos sería una medida acertada, pero para
otros sería una medida populista y burocrática.
Vale la pena recordar que
las dos últimas COP fueron bastante polémicas. La COP 29 en Azerbaiyán (2024)
fue para muchos como una provocación porque ese país asiático y ex URSS es un
gran productor de petróleo. Además, ante las críticas de científicos y periodistas
al respecto, estos fueron perseguidos y censurados y se les dio duro a los
activistas que protestaron sobre este tema.
Marzo 2025
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