viernes, 25 de noviembre de 2016

UNIÓN DE ORNITÓLOGOS DEL PERÚ (UNOP): DEL PASQUÍN AL BOLETÍN (III)



Con este tercer artículo sobre el Boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú (UNOP) cierro esta saga. Así, entre la revisión de los artículos que aparecerán en el Volumen 11 Número 2, escribo estas líneas, convencido totalmente de que pese a todo, esta importante herramienta de divulgación logra los fines para los que fue creada: transmitir información de interés sobre la ornitofauna peruana. Y por favor, lean el editorial cuando salga a la luz un nuevo número. Se los agradeceré eternamente. Recuerden que todo esto nació porque vivo atormentado, debido a que se me ha metido en la cabeza que nadie lee las editoriales que afanosamente escribo y porque me olvidé incluir una de ellas en uno de los números del 2012.     

En la entrega anterior abordé los boletines aparecidos desde el 2010 al 2012, por lo tanto empecemos rápidamente con el 2013. El Volumen 8 Número 1 apareció en julio del 2013 y tiene diez artículos, dentro de los cuales está el de Daniel Valle Basto sobre la mortandad de aves en el Refugio de Vida Silvestre los Pantanos de Villa que me dio algunos dolores de cabeza al momento de revisarlo y editarlo (me olvidé de decírselo en su momento). Y es que cada artículo que llega a mis manos implica realizar un esfuerzo para mejorar la redacción, a fin de que el artículo pueda ser entendido rápidamente. Muchas veces los autores se enredan en “su laberinto”, producto, tal vez, del ímpetu al momento de redactar sus textos. La idea es destrabar lo más que se pueda lo escrito para que la lectura “fluya” y el mensaje llegue “limpio”.

Para aquel número escribí lo siguiente en el editorial: “Recientemente, ha sido descubierta una nueva especie ornitológica, el Pájaro Sastre (Orthotomus chaktomuk), en la ciudad de Phnom Penh, la capital de Camboya, país del sudeste asiático ubicado en una región con una muy alta diversidad biológica. En dicha metrópoli, situada en la confluencia de los ríos Mekong y Sap y donde viven 2.3 millones de habitantes, esta pequeña ave vive en los matorrales ubicados en terrenos de aluvión de una zona urbana. Como se da cuenta, ningún ornitólogo había reportado su existencia. Y lo resaltante es que el descubrimiento se da en una ciudad “llena de gente”. Esto denota e implica varias aristas a tomar en cuenta: posible desinterés, falta de investigadores, poca accesibilidad, conocimientos incipientes u otros aspectos. En contraposición, debemos seguir trabajando para crecer como potencia ornitológica y para tener nuevos registros e identificar también posibles nuevas especies, como producto del creciente interés, del aumento del número de investigadores serios y competentes, así como por la mayor cantidad de conocimientos que estamos produciendo en un país megadiverso”.

Y si no me equivoco, en este número apareció el artículo más corto de los últimos años en el Boletín UNOP: Marvelous Spatuletail (Loddigesia mirabilis) at Kuelap fortress, Department of Amazonas de Tino Mischler. Denle una revisada y verán que a veces se necesita poco para ser partícipe de este esfuerzo.

En el Volumen 8 Número 2 del 2013, aparecido a fines de ese año, anunciamos el IX Congreso Nacional de Ornitología que se realizó del 20 al 25 de abril de 2014 en Huamanga, Ayacucho; y a su vez publicamos uno de los números más extensos con 84 páginas: ¡sorry Carolina Ostinelli! (nuestra diagramadora). En el editorial de ese entonces despotriqué de la siguiente manera: “… No obstante, pese a este evidente despunte, el reto sigue siendo cómo incorporar el conocimiento científico obtenido en las políticas públicas de alcance nacional, regional y local (provincial y distrital) para definir estrategias que desemboquen en acciones y tareas concretas para la conservación y uso responsable de nuestra diversidad biológica. ¿Cómo hacemos para que los funcionarios del Estado (y también de la Sociedad Civil) logren entender la necesidad de ponerse las pilas en estos temas, sin tener que lidiar con información “dura” y tal vez incompresible para ellos? y ¿Cómo hacemos para que los investigadores científicos busquen trascender buscando la aplicación de sus resultados? Una opción es que científicos, observadores de aves, aficionados y funcionarios públicos y privados vayan a “pajarear” juntos ¿Qué piensan al respecto?” Y bueno, esa es una tarea pendiente.

2014

Ese año cometimos una locura: sacamos tres números. El Volumen 09 Número 1 salió pocos días antes del IX Congreso Nacional de Ornitología con ocho artículos bastante interesantes que marcaron una promisoria antesala a la reunión ornitológica en Huamanga. Mi editorial anunciaba lo siguiente: “…Si hacemos un alto y miramos hacia atrás, debemos reconocer que estamos viviendo un creciente interés por conocer más sobre nuestra avifauna y por desarrollar la observación de aves como una alternativa de aprovechamiento responsable de nuestra diversidad biológica. Cada vez sabemos de más gente que se interesa por las aves. Así también, estamos siendo testigos que, progresivamente, va aumentando la información que se está generando en torno al tema ornitológico, tanto información especializada, como aquella que sale en los medios de comunicación. No obstante, aún debemos lograr que se produzca más información científica para tener un respaldo técnico de las medidas que podamos y debamos tomar para el futuro; y que se difunda más el tema para ganar aliados estratégicos”.  

A mitad de año, sacamos el Volumen 09 Número 2 con siete buenos artículos y un “llamado de atención”. Así titulé mi editorial que dice lo siguiente: “Hemos tomado nota que el Perú dejó ser el segundo país a nivel mundial en cuanto al número de aves después de Colombia. Ahora ocupamos el tercer lugar precedidos por Brasil. Sin lugar a dudas, este hecho es síntoma de lo que viene sucediendo en el país, dado que nos falta invertir más en investigación científica”. Y pese a que hubo reacciones positivas desde el Estado, como el hecho de determinar que la investigación dentro de las Áreas Naturales Protegidas sea gratuita, aún hay mucho por hacer.

En ese entonces estaba “fuera” del Estado. Meses después entré nuevamente al universo estatal, primero al Ministerio del Ambiente y luego al Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) donde todavía sigo trabajando. Coincidentemente, le dediqué algunas palabras al SERFOR, sin saber que luego formaría parte de él. “¿Pero qué sucede ‘fuera’ de las ANP? Ahí la pelota está en la cancha del Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI). Esperemos que el recientemente oficializado Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) también adopte medidas para el fin que acá perseguimos, en especial en cuanto al acceso y traslado de material genético para los estudios necesarios en cuanto a la determinación de nuevas especies y/o subespecies. Y bueno, también es labor de los investigadores y de los científicos peruanos exigir más apoyo y tocar más puertas, por ejemplo la de los gobiernos regionales, universidades, ONG y otros”.

Sin lugar a dudas, doy fe que desde el SERFOR venimos haciendo todo lo posible para fomentar la investigación en el país mediante, entre otros, la simplificación de trámites en torno a lo dispuesto en la Ley Forestal y de Fauna Silvestre, Ley N° 29763. No obstante, aún hay mucho trabajo por hacer. En eso andamos, pese a limitaciones presupuestales y una agenda bastante recargada.

Y por supuesto: “En todo esto, el Boletín UNOP ha cumplido un importante rol en publicar y dar a conocer diversos estudios que han hecho posible que el Perú aumente su lista de aves. Por eso, seguimos trabajando en esta potente herramienta de divulgación científica. Por ahora solo nos queda seguir apostando por el crecimiento de la ‘ciencia’ en el país”.

En el Volumen 09 Número 3 incluimos un artículo que causó bastante polémica: Pedro J. Hocking (2014). Criptoaves del Perú. Les recomiendo que lo lean y que saquen sus propias conclusiones sobre si el Boletín UNOP debe o no publicar este tipo de artículos. Dentro del Comité Editorial se armó una acalorada discusión y tras una votación reñida decidimos publicarlo. Por supuesto, las reacciones del público fueron de todo tipo y de todo calibre, sin embargo, todo eso es parte de este negocio. Mi editorial de ese entonces no tocó el tema de las criptoaves en el Perú, sino, hizo referencia a lo siguiente: “… hace poco, investigadores de la Universidad de Oxford publicaron los resultados de una investigación en la revista “Nature” sobre la conducta de las aves, tomando como referencia los hábitos del Carbonero Común (Parus major). El estudio afirma que no solo los hombres y los primates transmiten algunas tradiciones a las siguientes generaciones, sino también las aves o por los menos algunos especímenes del Carbonero Común”.

Todo ello para aterrizar en la siguiente conclusión: “Mientras tanto, en el Perú se están dando cambios bastante bruscos en la integridad de sus territorios, lo que obliga a muchas especies a tener que adaptarse rápidamente para sobrevivir. Esta situación implica la adopción de cambios en la conducta de algunas aves. Así, algunas lo logran, otras no, con lo cual su estado de conservación es cada vez más crítico. No obstante, sabemos tan poco sobre nuestra diversidad biológica que muchas cosas quedan en la especulación. Hagamos que eso cambie. Sigamos fomentando la investigación científica para tomar buenas decisiones en base al conocimiento”.

2015

En el Volumen 10 Número 1 incluimos 14 artículos. Creo que ha sido uno de los números con el mayor número de manuscritos. En aquella editorial escribí sobre el periplo que significa sacar adelante este tipo de boletines y qué implica la revisión peer review.

“… hace poco, una revista especializada anunció que para evitar las largas esperas, los autores podrían pagar $ 750 y asunto solucionado. En un plazo máximo de tres semanas ya tienes tu artículo revisado y listo para ser publicado. Por supuesto, la propuesta de la revista especializada Scientific Reports —que pertenece al Nature Publishing Group (NPG), al cual también pertenece la renombrada revista Nature— ha generado gritos y reclamos en el mundo científico. Ante la propuesta de pago, ya ha habido renuncias dentro de Scientific Reports y muchos científicos se oponen. No obstante, todos saben que se ha tocado una fibra sensible. Incluso ya existe el temor de que los investigadores que manejan una buena cantidad de fondos económicos opten por esta vía, en detrimento de aquellos que andan “ajustados” con el presupuesto. Con esto, existe también el temor de que se implante un sistema de dos categorías en lo referido a la publicación de artículos científicos: los ricos y los pobres, todo ello con un posible impacto en la calidad de los revisores y del material a ser publicado”.

El Volumen 10 Número 2 apareció en los últimos días del 2015 y con esta edición anunciamos el X Congreso Nacional de Ornitología que se realizó en mayo de 2016 en Chachapoyas y que fue un éxito rotundo.  

Para ese entonces, no tuve mejor idea que comentar que durante el congreso, al cual finalmente no fui, “… debemos intercambiar tarjetas de presentación, correos electrónicos y números telefónicos; hacer relaciones públicas y lobby para uno mismo o para un proyecto o tema en particular; recopilar materiales informativos y diferentes presentaciones de power point; tomarse innumerables selfies y subirlos, junto a las fotos grupales de rigor, al Facebook y Twitter; salir a “pajarear” y a “turistear” un poco; tomar “cafecito” con los amigos y participantes y claro, como no, tomarse unas “cervecitas” hablando casi exclusivamente sobre aves”.

Y eso no quedó ahí, pues rematé el editorial con lo siguiente: “No está mal monopolizar durante cinco días nuestros pensamientos y peroratas en torno a estos emplumados seres vivos que nos congregan en la bella Chachapoyas, pero, una vez que se acaba el congreso, nos espera una serie de tareas por cumplir. Les voy adelantando algunas de esas tareas: leer este boletín, seguir escribiendo y enviando manuscritos para su publicación; y sobre todo perseverar y seguir apostando por la investigación científica. Conociendo y valorando nuestra diversidad de aves y promocionando su observación y la toma de conciencia sobre su estado actual de amenaza para hacer algo al respecto, estamos contribuyendo a que podamos tenerlas con nosotros por siempre”. La misma cantaleta de siempre.

2016

En este año que está por irse, publicamos el Volumen 11 Número 1 en setiembre. Esta edición vino bien cargada de buenos artículos y denota que la calidad del Boletín UNOP sigue manteniéndose y mejora con cada nuevo número. Lo hecho hasta la fecha nos deja bastante satisfechos, pues vemos que cada día el número de “pajareros” e interesados por las aves aumenta y eso ya es bastante. Además, el creciente número de artículos que tenemos “en cola” para ser publicados también es un buen indicador que estamos por buen camino.  

Lo escrito en lo editorial no podía dejar de mencionar lo que ocurrió en Chachapoyas y en todo el Perú en mayo de 2016: “Tras la resaca positiva (aunque suene contradictorio) del X Congreso Nacional de Ornitología celebrado del 16 al 21 de mayo de Chachapoyas y el bicampeonato obtenido en el Global Big Day, el 2016 y los años futuros pintan bien. Nuestro país se sigue consolidando como potencia ornitológica. Claro, nos falta bastante para llegar a un punto en el que las aves y todo lo relacionado a ellas sean protagonistas fundamentales de la conservación y del uso responsable de nuestra diversidad biológica, pero, sin duda, vamos por buen camino. Así vayamos algo lento en estos aspectos, es resaltante que cada día nacen y se forman “pajareros” en todo el país y ya eso es bastante”.

Y lo último escrito en estas insulsas editoriales hace mención a una duda existencial: “… ¿Hacemos seguimiento de lo que hemos publicado?, ¿sabemos si nuestra información fue de utilidad?, ¿podemos afirmar que hemos aportado a generar mayor conocimiento para aportar a la conservación de una u otra especie o tal vez de un ecosistema? Al final, todos estamos construyendo los cimientos para tener un país que conozcas bien lo que tiene, lo que está pasando y lo que puede pasar si no hacemos algo más. Mientras tanto, sigamos disfrutando de las aves y sigamos escribiendo”.

Y como se han podido dar cuenta, ha pasado bastante agua bajo el puente. Sin embargo, seguimos remando para llegar a buen puerto e impulsar el tema ornitológico en el país. Eso es todo por ahora.

Para revisar los números del boletín de la UNOP del 2006 al 2014, ingresar a:

Y para revisar los números del 2015 y del 2016, ingresar a:

Este artículo está dedicado a personas que sí merecen ser reconocidas. En este caso, se lo dedico a todos los que hicieron lo imposible para contrarrestar y apagar los incendios forestales que se han dado últimamente en el país. Gracias a su loable e incansable labor a favor de la preservación de nuestra diversidad biológica, se logró apagar el fuego. Ahora nos toca evaluar, aprender, mejorar y hacer que no nos agarren otra vez con los pantalones abajo. 

Noviembre 2016

sábado, 22 de octubre de 2016

UNIÓN DE ORNITÓLOGOS DEL PERÚ (UNOP): DEL PASQUÍN AL BOLETÍN (II)

En la entrega anterior me referí al Boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú y a sus inicios, cuando era un simple pasquín, allá por el año 2006. A partir de ese entonces, el boletín fue sacado a flote por un puñado de entusiastas seres humanos que intentaban hacer algo por la ornitología nacional. Hoy, casi 10 años después, estamos frente a una potente herramienta de divulgación científica que ha dado pasos agigantados y que tiene para rato. En el ínterin, el que escribe asumió (no recuerda cuándo) la tarea de editarlo y como las dudas van y vienen, sospecha que las fogosas editoriales que escribe afanosamente para cada nuevo número no son leídas por muchos. Por ello, decidió darles un espacio. He aquí su testimonio.

El autor continúa con lo escrito en la entrega anterior. De esta manera, podemos conocer algo más sobre el boletín. En marzo de 2010 apareció el Volumen 5 Número 1. En él se incluyó información de interés y tan solo tres artículos. La editorial de ese entonces decía lo siguiente: “Agenda ornitológica apretada. (…) hacemos un llamado importante a todos los interesados en nuestra avifauna ya que para el próximo año, el Perú será el anfitrión (por primera vez) de un Congreso Ornitológico Neotropical, el mismo que se hará a la par del VIII Congreso Nacional de Ornitología. Para ambos eventos se ha elegido al Cusco, una ciudad emblemática que nos representará dignamente. Es necesario que todos pongamos el hombro para dejar una vez más a nuestro país en alto”.

Así también afirmaba que “(…) Como ‘potencia ornitológica’ debemos hacer aún más en el campo académico y de la investigación científica para poder incluir en el debate público, con fundamentos sólidos, técnicos y reales, el tema referente a la diversidad biológica y específicamente aquel relacionado a la avifauna peruana. Es sumamente necesario tener información actualizada y precisa sobre el estado situacional de nuestra flora y fauna. Así, ante los vacíos de información y los cambios que se avecinan debemos estar en la capacidad de imponer argumentos contundentes que permitan tomar decisiones precisas que beneficien a nuestra diversidad biológica. Un grano de arena es el presente boletín. Necesitamos más granos de arena si queremos avanzar (…)”.

En julio de 2010 apareció el Volumen 5 Número 2 que incluyó seis artículos y un consecuente mayor número de páginas. En esta ocasión se fue dejando de lado los “avisos” y las notas informativas pequeñas para darle más cabida a artículos científicos. La editorial que escribí lo dice por sí misma: “Alzando vuelo. En este segundo número del 2010 iniciamos una nueva etapa del boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú (UNOP). Y es que dada la necesidad de buscar un afianzamiento en el mundo científico, buscamos conferirle un carácter más académico a los siguientes números, con el fin de obtener y mantener un boletín especializado que se convierta en un referente en nuestro país, y por qué no en otras plataformas internacionales”.

Agrego además que “para tal fin, son necesarios diversos elementos. El principal de ellos es la colaboración constante de todos los que apuestan por alcanzar esta meta. Sin sus reportes, comentarios y observaciones no podemos anhelar ubicar a la ornitología peruana en el sitial que se merece. Asimismo, invocamos a todos los interesados en participar activamente en la construcción de este espacio divulgativo para abarcar la mayor cantidad de tópicos en aras de fortalecer el intercambio de información en vista de los grandes retos que se ciernen sobre el mundo ornitológico peruano”. Seguíamos creciendo.

En diciembre del 2010 apareció el Volumen 5 Número 3. Si bien mantuvo el mismo número de artículos que el número anterior, seis, el número de páginas aumentó y ya era notorio el cambio en el boletín que todavía seguía siendo “algo” informativo. La nueva ruta se estaba ya cristalizando. En la editorial incluí lo siguiente: “(…) Es necesario fomentar el ejercicio de escribir y presentar resultados de manera ordenada y continua. En esa dirección, desde esta tribuna deseamos fomentar que los investigadores en los temas que acá nos reúnen —y en otros que sean de interés también— escriban y adquieren este buen hábito”.

Además afirmaba que “urge recopilar, ordenar y dar a conocer resultados científicos para poder tener información de calidad que nos ayude a tomar decisiones, a reforzar puntos de investigación débiles, a priorizar acciones de conservación y, en especial, a construir una buena base científica para gestionar nuestra diversidad biológica. En estos tiempos de crecimiento poblacional y del aumento de inversiones económicas en muchos campos productivos, es imprescindible poseer información de calidad que sirva de argumento para validar o discutir un desarrollo que, en la gran mayoría de casos, no contempla las variables ambientales que creemos deben respetarse y ser consideradas (…)”.

2011

En junio de 2011 apareció el Volumen 6, Número 1 con una nueva diagramación y con cinco artículos bastante interesantes Ya se iba perfilando el rumbo que tomaríamos más adelante. La editorial de ese número: Ad portas de importantes reuniones ornitológicas afirmaba entre otros que “No podemos dejar de mencionar el gran trabajo de Manuel A. Plenge quien nos otorga una recopilación bibliográfica de lujo que nos demuestra (una vez más) su gran pasión, dedicación y conocimiento sobre nuestras aves. El trabajo realizado llena un gran vacío de información que nos incentiva a seguir trabajando por mejorar la generación de la mayor cantidad de investigaciones y resultados sobre las aves y los distintos aspectos relacionados a ellas”.

Además, apuntaba que el gran trabajo de Manuel A. Plenge nos ofrece valiosa información para “(…) pasar a una de las etapas más importantes del análisis científico: la predicción, es decir, postular posibles escenarios en base a información certera y plantear soluciones reales y viables. En estos tiempos donde cada día se ciernen más amenazas sobre nuestra diversidad biológica debemos contar con la mayor cantidad de argumentos y propuestas que se sustenten en estudios científicos de calidad y no en meras suposiciones”.

En noviembre de 2011 salió el Volumen 6 Número 2 con seis artículos, dentro de los cuales, recomiendo para los no muy familiarizados con las aves y para los que están buscando algo singular, revisar el artículo: Casos de leucismo en el Gallinazo de Cabeza Roja (Cathartes aura) en la isla Lobos de Tierra, Perú. En aquella oportunidad, mi editorial titulada: “Trabajando para un mismo fin” afirmaba que “A todo esto debemos mencionar que queda mucho trabajo por hacer. Los ornitólogos y los especialistas en aves deben ser conscientes que se necesita más información y que es necesario cultivar más y mejor las capacidades y actitudes para producir elementos divulgativos y científicos “en papel” que sean sólidos y contundentes. Pero no solo es cuestión de escribir, sino el tema en cuestión es utilizar una buena metodología y afianzar conocimientos para plasmar información relevante que pueda ser utilizada para la investigación científica en el Perú”.

2012

En el primer número de ese año pasó algo que me ha quitado el sueño. El Volumen 7 Número 1 ¡no tiene editorial! Como ya lo mencioné, toda esta saga nació casi exclusivamente por este motivo. Felizmente aún guardo aquel texto que nunca vio la luz. Su título es (o era) el siguiente: La importancia de la investigación científica. Y entre otros menciona que: “Cada día se hace más evidente la importancia de contar con información científica y técnica actualizada para poder saber más sobre el estado actual de nuestra diversidad biológica, específicamente en el caso que nos reúne, de las aves. Sale a colación este tema por lo sucedido hace unos meses en una gran parte de nuestra costa con los ejemplares muertos de pelicanos peruanos (Pelecanus thagus)”.

Continúo con lo siguiente: “Ante la desinformación, la especulación y las abundantes explicaciones carentes de un sustento científico, es de gran importancia contar con información sobre la biología de la especie, así como disponer de datos sobre el monitoreo de esta y otras especies para poder aportar a la opinión pública información certera y precisa que ayude a explicar este tipo de situaciones de manera clara y objetiva sin crear pánico y sin dar pie a especulaciones. Es por esta razón —que parece ser tan evidente, pero que para muchos no lo es— que debemos aportar al colectivo nacional ofreciendo conocimiento científico”. 

Como ya habrán notado, mi obsesión con la necesidad de generar información científica y de publicar y usar los resultados para cosas provechosas, es evidente y hasta ahora me persigue. Debe ser por eso que me metí a estas marismas tan interesantes. Y pese a que yo no hago investigación científica ni publico mis textos en revistas especializadas, vivo obsesionado con hacer lo posible para que sigamos generando y difundiendo resultados serios que generen desarrollo y nos hagan mejores personas.

De este número, recomiendo leer, sobre todo a los que viven en Lima, el artículo de Sergio Nolazco: Diversidad de aves silvestres y correlaciones con la cobertura vegetal en parques y jardines de la ciudad de Lima.

El Volumen 7 Número 2 apareció los últimos días de diciembre de 2012. Inspirado seguramente por el clima navideño, llegué a escribir esto: “Una buena señal de que avanzamos es la cantidad (y calidad) de manuscritos que nos llegan. Es realmente extraordinario saber y constatar que existe un crecimiento en cuanto a los trabajos científicos en el país. Si bien no podemos hablar (todavía) de un “boom”, es posible detectar ya un crecimiento en este campo tan importante para la aplicación (y éxito) de cualquier política socioambiental en nuestro medio”. Dale con la misma cantaleta, ¡por Dios! 
Der. Female Peruvian Plantcutter photographed
on 21 June 2009 at Río Palo Santo,
Department of Tumbes, Peru.
Photograph by Brian K. Schmidt.
 
Eso no queda ahí. Sigo dándole al tema para cerrar el año: “Y en este contexto, es necesario constatar que en el planeta aún se viene descubriendo nuevas especies de animales y plantas, como es el caso de la isla Borneo y de la zona del río Mekong en Asia. Es impresionante saber que aún no conocemos toda la diversidad biológica de la Tierra y que, si traemos esa realidad a Perú, tenemos tanto para investigar y documentar que lo más necesario es promocionar esta titánica tarea. Cuántas nuevas especies podrán ser descubiertas en zonas poco exploradas como la Cordillera de Colán, la del Cóndor, la Sierra del Divisor, Güeppi, Purús y otras. Es importante empujar el “coche” de la investigación para conocer qué tenemos, dónde está, cómo se comporta y cómo debe ser conservado. Asimismo, es imprescindible anotar todos los nuevos registros, cambios, reducciones o ampliaciones de hábitats de especies claves para entender mejor los nuevos retos que se nos vienen encima con los efectos, en el país, del cambio climático —mundial y local— producto del calentamiento global”.

Ya me cansé. Esta maratónica tarea de revisar mis editoriales terminará, espero, en la siguiente entrega. ¡Demos gracias al Señor!

Para revisar los números del boletín de la UNOP del 2006 al 2014, ingresar a: http://boletinunop.weebly.com/ 

PD: Artículo dedicado al mequetrefe J. Flanagans, por su capacidad de cacarear —envalentonado seguramente por galones de whisky y alentado por sus insignificantes patrones—, pese a ser un alma en pena que da pena por su imberbe presencia y por su rastrera conducta, con perdón de los reptiles.   

Octubre 2016

miércoles, 28 de septiembre de 2016

UNIÓN DE ORNITÓLOGOS DEL PERÚ (UNOP): DEL PASQUÍN AL BOLETÍN (I)

He contabilizado, a la fecha, 24 ediciones del hoy en día Boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú (UNOP). Y ad portas de lanzar el Volumen 11 N° 2 2016 —esperemos, a fin del presente año—, me veo obligado a escribir estas líneas por dos motivos fundamentales. El primero es que recién me he podido percatar que el editorial que escribí afanosamente para el primer número del año 2012 nunca apareció. Ese error garrafal tiene un solo culpable: yo mismo. El segundo motivo es algo más profundo y se sustenta en el hecho de que, ante la evolución significativa y notoria de la calidad de los artículos aparecidos progresivamente en el boletín, asumo que los textos que he escrito para las editoriales han quedado en el olvido y no los lee nadie. Por eso, creo imprescindible y justo rescatarlos y de paso contarles algo más sobre esta importante herramienta de difusión de conocimientos, en este caso, ornitológicos.       

Desde el primer año de aparición del Boletín UNOP, en el 2006, supe que así como empezó, de ninguna manera iba a mantenerse y que su evolución y reconocimiento vendrían indefectiblemente con el tiempo. Es decir, el destino del boletín era (y es) mejorar, elevar la calidad de los artículos, de las fotos, de la información ahí contenida y en general, de todo lo que a la fecha intentamos plasmar y difundir en este sencillo pero honrado boletín. El primer número apareció en octubre de 2006, o sea, hace casi 10 años. En ese entonces, en temas ornitológicos, sí que estábamos en pañales. El boletín vio la luz en un país que es cada vez más complicado de entender y sobre todo de proteger. ¡Ni siquiera teníamos una guía de aves del Perú!

En ese primer número definimos qué era la en ese entonces Unión Ornitológica del Perú (UNOP), qué hacíamos (o qué hacemos), qué buscábamos (o buscamos), cuáles eran (o son) sus funciones, cuál era (o es) la misión y cosas por el estilo que no sé si a alguien hoy en día le interesa. Incluso, el boletín era tan osado que anunció una nueva especie para la ciencia: el Alitorcido Rojizo (Cnipodectes ssp. nov. Tyrannidae). Y lo más inverosímil era que ¡No teníamos logo!

En diciembre de 2006 salió el segundo número. Si bien la idea era publicar una nueva edición cada dos meses, vimos que eso era algo poco manejable, sobretodo porque la calidad y cantidad de artículos iba en aumento. En aquella oportunidad lanzamos incluso un concurso para obtener un logo. Íbamos avanzando a pasos agigantados. Tanto así, que en el 2007 lanzamos cuatro números. El primero salió en marzo y me llama la atención un artículo de César Chávez Villavicencio titulado: Petróleo y gas extinguirían manglares en Piura. Me parece que ese es único artículo de este tipo en estos diez años, pero claro, el Boletín UNOP ha ido mutando para convertirse en una publicación científica y dejar de ser un boletín informativo. Ese número sirvió también para anunciar, entre otros, el VII Congreso Nacional de Ornitología en Piura que se realizó del 27 al 30 abril de 2008.

En el segundo número del 2007, aparecido en mayo de ese año, se anunció que seríamos la sede del IX Congreso de Ornitología Neotropical en el 2011. En ese entonces, no sabíamos que la ciudad de Cusco sería la anfitriona de ese evento (y del VIII Congreso Nacional de Ornitología). El siguiente número apareció en setiembre de 2007 y llamó la atención por su color psicodélico. En aquella edición recién aparezco como miembro activo (también recién me percato de eso). Y además, se publicó una nota muy breve en la que la UNOP se solidarizaba con la muerte del Ing. Carlos Ponce del Prado. ¡Cómo pasa el tiempo! Tras su sensible fallecimiento, se instauró el premio que lleva su nombre y que reconoce el trabajo de personajes variopintos dedicados a la conservación y conocimiento de nuestra diversidad biológica.

El tan esperado "Aves del Perrù".
El cuarto y último número del 2007 apareció en colores aún más psicodélicos y trajo una muy buena noticia: ¡Habemus Guía de Aves del Perú! En otras palabras, se anunció la salida al mercado del tan esperado y mentado libro: Schulenberg, T. S., Stotz, D. F., Lane, D. F., O'Neill, J. P y Parker III, T. A. 2007. Birds of Peru. Princeton Field Guides. 656 Pp.

2008 y 2009

En el 2008 lanzamos solo un número del Boletín. No recuerdo por qué solo uno, pero revisándolo, me doy con la sorpresa que ese único número incluye un texto mío (el único en toda esta saga) sobre el tenaz, abnegado y gran estudioso de las aves: Manuel A. Plenge. Sin su trabajo, la historia ornitológica del Perú sería otra y sin duda, mucho menos contundente, valiosa y rigurosa. Manuel es el superhéroe de la ornitología nacional. Y es en ese número donde apareció la primera “Bibliografía de las Aves del Perú” a cargo de Manuel, cómo no, en esta ocasión, la del 2007. Sigamos. El primer número del 2009 salió en setiembre y ahora que reviso los textos, me parece que el editor era yo porque esa editorial se me hace conocida. A partir de ese número pasamos a ser la Unión de Ornitólogos del Perú (UNOP).

Y en noviembre de 2009 empezamos a dar el gran cambio con la aparición del Volumen 4 Número 2. La diagramación tomó un nuevo rumbo, ya que decidimos darle un giro total al estilo del boletín para dejar de producir unas simples hojas diagramadas de manera artesanal. La meta era que el boletín informativo de la UNOP fuera adquiriendo poco a poco la forma de una revista científica. Si bien ese número tuvo pocos artículos, ya empezaba a mostrar lo que se vendría más adelante.

Copio parte de la editorial que escribí para ese número: “La información como herramienta necesaria para la conservación. Es importante reconocer que existe un vacío de información y conocimiento científico en cuanto al estado real y concreto de muchas especies biológicas en el país. De esta manera, diversas estrategias de conservación serias no pueden ser bien planificadas y aplicadas debido a la carencia de datos científicos que permitan orientar mejor los esfuerzos. Asimismo, la poca información que producimos en el país no es conocida por todos, lo cual se convierte en una dificultad que también debemos enfrentar”.

Manuel A. Plenge
En aquel número afirmaba también que “aún no tenemos la suficiente ‘fuerza’ para considerarnos una potencia en cuanto a producción de información científica, pese a que posibles campos de investigación no nos faltan. No obstante, existen aislados esfuerzos que valen la pena destacar y, en algunos casos, imitar. Es por eso que una de nuestras metas a través del trabajo de todos los miembros de la UNOP es producir información de utilidad que pueda ser difundida y utilizada en aras de mejorar la investigación científica en el país”.

Como ven los cambios desde el primer número del 2006 hasta fines del 2009 son notorios. En la siguiente entrega incluiré los números que van del 2010 hasta el primero del 2016. Pueden revisar los números comentados en el siguiente enlace: http://boletinunop.weebly.com/

Y además, como lo deben haber notado, a lo largo de todo el texto, uso la primera persona en plural (nosotros) para describir gran parte de lo que se ha hecho en relación al boletín. Pero en realidad, el hecho de que el boletín sea reconocido como una revista especializada de calidad, tiene un responsable: el flamante ganador del Premio para la Conservación Carlos Ponce Prado del 2016 en la categoría “Artífice de la Conservación”. En él recae el éxito y progresivo despunte del boletín. Su empuje y entusiasmo por sacarlo adelante —con la ayuda invalorable del comité editor, de la actual encargada de la diagramación y lógicamente de todos los autores de los manuscritos— hacen que el país se vaya despercudiendo de su letargo. Yo solo colaboro para que el Boletín de la UNOP salga cuando debe salir y escribo además unos textos que nadie lee.

Setiembre 2016

lunes, 23 de mayo de 2016

EL TIEMPO PASÓ VOLANDO! ¡ATERRIZÓ EL X CONGRESO NACIONAL DE ORNITOLOGÍA!

Hace menos de dos años tuvimos el último congreso nacional de ornitología en la ciudad de Huamanga, Ayacucho. Recuerdo que escribí apurado un artículo al respecto para lamer mis heridas por no haber podido ir. Hoy sucede lo mismo. No estaré presente. Pero eso no importa, lo que importa es que en estos casi dos años, ha habido avances que nos permiten seguir apostando por un despegue de la ornitología y de todo lo que tiene que ver con aves en el país. Cada día que pasa, las plumíferas van ganando nuevos adeptos y progresivamente van captando más atención e interés. Espero que en este congreso hayan nuevas caras y que podamos demostrar que estamos encaminados a consolidarnos como una potencia ornitológica de una vez por todas. Esta importante reunión ornitológica se dará del 16 al 21 de mayo en Chachapoyas, Amazonas.       

Empecé a escribir este artículo, intermitentemente, desde los primeros días de febrero (2016), bastante confiado en que tendría suficiente tiempo para plasmar en estas líneas algunos puntos importantes sobre las aves. Sin embargo, por cuestiones laborales y responsabilidades familiares —cristalizadas principalmente en Maya—, no tuve el tiempo suficiente para sentarme a escribir como lo hubiese querido y como hace meses no lo hago. En fin, sigamos. Y si bien quería ahondar en algunos casos específicos en relación a las aves y al invalorable rol que nos ofrecen como “herramienta” para apostar por un desarrollo “limpio y duradero”, ya no me dio el tiempo.

En vista de ello y para no dejar este texto con palabras e ideas inservibles, voy a tocar algunos temas que nos pueden ayudar a prestarle algo más de atención al congreso ornitológico y a las aves en general. En primer lugar, pienso que estamos avanzando a paso firme para consolidarnos como un país que se esfuerza por conocer nuestra diversidad biológica, es decir, saber qué, dónde y cuánto tenemos y por saber también cómo usar lo que poseemos. Por ende, una de las formas de proteger nuestra diversidad biológica es garantizando su gestión. Es decir, debemos protegerla, usarla responsablemente, restaurarla cuando es necesario y en especial, debemos ordenar el espacio porque la humanidad sigue avanzando y pronto no habrá espacio para todos.

Sí, yo sé, suena a discurso político barato y de pacotilla, pero, si no nos decidimos de una vez por todas a darle un valor a nuestra diversidad biológica, unificando criterios y analizando el panorama de forma consensuada (sin conciliar ni “consultar” mucho porque si no, no avanzamos) y desde diversos ángulos, nos quedaremos estancados. Por ejemplo, si seguimos afirmando automática y tajantemente que es necesario darle un uso “racional” a nuestros recursos naturales, debemos saber que todo depende del cristal con el que se mire, como dice el buen Rubén a ritmo de salsa.

Así, para Juan Pérez —ciudadano de algún pueblo en la región altoandina, específicamente de la Cordillera Blanca—, un bosque de queñual puede ser la oportunidad perfecta para obtener leña que puede ser destinada a calentar su hogar y que puede ser vendida pensando en sacar algo de dinero para mandar a sus hijos al colegio. Para él, ese es un uso racional de un recurso natural, mientras que para una horda de pajareros e investigadores, ese bosque de Polylepis es el hábitat de, por ejemplo, Oreomanes fraseri, Poospiza alticola, Atlapetes rufigenis y Cranioleuca baroni y por lo tanto, para ellos y la comunidad científica, el único uso racional que se le puede dar a ese bosque es que sea protegido y resguardado porque es un lugar casi sagrado para ver y estudiar aves típicas de esa formación vegetal. Por ende, debemos conjugar usos, interpretarlos, unirlos, procesarlos e intentar tener una mirada completa que nos permita buscar soluciones que beneficien a todos.

Por otro lado, como no voy a entrar a abordar algún punto relacionado a la ecología, biología, conservación, filogenética u otro tópico similar sobre las aves. Por eso, les recomiendo leer el libro de resúmenes del Congreso que pueden descargar del siguiente enlace: 
Lo que debo confesar es que me extraña que haya tan pocos trabajos compilados en dicho resumen. Pensé que iba a haber más, pero bueno, puede ser que, para variar, a muchos se les haya pasado el plazo fijado para mandar sus manuscritos. Espero que esa sea la razón, sino, me preocuparía, pues a estas alturas del partido deberíamos estar produciendo más investigaciones científicas relevantes, ¿o no?

Avanzando

Si revisamos las redes sociales y conversamos con los que están en este tema, vemos que cada día hay más cursos, charlas, simposios, libros, guías, artículos científicos (no se olviden de revisar el Boletín de la UNOP) y periodísticos sobre las aves. Por ende, el número de personas interesadas en los seres alados es cada vez mayor. Por lo tanto, el tema ornitológico va ganando progresivamente más adeptos, con lo que algunos nichos ante no ocupados o explorados van siendo copados. Hay lugar para todos. Y es que cada día aumenta el número de guías especializados, investigadores y aficionados a las aves. Además, este auge nos permite conocer mucho mejor nuestra avifauna y también conocer nuestro entorno y entender algunos de sus cambios a través de las aves. El futuro pinta bien.  

Ahora, tampoco es cuestión de vender “sebo de culebra” y pregonar por doquier que “el turismo en torno a la observación de aves salvará el Perú”, como se ha dado en algunos casos, en los que parte de las políticas públicas acompañadas o cofinanciadas por la empresa privada o la cooperación internacional prometen el oro y el moro a los que incursionan en esta actividad. Es decir, no por hacer crecer el mercado nacional e internacional de “pajareros” e intentar que muchas personas, dueños de albergues ecoturísticos, comunidades locales, negocios y otros apuesten todas sus cartas por el aviturismo, nuestra realidad va a cambiar radicalmente. No es así. Aún nos falta mucha capacitación, infraestructura, investigación científica, compromiso y otros factores para garantizar que la observación de aves sea un pilar en nuestra economía (verde). 

Finalmente, recuerdo que a inicios de los años 80, escuché por primera vez en vivo una banda peruana que tocaba rock. Ese día me pasó algo extraño. Hasta ese entonces pensaba que era casi imposible que en el Perú y que peruanos toquen música como la que yo escuchaba en la radio. Me parecía insólito. En ese entonces pensaba que toda esa música foránea nos era muy ajena y que no estábamos en la capacidad de hacer lo mismo. Eso sucede cuando estamos acostumbrados a no creer en nosotros mismos y no nos valoramos ni apostamos por nuestras aptitudes. Espero que eso cambie de una vez por todas.  

Algo similar me sucedió años después cuando veía in situ pajareros en Europa y en Estados Unidos y pensaba que acá en el país, tener ese tipo de expertos era casi imposible. Me equivoqué rotunda y descaradamente. Ahora mismo, los expertos y pajareros peruanos se confunden y se codean con sus pares “gringos”. Y lo repito por enésima vez, “no porque es ‘gringo’ o extranjero, es bueno”. Tenemos varios ejemplos que lo demuestran. No hay que bajarse siempre los pantalones. Nosotros también sabemos qué hacer. Pero por supuesto, no podemos dejar de agradecer a los expertos internacionales que nos han apoyado desde siempre. Este no es un canto patriota ni nacionalista, eso de ninguna manera. Esto es tan solo un llamado a despercudirnos de nuestros complejos.   

Para acabar, al final de todo, mucho depende de lo que nos propongamos. Por ahora, mientras muchos amigos, familiares y conocidos estarán en “Chacha” intercambiando ideas y parloteando las 24 horas del día casi exclusivamente sobre aves y todo lo relacionado a ellas, habremos otros que les estaremos “cubriendo las espaldas” y que desde su respectiva tribuna impulsan también esta pesada maquinaria para que lleguemos a ser la potencia ornitológica (y “biológica” si es que existe el término) en el planeta que merecemos y debemos ser. Yo desde mi actual puesto de combate intento hacerlo. Espero que otros también estén en la misma sintonía.   

Artículo aparecido en la versión online de la Revista Rumbos: 
http://larepublica.pe/turismo/rumbos-al-dia/768129-el-tiempo-vuela-aterrizo-el-x-congreso-nacional-de-ornitologia

Mayo 2016

jueves, 17 de diciembre de 2015

1989: EL AÑO DE LA TEMIDA MONOGRAFÍA

La monografía
Aún guardo algunos vagos recuerdos de ese lejano diciembre del año 1989 en la convulsionada y complicada Lima. Ese año acababa el colegio y la tenía clara: quería huevear unos meses y estudiar biología. Sin embargo, diversas circunstancias me llevaron por otros rumbos. No obstante, siempre he estado ligado a los temas relacionados a la “ecología”, los animales, el medio ambiente y la tan complicada e inalcanzable conservación de nuestro entorno. Por eso, como no podía ser de otra manera, mi trabajo final del curso de lenguaje —la temida “monografía”— tenía que estar relacionada a la conservación del medio ambiente y a la preservación de los recursos naturales. En ese entonces, era algo inaudito que apareciera una noticia relacionada a la fauna y flora silvestre o a los temas de conservación. A la fecha, lo inaudito es que a los problemas de ayer y de siempre —que han sido parcialmente resueltos— se les suma otros que no parecen tener solución a pesar de la celebración por los resultados ambiguos de la COP 21.  

Hace unos meses encontré casualmente mi monografía entre diversos papeles y otros cachivaches que daba por perdidos. Por ello, decidí que una manera de recordar y saber cuál era mi limitada y ¿”roja”? cosmovisión a los 17 años, era investigar sobre la información que circulaba por aquellos años. Por eso, me he dado el trabajo de transcribirla. Y pese a que estuve tentado de editar gran parte del texto, ya que me avergüenza leer parte de lo que escribí, decidí dejar todo tal cual sin modificar nada, salvo un par de comas y acentos. Al volver a leerla, he detectado una serie de errores garrafales de sintaxis y gramaticales, omisiones, faltas de puntuación, oraciones interminables y varios detalles que me sorprenden y hacen que me ruborice. Pero, a su vez, reconozco entre líneas parte del estilo que manejo actualmente.

Recuerdo esos agitados días de diciembre de 1989 cuando estaba desesperado por escribir la maldita monografía. Por supuesto, todo lo dejé para el final y un día antes de la fecha de entrega, estaba en la casa de mi tía rompiendo las teclas de la máquina de escribir, con un ciento de hojas y las cintas esas, blancas y antiguas, que servían para borrar lo que estaba mal escrito. Los golpes de las teclas retumbaban en mi cerebro y el tiempo corría implacable. Esa debe haber sido una de mis primeras amanecidas por un motivo académico. El hecho es que logré escribir la monografía y pude obtener una nota decente (16), pero carajo debería haber sido más alta, ¿o no? No obstante, hay algo que me preocupa. Y es que en estos tiempos de plagio y de dudas sobre el origen de los textos sobre todo de origen eclesiástico, en mi trabajo no consigné ninguna referencia bibliográfica, o por lo menos, esa parte no la tengo conmigo.

Sin embargo, sin desmerecer esa omisión (espero que no salte nadie y que me reclame la autoría de las ideas que incluyo líneas abajo y que me acuse de plagio), tengo la ligera sospecha de que los textos que utilicé, así como las ideas que ahí plasmé, eran algo “revolucionarias” y de corte izquierdista típico de caviares ¿argolleros? Bueno, era lo que había en la época, pese a que tuve un leve acercamiento algo duradero a la orilla religiosa y derechista de tendencia facha. Por lo tanto, de aquellos años, puedo decir que estuve influenciado por una amplia paleta ideológica que ha marcado bastante la manera cavernaria que tengo hoy de ver el mundo. En fin, ese no es el punto central de este texto. Lo que quiero es simplemente analizar de manera muy ligera, cómo es que han ido evolucionando algunos términos y algunas percepciones en el reducido y cómodo colectivo conservacionista peruano.  

Para mí, esta transcripción ha sido un ejercicio muy interesante, dado que he podido recordar algunos momentos vividos hace 26 años. Me ha extrañado el uso de algunos términos que hasta la fecha siguen dando vueltas por ahí. Todo lo escrito me parece que va acorde con aquellos tiempos en los que aún nadie hablaba del calentamiento global y menos del cambio climático. Los únicos problemas ambientales graves eran la reducción de la capa de ozono, la contaminación ambiental y el “smog”. Recuerdo también que no se hablaba casi nada de la deforestación, de la minería ilegal, del cambio de uso del suelo y de los organismos genéticamente modificados.

Al parecer todo era más bonito y no había tantos problemas. Lo que me parece muy llamativo es que ya aparecía el tema de género y la tan mentada educación ambiental. Recomiendo leer la parte referente al Sistema Nacional de Unidades de Conservación (SINUC) como un ejercicio para entender cómo es que hemos llegado al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SINANPE). Sin más que decir y por si no leen todo, les dejo esta frase que estampé en mi tan desgastada monografía: “no caer en el síndrome de que la ecología es ‘sembrar un arbolito, regarlo y mantener el parque verde’”.

Ojalá puedan aventurarse por las siguientes interminables y aburridas 25 páginas. Sé que solo unos cuantos valientes con ganas de perder el tiempo leerán el texto. ¡No importa! Tenía que escribirlo de todas maneras, ya que me lo había propuesto hace más de cuatro meses.    

Diciembre 2015

-----------------------------------------------------------------------------------------------
A continuación el texto completo comentado.

Curso: Lenguaje

Tema: Problemas y soluciones hacia la conservación del medio ambiente y preservación de los recursos naturales

Alumno: Enrique Angulo

Año de estudio: Quinto de media

Sección: “B”

Número de orden: I

Nota: 16

Colegio: Isabel Flores de Oliva

Lima, diciembre 1989

INTRODUCCIÓN

Una de las pasiones que tengo: la cetrería. Lamentablemente
por falta de tiempo y espacio no la puedo ejercer. 
Cuando vemos y analizamos lo que nos rodea a nosotros los de la ciudad, vemos los edificios, casas y puro cemento y sentimos una atmósfera impura y desagradable, pero siempre hay un ansia de salir de esto, de escapar a la naturaleza y descansar y respirar el aire puro, pero a veces no se sabe que esta corre gran peligro, el hombre “sapiens” la destruye conscientemente, imponiéndose sus principios lucrativos. Este problema está presente desde toda la historia pero ha tomado mayor alcance en el siglo XX que se supone nos debe deparar un futuro mejor, pero nos destruye lo único que tenemos como patrimonio y medio de vida.

El problema de la conservación en el Perú presenta las mismas características del problema mundial, pero con menos efecto a base de industrialización y radioactividad pero factores algo originales en nuestro país como incompetencia de las autoridades, burocracia, intereses ocultos, etc. Pero este problema afortunadamente está siendo llevado con responsabilidad y esmero por organizaciones no gubernamentales y personas interesadas y conscientes, que están tomando parte activa en la lucha contra este problema aplicando medios eficaces y donde todos pueden participar fundamentando la conservación como medio de desarrollo humano integral.

El combate contra la depredación tiene limitaciones en cuanto a lo práctico, la teoría es muy buena, concisa y bien fundamentada, pero en la acción a veces solo queda el papel. Pero para conocer los principios conservacionistas hay que saber la magnitud del problema, estos problemas están enfocados desde un punto de vista crítico donde se puede conceptuar los efectos de los males como industrialización, urbanización, mala política del estado, etc.

Para realizar este trabajo se ha hecho una revisión de todos [1] los conceptos de conservación y análisis de los métodos de solución y las posibilidades de participación conjunta y bien organizada para lograr el equilibrio esperado y llegar a concientizar al público sobre la verdadera problemática actual y fomentar la participación de todos.

Hipótesis

I)              Los recursos naturales es lo que lleva al hombre a su desarrollo integral y su buen uso permite lograr un equilibrio con su medio ambiente asegurando su presente y su futuro.

II)             Los problemas ambientales, no solo aceleran los procesos de destrucción de los recursos naturales y el medio ambiente sino truncan el desarrollo integral del hombre y hacen menos esperanzadores las percepciones de vida futura.

III)            La conservación es el mejor camino para llevar de la mano un desarrollo integral de todos los recursos naturales y mantener un equilibrio ecológico y poder posibilitar el adecuado manejo de los recursos naturales y asegurar el futuro de generaciones futuras [2].

IV)           La mejor arma para combatir la alteración de los ecosistemas y depredación del medio ambiente está en la creación de Unidades de Conservación, trabajo conjunto del público y un factor muy importante la educación ambiental [3], que permite analizar, comprender, asimilar y combatir el problema desde temprana edad y conscientes del problema en que estamos.  
(He omitido el índice)

CAPÍTULO I PREMISAS SOBRE RECURSOS NATURALES Y ASPECTOS RELACIONADOS CON EL MEDIO AMBIENTE

1.1 Recursos naturales

Los recursos naturales son el patrimonio de los pueblos; su riqueza; su potencial y su herencia. De allí depende de que estos den el bienestar más que de cualquier otro factor y así lo han comprendido los hombres desde la más remota antigüedad. Los recursos naturales representan todo el potencial aprovechable y aprovechado por los hombres en su supervivencia estos proporcionan los medios básicos de alimento, materias primas, potencial y medios de transformación hacia la complacencia de las necesidades humanas.

Los recursos naturales (RRNN) se clasifican de muchas formas todas estas arbitrarias, la más común es en RRNN inagotables, RRNN no renovables y RRNN renovables. 

1.1.1 RRNN Inagotables

Son todas las fuentes de energía infinita o casi, tales como la energía solar, nuclear, y otras de origen cósmico. Estas fuentes de energía no sufren de depredación ni de amenazas pero su siempre presencia puede alterar los ecosistemas si se varían diversos factores, que los hacen dañinos para el hombre como los rayos ultravioletas que sin capa de ozono, que la está destruyendo el hombre, es perjudicial para el hombre.

1.1.2 RRNN No Renovables  

Estos están conformados por los recursos minerales y la energía fósil, como el petróleo, estos recursos una vez extraídos no pueden volver a engendrarse ni reproducirse, pero al mismo tiempo son los que más explotación reciben por parte del hombre por ser fuente importante de materias primas y energía.

1.1.3.1 RRNN Renovables

Estos están conformados por los seres vivientes que conviven con el hombre como los animales y plantas que se reproducen.

1.1.3.2 RRNN Renovables aparentes

Capaces de formarse, reciclarse, o auto-depurarse pero no de reproducirse tales como el agua, aire y suelo.

El carácter supuestamente inagotable, agotable o no renovable de los RRNN es relativo. Pese a ser renovables, los recursos como la flora y fauna, suelo, aire y agua son las más frágiles que existen. En cambio el carácter agotable de los recursos mineros es esencialmente económico, es decir hace referencia a los costos de producción y no a la desaparición de tal o cual mineral. En el caso del Perú las referencias a los RRNN en documentos y pronunciamientos públicos suelen hacer hincapié, explícito o implícitamente en los RRNN no renovables; es decir en los mineros y petroleros que en términos de divisas dan la apariencia de ser los principales, tanto que si apenas existe legislación para el uso y conservación del suelo o del aire y en el caso del agua la legislación se refiere solo al uso y apenas a la conservación [4] y buen uso de todos los recursos naturales del Perú.  

Los recursos naturales están al alcance y manejo del hombre, estos son aprovechados por el hombre para su alimentación, vivienda y supervivencia, el hombre los maneja y trata de mantener en equilibrio ecológico para que duren y satisfagan a todas las generaciones, pero no es posible ya que las circunstancias del desarrollo tecnológico e industrialización que acompañan al hombre en su afán de lograr todo su equilibrio alimentario pero devastando los recursos naturales sin reflexionar en el verdadero daño que producen sus propios medios de producción. Todos los recursos naturales están expuestos al uso del hombre para su supervivencia y presentan factores de riesgo en su buen uso ya que su vulnerabilidad hacia su extracción o aprovechamiento varía según el recurso en el caso de los animales y plantas son más vulnerables a agotarse más rápido con un uso inapropiado.

Los recursos naturales como flora y fauna ampliamente susceptibles y vulnerables al hombre, sirven de sustento diario, pero la capacidad de renovación de la población animal y vegetal encuentra, si bien es cierto, ayuda y ventajas del hombre en su afán de lucro y sobreexplotación irracional de suelos y alteración de sistemas ecológicos. 

La utilización de los recursos naturales no renovables tales como el petróleo originan una sobreexplotación y desordenada extracción, una transformación de recursos solo con fines lucrativos y donde no se toma conciencia de la agotabilidad [5] de estos recursos ya que por ser fuentes de energía y tienen mucha demanda son explotados con grandes capitales y genera una cadena de proceso destructores de la naturaleza. 

1.2 Sociedad y naturaleza

La sociedad actual dependiente total de la naturaleza es la que más perjudica y degrada a esta. Sin darse cuenta de la necesidad humana de vivir en armonía y de compatibilizar adecuadamente para un desarrollo conjunto y equilibrado. Las grandes sociedades actuales están abastecidas de productos provenientes del campo lo que produce una dependencia económica pero estos productos a veces contaminados y biodegradados [6] son el resultado de la mala política del hombre hacia los recursos naturales.

Todos los espacios verdes están siendo depredados para fines industriales y urbanísticos sin medir las consecuencias ecológicas, se destruyen sistemas ecológicos casi inexistentes y muy singulares así como restringidos, pero que son una fuente de riqueza a largo plazo. La sociedad cumple rol importante pues esta crea exigencias que a veces son saciadas a base de depredación y contaminación de los recursos naturales.

En esos años, este libro era de lectura obligatoria, pero claro, no
para todos.  
Todo lo que la sociedad determina por medios de producción están regidos por factores naturales de aprovechamiento de recursos naturales renovables y no renovables. La sociedad actual de consumo basa su adelanto en una explotación de tierras, aprovechamiento de materias primas, pero no mide las consecuencias si bien no próximas, futuras en decenios. La gran demanda hace de la explotación irracional una cosa no concientizada y poco controlada por la ley. La explotación racional es planteada por la sociedad también en su beneficio, no está justificada la imposición de la sociedad hacia la naturaleza como medio de expansión del avance científico y tecnológico pues este sin darse cuenta se autodestruye, depreda para necesidades de corto plazo pero sin pensar a largo plazo.

La necesidad de asegurar la utilización sostenible de una especie o ecosistema varía con la dependencia de la sociedad de ese recurso en cuestión. Para una sociedad de subsistencia, la utilización sostenible de la mayor parte, si no es de todos, sus recursos renovables es esencial. Así también una sociedad desarrollada o no, que depende principalmente de uno o algunos pocos recursos vivos. Cuanto mayor la variedad y flexibilidad de la economía, la menor necesidad habrá de utilizar ciertos recursos sosteniblemente, pero por la misma razón existirá menor excusa para no hacerlo así. La utilización sostenible es similar a vivir de los intereses del capital manteniendo este intocable.

1.3 El “ecodesarrollo”

Este se define como la búsqueda de un desarrollo socialmente deseable, ecológicamente prudente y económicamente viable, el objetivo de este estilo de desarrollo consiste en utilizar los recursos según las necesidades del hombre, mejorar y mantener la calidad de vida humana para esta generación y generaciones futuras, para enfrentar este desafío el desarrollo debe buscar una integración y armonía entre las consideraciones biológicas y los factores económicos, sociales, políticos e históricos todo dirigido al bienestar y medio ambiente humano.

1.4 Desarrollo y crecimiento del medio ambiente

El desarrollo del medio ambiente no debe ser entendido como el crecimiento desordenado pues se corre el riesgo de llegar a situaciones contraproducentes para la conservación del medio ambiente y sus recursos. Esto debe concebirse, para ser socialmente útil dentro de los marcos del subdesarrollo en el que nos encontramos [7], es decir no solo reducirnos al crecimiento económico, sino también tomando aspectos de cultura, educación, ciencia, tecnología y comunicaciones [8]; debe ser global para adquirir un carácter universal y así garantizar la redistribución equitativa de la riqueza y el poder [9], lo que implica que las sociedades mantengan su identidad para aprovechar las especies y los ecosistemas con una concepción y acción que le son propias y buscando metas que le son acordes a estos valores, así como la satisfacción de las necesidades como ellas la sienten. Según este modelo, el desarrollo conlleva crecimiento, transformación, equidad e identidad propia y debe sustentarse en la diversidad natural y socio-cultural del país, es decir en los recursos naturales, humanos y tecnológicos.

La articulación adecuada entre el uso de los recursos naturales y ña satisfacción racional y planificada de las necesidades humanas y sociales no resulta factible debido al modelo de desarrollo que ha predominado en nuestro país, el mismo que acarrea inevitablemente efectos de deterioro ambiental. En esa medida, el carácter y las condiciones de operatividad, sea de la educación, salud, participación [10] y demás factores para la satisfacción de las necesidades sociales [11], se encuentran supeditadas a la mantención y sustento de dicho concepto de desarrollo.

En cuanto a la relación entre la conservación, medio ambiente y satisfacción de necesidades sociales, puede afirmarse que al haberse asumido modelos de desarrollo de inevitables efectos deteriorantes [12], a la vez se han marginado importantes experiencias ecológicas de armonía entre una adecuada utilización y protección de los recursos naturales y la satisfacción de dichas necesidades. Asimismo, se han desestimado consideraciones como las de las perspectivas de rentabilidad que pueden tener y sustentar determinadas propuestas conservacionistas en sus niveles locales, nacionales y comunales, considerando que no hay una necesaria oposición entre el uso de los recursos y la generación de divisas mediante su venta como productos con valor agregado.

Los medios de desarrollo por los que ha atravesado nuestro país, no han sido productos de una construcción y proceso colectivo propio, en el que hayan participado mayoritariamente los diversos agentes sociales y colectividades de la nación. Dichos modelos dependientes, centralistas, modernizantes y desarrollistas han contribuido a generar profundas diferencias sociales y acumular peligrosamente gérmenes de violencia estructural, cuyas consecuencias hoy estamos [13] viviendo. En efecto, a la violencia y el desarrollo deteriorado de las condiciones mínimas de vida de nuestros pueblos, se suma la degradación de nuestros recursos naturales y la degradación progresiva de los ecosistemas (patrimonio natural) así como las creaciones culturales y tecnológicas locales y regionales (patrimonio cultural).  

Es por ello que se considera indispensable que el Estado o más aún la sociedad civil y la nación en su conjunto, asuman la conciencia de la importancia que significa la valoración científica y social del potencial de sus recursos y la capacidad integral de sus ecosistemas, en cuanto a las posibilidades de manejo sostenido; esto, en la perspectiva de planificar un desarrollo integrado no sectorializado del país, reordenando, con la participación de todos los sectores sociales [14], el territorio e sus diferentes dimensiones y modos de ocupación.  

[1] Bastante ambiciosa la intención de analizar “todo”.
[2] ¡Qué lindo!
[3] En el año 1989 ya aparecía el concepto de educación ambiental. Han pasado casi 26 años y hasta ahora no me queda muy claro qué hay que hacer con ella. No puede haber plan, estrategia, manual o similares que no incluyan a la educación ambiental y al turismo como las actividades que podrían hacer que todo mejore. En el caso del turismo, se piensa que muchas de sus variantes, como el turismo rural comunitario o el ecoturismo, son la solución a los problemas socioambientales. No lo creo. Muchas veces no solucionan lo que se pensaba. Además, en algunos casos, se les promete a las comunidades nativas o poblaciones locales que el turismo “traerá” la “plata” y que todo cambiará para bien, pero, eso no es siempre cierto. Promesas de ese estilo podrían crear incluso falsas expectativas y frustrar a la gente.    
[4] Recién en los últimos años, que yo sepa, se ha considerado al agua como un recurso natural que merece especial atención. Un indicador de ello es la creación en el 2008 de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y de la promulgación de la nueva Ley de Recursos Hídricos, Ley Nº 29338 del año 2009. Antes de eso solo teníamos, para lo que al agua se refiere, la Ley General de Aguas, aprobada en 1969 mediante el Decreto Ley Nº 17752. 
[5] No sé de dónde pude haber sacado esta palabra.
[6] Me extraña la presencia de este término. No recuerdo que en aquellos años se haya hablado de los productos “biodegradables”, pero puede ser que me equivoque. Por supuesto, el empaque de la leche ENCI era todo menos biodegradable. 
[7] Por aquellos años estábamos calificados como un país en vías de desarrollo. ¿Y ahora?
[8] Interesante. Al parecer ya había en ese entonces un tenue intento de darle un impulso al tema comunicacional como actividad de apoyo a loa temas de conservación o puede ser que tal vez me haya emocionado. No lo sé y creo que nunca lo sabré. Lo que sí creo es que para mí siempre hubo una conexión entre ambos temas: comunicación y/o periodismo y todo lo referido a la conservación o a lo “ecológico”.
[9] En mis años colegiales y pocos años después estuve bastante perturbado por una mirada “socialista” de las cosas, debido a múltiples influencias que me hacían creer en la “revolución”, creer en la igualdad, la lucha de clases y cosas por el estilo. Todo eso quedó de lado. Algo que me ayudó a recapacitar es haber vivido en Europa y ver y conocer la situación de los países de Europa del Este, es decir, del bloque comunista.
[10] ¿Ya aparecía el término de participación ciudadana y/o participación local para satisfacer las necesidades sociales?, ¿cuáles eran o son esas necesidades? Sin duda, los escritos a los que recurrí eran bastantes progresistas y exhalaban vapor rojo.  
[11] No sé cómo habré definido el término de necesidades sociales. Pero me temo que es algo relacionado a una visión izquierdista de la sociedad. O tal vez, este término derivó luego en las necesidades socioeconómicas que deben ser cubiertas por el ¿desarrollo?, ¿el Estado? ¿la sociedad? ¿la familia? ¿una tarjeta de crédito? No lo sé.
[12] Palabra inventada por mí. ¡Qué vergüenza!
[13] Sin lugar a dudas, en el año 1989, el Perú atravesaba una época muy complicada. Me tocó vivir años de terrorismo, escasez de productos, violencia, hiperinflación monetaria, largas colas para obtener productos de pan llevar (leche ENCI, pan popular, kerosene, merluza y otros padecimientos) y otras desgracias que no quiero seguir nombrando para no abusar del espacio.
[14] ¿De dónde habré sacado esto? Sin embargo, sin lugar a dudas y como ya lo dije, en aquellos años creí en la “revolución”, pues la mayor parte de mi círculo más cercano traía consigo una fuerte carga ideológica comunista o socialista. Además, estaba de moda escuchar Nueva Trova, es decir, Silvio Rodríguez (hoy en día casi todas sus letras me parecen unos panfletos que no dicen mucho, pero debo reconocer que ha formado parte de mi cultura musical, pues tiene canciones muy buenas), Pablo Milanés, Mercedes Sosa y otros; pensar que Cuba es una maravilla; ver al “Che” Guevara como un héroe (felizmente eso nunca pasó conmigo) y otras manifestaciones de ese índole.
Silvio querido. 

CAPÍTULO II. PROBLEMAS DEL MEDIO AMBIENTE 
 
2.1 Problemas sociales

2.1.1 Planificación del crecimiento urbano-centralista

El crecimiento de las urbes debe realizarse de una forma planificada de tal forma que se realice en armonía con el medio ambiente. Es condenable y se debe evitar el crecimiento urbano a despensas de las zonas de cultivo, este proceso es atribuido sobre todo a procesos de intereses que recaen en las empresas industrializadoras más que a las poblaciones migratorias ya que estas generalmente se ubican en áreas no aprovechables por la agricultura.

En menos de dos siglos el hombre cambia radicalmente el modo de vivienda los hábitats rurales se despueblan mientras crecen las urbes en superficie y población. A principios del siglo XIX solamente un 2% de la humanidad vivía en la ciudad de más de 100 000 habitantes, en la mitad del siglo XX la población urbana supera a la rural en los países más adelantados y tiende a alcanzar un 75-80% del total, la explosión demográfica trae consigo un aumento de superficie de los suelos urbanizados y un crecimiento espectacular de las grandes ciudades.

La migración es causada fundamentalmente por la expulsión de la mano de obra del campesinado debido al deterioro de las fuerzas productivas y al desplazamiento y desmejoramiento de la calidad de vida en el campo. Ello conduce a un acelerado deterioro de los recursos naturales renovables y no renovables de la ciudad. Existe además un aumento en las demandas de servicios, que crecen en proporción aritmética en comparación a la población que aumenta en proporción geométrica [15].

Los problemas urbanos se nutren de la concentración industrial, de la desestabilización y abandono del campo y la consecuente migración masiva. Por lo tanto toda la solución a dicha problemática debe fundamentarse en la recuperación del equilibrio de estos sistemas a través de un proceso de desurbanización [16] y descentralización que necesariamente deberá ser acompañado de decisiones políticas para mejorar la economía rural y su respectiva revitalización de la industria nacional todas las iniciativas para mejorar las zonas urbanas debe tomar en cuenta a las organizaciones sociales y ha de ser implementada con amplia participación popular[17], bajo el control de los mismos.

2.1.2 La población

Los resultados provisionales del último censo nacional indican que existían en julio de 1981 algo más de 17 millones de peruanos distribuidos en los 24 departamentos, 153 provincias y 1680 distritos. La población del imperio incaico al momento de la conquista es materia de mucha especulación, algunos la aproximan a 10 millones de habitantes, otros la consideran en 3 millones. Sea como fuere en 1876 en el primer censo moderno la población era poco más de 2 600 000 habitantes. Entre 1876 y 1940 el crecimiento de la población fue lento apenas 1,2% anual, alcanzando en 1940 el crecimiento de 6 200 000 habitantes. De 1940 a 1961 la población creció de un ritmo de 2,25 anual censándose casi 10 millones de habitantes en 1961. Entre 1661 y 1972 el crecimiento medio anual alcanzó 2,4% dando lugar a 13 5000 000 habitantes en 1972, finalmente entre 1972 y 1981 el ritmo de crecimiento declinó, ubicándose en 2,6% anual y determinando una población de poco más de 17 millones de habitantes.

Pese a la disminución registrada en la última década la tasa de crecimiento medio anual de la población peruana sigue siendo elevada. Este ritmo acelerado de crecimiento de la población se debe a los niveles de mortalidad y fecundidad ya que la migración internacional no es acelerante [18]. La desigual tasa de cambio en el crecimiento poblacional de las regiones es consecuencia de las migraciones internas, en especial de la sierra al a costa y selva. En la década de los 40 el 65% de la población radicaba en la sierra y solo el 28% en la costa. Actualmente la población vive principalmente en la costa (60%) y 39% en la sierra.

2.1.3 Aspectos sociales y económicos

El número de analfabetos llega hoy a 1 892 000 personas de las cuales el 68,9% viven en el área rural. En 1972 el 70% de los analfabetos eran mujeres con elevada proporción ubicada en la población económicamente inactiva [19]. La mortalidad general infantil en 1980 era del 10,13%. Ese mismo año la mortalidad infantil en niños menores de 1 año era de 95% la tasa de mortalidad interna era del 30% y la expectativa de vida era 57 años. En 1972 se consumían en Lima el 42% del total nacional mientras que en todo el sector rural se consumía solo el 28% del alimento nacional. En 1983 el país prestaba un déficit de 32% de consumo de calorías y 37% en el de proteínas.

2.2 Factores y causas que originan el problema ambiental

a)     El carácter de nuestra economía local es en gran parte dependiente del mercado de los países desarrollados desde la industria como sector secundario opera sin instrucción, preocupación ni orientación para el propio beneficio económico de la localidad, haciendo uso indebido y practicando una economía de explotación irracional de los recursos naturales, utilizando también tecnología foránea muchas veces ya abandonada en Europa y los países desarrollados. A nivel nacional y menos a nivel regional no ha existido una política nacionalista [20] para defender nuestros recursos.

b)    Nuestra sociedad y el medio ambiente presentan la tendencia del desarrollo económico local hacia el sector industrial y la ausencia de políticas agrarias apropiadas en la sierra del país, han ocasionado una alta migración del poblador rural a la región de la costa agudizando con ella los problemas propios de toda urbe: el subempleo, falta de servicios, agua y desagüe, vivienda, salud, etc. Este tipo de industrialización medianamente desarrollada ofrece un bajo índice de ingreso y propicia que el poblador común y corriente se vea limitado a participar en la relación de los problemas ambientales.

c)     La distorsión de nuestros valores, manifestados en la poca estima del ambiente que nos rodea: insalubridad, limpieza, agua y desagüe, y servicios urbanos, la mala política de las autoridades y empresarios y el poco desarrollo del sector industrial, mantiene el uso de tecnología foránea en desmedro de una tecnología propia con su consecuente agresión al medio ambiente, esta insuficiencia tecnológica no permite el aprovechamiento óptimo e integral de nuestros recursos naturales en general.

2.3 Deterioro de la naturaleza y pérdida de recursos

Escolar con aguilón. 
Las estructuras imperantes en nuestra sociedad en el transcurso de su historia han condicionado que en las últimas décadas, la diversidad de ambientes peruanos evidencian los efectos de tecnologías cada vez más degradantes, así como de una creciente presión sobre los recursos naturales [21], lo cual ha provocado la disminución en la calidad del ambiente. Esto como producto del cúmulo de necesidades e intereses creados, que obligan a desarrollar tecnologías inapropiadas de uso de recursos que desequilibran la tasa de renovación de los mismos.

En este sentido, se presenta una contradicción entre la pretensión de proteger a la naturaleza del hombre y la urgencia de satisfacer necesidades económicas, sociales, culturales y científicas de ese mismo hombre del que se quiere proteger. Entre los perjuicios que provoca la ganadería exótica se incluye, principalmente la compartición [22] de los suelos y al deterioro de la cobertura vegetal, perturbaciones que aceleran los procesos erosivos naturales e incrementan la multiplicación de especies vegetables indeseables [23] y la desaparición de especies de alto valor agrícola.    

Como producto del proceso de extracción y transformación minera se obtienen residuos químicos sólidos y gaseosos lo mismo que los residuos de las plantas mineras, metalúrgicas y siderúrgicas que son descargados al medio ambiente sin los tratamientos adecuados que disminuyen la carga de productos dañinos. La industria peruana se caracteriza por el bajo nivel tecnológico y operativo de sus instalaciones y procesos, alta dependencia de insumos y productos intermedios importados que en 1980 representaron un egreso de 983 millones de dólares, y de bienes de capital de 621.7 millones de dólares versus un total de ingreso por exportaciones que en ese año fue de 3,916 millones de dólares.

Si bien la industria peruana se caracteriza por un limitado desarrollo, los problemas ambientales generados por esta merecen preocupación, debido a la existencia de áreas localizadas en situación alarmante, pues los desechos industriales no son objetos del tratamiento antes de ser descargados a los ríos o al mar, a pesar de su alto grado de contaminación; ello fundamentalmente, por una carencia de conciencia ambiental [24].

2.4 Industrialización

El desarrollo de la industria, efectuado muchas veces, sin más consideración que el provecho inmediato, ha dado lugar a una importante y continua fuente de contaminación del ambiente. El empleo de combustibles fósiles introduce en la atmósfera productos gaseosos como óxidos de carbono y de azufre, con muchos más y sólidos en suspensión, el vertido de residuos artificiales en ríos y mares crea serios problemas a la flora y fauna acuática.

Los desechos orgánicos contribuyen en gran manera a acelerar la eutrofización de agua, proceso del agua que se fertiliza exuberantemente y da lugar a un desarrollo exuberante de la microflora, a la degradación de la fauna acuática y en general al empeoramiento de la calidad del agua para cualquier uso.

La utilización de plaguicidas ha crecido de forma impresionante desde 1942, fecha en que se descubre los factores producentes del DDT [25] en este campo y su uso justificable pero poco controlado provoca la ruptura de equilibrios biológicos y una evolución muchas veces imprevisible afectando también a animales y plantas no considerados como perjudiciales. A ello hay que añadir que estas sustancias entran fácilmente en las cadenas tróficas de los ecosistemas y en el suelo concentrándose sucesivamente, alcanzando niveles que pueden ser mortales, de aquí la trascendencia de descubrir sustancias que sean biodegradables y que no penetren en las cadenas tróficas. 

Algo semejante ocurre con la radioactividad cuyo nivel, aunque, muy controlado, va aumentando en los pasos de un ser vivo a otro, junto a estos contaminantes muy conocidos se concede atención a otros importantes como el ruido, que afecta directamente al hombre, la contaminación térmica, desechos tóxicos como plomo, mercurio, azufre, ozono, flúor y otros que crean una toxicidad muy elevada del medio ambiente  y en forma de gases, degradan poco a poco tejidos vivos como de plantas, hombres y animales.

2.5 Tecnología de hombre mal aplicada

El hombre en su afán de utilizar de las maneras más rentables sus recursos naturales ha ideado tecnología admirable, pero a su vez de doble filo como el DDT, hidrocarburos clorados y otros químicos, que es cierto que matan a los parásitos de las cosechas y salvan las cosechas asegurando la producción, pero los residuos químicos son ingeridos directamente por otros animales no perjudiciales desencadenándose una cadena alimenticia y la sucesión de la alimentación contaminada de una especie a otra destruyendo conforme avanza el proceso a las especies animales, todo esto en un marco simple de sucesión por cadena alimenticia desencadenándose un desequilibrio ecológico que poco a poco se agranda y se convierte en algo degradable.

Todo avance tecnológico tiene consecuencias indirectas o directamente negativas hacia la naturaleza, como vertido de desechos industriales y sobrecalentamiento de aguas, todos los ideales de tecnología están equivocados, pues se avanza como se cree, pero se retrocede en cuestión de naturaleza, pues se están degradando no inconscientemente, sino conscientemente, pero el afán de lucro es mayor a las posibilidades y alternativas propuestas para la conservación del medio ambiente.

La civilización moderna es creación del hombre establecido y agricultor y su futuro está tan firme en sus manos como lo estuvieron su nacimiento y desarrollo. Los métodos agrícolas modernos son tan productivos que pese al asombroso crecimiento de la población el total de las cosechas sigue excediendo con mucho a las necesidades humanas, pero el empleo de técnicas modernas es tan desigual y escaso (hablando en sentido global) que las dos terceras partes del mundo siguen subalimentadas.

El establecimiento de sociedades sedentarias dio un impulso a su población, al crear las demandas de mayor especialización, pero tal industria permaneció a nivel de tribu. La mayor parte de la gente se dedicaba a la agricultura, hasta tiempos no remotos aun en los países industrializados. La balanza aún se inclina fuertemente hacia la agricultura en los países subdesarrollados, el hombre industrial y el efecto que ha tenido sobre su medio, son fenómenos del mundo occidental y allí donde esta cultura ha tenido más influencia. El efecto de este gran cambio sobre el medio fue abrumador hoy catastrófico, pero las necesidades ambientales del hombre no pasaron por la mente de los nuevos industriales atrapados en el vértigo del comercio y la invención.  

2.6 Problemas en cuanto al Sistema Nacional de Unidades de Conservación (SINUC)

2.6.1 Situación actual del SINUC

Si se revisa la situación de las unidades de conservación en relación al sistema nacional se hace patente que en día tal sistema solo existe en el papel [26]. La actividad de la actual Dirección de Parques Nacionales no cuenta con los medios económicos, ni con el personal necesario. Desde hace casi 10 años la administración de ciertas unidades comenzó a ser transferida a organismos públicos de carácter departamental como las CORDES [27] o a proyectos especiales o a las Unidades Agrarias con resultados poco favorables para el SINUC.

El interés estuvo desde temprana edad. 
En la práctica la Dirección de Parques ha ido perdiendo paulatinamente el control de las unidades cediendo su autoridad en desmedro de la operación unitaria del sistema. En este momento de reorganización debido a la Regionalización, es preciso que la Dirección de Parques retome en todas sus dimensiones el papel que le corresponde a fin de asegurarse la administración efectiva y unitaria del Sistema de Áreas Protegidas.

2.6.2 Problemas generales del SINUC

La corta experiencia que existe en el Perú en cuanto a medidas de administración de áreas protegidas reflejados en ciertos puntos poco claros en cuanto a conceptos y tecnología, han venido impidiendo, conjuntamente con la situación económica [28], consolidar el manejo efectivo de las áreas protegidas peruanas. Esto se ha agravado en los últimos años con el proceso de regionalización del país.

Existe una fuerte tendencia de ciertos sectores a pasar la administración de los parques nacionales y otras áreas protegidas a las Regiones. Las áreas protegidas de importancia nacional deben ser manejadas en forma unitaria, en base a un servicio nacional, tanto por razones técnicas como prácticas, esto no disminuye en nada lo positivo del efecto de creación de las Regiones que tendrá en mejora el uso apropiado de los recursos naturales.

2.6.3 Problemas de infraestructura personal y técnica

El personal de las áreas protegidas, los guarda parques, están en una situación redimente, difícil, además de bajos sueldos y la casi total carencia de otros incentivos o apoyo, no se sienten ya parte de un sistema. Son pagados por oficinas distintas, no están respaldados por una organización fuerte sin contar las carencias en cuanto a infraestructura, equipos y fondos de operación de casi todas las unidades.

En las unidades de conservación que ya existen hace falta una protección más efectiva tanto del ecosistema como de los animales que allí se encuentran. Muchas de estas unidades de conservación se encuentran a merced de depredadores y cazadores furtivos en forma tal que la “protección” se da en la ley en el papel pero en la realidad estas unidades están siendo vulneradas. Mientras (no) se conozca toda la situación actual de las unidades de conservación hace falta un plan director [29] que coordina todos los objetivos y logros de las áreas protegidas.

2.6.4 Problemas económico-administrativos

La actual administración del SINUC está lejos de ser la óptima de las 25 unidades existentes muchas no cuentan con manejo efectivo alguno, otras lo tienen muy parcialmente. Por lo menos 10 unidades no cuentan con un plan de manejo [30]. El equipamiento en cuanto al transporte y comunicaciones cubre solo la mitad de las unidades y con serios problemas y deficiencias. Solo 16 unidades cuentan con alguna infraestructura de control. La difícil situación económica del país complica mucho más este problema pues no hay dinero para pagar a los guardaparques y contar con medios de transporte ni solventar gastos de seguridad.

Hay pocas posibilidades de que la situación actual del SINUC mejore con fondos provenientes del tesoro público. Es preciso la ayuda y participación del sector privado, afortunadamente esto viene ocurriendo en cierta medida en algunas áreas protegidas, por lo menos 14 unidades tienen apoyos de organizaciones privadas.

La administración de las áreas protegidas está carente por la falta de un sistema de planificación y se requiere realizar más trabajo administrativo-burocrático. Se carece de un plan director del SINUC lo cual contribuye a la actual desorientación reinante en todo este Sistema.

[15] No me iba muy bien en matemáticas, pero algo me había quedado en el cerebro para atreverme a utilizar esto.
[16] Claro, si existe urbanización, debe existir la desurbanización.
[17] Acá se aprecia una pincelada de los textos algo “rojos” que debo haber utilizado. No obstante, hoy tenemos la tan mentada “participación local” que tal vez deriva de esto, por lo menos a nivel referencial.
[18] No sé cómo diablos llegué a usar esta palabra. Esta es otra de las palabras que me inventé.
[19] No sé si sabía que existía la famosa PEA, pero de no haberlo sabido, al parecer sí sabía que existía la anti PEA, es decir, la Población Económicamente Inactiva (PEI).
[20] ¿Y Velasco?
[21] Este término sigue apareciendo por doquier y sobre todo, la presión sigue aumentando.
[22] Desconozco de dónde salió este término. Debo haber querido decir: la compactación de los suelos.
[23] Se supone que me refiero a las especies vegetales exóticas e invasoras.
[24] A la fecha, esto se sigue dando en un gran porcentaje de peruanos.
[25] Hoy ya casi nadie habla del DDT, cuando hace unos años era uno de los contaminantes más comunes en el planeta. Su uso afectaba  a toda la cadena trófica. Las aves de presa la pasaron mal con esta sustancia pues llegaba a su organismo a través de sus presas (conejos, pequeños carnívoros o aves más pequeñas), las cuales habían ingerido semillas o plantas rociadas con esta sustancia. Su presencia en las rapaces ocasionaba, entre otros, que las cascaras de los huevos sea muy delgada y que gran parte de estos no lleguen a eclosionar. Y al parecer, en el Perú todavía se puede encontrar (y se usa) esta sustancia que está hace años prohibida en otros países.
[26] ¡Uy! Y a la fecha, ¿cómo vamos? Sin lugar a dudas tenemos muchas áreas naturales protegidas de alcance nacional, así como áreas de conservación privada y otras que son solo de papel y que no se sabe qué conservan y qué tanto aportan (y cuestan).
[27] ¿Qué será eso? Debe ser algún rezago del fallido proceso de descentralización aprista.
[28] La situación económica del país y de muchos era para ponerse a llorar. Y para muchos esto sigue igual. Si bien, ahora existe un presupuesto para las ANP del país, si sacamos la cuenta la cantidad de dinero que se destina para proteger cada hectárea de territorio incluido en el SINANPE, creo que andamos muy por debajo del promedio mundial.
[29] Este documento de gestión es básico. Sin embargo, me parece que en nuestro medio es algo despreciado y que está “pintado” en el escritorio de algunos funcionarios.
[30] Es probable que a la fecha y en proporción, esto siga sucediendo, aunque asumo que me debí haber referido al plan maestro.

CAPÍTULO III. LA CONSERVACIÓN EN EL PERÚ

3.1 Conservación

Esta se define como el aprovechamiento óptimo, o si se prefiere como aprovechamiento sostenido y mejorado de los recursos naturales, es la fórmula para “guardar un pastel y además comérselo” [31] tiene tres pilares o fundamentos que la identifican:
  •      Mantención de procesos ecológicos esenciales y sostenimiento de la vida.
  •      Preservación de la diversidad genética.
  •   Utilización sostenida de las especies animales y vegetales y la mantención de ecosistemas. 
Es el marco conceptual en el que desarrollan sus realizaciones las ciencias aplicadas, que se nutren de la ecología, como agronomía y ganadería que se ocupan respectivamente de la producción sostenida de especies domésticas de plantas y animales en ecosistemas antrópicos o semi-naturales, de la forestería o pesquería, que se ocupan respectivamente de la producción sostenida de especies no domesticadas de flora y fauna terrestre y acuática en ecosistemas naturales o semi-naturales. El manejo de los suelos y las aguas también es parte aplicativa de la conservación.
La pasión por la vida salvaje estuvo desde muy temprana edad. 

Entendemos la conservación como la gestión de la biosfera por el ser humano, de manera que produzca el mayor beneficio para las generaciones actuales, pero que mantengan su potencialidad para satisfacer las necesidades y aspiraciones de las generaciones futuras.

3.2 Historia de la conservación en el Perú

3.2.1 Conservación antes de la Conquista

Su accionar desde ese entonces y hasta la llegada de los españoles en 1532 es un fascinante muestrario de notables realizaciones conservacionistas y también de algunas acciones que contradictoriamente fueron nefastas para el medio ambiente. Una buena política agraria es decir, aquello que produce utilizando equilibradamente las alternativas de expansión del área agropecuaria y del aumento de productividad, aplica lo esencial de la conservación.

La producción sostenible, año tras año en un mismo suelo, es prueba inequívoca del manejo racional de tan esencial recurso como lo es el suelo y sus cultivos para los preincas e incas. Además de buenos agrónomos saben domesticar plantas y animales, aprovechando la diversidad genética [32] para obtener el mayor provecho de las condiciones ecológicas prevalecientes y también a pesar de ellas. Hacia los 500 años a.c. los agricultores aldeanicos [33] y en especial los señores teocráticos basaban su agricultura en un notable trabajo de relación y mejoramiento genético logrando variedades adaptables a las condiciones más adversas y condiciones más adaptables en respuesta a cada piso altitudinal.

Las tierras agrícolas fueron cuidadosamente preservadas de la expansión urbana, resolvieron los siguientes problemas:
  •      Control de la erosión.
  •      Regulación del drenaje.
  •      Aprovechamiento óptimo y al máximo del agua en relación directa a las necesidades.
  •      Retención de la fertilidad.
Así logrados superar estos problemas no existe ningún tipo de prueba que permita suponer que los antiguos peruanos reforestaron las tierras.

En esos tiempos se logró un equilibrio entre las cosechas y el avance de los cultivos sobre la ciudad se controló el sobrepastoreo y se introdujeron especies nativas que se adaptaron muy bien a las adversidades ecológicas del país, prueba de una buena política agraria y aprovechamiento al máximo de las tierras son los andenes y otros tipos de construcciones incas que evidencian su gran capacidad para la agricultura, se protegieron los recursos naturales por considerarse en ese entonces alfo así como divinos y únicos, pero aplicando una buena política de conservación pues mantenían, pese a las necesidades, el número adecuado de especies y las que satisfacían a la población.

3.2.2 Conservación después de la Conquista

Después de la conquista el panorama de la conservación anterior se vio transformado y truncado y casi eliminado por el impacto producido por la introducción de ganado bovino, equino, caprino y ovino, en particular caprino y ovino, causantes de la drástica alteración de los paisajes naturales y de la galopante erosión de las laderas, el sobrepastoreo en lomas costeras de caprinos erradicó toda la vegetación costera y permitió la erosión de los suelos así como la invasión de la arena y desertificación de antiguas zonas verdes.

La agricultura pasó a un segundo plano antecedida por la minería, el único papel de la economía agraria era la alimentación y no la fuente de ingresos, pues la minería captaba casi en su totalidad todos los ingresos económicos.

En la colonia no se tenía una visión conservacionista y un adecuado uso de los recursos naturales, pues en el caso de la ganadería extensiva se sobrepastoreaban los suelos, y si bien lentamente, se destruían ecosistemas muy bien conservados por los incas. No puede negarse que en la colonia también hubo preocupación por especies nativas, en especial camélidos sudamericanos ya que en 1570 el Rey de España emitió una Real Ordenanza que limitaba la caza furtiva de llamas y alpacas así como de guanacos y vicuñas para propender a la conservación de tales especies.

En la independencia el momento histórico-político tomó todas las mentalidades, no se propugnó nada en creación nada en creación de perspectivas conservacionistas, pero sí huno un evidente impacto ambiental negativo derivado del mal uso agronómico de los suelos y del agua y la terca insistencia en asignar prioridad a la ganadería extensiva, a parte de la destrucción de los últimos bosques andinos para proveer a la metrópoli de leña y carbón.

Las primeras ocupaciones en la selva alta fueron en el siglo XVII y se incrementó en el siglo XVIII y XIX antes de la independencia, a mediados del siglo XIX la consolidación de los valles altos de la selva central, así como de algunos valles de la selva alta del norte, durante estas expediciones y conquistas hubieron escasa preocupaciones en cuanto a la conservación, pero algunas excepciones encabezadas por connotados científicos peruanos o extranjeros como el naturalista y geógrafo Antonio Raimondi, otras figuras políticas como Bolívar y Castilla que promovieron leyes de gran valor conservacionista, aunque rara vez fueron aplicadas.

3.2.3 Conservación en el siglo XX

Lo más notable entre lo positivo es sin duda la recuperación de las tierras antiguamente irritadas de la costa mediante nuevas obras hidráulicas e irrigación de nuevas tierras. No se pudo dejar de practicar la ganadería extensiva pero se encaminó la ganadería intensiva lo que trajo una mejora de calidad y propuso alternativas de disminución de sobrepastoreo y mejoras agrícolas.

Las acciones negativas encabezadas por la destrucción de no menos de 6 millones de hectáreas de bosque en la ceja de selva, para instalar una agricultura fugaz. La drástica destrucción del potencial pesquero con la sobrepesca de la anchoveta y otras especies. La tala de árboles exagerada para satisfacer una industria creciente y sobre todo por la enorme cantidad de árboles y la ambición exagerada.

En esos años, este libro era uno de los
pocos que había para enterarse de nuestra
fauna silvestre.
Hablando de instituciones a favor de la conservación, está la Compañía Administradora  del Guano [34], creada en 1969 que además de brindar uno de los más claros ejemplos de manejo racional de la fauna silvestre de aves marinas, propugnó su influencia para dar las primeras pautas de uso científico de los suelos y otros temas dedicados a esta problemática.

Otros hechos forjadores de la conservación en el Perú fueron la creación de la especialidad de ciencias biológicas en la Escuela Nacional de Agricultura, hoy UNA La Molina, en 1902 y la creación del Museo de Historia Natural “Javier Prado”. En la Universidad Nacional de San Marcos se desencadenaron las primeras decisiones sobre el uso optimizado del suelo y del agua por la agricultura, del manejo de bosques, contaminación ambiental y el control biológico de plagas.

El rol desempeñado por la Dirección de Agricultura y Ganadería del Ministerio de Fomento y luego por el Ministerio de Agricultura, a través de la estación experimental de La Molina, trajo primeramente, obras de reforestación técnicamente conducidas, también la instalación de bases de control biológico y de control integral de plagas, estudios de botánica y ecología vegetal y muchos trabajos para el manejo óptimo de los suelos y los ecosistemas agropecuarios.

En tiempos más recientes el Ministerio de Agricultura y sus organismos derivados y aliados han aplicado principios ecológicos al desarrollo rural. También el Ministerio de Agricultura creó el SINUC y propuso el manejo de la vicuña y los primates, así como la cobertura legal sobre la flora y fauna, papel importante también lo cumple la Oficina Nacional de Evaluación de los Recursos Naturales (ONERN) [35], que además de cumplir su rol de reconocimiento e inventario de las potencialidades de los recursos naturales viene concentrando esfuerzos en crear conciencia y promueve la investigación de la problemática ambiental que acontece en el Perú.

Otras instituciones habiendo ayudado a lograr detectar y preocuparse por la problemática ambiental contribuyen a la defensa y buen uso de los recursos naturales, organismos como el Instituto del Mar Peruano (IMARPE), numerosas universidades [36] que forman facultades como biología, agronomía, forestería, zootecnia, ecología y otras ciencias biológicas que permiten el estudio y análisis de los recursos naturales así como su uso y su conservación.

Pero toda esta actividad no solo se remite a instituciones del Estado, también tienen papel importante y sobre todo activo, organismos no gubernamentales que afrontan el problema con una perspectiva más práctica y basan su accionar en campañas ecológicas, pronunciados, conferencias, estudios de ecosistemas, afiches, propaganda ecológica en pro de la conservación y otras más campañas para conservación del medio ambiente. Estas agrupaciones también presentan soluciones viables y al alcance de todo el público, soluciones que más adelante serán tratadas, y estrategias y acciones prioritarias para lograr el equilibrio deseado.

Entre las principales instituciones están:

Los Verdes, FPCN [37], CCN, APECO, ECCO, PREDES, PROTERRA, SPDA, IDMA, ACOPLO, ISAT, RAÍZ y otros más. 

3.3 Filosofía de la conservación – evolución

3.3.1 Filosofía de la conservación

El concepto de la conservación se fundamenta y basa su accionar en compatibilidad con el proteccionismo, los valores éticos y estéticos, pero los armoniza con sus potencialidades económicas y por el ende social. Se apoya en la ecología, es integral y conjuga todos los factores en pro de esta tarea. La filosofía de la conservación no excluye suelo, agua, aire ni tampoco los recursos naturales no renovables ni los inagotables.

La conservación se basa en razones y lógicas ecologistas, para la conservación, las especies más dañinas deben existir, no solo porque de destruirse no se podrá volver a engendrar o porque útiles o perjudiciales son hechura divina [38], la verdadera y más sólida razón es que en el intrincado juego del ambiente, todas y cada una tienen un rol que desempeñar por el presente y porvenir humano.

3.3.2 Desarrollo de la filosofía de la conservación

3.3.2.1 Orígenes – Siglo XIX

En el comienzo de los tiempos, cuando los hombres eran pocos sobre la tierra, la disponibilidad de los recursos naturales era grande. Los pueblos primitivos vivieron en un equilibrio con los recursos naturales movilizándose en prolongadas rotaciones, pero manteniendo la productividad global de sus territorios. En cambio la aparición de las civilizaciones inició, el hasta ahora ininterrumpido, proceso de deterioro. La actitud del hombre, en el siglo XIX, fue de inagotabilidad [39], esta, fruto de la dimensión fraccionada del conocimiento humano y de la restricción del mismo a solo unos pocos ilustrados.

3.3.2.2 Siglo XIX

Como reacción a la actitud antes señalada surgió una corriente filosófica opuesta, que tiene sus remotos orígenes en la preservación del patrimonio natural de los feudos y que fue tomando formas más amplias en XIX. Ante el utilitarismo y la falta de previsión, ciertas elites sociales iniciaron un nuevo enfoque de la naturaleza basándose en valores éticos y estéticos e impregnándose de romanticismo. Esta nueva percepción conservacionista se preocupó casi en exclusividad, de la flora y fauna, bosques y praderas, y como una buena razón puesta por esta filosofía la fauna y su belleza.

3.3.2.3 Siglo XX

El siglo XX no marcó un fin a toda la filosofía de la conservación anterior, pero tomando algunos principios verdaderos y bien respaldados como fundamentados creció y abarcó el mundo entero, aunque a principios esencialmente Europa, sobre todo Inglaterra, donde la conservación se convierte en un tema característico de la nobleza. Pese a su carácter en principio “snob” la conservación ganó mucha popularidad gracias a los medios de difusión masiva [40] de la postguerra. Las actitudes últimamente más progresistas, se dan en movimientos ecologistas, no obstante subsisten en los medios sociales, actitudes solo proteccionistas y basados en el simple hecho de que se protege y solo sirva para el legado y disfruto de generaciones posteriores.

3.4 Objetivos de la conservación

3.4.1 Mantenimiento de procesos ecológicos esenciales

Los procesos ecológicos esenciales son aquellos que son gobernados, apoyados intensamente influenciados por ecosistemas y que son indispensables para el bienestar y supervivencia humana. La expresión “sistemas vitales” hace mención a ecosistemas importantes como:

3.4.1.1 Sistemas agrícolas

Si nos referimos a la correlación entre el potencial y el uso actual de los suelos podemos decir que este es inexistente, así mientras que el país solo cuenta con 4’900,00 hectáreas aptas para el cultivo integral pero se está dedicando un 65% sobre el potencial agrícola o sea 8’090,00, pero por otro lado, en el uso del suelo apto solo el 14% de las 2’707,000 hectáreas existentes en el Perú. Los riesgos de erosión son máximos en el Perú debido principalmente a la topografía accidentada de la cadena montañosa o de la Cordillera de los Andes. A esto se le suma la reducción generalizada de cobertura vegetal natural de terrenos en pendientes, ganadería extensiva de caprinos, sobrepastoreo, mal uso del agua en riego, etc. La erosión estimada de la costa y flancos occidentales de los andes es 316,000 hectáreas por año.

La erosión de los suelos ocurre lenta, natural, aceleradamente y permanentemente en los ecosistemas imperturbados [41] sin cobertura vegetal que los aleja del equilibrio con la erosión. La productividad de los ecosistemas agrícolas no depende exclusivamente del mantenimiento de la calidad de los suelos, sino también en la preservación del medio de los insectos benéficos y de otros animales polinizadores, depredadores, parásitos de insectos plaga.

3.4.1.2 Bosques

Además de suministrar madera y otros productos forestales, los bosques influyen directamente en varios procesos vitales para una calidad de vida aceptable, ejercen un efecto sobre el clima local y regional [42] haciéndolo más benevolente; regulan e incluso incrementan la disponibilidad de agua dulce, asimismo reducen el volumen de sedimentos en los ríos con lo cual contribuyen a impedir la obstrucción de reservorios y sistemas de riego, canales y puertos. En las zonas de agricultura migratoria, los bosques contribuyen también a restaurar la fertilidad de los suelos.

3.4.1.3 Sistemas costeros y de agua dulce

Las áreas costeras bajas y cenagosas —en especial los manglares y estuarios— ofrecen alimento y abrigo a las aves acuáticas, peces, crustáceos y moluscos que constituyen importantísima fuente de proteínas de origen marino.

3.4.2 Preservación de la diversidad genética

Preservar la diversidad genética es una garantía e inversión necesaria para mantener la producción agrícola, forestal y pesquera, mantener vivas las operaciones futuras, protegerse contra los cambios ambientales [43] perniciosos y disponer de materia prima para numerosas innovaciones científicas e industriales. Pero sobre todo dicha preservación está relacionada con la amenaza o extinción de especies, un número incalculable de especies están altamente a desaparecer.

3.4.2.1 Cultivares que exigen

El material genético que contienen las variedades domésticas de los cultivos, árboles, ganado, animales acuáticos y los microorganismos, así como sus parientes silvestres, es esencial para programarse de cultivo y cría de mejoramiento. Las consecuencias de perder el material genético poco usado o silvestre emparentado con plantas domesticadas tales como papa, maíz, tomate, etc., puede ser sin temor a exageraciones desastrosas; una base genética muy estrecha, o sea vulnerable a la constante adaptación de plagas, enfermedades y otros problemas.

3.4.2.2 Recursos para la salud

A pesar de haberse estudiado solo un reducidísimo número de especies animales y vegetales, para determinar su utilidad como fuente de materias primas para fármacos y medicinas, existe una dependencia considerable de la medicina moderna y tradicional por ellos. Es preciso preservar la diversidad genética, tanto para garantizar el suministro de alimentos, fibras y de ciertas drogas para el progreso de la ciencia y la tecnología. Asimismo es necesario impedir que la pérdida de las especies merme el funcionamiento eficaz de los problemas ecológicos.

3.4.3 Utilización sostenida de las especies y de los ecosistemas

Utilizar sostenidamente es fundamental para asegurar la existencia futura de los recursos que hoy se aprovechan, este criterio es necesario para la planificación y gestión de las actividades que dependen de los recursos naturales renovables. Obviamente es imperativa esta necesidad cuando se trata de poblaciones que viven directamente del aprovechamiento de estos recursos.

3.4.3.1 Bosques

Los bosques y la vida humana están estrechamente relacionados, los bosques dan protección en el suelo, proporcionan gran variedad de productos como leña y carbón, albergan fauna silvestre, producen divisas de la industria maderera y proporcionan plantas medicinales y domesticables. En el Perú la contribución del sector forestal del PBI es inferior al 1% [44], sin embargo en el cálculo no se toma en cuenta los once millones de metros cúbicos de leña y los productos forestales consumidos. El 60% de la energía tradicional y comercial proviene de la leña.

3.4.3.2 Pastos

Estos son un importante recurso para el país pero están desatendidos y deteriorados, estos cubren 22 millones de hectáreas aproximadamente el 95% en la región altoandina que soporta el 90% de la ganadería nacional. El 98% son pastos naturales solo el 7% están bajo algún tipo de manejo. La productividad en general es muy baja pudiéndose impulsar una mayor eficiencia en el uso de los pastos fundamentalmente en la sierra y en base a camélidos [45] sudamericanos. 

3.4.3.3 Plantas y animales silvestres

Numerosas especies de animales y vegetales obtenidos del medio ambiente silvestre mediante caza y/o recolección constituyen una fuerte manera de ingresos económicos y alimentarios (sobre todo proteínas). El objetivo de la conservación, también reside en un desarrollo de especies animales autóctonos y silvestres como la vicuña, primates, mamíferos peleteros, aves guaneras que bien dirigidos y administrados es una fuente permanente de divisas.

3.5 Fundamentos de la conservación de los recursos naturales renovables

La conservación de los recursos naturales renovables basa su accionar en razones meramente ecológicas y biológicas donde el manejo humano de la biosfera rinda el mayor beneficio sostenido, a las generaciones presentes, manteniendo su potencial para satisfacer las necesidades de las generaciones futuras [46].

Los sistemas de soporte de vida hacen referencia a los principales ecosistemas involucrados como bosques de neblina o lomas costeras. El mantenimiento de estos procesos y sistemas es vital para todas las sociedades sin importar su grado de evolución. Hoy en día, los soportes de sistema de vida más importantes y a la vez más amenazados, son los sistemas agriculturales de bosques costeros y agri-dulce [47].   

La preservación de la diversidad biológica es a la vez una inversión necesaria para sustentar y mejorar la producción agrícola, forestal, pecuaria y pesquera. Es también útil como amortiguación de cambios dañinos en el ambiente, como materia prima para la gran cantidad de innovaciones científicas e industriales. El asunto moral [48] está relacionado principalmente con la extinción de especies. Estamos moralmente obligados con nuestros descendientes a actuar prudentemente, no podemos predecir qué especies se volverán valiosas para nosotros, por lo tanto, por razones de ética e intereses propios no debemos actuar con conocimiento, la extinción de ninguna especie, pues estaremos deparando un futuro poco halagador e integral a nuestros descendientes.

La necesidad de asegurar la utilización sostenible de una especie o ecosistema varía con la dependencia de una sociedad con ese recurso  en cuestión. Cuanto mayor sea la flexibilidad económica, la menor necesidad habrá de utilizar ciertos recursos sostenibles, donde la mayor utilización sostenible es similar a vivir de los intereses del capital manteniendo este intocable. Los seres humanos, en su lucha por un mayor desarrollo económico y por el disfruto de las riquezas de la naturaleza, deben llegar a comprender el compromiso que implica las limitaciones de los recursos naturales y la capacidad de regeneración de los ecosistemas, tomando en cuenta las necesidades de las generaciones futuras. Si bien el objeto del desarrollo es asegurar el bienestar social y económico, el objetivo de la conservación es velar porque la capacidad de la tierra de asegurar el desarrollo y sostener la vida, perdure.

Así pues la conservación, al igual que el desarrollo, está orientada a los seres humanos; mientras que el desarrollo busca la obtención de metas de las personas a través de la utilización de la biosfera, la conservación apunta a la obtención de estas metas asegurando que tal uso pueda continuar. Las cada vez mayores necesidades de una población en rápido crecimiento han conducido, con demasiada frecuencia, a un enfoque a corto plazo de la utilización de los recursos naturales. El precio de este enfoque es hoy día bastante evidente: una larga lista de desastres naturales, incluyendo erosión de los suelos, huaycos, inundaciones, desertificación, deforestación degradación y destrucción de ecosistemas y extinción de especies y variedades. Esta situación subraya la necesidad de la conservación, como un manejo ecológico de los ecosistemas productivos y el mantenimiento de su viabilidad y versatilidad.

Épocas memorables. 
La conservación y el desarrollo han sido tan poco combinados, que frecuentemente se ven como incompatibles. La conservación y el desarrollo sostenido son mutuamente dependientes. La conservación de los recursos naturales  renovables es solo una de las condiciones necesarias para asegurar la supervivencia y bienestar humano. Pero la integración de la conservación con el desarrollo es paralelamente importante ya que a menos que adoptemos ampliamente patrones de desarrollo que conserven los recursos renovables será imposible satisfacer las necesidades de hoy sin impedir los logros del mañana.


[31] Interesante analogía. El tema es que en estas épocas, el pastel debe ser repartido entre más personas y no todas ponen algo para que este “pastel” esté en óptimas condiciones y siga alcanzando.
[32]  La diversidad genética forma, junto a la diversidad de especies y de ecosistemas (y de la diversidad cultural), lo que se define como diversidad biológica. Me parece interesante haber utilizado ese término por aquellos años. Recuerdo que en algún momento de mis años escolares quise estudia genética pues me parecía que todo ese tema era (y lo es) algo maravilloso, misterioso y llamativo.
[33] ¿Quiénes son esos?
[34] Sobre esta empresa hay mucho de qué hablar y varios aspectos por rescatar. Lamentablemente, este no es el espacio, pero recomiendo buscar referencias sobre esas épocas del auge del guano. Lo que tenemos ahora en cuanto a especies guaneras, no es nada. No somos nada. 
[35] A este organismo le debemos mucho.
[36] No creo que hayan y que sean muchas.
[37] He tenido la suerte de trabajar en ProNaturaleza – Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza (Ex FPCN). Recuerdo que en esos años era, para mí, la única que estaba haciendo algo en el país por la conservación de nuestros recursos naturales. Con esto no quiero decir que no había otras ONG que también estaban haciendo algo, pero, en el caso de la ex FPCN, fue la única sobre la cual supe que algo estaban haciendo. Veinte años después, en el 2009, empecé a trabajar en ella como Coordinador de Comunicaciones. Guardo los mejores recuerdos de esos 3,5 años que estuve ahí. En octubre del 2014, ProNaturaleza cumplió 30 años de vida. ¡Felicitaciones! 
[38] Lo siento. No puedo explicar esta idea. ¿Qué me pasó? ¿En qué cosa habré estado pensando?
[39] Otra palabra inventada por este humilde servidor. No obstante, en mi defensa, debo afirmar que tiene lógica haber intentado acuñar este término.
[40] No recuerdo haber empleado este término en esos años. No obstante, al parecer, para ese entonces ya se había identificado a este invalorable, importante y a su vez peligroso actor.
[41] Otra palabra inventada.
[42] Me parece bien que haya incluido esta idea. Debemos dejar de pregonar que el bosque solo es el “pulmón del planeta”. Sin duda podríamos decir que lo es, pero también cumple otras funciones bastante importantes. No entraré en detalles, sino no acabo nunca.
[43] Esto sigue vigente. Así parece.
[44] Ahora que trabajo en el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) estamos trabajando duro para que esta cifra aumente. Para ello existe, entre otros, un renovado marco legal que promueve actividades como las plantaciones forestales que, ¡Ojo! por si acaso, no proponen la tala de bosques primarios, sino más bien la utilización de terrenos deforestados y/o degradados. 
[45] ¡Qué bueno que no puse auquénidos!
[46] ¿Hasta cuándo seguiremos utilizando este término? Se supone que en este caso, una de las generaciones futuras es por ejemplo la de mi hija, nacida en el 2014, es decir, 25 años después de haber sido escrito este texto. 
[47] No sé de dónde habré sacado estas palabras. Esto de agi-dulce parece tener una explicación en la carta culinaria de un chifa.  
[48] Sin lugar a dudas, lo que el hombre hace con la naturaleza podría ser calificado como amoral, pero, ¿de qué nos sirve esa calificación? O será que hemos tenido que esperar todo estos años para que el Papa nos lo diga con su “encíclica verde”.  

CAPÍTULO IV. SOLUCIONES AL ALCANCE DE ESTAS GENERACIONES. SOLUCIONES VIABLES. PAPEL DE TODOS HACIA LA CONSERVACIÓBN DEL MEDIO AMBIENTE Y PRESERVACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES

4.1 Necesidad de una estrategia nacional para la conservación

Las actividades humanas van sin embargo reduciendo la capacidad que tiene la naturaleza para necesidad humana. El impacto combinado de aquellos sectores nacionales más pobres que luchan sobrevivir sin otra alternativa que malusando [49] recursos valiosos y de otros que despilfarran y consumen  la mayor parte de los recursos, están limitando la disponibilidad de medios que permitan a todos los peruanos sobrevivir y progresar.

Para la supervivencia y bienestar humano y por ende de los peruanos existen ciertas condiciones ineludibles y en cierto modo interrelacionadas. Lo son, por ejemplo: la paz, un nuevo orden económico interno e internacional, respeto a los derechos humanos, superación de la pobreza, estabilización de las poblaciones humanas, nueva ética del medio ambiente y un modelo sostenido de desarrollo, que se convierta en regla y deje de ser la excepción.

La conservación resulta y abarca la preservación, el mantenimiento, la utilización sostenible, la restauración y la mejora del entorno natural esto no significa, como en condiciones se afirmó por desconocimiento, la protección de animales o plantas específicas en razón de intereses meramente éticos o estéticos. La conservación no rehúsa tales criterios, ni tampoco el proteger estrictamente ciertas especies o ecosistemas, pero su concepción en favor del uso de los recursos en beneficio del hombre es mucho más amplio e integral. 

La finalidad de la conservación, como la del desarrollo, es el bienestar del hombre mientras el desarrollo intenta alcanzarlo mediante el uso de la naturaleza y sus recursos, la conservación trata de lograrlo a través del mantenimiento de la capacidad de la naturaleza de ser aprovechada. Los recursos naturales renovables lo son solo si se les conserva en caso contrario son destructibles y muchas veces irrecuperables, anulando así la posibilidad de desarrollo sostenido, por esto es necesario una estrategia básica de conservación, que logre una mejor integración de la conservación y el desarrollo al fin de garantizar que las modificaciones impuestas a la naturaleza y recursos renovables resulten beneficiosos para la supervivencia y desarrollo integral de todos los peruanos.

La necesidad urgente de concordar un plan de conservación se hace cada día más latente por el acelerado deterioro a que son objeto nuestros recursos y la posible desaparición de sistemas ecológicos, tanto como importantes, como únicos en el mundo y que proporcionan fuentes de divisas tanto en un nivel económico como turístico y científico, el Perú cuenta con gran capacidad de desarrollar muchas potencialidades económicas y lograr un desarrollo a base de recursos naturales nativos y de gran alcance hacia un equilibrio que nos depararía practicando una conservación y un desarrollo sostenido así como integral de nuestros recursos.

4.2 Actividades de la estrategia nacional de conservación

4.2.1 Preservar los suelos fértiles para el cultivo

Conscientes de la escasez de tierras de cultivo de alta calidad y del incremento de la demanda de alimentos y otros productos agrícolas, se deben reservar estas exclusivamente para la agricultura, así se disminuiría la presión [50] sobre las tierras marginales ecológicamente frágiles de rápido deterioro al ser sometidas a una explotación por sobre su potencial productivo. De no existir planeamiento y zonificación [51] cuidadosos, los asentamientos humanos de las zonas rurales cubrirán muy pronto las tierras de cultivo muy provechosas.

La prevención debe ser la principal herramienta para evitar, o siquiera disminuir seriamente los conflictos que surgen. Existen ecosistemas aún muy poco o nada modificados con gran potencial agrícola, que deberían protegerse para preservar la diversidad genética.

4.2.2 El manejo de las tierras de cultivo con normas severas y ecológicamente sanas [52]

Para ello es necesario la conservación de los suelos y de las aguas, el reciclaje de los nutrientes y la preservación de los hábitats de los organismos benéficos para los cultivos, los fertilizantes y pesticidas artificiales siempre serán necesario, pero su prudente uso debe ser para preservar y complementar, pero no, reemplazar los métodos tradicionales de fertilidad de los suelos y control de plagas y enfermedades.

Mediante el fomento, en el ámbito de campesino, de sistemas productivos de mejor adaptación ecológica en los cuales se combinan la tecnología moderna y la tradicional, es posible evitar el abandono obligatorio de las tierras. Esto es de particular importancia para las comunidades cuyos métodos de agricultura migratoria han perdido estabilidad, pues sus problemas en incremento necesitan de una producción intensiva difícil de lograr en sus tierras sin el aporte de mejoras considerables en estas.

4.2.3 Controlar la descarga de contaminantes

Tyto alba y yo.
La calidad de los recursos hídricos es una de las características más importantes para su aprovechamiento pudiendo constituir su contaminación un factor limitante del desarrollo económico-social por lo que debe controlarse severamente la descarga de sustancias contaminantes, el uso de plaguicidas y de otras sustancias tóxicas. Del mismo modo deben evitarse contaminar el medio, ya sea terrestre o acuático, en que viven las especies amenazadas. Es importantísimo [53] proceder a una vigilancia permanente y general del medio ambiente dado a ser desconocido la mayoría de los efectos que puedan causar a los ecosistemas y especies de flora y fauna.

4.2.3 Tomar medidas para evitarla extinción de especies

Debe priorizarse a las especies amenazadas en toda su área de destrucción y a aquellas especies que constituyen las únicas representantes de una familia o género. Prevenir la extinción requiere un cuidado, planeamiento, asignación y manejo en el aprovechamiento de las tierras y del agua. Cuando una especie foránea introducida [54] produzca efectos adversos esta debe ser erradicada. Ya que eliminar una especie una vez introducida es sumamente difícil debe evitarse en lo posible, introducir nuevas especies, a menos que pueda demostrarse, antes de hacerlo, que los beneficios económicos-sociales y sobre todo ecológicos aportados por la nueva especie son superiores a los costos que podrían acarrear su control y que pueda efectuarse eficazmente.

4.2.5 Adoptar objetivos conservadores en el aprovechamiento de las especies y de los ecosistemas

Los objetivos del manejo deben considerar las delicadas relaciones entre las especies y los ecosistemas explotados, estos objetivos deben proveer los errores, la ignorancia y la incertidumbre; cuando se explota una especie, en grupo de especies, debe tenerse especial cuidado en fijar los niveles de explotación que jamás deben superar la capacidad [55] de restablecimiento y reproducción.

Del mismo modo, al acceso a un recurso no debe ser mayor que soportar su capacidad de soportar una explotación, por lo tanto ha de mantenerse y limitarse las cuotas de captura, el número de interesados e infraestructura autorizados a participar en la explotación y prohibir o limitar el empleo de determinados métodos o equipos.

4.2.6 Adaptar objetivos conservadores en el aprovechamiento de las especies y de los ecosistemas

Ello puede lograrse mediante el establecimiento de áreas y temporadas de veda [56]. Esto es especialmente importante para las especies que poseen periodos de celo y reproducción limitado o escasos meses al año y dentro de los cuales son vulnerables.   

4.3 La política y la integración de la conservación y el desarrollo

4.3.1 Política ambiental de previsión

Las políticas que se anticipan a los acontecimientos económicos, sociales y ecológicos de gran impacto son de una creciente importancia para lograr las facilidades siguientes:
  •      Satisfacción de necesidades de alimento, abrigo y vivienda.
  •     Constitución de un medio ambiente sano y agradable.
  •      Utilización óptima de los recursos disponibles.
  •     Control de la contaminación y de otras formas de deterioro ambiental.
Tales políticas ambientales previsoras suponen acciones destinadas a considerar la conservación y los factores medioambientales, en general, en fases iniciales de toda decisión de importancia que pueda afectar el ambiente. Estas políticas ambientales de previsión plantean problemas que su propia naturaleza actúan frente a un efecto posiblemente adverso en vez de remediar las consecuencias de este efecto; por lo tanto las políticas previsivas permiten evitar los costos elevados y repetitivos de los errores ambientales. Las medidas de política preventiva del medio ambiente no solo benefician a la solución hacia la sociedad, evitando altos costos económicos, sociales y de salud, sino también a las organizaciones involucradas.

4.3.2 Integrando la conservación y el desarrollo

Al hablar de conservación y desarrollo deberá tratarse prácticamente, del mismo concepto, pues no puede hablarse de un estilo de gestión ambiental autoaniquilante o de una intangibilidad absoluta de los recursos naturales de demanda. Se debe desterrar el falso dilema [57] de “o desarrollo o conservación” pues un desarrollo sin renovación de los recursos no es desarrollo y una conservación que no satisface las necesidades básicas o vitales no es conservación.   

4.4 Ordenamiento ambiental y asignación racional del aprovechamiento

4.4.1 Evolución de los ecosistemas

Cuando se habla de planificación ecológica nos referimos a encaminar el desarrollo bajo un compromiso permanente entre las limitaciones y potencialidades, variables en el tiempo. Esto implica identificar estas exigencias así como caracterizar en forma viable y precisa el ambiente. A este último propósito corresponderán los estudios previos de evolución que deben proporcionar bases objetivas y verídicas en cuanto al entorno ambiental, así como de la dimensión social y económica en la zona considerada.

El desarrollo de evaluaciones ambientales realmente integradas puede abrir el camino al establecimiento de una nueva clasificación ambiental del Perú basada en la utilización y aprovechamiento de recursos naturales silvestres donde se logre un verdadero desarrollo concientizado y mejorado.

4.4.2 Evaluación de los efectos ambientales

Actividad destinada a identificar, predecir, interpretar y comunicar acerca de los efectos de toda operación con implicancias ambientales y debe ser una parte integrante del planteamiento de todo accionar importante que requiera la autorización del gobierno y que pudiera acarrear un impacto ecológico, esta evaluación toma los siguientes criterios:
  •     La compatibilidad del aprovechamiento con la capacidad [58] que tenga el ecosistema para suministrar bienes y servicios o cumplir funciones partidarias.
  •    La estructura actual y prevista de la demanda o que esté sujeto cada ecosistema, según lo refleja la situación del momento.
4.5 Áreas protegidas en el Perú

4.5.1 Historia y legislación

La ley forestal y de fauna (21147) [59] y el reglamento de unidades de conservación (D.S. 160-77-AG) definieron las áreas protegidas como dominio público, administrativo por el estado, para la protección, conservación y/o aprovechamiento de la fauna silvestre, de la flora y los valores de interés paisajístico, científico e histórico, también podrán ser aprovechadas con fines de investigación científica y/o puestos a disposición del público para la recreación, educación, cultura y turismo. De otro lado, solo en las reservas nacionales se permite la utilización directa de fauna silvestre únicamente por el estado.

El Perú comenzó tarde en relación con otros países del mundo y Latinoamérica a establecer áreas protegidas. El primer parque nacional, el Parque Nacional de Cutervo, fue creado por ley en 1961, antes en los años 1940-41 se habían establecido dos áreas protegidas la del Pacaya y la de Samiria, para la crianza y aprovechamiento nacional del paiche, convirtiéndose luego en la Reserva Nacional Pacaya Samiria en 1973.

La legislación existente sobre áreas naturales protegidas no considera la creación de áreas protegidas de carácter regional, las cuales han sido incorporadas en la legislación sobre la Regionalización, la legislación no es suficientemente dura en cuanto se refiere a sancionar para los infractores [60]. Las multas deberán ser sumamente altas, muchos dispositivos legales en relación a las áreas protegidas son incumplidos por otras dependencias del sector agricultura.

Al parecer las categorías de manejo de áreas naturales actualmente vigentes no cubren todas las necesidades existentes al respecto, por lo que debería estudiarse la posibilidad de crear otras categorías. Resulta necesario discutir la conveniencia de ampliar o no la acción del SINUC [61] a las otras categorías que resultan apropiadas.

Las áreas naturales protegidas brindan beneficios como los ingresos provenientes de la recreación y turismo, la comprensión y participación local [62] en la conservación de áreas protegidas puede lograrse rápidamente, gracias a la obtención de ventajas locales, como mayores oportunidades de empleo y de actividad comercial.

4.3.2 Categorías de unidades de conservación

I Parques Nacionales

Áreas destinadas a la protección y preservación con carácter de intangible de las asociaciones naturales de la flora y fauna silvestre y de las bellezas paisajísticas que contienen. En tal virtud está absolutamente prohibido en ellas todo aprovechamiento directo de los recursos naturales y el asentamiento de grupos humanos.

II Reservas Nacionales

Son áreas destinadas a la protección y propagación de especies de la flora y fauna silvestre cuya conservación sea de interés nacional. El aprovechamiento de sus recursos será realizado por el estado. El Ministerio de Agricultura podrá autorizar que el aprovechamiento de la fauna silvestre sea realizado por los conductores de dichas tierras y establecimiento de las limitaciones que compatibilicen el doble uso del área [63].

III Santuarios Nacionales

Áreas destinadas a proteger con carácter de intangible, una especie o comunidad determinada de plantas o animales así como las formaciones naturales de interés científico o paisajístico.

IV Santuarios Históricos

Áreas destinadas a proteger con carácter de intangible, los escenarios naturales en que se desarrollaron acontecimientos memorables de la historia nacional.

Sin embargo tenemos otras previstas para diferentes niveles de manejo o de intensidad de intervención humana.

I Bosques Nacionales

La ley Forestal y de fauna promulgada en 1975 consideraba así a los bosques declarados aptos para la producción permanente de madera, otros productos forestales y de fauna silvestre cuya utilización solo podrá ser realizada directa y exclusivamente por el Estado, en 1979 se abrió la posibilidad de que fueran explotados por compañías privadas.

II Bosques de Protección

Su objetivo fundamental es la protección de suelos y fuentes de agua con carácter de intangible, debido a sus características y ubicación, por lo general en las cuencas altas de topografía accidentada y con laderas de fuertes pendientes. No es posible aprovechar directamente la madera pero sí frutos, corteza, plantas medicinales, etc.

III Reservas Comunales

Áreas reservadas para la conservación de la fauna silvestre en beneficio de las poblaciones aledañas, para las cuales dichos productos es fuente tradicional de alimentos. Los beneficiarios incluyen a las comunidades nativas y/o campesinas o a los caseríos o villarios[64] de la selva.

IV Cotos de Caza

Son áreas de manejo de la fauna silvestre, en tierras de dominio público o privado especialmente seleccionados y en las que existe infraestructura adecuada para los fines de caza deportiva.

4.4.3 Algunas posibilidades sobre áreas protegidas

Además de las categorías señaladas podrá ser necesario considerar la creación de otras básicamente orientadas a manejo de recursos naturales renovables. Así se viene hablando de crear algo similar a las “Reservas Extractivistas” brasileras [65] estas son áreas boscosas que no se usan para extracción maderera sino para la extracción de productos diferentes a la madera. También podría regularse la creación de otras “Áreas de usos múltiples de recursos” algo así como reservas de la biosfera no especiales, a pesar de haber tres reservas de biosfera [66].  

4.6 Participación del público

En aquello años, acceder a literatura
especializada era todo un reto. 
Desde un punto de vista práctico la participación del público implica atraer el interés del interesado, informarle y consultarle con respecto a la planificación, gestión y otras actividades de adopción de decisiones que pueden considerarse parte del proceso político. En esta parte del proceso lo que proporciona posibilidades y estímulo para que el público manifieste sus opiniones. La participación del público tiene por objeto garantizar que se presente la debida consideración a los valores, preocupaciones y preferencias al público cuando se adoptan decisiones. Implica su decisión activa en las decisiones que las autoridades forman. Una participación eficaz de la población exige, la disponibilidad de una participación e información, sugerencias, críticas, preguntas y otros elementos proporcionados por particulares, grupos u organismos no gubernamentales.

La participación efectiva del público implica cinco funciones fundamentales:

-    Identificación, extensión, diálogo, asimilación e información sobre los resultados.

Con respecto a la identificación conviene y es necesario señalar los grupos o miembros del público que puedan estar interesados en una próxima acción o afectados por ella, el público puede participar con eficacia únicamente si los elementos que los compone reciben información precisa, esta información debe ser de carácter no técnico, general y centrada en los valores o la asimilación de las opiniones y preferencias del público, en las conclusiones finales consiste en agrupar los resultados de las frases de “extensión” y de “diálogo”.

Es indudable que el interés del público por las cuestiones ambientales y su preocupación por la calidad del medio ambiente han originado diversas formas de participación de la población en la protección del medio ambiente. Quizá la forma más importante y común es la que se lleva a cabo por medio de las actividades ecologistas [67].

Otra forma importante de la participación del púbico consiste en su “comprensión” [68] de los problemas ambientales que afronta la sociedad, y en su “recuperación” en la aplicación de soluciones a esos problemas.

La participación del público en la planificación, la adopción de decisiones y la gestión es indispensable para conseguir la integración de los objetivos económicos-sociales y ambientales. Esta participación proporciona una salvaguardia contra decisiones mal estudiadas, y es un medio útil para aumentar el nivel del público por la protección del medio ambiente y la conservación de los recursos naturales, así como la comprensión de los órganos de decisión y de las preocupaciones e intereses del público. El interés del público por las cuestiones ambientales y su preocupación por la calidad del medio ambiente no entrañan necesariamente que esté dispuesto a participar de manera activa en la protección del medio ambiente o en la conservación de los recursos naturales.

4.7 Papel especial de las mujeres

En general las mujeres parecen estar más interesadas en el estado de la tierra y en la suerte de las generaciones futuras que los hombres [69]. Esto es natural porque las mujeres son a menudo las primeras que sufren el deterioro ambiental y subdesarrollo, son las primeras que exigen el cambio.

Las mujeres son importantes educadoras ambientales [70], lo primero que aprende un niño es a ver y entender lo que sucede en torno a él, y empieza a sentir como está relacionado con el mundo a través del contacto con su madre, a medida que va creciendo la educación en el hogar es trascendental para inculcarle los principios éticos y estimular un cambio en sus actitudes. Las mujeres asimismo pueden estimular modificaciones del comportamiento producirían apreciables ahorros en el consumo de alimentos, agua y energía. La educación de las mujeres es por lo tanto, de fundamental importancia para promover su papel y participación activa en la causa que estamos tratando.

Las mujeres pueden desempeñas funciones especiales e importantes no solo en la protección del medio ambiente, sino en la administración eficaz de diferentes recursos, pueden promover cambios en los estilos de vida para optimizar el empleo de los recursos y al mismo tiempo lograr un mejor nivel de vida. Con todo, las mujeres tanto como los hombres necesitan información adecuada para adoptar decisiones [71]

4.8 Educación ambiental

Objetivos

Motivar la toma de conciencia e que vivimos en un ambiente en el que todos los componentes de ellas dependen entre sí, que dicha dependencia debe tomarse con responsabilidad ya que nuestros actos pueden desequilibrar el orden ambiental [72]. Otro de los objeticos es brindar conocimiento mediante ayuda a niños, jóvenes y adultos en el entendimiento de los componentes, interrelacione y problemas que se suscitan en el ambiente que los rodea.

Un objetivo más es desarrollar actitudes mediante la ayuda que se brinda a cada individuo para que adquiera valores sociales y sentimientos a favor del medio ambiente. Y por último la educación ambiental tiene el objetivo de brindar posibilidades de acción mediante ayuda que se presenta en todos los niveles, a la participación en forma individual o grupal en acciones concretas para solucionar problemas actuales y de percepción futura.

Principios
  •     Se debe considerar al ambiente en su totalidad sea ecológica, cultural, económica, política e histórica.
  •       Debe darse al individuo en forma de un proceso continuo, es decir, desde el nivel pre-escolar hasta adulto una educación continua y orientada a la conservación y apreciación de los recursos naturales.
  •       Se debe establecer pautas que justifiquen la conservación, así como la describan, no tan técnicamente [73], sino más práctico y al alcance de acciones posibles como viables y al alcance sin pertenecer a instituciones.
Métodos y técnicas de la educación ambiental

Individual
Observación directa, entrevistas personales, cuestionarios.

Grupal
Microgrupal: diálogos, coloquios con relativamente pocas personas.
Macrogrupal: charlas, seminarios, cine-forum, talleres, paseos de interpretación, actividades de creatividad como juegos ecológicos, demostraciones según el tipo de participantes.

La educación ambiental no debe ser meramente técnica sino que debe ir acompañada de una militancia ambiental activa, se debe recalcar que se debe poner énfasis en la educación ambiental de las poblaciones marginales, para las cuales se debe estimular los proyectos prácticos con fines utilitarios. La educación ambiental no solo debe ser en castellano sino también en quechua, aymara, etc [74].

Se debe educar al público sobre los grandes problemas ambientales y ecológicos y no caer en el síndrome de que la ecología es “sembrar un arbolito, regarlo y mantener el parque verde” [75]. Se debe estimular el crecimiento de bibliotecas y material audiovisual, sobre educación ambiental. Los medios de comunicación social deben ser utilizados para las campañas de esta educación. 

La militancia ecológica debe hacerse escuchar y sentir por la opinión pública en general cuando se cometen abusos contra el medio ambiente, ya sea por el incumplimiento de normas legales existentes o debido a ambigüedades [76] de nuestra legislación actual.

Otras acciones para la conservación y buen uso del medio ambiente [77]
  • Aumento y recuperación de la vegetación y suelo natural característico de estas tierras.
  • Formación de bosques cuyo uso adecuado garanticen una producción continua y sostenida a largo plazo de áreas rurales.
  • Disminución de la erosión por el aumento de la cobertura vegetal.
  • Regeneración de especies en la fauna y flora silvestre para la mejora del hábitat disponible.
  • Análisis adecuado de las necesidades y requerimientos socioeconómicos y socioculturales en las regiones naturales según la demanda.
  • Conocimiento adecuado de los ecosistemas forestales para la sostenibilidad de un uso sensato.
  • Fomentar la crianza de animales nativos como alternativa de ganadería en base a una visión ecológica.
  • Investigación científica y seguimiento de la fauna terrestre que se encuentra en zona de exploración y explotación minera que está amenazada por la caza de personas que viven en los campamentos mineros.
CONCLUSIONES [78]
  • Los recursos naturales nos presentan un medio de aprovechamiento hacia su total depredación, pero esto no puede ni debe ser posible porque nos autodestruiríamos lentamente.
  • Los recursos naturales son el único patrimonio y además son el fundamento de nuestro desarrollo.
  • Debemos mantener todos los procesos ecológicos porque produciríamos un desequilibrio irreversible que traería graves consecuencias.
  • Todos los problemas ambientales tienen solución si se aplican conceptos conservacionistas y se orientan hacia un enfoque unificado y que abarque todas las perspectivas futuras.
  • La conservación es el uso sostenido y que permite aprovechar los recursos naturales pero legando esa posibilidad a generaciones futuras.
  • Se debe llevar a cabo una estrategia nacional para la conservación por ser esta la única solución hacia un desarrollo integral y donde se aprovechen todos los recursos y permitan mejores necesidades de accesos a poblaciones que usan los recursos naturales directamente.
  • Se deben crear otras categorías de Unidades de Conservación para asegurar la total protección de los nichos ecológicos y recursos naturales amenazados.
  • Se debe fomentar la participación del público en general hacia la conservación porque todos estamos implicados en este problema.
  • La educación ambiental no es “sembrar un arbolito, regarlo y mantener el parque siempre verde” comprende aspectos de conocimiento, captación, análisis y participación activa en contra de la depredación.
  • La educación ambiental debe empezar desde la escuela primaria, concientizar, hacer visible la realidad y llevar un reconocimiento del verdadero problema.
  • Se debe fomentar esta educación ambiental por ser un medio eficaz y de muy buenos resultados sobre todo en zonas marginales.    













[49] ¡Ayayay!
[50] Me parece bien que ya haya mencionado el tema de la presión hacia el entorno. Sin embargo, no recuerdo haber manejado ese término por esos años.
[51] No sé si en esa época tenía alguna idea de qué era la zonificación. Lo dudo.
[52] No sé a qué me refiero con esa frase tan rebuscada para la época o para mí.
[53] ¡Qué manera más horrible de hablar y sobre todo de escribir! Me parece horrible cuando la gente dice: “está buenísimo” y peor me parece si escriben esa frase. De mal gusto me parece también usar: “…de alguna manera…” o “… en verdad…”.
[54] Interesante que ya haya hecho mención a las especies invasoras y a las especies exóticas invasoras. Aunque lo que viene después es difícil de afirmar, es decir, demostrar que la especie introducida deliberadamente o no, pueda traer beneficios sociales, económicos  y sobre todo ecológicos; aunque por ejemplo podríamos discutir el caso del Eucalipto en Perú. Esta especie forestal ha sido maldecida y hostigada hasta el cansancio por sus presuntos efectos negativos en el entorno en el que se desarrollan, pero si no hubiesen Eucaliptos en el Perú, posiblemente ya no quedaría casi ningún árbol en pie en la costa y en la sierra principalmente. 
[55] Suena bien esto.
[56] En aquellos años, nadie hablaba de veda y si habían, nadie se enteraba.                                   
[57] Ya no sé si es falso.
[58] ¿capacidad de carga?
[59] 8616 leyes y 38 años después tenemos una nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre en vigencia y con cuatro reglamentos que tejen un marco legal que nos permite pensar en una mejor gestión de nuestro patrimonio natural. En eso ando trabajando con un grupo humano comprometido (no es publicherry, es la verdad, aunque no les parezca). Pero en el Perú, es jodido crear institucionalidad y mantener en pie procesos a largo plazo. Pero hay que pararse al frente y echar a andar los caballos. Y además, hay que estar aunque sea de manera temporal en el aparato estatal. Felizmente he pululado por varios lados oscuros y no oscuros de la fuerza.
 [60] ¿hasta ahora sigue así la vaina?
[61] Tema aún vigente. Por supuesto existen los que quieren proteger todo el Perú, los que ven que cada nueva ANP le cuesta al erario nacional y no se ven los resultados y por supuesto, hay los que piensan que muchas de las ANP están ubicadas en sitios erróneos y que no protegen todo lo que deberían proteger. Y lo más jodido para muchos es: ¿y cómo se conectan unas a otras’? ¿deben hacerlo?
[62] ¡Asu mare!, ya aparecía ese término. Hasta ahora no desaparece y a veces lo único que hace es complicar todo, pues muchas veces cuando hay mucha participación y todos meten su “cuchara” no se avanza como debería ser.
[63] “Desconozco” a que me refería con el doble uso.
[64] Debería decir villorrios.
[65] De haber sido eso cierto (no sé de dónde salió), hubiese sido tal vez el acabose, aunque, claro, es otra realidad. Pero, sin duda, los vecinos cariocas nunca nos han quitado el ojo, pues estratégicamente les conviene “brasilarizarnos”. 
[66] Debo reconocer que la existencia de tres reservas de biosfera en esa época no quedó grabada en mi cerebro. Si  bien las tres que fueron declaradas en 1977, la del Noroeste, Huascarán y el Manu, eran muy importantes, para mí, pasaron totalmente inadvertidas, pues no eran nada conocidas, salvo tal vez la del Manu. Lo cierto es que ese tema nunca lo vi en el colegio. Todo lo que pude saber al respecto lo aprendí fuera del colegio y mucho después.
[67] Que por supuesto no fueron suficientes porque estamos, en muchos aspectos, retrasados en comparación con otros países. Además, sabemos que en este país el activismo político es casi nulo y la mayoría se resume en clientelismo y en ver quién arma las mejores “portátiles” de ocasión y para todos los gustos y cometidos.
[68] Acá tenemos un gran problema, no todos entienden lo que leen y menos entienden los problemas ambientales; y tampoco tendrían por qué hacerlo, salvo cuando estos problemas les “toquen la puerta”. Tal vez en ese momento ya sea demasiado tarde. El reto es llevar información suficiente a las “masas” para que se comprometan de una u otra forma en este gran problema llamado calentamiento global en el que estamos todos embarrados, por supuesto, algunos más que otros. 
[69] ¡“Afirma”!
[70] Sin duda. El rol de la mujer es clave, muchas veces son las que llevan los pantalones y la batuta. Por más que algunos quieran negarlo, es así. Ver: http://mitambordehojalata.blogspot.pe/2009/06/quiero-lo-mejor-para-mi-familia.html Y si no me creen, pregúntenle a mi cuñadita, Fabiola Riva Melofiro.
[71] ¿Alguien podría afirmar lo contrario?
[72] Ya lo están haciendo, por eso ya vamos en la COP 21.
[73] Debemos acercar la ciencia a la gente.
[74] Y por supuesto, asháninka, yanesha, shipibo, shawi, shapra, awajun, etc.
[75] ¿Qué opinan?
[76] ¿Todavía se da esto?
[77] ¡Tomen nota! Todo lo escrito en estas acciones, no suena mal. Candidatos presidenciales me pueden plagiar para armar sus planes de gobierno. No tengo ningún problema. Pero. Claro está, si salen elegido pórtense con un puestito por ahí. ¡Lo justo pe varón!
[78] Con estos puntos puedo asesorar a un candidato presidencial e incluso postular al Congreso.