Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.
Para no
perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos
de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.
Alemania ha anunciado que
el año 2024 cumplió con su meta ambiental. Según el Ministerio del Ambiente
teutón, Alemania emitió menos gases de efecto invernadero (GEI) de lo
estipulado en sus metas climáticas. No obstante, se reconoce que deben mejorar
en dos sectores: construcción y transportes. Los alemanes emitieron 649
millones de toneladas de CO2 en el año 2024, lo cual significa 3,4%
menos de lo emitido en el año 2023. Según la normativa germana, se podía emitir
un máximo de 693,4 millones de toneladas de CO2 por año.
¿A qué se debería este
“logro climático”? La principal causa ha sido la reducción de emisión de GEI a
través de la quema de combustibles fósiles, como el carbón. Según el
vicecanciller alemán y ministro de Economía y Protección Climática, Robert
Habeck, “Alemania está encaminado a cerrar su brecha climática”. Así también,
el político afirma que los últimos tres años han sido el punto de quiebre de la
política ambiental alemana, ya que se han dado diversos avances para cambiar la
matriz energética y virar hacia nuevas fuentes de energía limpia.
Con estas cifras, los
alemanes esperan que hasta el año 2030 se pueda cumplir la meta nacional. Las
cifras son bastante positivas, pues según se estima, se llegará con un saldo
“positivo” de 80 millones de toneladas de CO2. Siguiendo esa
tendencia, al año 2030, Alemania habrá reducido en un 65% sus emisiones de GEI,
en comparación al año 1990; y para el año 2045, sería un país climáticamente
neutral.
Las “ovejas negras” en
todo esto son los sectores de la construcción y del transporte. En el primer sector, si bien hubo un descenso
en las emisiones, debido a que no se usó mucho la calefacción en los hogares
alemanes, dado que el clima fue mucho más templado durante el año 2024 (lo
cual, por otro lado, confirma el aumento de la temperatura global del planeta),
aún no se llega (por poco) a la meta establecida.
En el caso del sector
transporte, si bien también hubo un descenso en las cifras, al parecer, como en
el sector construcción, no se llegará a las metas establecidas en el 2030. El problema en este caso ha sido que la
demanda y uso de autos eléctricos han disminuido.
Finalmente, en el caso de
la industria, las cifras se mantienen constantes y este sector sí llegaría a
cumplir la meta para el año 2030. SI bien hubo un pequeño aumento en el año
2024, debido a las emisiones de la industria del acero, fierro y la industria
química, hubo una reducción en la producción de cemento. Esto último niveló las
cifras.
En resumen, los alemanes
van a paso firme hacia el cumplimiento de sus metas ambientales. ¿Envidia?
Tortugas terrestres y
de agua dulce
Hace unas semanas, el
Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) publicó la “Guía para
la identificación de tortugas terrestres y de agua dulce del Perú”, una
herramienta valiosa para conocer más sobre estos fascinantes reptiles. Es de
destacar el impecable trabajo del herpetólogo peruano Germán Chávez Ipanaqué,
quien se encargó de la redacción de los textos.
¿Y por qué digo eso? Pues
en esta república bananera no faltan algunas y algunos que intentan negar lo
evidente y te quieren hacer pasar la tortuga A por la tortuga B, cuando las
características físicas de una y otra son tan distintas que no es difícil diferenciarlas.
Por eso, este libro deja claramente sentadas las bases para conocer y
diferenciar especies, en especial, aquellas que son comercializadas a nivel
nacional e internacional; y de esta forma, evitar que nos vendan gato por
liebre.
Es interesante saber que en el Perú existen 19 especies de tortugas. De ellas, cinco son marinas (de las siete especies que existen en el planeta) y 14 son continentales (de agua dulce y terrestres). Ahora, de las 14, dos son terrestres: la motelo de patas rojas (Chelonoidis carbonarius) y la motelo de patas amarillas (Chelonoidis denticulata). Esta última especie se hizo conocida en nuestro medio por aparecer en la receta de un reconocido chef peruano que fue masacrado en redes sociales.
Un detalle a tomar en
cuenta es que la motelo de patas rojas está categorizada, según la legislación
peruana, como Vulnerable y que en el Perú solo puede ser registrada en una
localidad en Tarapoto, en el departamento de San Martín, mientras que existen poblaciones
de este reptil desde Nicaragua, el caribe colombiano, la amazonia de Venezuela,
Guyanas, este de Brasil, Paraguay y Bolivia. La población peruana está separada
más de 500 km de su distribución conocida. ¿Cómo se originó esta población
“peruana”? No se sabe a la fecha.
En el caso de la motelo de
patas amarillas, no se encuentra en la lista de especies amenazadas del Perú y
tiene una distribución bastante amplia, en toda la cuenca amazónica y en las
Guyanas. Esta especie forma parte de la dieta alimenticia de muchos
compatriotas, lo cual sería una de las amenazas a las que se ve sometida. Pero
ese es, por ahora, otro tema.
Otra particularidad que
podemos conocer es que de las 14 especies de tortugas terrestres y de agua
dulce, 13 se distribuyen en la vertiente amazónica. Solo existe una especie de
ellas que habita en la cuenca del Pacífico, específicamente en el departamento
de Tumbes. Esta es, anoten el nombre, la tortuga de casquito de labios blancos
(Kinosternon leucostomum).
Vale la pena mencionar que
estos fabulosos animales son importantes por su presencia en las
manifestaciones culturales de diversas civilizaciones en el planeta; y también
porque son un recurso alimenticio de sumo valor para diversas poblaciones
amazónicas. Adicionalmente, cumplen un rol ecológico importante en las cadenas
tróficas. Pueden ser presa de depredadores y ser a su vez predadores. Además,
son dispersores de semillas y, como se menciona en la guía, son “testigos del
Jurásico”. Es decir, son animales prehistóricos. Vale la pena saber más de ellas.
Para acceder a la guía,
ingresar a: https://acortar.link/timAsR
Testimonio de un oso de
anteojos
“Te imaginas ser un oso de
anteojos silvestre ―un macho alfa (aunque una querida amiga me dice que ese
término no le correspondería porque se usa para poblaciones gregarias,
situación que no es el caso en este mamífero, pero que en el fondo describe
cuál es parte de su rol en estos lugares)― que habita en los bosques tropicales
estacionalmente secos distribuidos entre Lambayeque y Cajamarca y que deambulando
por esos dominios, entre el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa y Chongoyape,
siguiendo los rastros de hembras en celo para preñarlas y garantizar la
continuidad de mi especie, terminas en un espacio donde habitaría un espécimen
hembra recluido en un cerco eléctrico, donde sería (ella) mostrada como un caso
exitoso de “manejo sostenible de la fauna silvestre”.
Llegas convencido de que podrás seguir tus instintos naturales y luego continuar la marcha por esa parte del país, diseminando semillas, contribuyendo a regenerar los bosques secos, buscando más hembras y aprovechando la época de abundancia de sapote y otros frutos para poder alimentarte a más no poder para enfrentar la época seca, pero te encuentras ahora sin poder regresar a tu hábitat natural porque serías parte en exhibición de una “iniciativa de conservación”.
Amigos, ¿qué debería hacer
para salir de ahí y poder continuar con el rol biológico y ecológico que
cumplo; y contribuir con ello a la continuidad de la población única y
particular a la que pertenezco y que habita en la vertiente del Pacífico?,
¿alguna sugerencia? La foto es referencial, ese no soy yo”.
A la fecha, no sé cómo ha
terminado la historia.
Marzo 2025
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