Hace unos
meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes
sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán
los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la
diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que
tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país
se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan
diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y
sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.
Para no
perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré
algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.
Mis colegas alemanes me
llamaron otra vez para preguntarme si sé qué significa GW2672m. No lo sabía.
Ahora lo sé. Este conglomerado de letras y números es el que se ha asignado a
un lobo que habita en el corazón de la Selva Negra en Alemania y que es el protagonista
de un caso insólito. Este canido, también conocido como “GRIMDI” y avistado a
inicios de 2024, enfrentó una “orden de ejecución” por ser “demasiado
amistoso”. Su comportamiento, considerado “atípico” por las autoridades,
consiste en acercarse (a menos de 10 m) a excursionistas y perros. Incluso
aparece en varios selfies de excursionistas.
En marzo de 2026, la
autorización temporal de caza expiró sin que los cazadores lograran localizar
al animal; y las autoridades deciden no renovar el permiso de ejecución
inmediata, debido al fin de la época de celo, periodo en el que el lobo
mostraba mayor fijación por los perros. En agosto de 2026, las autoridades
decidieron darle una última oportunidad mediante la disuasión, con el uso de
balas de goma o petardos para devolverle el miedo natural a los humanos. Si el
plan fracasa y vuelve a acercarse peligrosamente, la orden de abatimiento será
reactivada. Lo interesante del caso es que, una vez más, la ciudadanía se
divide. Por un lado, los “místicos” alegan que los encuentros con el lobo son
momentos de paz y de trascendencia espiritual; mientras que otros dicen que su
presencia es intimidante y limita los paseos en el bosque y que se le debe
disparar.
Las autoridades sostienen
que el “turismo del lobo” agrava la situación. Los conservacionistas, en
cambio, argumentan que la curiosidad y la falta de timidez no justifican una
medida letal, ya que los lobos están estrictamente protegidos por la
legislación europea.
Cuando se empezó a ver al lobo, se le veía a 30 metros, luego esta distancia fue disminuyendo, mientras que la frecuencia de avistamientos aumentó. La relación con los perros es especialmente significativa. El cánido muestra un interés marcado por los perros y se le ha observado principalmente cuando las personas pasean a sus “perritos”. El número de avistamientos aumentó notablemente justo antes, durante y después de la época de celo.
GW2672m no es un término
genérico. Es la designación de un individuo concreto identificado mediante
análisis genético. Las siglas «GW» significan «Genetics Wolf» (lobo
identificado genéticamente), el número 2672 identifica al individuo y la letra
«m» indica que se trata de un macho.
¿Lobo domesticado?
Y tras el caso del lobo GW2672m
en Alemania, nos vamos a Chile. Los vecinos sureños nos llevan unos pasos
adelante en varios temas; y en el manejo de su fauna silvestre, creo que es
evidente esa ventaja. Por eso, la Comisión de Agricultura de la Cámara de
Diputados aprobó, por 10 votos a favor y 2 en contra, una iniciativa que
permite el control letal de perros asilvestrados en defensa de la industria
ganadera, eximiendo del delito de maltrato animal a quienes los cacen. OJO, se
descartó que la iniciativa establezca una autorización general para cazarlos.
Según la Cámara de
Diputadas y Diputados de Chile y la Municipalidad de La Ligua en Valparaíso,
los chilenos enfrentan una compleja discusión por los proyectos de ley que
buscan establecer mecanismos de control sobre perros asilvestrados o ferales,
incluyendo disposiciones que han abierto el debate sobre su caza y eliminación
bajo determinadas condiciones. El problema ambiental es real: perros que viven
o ingresan sin supervisión a espacios naturales pueden atacar fauna silvestre,
depredar especies nativas (como el amenazado Pudú), alterar zonas de
reproducción, transmitir enfermedades y provocar importantes pérdidas de
ganado.
Pero este fenómeno no
apareció por sí solo: detrás está también la responsabilidad humana por décadas
de abandono, falta de esterilización, reproducción descontrolada y tenencia
irresponsable, que han permitido que perros domésticos terminen adaptándose a
ambientes rurales y naturales. El proyecto genera una fuerte controversia
porque, mientras sectores rurales y ambientales consideran necesario contar con
herramientas eficaces para proteger la biodiversidad, la fauna nativa y el
ganado, algunas municipalidades rechazan que la caza sea parte de la solución.
Una iniciativa similar fue rechazada en 2024 por amplia mayoría en la Cámara.
Los que se oponen a esta
iniciativa proponen, como siempre, evitar el control letal y fortalecer la
esterilización, usar microchip, educación y fiscalización del abandono. Tras la
aprobación en general, se abrió un plazo de dos semanas para revisar la
iniciativa, que posteriormente serán analizadas por la comisión. La iniciativa
recién se encuentra en su primer trámite legislativo.
Recordemos que los perros
asilvestrados son aquellos que no tienen un dueño o poseedor conocido e
identificable, que, al no relacionarse con el ser humano, ha devenido en un
peligro para las personas, para la fauna local o para la salud pública. En el
Perú, se ha reportado múltiples ataques de jaurías de canes en estado salvaje a
aves silvestres e incluso contra algunas personas, con consecuencias fatales.
Perros domésticos y
perros asilvestrados
En relación a lo que está
pasando en Chile, en lo referido a la propuesta legislativa para dar caza a
perros asilvestrados, debo decir que la iniciativa legislativa no busca aprobar
una autorización general para cazar perros. Se trata de aprobar la cacería de
los perros asilvestrados o cimarrones, es decir, aquellos que no tienen un
dueño o poseedor conocido e identificable, que, al no relacionarse con el ser
humano, han devenido en ser un peligro para las personas, para la fauna local o
para la salud pública.
El perro asilvestrado es
un animal que ya perdió su condición doméstica y regresó a su estado salvaje.
No depende de los seres humanos para su crianza y reproducción. Son agresivos
frente a las personas, cazan para alimentarse y se comportan en manada. Un
perro doméstico depende totalmente del ser humano. Y OJO: los animales
abandonados que están en las calles siguen siendo domésticos y no pertenecen a
la categoría de asilvestrados, por lo que no deberían ser capturados o
asesinados.
Vamos a Perú. Existen decenas de casos de ataques de perros asilvestrados y domésticos a la fauna silvestre, principalmente en la costa y sierra. Uno de los casos documentados es de perros en Puno, en la zona ribereña del lago Titicaca. Allí, muchas especies silvestres residentes coexisten en espacios rurales y urbanos con animales domésticos. En el artículo que muestro se documenta el registro videográfico del ataque de perros domésticos a zambullidores del Titicaca (Rollandia microptera) en un canal de agua a orillas del lago Titicaca, distrito de Yunguyo, Puno, Perú. En los videos se evidencia el ataque (persecución, ladridos y mordidas) de perros a estas aves. También se ha tenido un par de casos de perros que han matado o herido a personas.
Cómo dice el texto: “… Es
importante que las autoridades respectivas tomen medidas, por ejemplo, el
control de las poblaciones de perros asilvestrados, esterilizando o eliminando
estas jaurías, como ocurre en Ecuador y en los Estados Unidos. (…) ya que los
perros representan una seria competencia en sus hábitos alimenticios y amenazas
a la supervivencia (de zorros, cóndores y otras especies)”.
Agosto
2026







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