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viernes, 14 de noviembre de 2025

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XVII)

 














Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Ya, ahora sí, esto es lo último sobre la COP 30, reunión que empezó el 10 de noviembre en Belem do Para en Brasil y que va hasta el 21 de este mes. Como muchos, no espero nada de ella. A propósito, un amigo me pasó una “carta”, de julio de 2025, titulada: “Expresar intenciones no es acción climática”, que fue publicada en la revista PNAS. Se menciona que: “Para asegurar un futuro habitable, necesitamos que muchas más personas se involucren en la acción climática”. Los autores presentan los resultados del estudio: “Las intervenciones conductuales motivan la acción para abordar el cambio climático”, que involucró a casi 8000 participantes.

 


En resumen, mencionan que se logró observar dos problemas principales. Primero: una extensa bibliografía sobre la llamada “brecha intención-comportamiento” atestigua que existe una escasa relación entre las intenciones y el comportamiento real. Es decir, la mayoría de todos esos que se la pasan hablando de cambio climático y que son “ecológicos” y bla bla, bla, son puro discurso hueco.

 

En segundo lugar, incluso si la correlación entre intenciones y comportamiento real fuera mucho más fuerte, no podemos esperar que los resultados de las intervenciones sobre intenciones se conviertan en un comportamiento real. O sea, así haya más acción climática, esto no es suficiente y no es duradero, a veces solo sirve para la foto, pues no es algo que realmente genere cambios de conducta perennes y que demuestren un cambio de actitud. 

 

Como conclusión, podemos extraer que los estudios empíricos muestran una gran discrepancia entre intención y comportamiento. Es decir, estos estudios no aportan pruebas específicas que demuestren que, producto de la intención, haya comportamientos que generen resultados que aporten a solucionar el problema. Finalmente, los autores mencionan que: “nos preocupa que esto ofrezca una visión profundamente engañosa de la acción climática y nos sumamos a los llamamientos para que el sector vaya más allá de las intenciones declaradas y mida el comportamiento real”.

 

En resumen, orcas, orcos, orques, si van a hacer “la finta” que les interesa detener y enfrentar el calentamiento global del planeta, no crean que es suficiente salir a marchar, hacer pancartas sosas, reunirse en Stbx a tomar café, postear cojudeces y ponerse el polo del Che Guevara o de la Gretha, mientras que en realidad te vale madre el tema. Mejor no digas nada y asume nomás que todos nos vamos a ir al infierno; y que tú, yo y todos hemos construido afanosamente nuestro destino. Ya no hay marcha atrás. Aprenden de los “indígenas” brasileros en la COP 30. Ellos sí van a la acción. Roche internacional.      



Día de la Región de Endemismo Tumbesina


Hoy 7 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Región de Endemismo Tumbesina. Seguramente esta efeméride la celebran tres gatos y yo. Pero, ¿qué es la Región de Endemismo Tumbesina o Región Tumbesina? Es uno de los lugares de mayor importancia a nivel mundial en cuanto a endemismo en aves. Son planteadas por BirdLife International para determinar áreas prioritarias destinadas a la conservación de la diversidad biológica.

 

La Región Tumbesina comprende la parte occidental de Ecuador y nor-occidental del Perú y tiene una extensión aproximada de 135,000 km². En el Perú, abarca los departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque y parte de Cajamarca y La Libertad. La referencia a Tumbes se debe a que este departamento se encuentra en el centro de la zona. ¿Y por qué hoy? Porque en 1999, en Talara, se realizó uno de los primeros esfuerzos para abordar temas sobre la conservación de esta región con especialistas y ornitólogos de Perú y Ecuador. Uno de los acuerdos clave para difundir la problemática de la zona, fue declarar este día.

 

Con cerca de 800 especies de aves (el 8% de todas las especies a nivel mundial) y cerca de 60 especies de aves endémicas, la Región Tumbesina es una de las cuatro zonas de endemismo en aves más importante del planeta. De estas, cerca de 15 están amenazadas y su territorio está restringido a menos del 5% de su hábitat original. Así también, el 5% de las aves endémicas y el 17,5% de las subespecies de la región solo se encontrarían en el bosque seco. Destacan especies como la pava aliblanca, el periquito macareño, el cortarrama peruano, el colibrí de Esmeraldas y otras.

 

En el Perú, las principales áreas de endemismo en aves están en la puna de Junín, el valle del Marañón, las cordilleras del noroeste (cordillera del Cóndor, Colán, Amotapes), los andes centrales, el Huallaga, Cuzco y Madre de Dios.

 

El Bosque Seco Ecuatorial es la ecorregión predominante en la Región de Endemismo Tumbesina. Asimismo, se encuentran el Bosque Tropical Pacífico, el Desierto del Pacífico y el Mar Tropical. Estas cuatro ecorregiones albergan hábitats entre los 0 y 3000 m de altitud. Los principales hábitats son: el desierto, el páramo, los bosques húmedos siempre-verdes, los bosques de neblina, los manglares y el bosque seco.

 

Tumbes

 

Seguimos con la Región Tumbesina. Como dije, estos espacios ponen énfasis solo en aves y son lugares, en donde el hábitat de dos o más especies de aves de distribución restringida se superpone. BirdlLife International ha identificado 218 zonas de estas características en el mundo que albergan poblaciones que habitan exclusivamente en un radio no mayor de 50 000 km².

 

Estas áreas presentan también flora y fauna silvestre únicas, por lo que también son indicadores de biodiversidad. Gran parte de las EBA se encuentran en países tropicales. El total de estas áreas es de 7 300000 km², lo que representa apenas el 5% de la superficie terrestre. Cerca del 26% de las especies de aves a nivel mundial, es decir 2500 especies, están restringidas a estas áreas prioritarias para la conservación.

 

En el caso de la Región Tumbesina, este espacio alberga una gran variedad de especies de flora silvestre. De las 5000 presentes, cerca de 1000 son endémicas de la RT. Gran parte de ellas son caducifolias, es decir, pierden sus hojas durante la época seca (que va de mayo hasta diciembre), así ahorran agua y energía para producir sus semillas.  

 

La ubicación ecuatorial de la RT, la convierte en un lugar de convergencia de dos corrientes marinas: la Corriente Peruana o de Humboldt; de aguas frías, y la Corriente del Niño, de aguas calientes. Ambas corrientes determinan las precipitaciones y en parte el clima de la zona. Cuando la Corriente de Humboldt que fluye de sur a norte, impide que la Corriente del Niño avance hacia el sur, las lluvias son escasas.

 


Sin embargo, cuando la Corriente del Niño se desplaza hacia el sur y permanece buen tiempo, las lluvias son abundantes. A este último caso se le conoce como “Evento de El Niño”, el cual origina precipitaciones, cuatro a diez veces superior al promedio normal. Estas lluvias causan gran daño, sin embargo, permiten una gran regeneración de los bosques secos, y por ende de gran parte del hábitat de esta zona.

 

Región Tumbesina para los amigos

 

Con este post cierro (por ahora) lo referente a la Región de Endemismo Tumbesina o Región Tumbesina para los amigos. Pero antes complemento lo ya dicho. Otro factor de importancia que influye en su alta diversidad biológica, es la baja altitud de los Andes en el norte del Perú que facilita el paso de nubes provenientes de la selva y con ellas, de la lluvia y humedad. Esto permitiría además que algunas especies de flora y fauna silvestres amazónicas, se trasladen a los bosques secos del noroeste del Perú. ¿Han escuchado hablar del Abra de Porculla? Tarea para la casa.

 

La RT presenta además una topografía accidentada y una variedad de climas que originan una vegetación muy diversa y una gran diversidad de hábitats. Muchas especies se adaptaron perfectamente a espacios reducidos y particulares, lo que generó también su aislamiento poblacional.

 


La presencia de varias especies endémicas se debe también a la estacionalidad climática que determina la dinámica de los bosques. La RT alberga además especies exclusivas de mamíferos. En ella se puede ver jaguares, tigrillos, osos andinos, monos araña y monos aulladores de la costa y hasta cocodrilos. Pero no todo es chévere.

 

Las principales amenazas que existen en esta región están referidas a la pérdida de hábitat por cambio de uso del suelo para actividades humanas, como la ganadería, agricultura, avance urbano y minería ilegal; así como la tala no autorizada de, principalmente, algarrobo para hacer carbón vegetal; y de otras especies como huarango o faique, sapote, palo santo y guayacán. Y también existe la caza no autorizada de especies de fauna silvestre, principalmente, aves.

 

Pero, gracias a Dios, tenemos algunas ANP, como la Reserva Nacional de Tumbes, el Parque Nacional Cerros de Amotape y el Coto de Caza El Angolo que forman la RBNO, el Santuario Nacional Manglares de Tumbes, el Santuario Histórico Bosque de Pómac y el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa que asegurarían la conservación de la flora y fauna silvestre.

 

Esta parte del país es fascinante. El departamento de Tumbes tiene playas, manglares, bosque seco, bosque tropical del Pacífico y buena comida. Pero cuando van a la ciudad de Tumbes, pareciera que se quedó estancada en el tiempo. Es una desgracia y una pena. Tumbes podría ser un polo de desarrollo turístico, gastronómico y ser la envidia de muchos, pero viven sumergidos en un canal de regadío.

 

Comparada con Chiclayo, Trujillo, Piura, Tumbes está en la prehistoria. ¡No hay Starbucks! ¡Ojalá eso cambie!; y si no han ido, ¡vayan!

 

Noviembre 2025


miércoles, 19 de marzo de 2025

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (III)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Alemania ha anunciado que el año 2024 cumplió con su meta ambiental. Según el Ministerio del Ambiente teutón, Alemania emitió menos gases de efecto invernadero (GEI) de lo estipulado en sus metas climáticas. No obstante, se reconoce que deben mejorar en dos sectores: construcción y transportes. Los alemanes emitieron 649 millones de toneladas de CO2 en el año 2024, lo cual significa 3,4% menos de lo emitido en el año 2023. Según la normativa germana, se podía emitir un máximo de 693,4 millones de toneladas de CO2 por año.

 

¿A qué se debería este “logro climático”? La principal causa ha sido la reducción de emisión de GEI a través de la quema de combustibles fósiles, como el carbón. Según el vicecanciller alemán y ministro de Economía y Protección Climática, Robert Habeck, “Alemania está encaminado a cerrar su brecha climática”. Así también, el político afirma que los últimos tres años han sido el punto de quiebre de la política ambiental alemana, ya que se han dado diversos avances para cambiar la matriz energética y virar hacia nuevas fuentes de energía limpia. 

 

Con estas cifras, los alemanes esperan que hasta el año 2030 se pueda cumplir la meta nacional. Las cifras son bastante positivas, pues según se estima, se llegará con un saldo “positivo” de 80 millones de toneladas de CO2. Siguiendo esa tendencia, al año 2030, Alemania habrá reducido en un 65% sus emisiones de GEI, en comparación al año 1990; y para el año 2045, sería un país climáticamente neutral.

 

Las “ovejas negras” en todo esto son los sectores de la construcción y del transporte.  En el primer sector, si bien hubo un descenso en las emisiones, debido a que no se usó mucho la calefacción en los hogares alemanes, dado que el clima fue mucho más templado durante el año 2024 (lo cual, por otro lado, confirma el aumento de la temperatura global del planeta), aún no se llega (por poco) a la meta establecida. 

 

En el caso del sector transporte, si bien también hubo un descenso en las cifras, al parecer, como en el sector construcción, no se llegará a las metas establecidas en el 2030.  El problema en este caso ha sido que la demanda y uso de autos eléctricos han disminuido.

 

Finalmente, en el caso de la industria, las cifras se mantienen constantes y este sector sí llegaría a cumplir la meta para el año 2030. SI bien hubo un pequeño aumento en el año 2024, debido a las emisiones de la industria del acero, fierro y la industria química, hubo una reducción en la producción de cemento. Esto último niveló las cifras.

 

En resumen, los alemanes van a paso firme hacia el cumplimiento de sus metas ambientales. ¿Envidia?

 

Tortugas terrestres y de agua dulce

 

Hace unas semanas, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) publicó la “Guía para la identificación de tortugas terrestres y de agua dulce del Perú”, una herramienta valiosa para conocer más sobre estos fascinantes reptiles. Es de destacar el impecable trabajo del herpetólogo peruano Germán Chávez Ipanaqué, quien se encargó de la redacción de los textos.

 

¿Y por qué digo eso? Pues en esta república bananera no faltan algunas y algunos que intentan negar lo evidente y te quieren hacer pasar la tortuga A por la tortuga B, cuando las características físicas de una y otra son tan distintas que no es difícil diferenciarlas. Por eso, este libro deja claramente sentadas las bases para conocer y diferenciar especies, en especial, aquellas que son comercializadas a nivel nacional e internacional; y de esta forma, evitar que nos vendan gato por liebre.

 

Es interesante saber que en el Perú existen 19 especies de tortugas. De ellas, cinco son marinas (de las siete especies que existen en el planeta) y 14 son continentales (de agua dulce y terrestres). Ahora, de las 14, dos son terrestres: la motelo de patas rojas (Chelonoidis carbonarius) y la motelo de patas amarillas (Chelonoidis denticulata). Esta última especie se hizo conocida en nuestro medio por aparecer en la receta de un reconocido chef peruano que fue masacrado en redes sociales.

 

Un detalle a tomar en cuenta es que la motelo de patas rojas está categorizada, según la legislación peruana, como Vulnerable y que en el Perú solo puede ser registrada en una localidad en Tarapoto, en el departamento de San Martín, mientras que existen poblaciones de este reptil desde Nicaragua, el caribe colombiano, la amazonia de Venezuela, Guyanas, este de Brasil, Paraguay y Bolivia. La población peruana está separada más de 500 km de su distribución conocida. ¿Cómo se originó esta población “peruana”? No se sabe a la fecha.

 

En el caso de la motelo de patas amarillas, no se encuentra en la lista de especies amenazadas del Perú y tiene una distribución bastante amplia, en toda la cuenca amazónica y en las Guyanas. Esta especie forma parte de la dieta alimenticia de muchos compatriotas, lo cual sería una de las amenazas a las que se ve sometida. Pero ese es, por ahora, otro tema.

 

Otra particularidad que podemos conocer es que de las 14 especies de tortugas terrestres y de agua dulce, 13 se distribuyen en la vertiente amazónica. Solo existe una especie de ellas que habita en la cuenca del Pacífico, específicamente en el departamento de Tumbes. Esta es, anoten el nombre, la tortuga de casquito de labios blancos (Kinosternon leucostomum).

 

Vale la pena mencionar que estos fabulosos animales son importantes por su presencia en las manifestaciones culturales de diversas civilizaciones en el planeta; y también porque son un recurso alimenticio de sumo valor para diversas poblaciones amazónicas. Adicionalmente, cumplen un rol ecológico importante en las cadenas tróficas. Pueden ser presa de depredadores y ser a su vez predadores. Además, son dispersores de semillas y, como se menciona en la guía, son “testigos del Jurásico”. Es decir, son animales prehistóricos. Vale la pena saber más de ellas.

 

Para acceder a la guía, ingresar a: https://acortar.link/timAsR

 

Testimonio de un oso de anteojos

 

A inicios de marzo me llegó un mensaje anónimo en el que se me remitía el testimonio de un ejemplar de oso de anteojos u oso andino (Tremarctos ornatus). Copio literalmente lo que dejaba expresar este espécimen macho de la única especie de oso que habita en el continente sudamericano.

 

“Te imaginas ser un oso de anteojos silvestre ―un macho alfa (aunque una querida amiga me dice que ese término no le correspondería porque se usa para poblaciones gregarias, situación que no es el caso en este mamífero, pero que en el fondo describe cuál es parte de su rol en estos lugares)― que habita en los bosques tropicales estacionalmente secos distribuidos entre Lambayeque y Cajamarca y que deambulando por esos dominios, entre el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa y Chongoyape, siguiendo los rastros de hembras en celo para preñarlas y garantizar la continuidad de mi especie, terminas en un espacio donde habitaría un espécimen hembra recluido en un cerco eléctrico, donde sería (ella) mostrada como un caso exitoso de “manejo sostenible de la fauna silvestre”.

 

Llegas convencido de que podrás seguir tus instintos naturales y luego continuar la marcha por esa parte del país, diseminando semillas, contribuyendo a regenerar los bosques secos, buscando más hembras y aprovechando la época de abundancia de sapote y otros frutos para poder alimentarte a más no poder para enfrentar la época seca, pero te encuentras ahora sin poder regresar a tu hábitat natural porque serías parte en exhibición de una “iniciativa de conservación”.

 

Amigos, ¿qué debería hacer para salir de ahí y poder continuar con el rol biológico y ecológico que cumplo; y contribuir con ello a la continuidad de la población única y particular a la que pertenezco y que habita en la vertiente del Pacífico?, ¿alguna sugerencia? La foto es referencial, ese no soy yo”.

 

A la fecha, no sé cómo ha terminado la historia. Según me comentaron, el oso ya estaría libre, es decir, ya habría sido liberado. Habrá que confirmar esa información y saber realmente qué habría pasado.

 

Marzo 2025

sábado, 26 de octubre de 2024

¡MAMÍFEROS COMO CANCHA!

 

Perú, país de ratas.

“Mastozoológicamente” hablando, somos un país de ratas y ratones.

 

Hace unas semanas, mientras revisaba junto a una colega las fotos de diversos individuos de mamíferos que, por un lado, fueron rescatados de los recientes incendios forestales, así como del comercio ilegal de fauna silvestre, tuve que, a sugerencia de una especialista, revisar un artículo de Víctor Pacheco et al. (2021) titulado “Lista actualizada de la diversidad de los mamíferos del Perú y una propuesta para su actualización”, a fin de poder tener más claridad sobre este taxón y conocer más de cerca a estos representantes “peruanos” del reino animal.

 

Pacheco et al. reportan que, a noviembre de 2021, el Perú tiene 573 especies de mamíferos. En él, se evidencia que ocupamos el tercer puesto a nivel mundial. El primero lo tiene Indonesia, con 773 especies; y el segundo, Brasil con 751. El cuarto lugar es de México con 564 especies.

 

Es menester resaltar que las órdenes zoológicas de mamíferos que más aportan a que tengamos estas cifras en el Perú son dos, la de los Rodentia (192 especies), es decir, la que agrupa a las ratas, ratones, ardillas, cuyes silvestres, majaz, capibara, entre otras; así como la Chiroptera (187), o sea la de los murciélagos y vampiros. Los siguientes dos puestos son ocupados por dos órdenes que se arranchan los pelos por figurar y sobresalir en este listado. Con 47 especies tenemos a la Orden Didelphimorphia, es decir, la de las zarigüeyas y comadrejas; y a la Orden Artyodactila (46 especies) que aloja a los camélidos sudamericanos, ciervos, venados, ballenas, delfines, cachalotes, entre otras especies.

 

Y como ven, México nos pisa los talones. No obstante, en este caso, no se percibe que estemos en una lucha eterna, como la que existe entre Colombia y Perú (y Brasil) por el número de especies de aves. Las cifras en cuanto al número de especies de mamíferos no varían tanto como en el caso de los plumíferos. Recordemos que hace pocos meses, el Perú pasó al primer puesto en cuanto al número de especies en aves, tal como quedó evidenciado en el último número del Boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú (UNOP). Sin embargo, los colombianos y los brasileros no se deben haber quedado con los brazos cruzados y ya contraatacarán, si no es que ya lo han hecho.

 

Estos “movimientos”, más recurrentes en las cifras de aves, se deben, entiendo yo, a que las aves son más “generalistas” y “pioneras” para ocupar hábitats y acceder a fuentes de alimento. Las aves colonizan rápidamente “nuevos” territorios (transfronterizos) que se generan tras eventos de, por ejemplo, deforestación, incendios forestales u otros. Podemos decir que “viajan” con el avance de, en el caso de la Amazonía, la pérdida de cobertura forestal. Así, “lamentablemente”, nuestra lista ornitológica habría aumentado mínimo en diez especies, debido a que estas habrían “entrado” desde Bolivia, Brasil y Ecuador para conquistar el Perú y ocupar sábanas en nuestra Amazonía y el bosque tropical estacionalmente seco que aún conservamos en el noroeste del país.

 

Por otro lado, la introducción de especies exóticas, producto del comercio ilegal, ha sumado también a que tengamos más especies de aves. Los mamíferos, al contrario, son, en general, más “conservadores” en estos aspectos y requerirían más seguridad alimentaria y hábitats más extensos y específicos para adaptarse a nuevos entornos. Y si bien también son víctimas del comercio ilegal, a través de esta actividad delictiva no habría un aumento significativo en las cifras debido a ello. Ahora, un punto que suma a que en general, en todos los taxones, tengamos más o menos especies, es el que en las últimas décadas se realiza un mayor número de estudios moleculares y genéticos que sugieren cambios en la taxonomía de casi todas las familias biológicas.

 

Es decir, mediante el análisis de ADN de diversas especies o subespecies, se puede determinar, por ejemplo, que una subespecie X de la especie Y es ahora una nueva especie, con lo cual, aumentaría en uno el número de especies. Pero también puede pasar que una especie X y otra especie Y del género Z son en realidad una misma especie, con lo cual, se reduce la lista en una especie. De esta forma, permanentemente ―y últimamente con más frecuencia―, existen aumentos o reducciones en las listas de especies biológicas.

 

Sumas y restas mastozoológicas

 

Un ejemplo, claro de esto es lo que sucedió hace unos meses con el pudú en el Perú. Resulta que, hasta inicios del año 2024, se pensaba que existían en Sudamérica solo dos especies de estos ciervos enanos: el pudú o sachacabra (Pudu mephistophiles) que habita en el norte del Perú, así como en Ecuador y Colombia; y el pudú del sur (Pudu puda), presente en el sur de Chile y Argentina. No obstante, estudios taxonómicos y genéticos recientes demostraron que en realidad existen en el Perú dos especies de pudú. La primera es una endémica, el Pudella carllae que habita exclusivamente en el sur de la quebrada de Huancabamba, en Piura; y la segunda es el ya mencionado Pudu (Pudella) mephistophiles. Ambas especies forman ahora un nuevo género, el Pudella. El pudú de Chile y Argentina queda como única especie del género Pudu.

 

Con ello, el Perú tendría una nueva especie de mamífero y un nuevo integrante de la Familia Cervidae (Orden Artiodactyla). De ocho especies ahora tendríamos nueve. Como esto ha sido en el año 2024, en lo reportado por Pacheco et al. (2021) en el artículo arriba mencionado, no figura este caso. Recodemos que en esta familia zoológica están incluidos el ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), la taruca (Hippocamelus antisensis), el venado de cola blanca (Odocoileus peruvianus), entre otros.

Extracto tomado del artículo incluido en 
el texto sobre el género Lontra en 
Mesoamérica. 

 

Un caso similar es el de la nutria (Lontra longicaudis), especie que forma parte de los ocho representantes de la Familia Mustelidae (Orden Carnivora) que habitan en el Perú. Dicha especie tiene tres subespecies reconocidas: Lontra longicaudis annectens (México, América Central y el Noroeste de los Andes -incluido al Perú-), Lontra l. enudris (cuencas del Orinoco y del Amazonas -incluido al Perú-) y Lontra l. longicaudis (cuenca del Paraná y costas orientales de Brasil -no incluye al Perú-). Según estudios recientes[1], la subespecie Lontra l. annectens debería ser reconocida como una especie diferenciada (nueva) de las otras dos subespecies cisandinas (enudris y longicaudis) y debería ser reconocida como Lontra annectens.

 

En este caso, los resultados de los análisis genéticos arrojan que existe una fuerte diferenciación entre las poblaciones trasandinas de este género (México, Perú y Colombia) y las cisandinas que incluyen a las dos otras especies del género Lontra presentes en América del Sur: L. felina (Perú y Chile) y L. provocax (Chile y Argentina), por lo que se sugiere “separar” la subespecie Lontra longicaudis annectens; y como se menciona líneas arriba, hacer que pase a ser una nueva especie.

 

Si esto se da, Perú tendría una especie más en esta familia, ya que a la fecha en nuestro país tenemos solo registrada la presencia de: L. felina y L. longicaudis. No obstante, se debe ahondar en el estudio de su distribución geográfica, para definir con más precisión el rango de distribución de esta posible nueva especie de nutria y saber con claridad si nos “toca” tener esta especie en nuestra lista de mamíferos. 

 

También se da el hecho de que existen muchas especies biológicas “hipotéticas” que no han sido descritas científicamente y que, hasta que no sean “anunciadas oficialmente” a la sociedad mediante un artículo científico, no cuentan en estos listados. Y dado que en las últimas décadas ha aumentado la producción de estos artículos, existen nuevas especies en los listados biológicos que alimentan nuestras cifras como país.   

 

Una nueva especie (no para nosotros)

 

En el Orden Rodentia, el Perú tiene 192 especies; y en la familia Ctenomyidae, tenemos a tres representantes. Estos son: Ctenomys leucodon, C. opimus y C. peruanus. Estos mamíferos son llamados localmente como tucu-tucu. Estos roedores son poco conocidos y no existe mucha información sobre ellos; y habitan principalmente en el Altiplano, entre los 2000 y 5000 metros de altitud. El tercero de ellos, el C. peruanus, es una especie endémica del Perú, es decir, solo se encuentra en nuestro país, en el departamento de Puno.

 

Estos mamíferos que se asemejan a cuyes gigantes viven exclusivamente en América del Sur y tienen hábitos casi exclusivamente subterráneos. Existen más de 60 especies vivientes agrupadas en un solo género Ctenomys. Argentina es el país que agrupa a más representantes del género. Están perfectamente adaptados a su entorno, por lo que tienen cola corta, ojos y orejas pequeños y fuertes y grandes incisivos.

Fuente: Conicet Mendoza.

 

Hace unos pocos días se anunció que, en el departamento de Tunuyán, en la provincia de Mendoza, en Argentina, se descubrió a un nuevo integrante de esta familia de roedores, el Ctenomys uco, en alusión al Valle de Uco en la región central del país gaucho. Esta especie, que es nueva para la ciencia, es endémica de esa porción territorial argentina. Como vemos, las cifras en estos temas no son únicas y absolutas. Esta vez no nos tocó a nosotros. Para la siguiente será. Asimismo, para la siguiente entrega me veré obligado a escribir algunas pinceladas sobre las diversas especies de mamíferos que habitan en el Perú.

 

 

Octubre 2024

 

 



[1] Genome-wide data support recognition of an additional species of Neotropical river otter (Mammalia, Mustelidae, Lutrinae). Journal of Mammalogy, 2024, XX, 1–9.

viernes, 25 de agosto de 2023

¡HASTA SIEMPRE QUERIDO PEDRO!

 

Hoy, viernes 25 de agosto de 2023, se nos fue una gran persona, un maestro, un capo del manejo de la fauna silvestre que sin tapujos sustentaba que sí es posible gestionar la fauna silvestre desde un enfoque de uso regulado. Pedro Vásquez Ruesta nos dejó y con él se va una figura que, para los que estamos metidos en las marismas de la conservación de la flora y fauna silvestre, manejaba un discurso valiente, consecuente y, sobre todo, apasionado. El suyo era un apasionamiento que nacía del conocimiento y de la sabiduría, no de la pose ni de la fanfarronería, como la de muchos que ahora pregonan haber sido tocados por una sabiduría de dudoso proceder.  


Sin duda lo conocía. No recuerdo bien de dónde. De algunas charlas a las que fui, por referencias, por alguna razón que ahora no recuerdo, sabía de Pedro y de su quehacer. Cuando me tocó llevar el curso de “Manejo y Gestión de Áreas Naturales Protegidas  (ANP)” en la maestría que llevaba en la PUCP, debo reconocer que al principio sus ppt me parecían inacabables y densos, pero luego, tras entrar de lleno a los temas de gestión de fauna silvestre en las ANP, una puerta a otra dimensión me permitió entrar a ese mundo fascinante de estos espacios que tanto apreciamos los que estamos en este negocio de la conservación y que han demostrado que sí son efectivos para preservar lo que nos queda del patrimonio forestal y de fauna silvestre.


Una muestra de lo tanto que me impregnó el curso de Pedro es la seguidilla de artículos que escribí sobre las ANP en este blog y la asesoría que recibí de él para cristalizar el tema de mi tesis, la cual, al principio, como él me dijo, no debe solucionar todo el problema. Debe dejar algo para que los demás continúen con eso. Lo importante era (y es), según Pedro, marcar un camino, una pauta para poner el tema en agenda y asegurar que otros sigan por esa ruta. Ya luego, se convirtió en el asesor (oficial) de mi tesis. 


Recuerdo que en sus clases casi no tomaba notas, a diferencia de mis afanosos compañeritos, primero, porque sentía que estaba repasando algunos temas que ya sabía; segundo, porque estaba absorto escuchando lo que nos narraba Pedro; y tercero, porque casi nunca tomo notas (para eso están las compañeritas del salón). Los ppt de pedro eran gigantescos, pero al final los repasábamos de tal manera que las horas de clase se iban volando.  


Una vez se me ocurrió sentarme en primera fila. Y en medio de la clase, el sueño me venció y me metí un par de cabeceadas. Se me apagó el televisor de manera escandalosa y pese a que, asumo, reaccioné rápido e intenté en pocos nanosegundos regresar a un estado de atención hipnótico, estoy seguro de que Pedro se dio cuenta. No obstante, sé que Pedrito debe haber pasado por alto aquel acto de atrevido agotamiento que me hizo sentir que le había fallado.  


Me asombraba de Pedro el pundonor y la pasión con la que describía los temas que nos narraba en clase y cómo contaba sus anécdotas, con una naturalidad y pasión desenfrenada por lo que hacía. De él aprendí bastante. Y, sobre todo, entendí que no es necesario irse a los extremos para marcar una línea que permita aprovechar nuestra fauna silvestre para asegurar su conservación.


Después de haber llevado el curso, mi tema de tesis decantó en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, gracias al invaluable apoyo que me dio Pedro para moldear un aparatoso bodoque de ideas con las que empecé a proyectar mi tesis. Ya una vez que Pedro me ayudó a pulir y moldear el Frankenstein que tenía en mi cerebro, iniciamos una serie de reuniones en su bunker del Centro de Datos para la Conservación en el campus de la Universidad Nacional Agraria La Molina. 

Sustentación en noviembre de 
2008.


Me citó unas cinco o seis veces casi de madrugada para discutir los avances y meterme presión para que avance. Recuerdo que llegaba casi al alba a su despacho y siempre me recibía con café y con la mejor actitud. Al final conversábamos del tiempo total de mi visita, 10% sobre mi tesis y 90% sobre diversos temas relacionados al manejo de la fauna silvestre. Los casos como los de la vicuña, las aves guaneras, el Coto de Caza El Angolo, el manejo de taricayas y decenas de tópicos similares predominaban en nuestras conversas.


Lo único que me preocupa —y que ahora debo confesar— es que Pedro me dio un libro para leer (no recuerdo el título) para que tome algunas ideas de ese manuscrito. Por alguna razón que no logro entender, no leí el libro y pospuse su lectura. En la última sesión de asesoría, se lo devolví y si bien no me hizo preguntas sobre el libro, sentí que sabía que no lo había leído; o tal vez no se dio cuenta. Sea como sea, siento que en ese aspecto le fallé. 

 

Las veces que estuve en el CDC con él para que me “asesore” salía casi a las 10 u 11 de la mañana y sentía que le estaba quitando el tiempo para que prepare sus clases o haga su trabajo. No obstante, Pedro nunca me hizo sentir eso. Es por eso por lo que valoro mucho el tiempo que le dedico a mi tesis y a mí, para aprehender kilos de conocimientos que valoraré por siempre.

 

A pocos días de sustentar mi tesis me dijo: “confía en tu instinto”. Me sentí casi como un aspirante a Jedi. Pedro me dijo también, “ya sabes más que todos sobre tu tema. Yo te voy a poner la pelota para que metas un par de golasos. Ya hemos repasado y discutido suficiente. Ahora tú eres el master, yo solo te asisto”.

 

Pedro Vásquez, yo, Martha Rodríguez y 
Ana Sabogal, mi jurado en la sustentación
de mi tesis.
 
El día de mi sustentación, pese a que me avisaron cuatro días antes de sustentar, me sentía bastante confiado, debido a lo que me había comentado Pedro, lo cual me dio calma y valentía. Y efectivamente, al momento de sustentar saqué mi espada láser dispuesto a luchar con todo para sacar mi maestría a flote. Y así fue, por eso estoy eternamente agradecido.


Ya después de estos sucesos, me he encontrado con Pedro varias veces. En ProNaturaleza lo vi muchas veces y siempre conversábamos sobre los temas que nos unen: el manejo de la fauna silvestre. Luego, me lo crucé cuando trabajé en el Ministerio del Ambiente y recientemente en el SERFOR, donde sigo trabajando.

 


La última discusión o una de las últimas se centró en por qué no debemos hablar de “tráfico de fauna silvestre”, sino de “comercio ilegal de fauna silvestre”. Al final siempre nos dábamos un abrazo y sentía que abrazaba a un amigo. No hemos sido íntimos ni muy cercanos, pero tú te das cuenta cuando una persona te aprecia y sabes cuando tú lo aprecias y le guardas afecto. Eso me pasaba con Pedro. Mi asesor se fue y me dejó una lección de vida que no olvido. Me hizo abrir mi mente hacía una percepción de lo que podemos hacer con nuestra flora y fauna silvestre bajo parámetros de sostenibilidad, inteligencia y sobre todo con pasión.


Su mirada siempre sonriente, sarcástica y su tono de voz paternal y amigable me hacen regodearme de orgullo de haber sido uno de sus asesorados. Pedro, si bien siento que te fallé dos veces: me quedé dormido en tu clase y no leí el libro que me recomendaste para mi tesis, espero que hayas podido pasar por alto esos actos de este simple mortal. Descansa en paz querido Pedro. Te vamos a extrañar.

 

 
Agosto 2023 

viernes, 29 de mayo de 2015

PERÚ: PAÍS DE INVASIONES Y DESALOJOS (III)


En pleno Santuario descansan los dos policías asesinados cobardemente en el desalojo. Foto: Enrique Angulo Pratolongo
Para poner punto final a estos tres artículos sobre lo sucedido en el Santuario Histórico Bosque de Pómac (SHBP), es necesario conocer algo más sobre los antecedentes y sobre lo que se sabía de los invasores. De esta manera, veremos qué tanto se asemeja lo sucedido en el Santuario con lo que está pasando en los últimos años en el Perú. Invadir terrenos ajenos se ha vuelto una práctica común que debe ser sancionada con todo el rigor de la ley. Se trata de respetar, simplemente de eso. Por eso, lo sucedido en Pómac nos debe dejar algunas lecciones. Sí, claro, están los Derechos Humanos, pero estos deberían estar omnipresentes y limitar las acciones de todas las partes por igual. Valen para todos. No por eso vamos a mandar a policías sin armas y vamos a tolerar que unos delincuentes metan bala y piedras impunemente. En mi opinión, necesitamos inteligencia, testículos y mano fuerte. Como comentó César Hildebrandt en esos días, “no podemos ser un Estado en el que se vulneren los derechos fundamentales de los demás, pero tampoco, en nombre del paternalismo, dejar que los califatos y el desorden cunda en el país”. Finalmente, vale la pena incluir una pequeña lista de algunos de los actores que estuvieron metidos de pie a cabeza en toda este proceso que marcó un precedente importante en la historia del país. 


Sobre el desalojo final del SHBP se habló mucho en su momento y por supuesto hubo una serie de opiniones a favor y en contra de la intervención realizada. Si entramos a analizar profundamente todos los detalles de este suceso, no acabaríamos nunca. En ese sentido, veamos algunas aristas de lo sucedido. Y es que en el Perú existen invasiones por doquier y en todos los niveles socioeconómicos. Somos expertos en (por lo menos intentar) sentarnos en los demás y en querer sacarle la vuelta a la ley. El respeto por el otro es algo que a veces parece muy lejano e innecesario.

Dicho esto, me preocupa que estemos (casi todos) tan encrespados y que ello conlleve a que reaccionemos violentamente frente a cualquier “chispa” en el camino. Siento que estamos construyendo el futuro de esta tierra a puros empujones, atropellos, indiferencia, fundamentalismos y polarizaciones ideológicas e infestados de corrupción y vandalismo político. Lo sucedido en Pómac es solo una pincelada en este gran mural multicolor,  diverso y violento llamado Perú. Esperemos que lo que aún estemos por pintar sea algo agradable a los ojos y que no sea un esperpento del que sintamos vergüenza.

Así, para continuar con este hecho, recordemos que los invasores del SHBP se asentaron desde principios de este siglo en terrenos protegidos por el Estado sin importarles que se trataba de un lugar con una alta diversidad biológica y cultural. Por ende, en el 2003, las autoridades competentes iniciaron los tramites para su desalojo, el cual debió suceder en el 2008, pero las condiciones no se dieron para su ejecución. Veamos algo más al respecto.

Falta de garantías

Uno de los reportes a cargo de la defensa del patrimonio del SHBP indicaba que la Jueza del Juzgado Civil de Ferreñafe le exhortó a los invasores a que desalojen el Santuario el 19 de febrero de 2008. No obstante, pese a las notificaciones, a la emisión de mensajes radiales y a la publicación de edictos en los diarios oficiales, los invasores se rehusaron a irse de manera pacífica. Posteriormente, la Jueza a cargo de la diligencia del desalojo señaló como siguiente fecha el 13 de mayo de 2008. Sin embargo, dado que para esas fechas se celebraba en Lima la V Cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALCUE), las fuerzas del orden se encontraban en estado de alerta frente a este hecho por lo que no se podía contar con las garantías necesarias; y así, la diligencia fue suspendida. Lo mismo habría sucedido en noviembre de ese año con la realización del Foro de Cooperación Económica Asia – Pacífico (APEC). ¡Exacto! Ambas reuniones eran en Lima, pero así es nuestro país de centralista y de poco oragnizado.
Cambio radical del uso del suelo en el SHBP. Foto: Enrique Angulo Pratolongo

Acto seguido, se tomó nota que frente a estos hechos, los invasores —coludidos con los representantes de la Coordinadora Nacional de las Rondas Campesinas— estuvieron coaccionando a las autoridades del Gobierno y del en ese entonces Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) para que no se realice el desalojo final. Y no solo eso. Se llegó a saber que los invasores se reunieron con otros invasores, en este caso con aquellos que ocuparon ilegalmente parte de la Empresa Agroindustrial Pucalá. El fin era claro: resistir con violencia el accionar de los jueces, fiscales y de la Policía Nacional del Perú (PNP). En este caso, la unión (de los invasores) hace la fuerza contra los “malos” de la película. 

Una muestra de lo anterior, fue el hecho de que conocidos traficantes de tierras de la zona, en colusión con los invasores del Santuario, pretendieron dos veces (en marzo y abril de 2008) invadir el sector Salinas del SHBP utilizando armas de fuego y municiones de guerra. Producto de lo anterior, las autoridades policiales de Chiclayo y Ferreñafe elaboraron un informe de riesgo en relación a las garantías policiales relacionadas al desalojo. En él se indicaba que, entre otros, los invasores daban la impresión de ser de escasos recursos económicos y que ante cualquier intento de desalojo no dudarían en usar la violencia, armas de fuego y explosivos.

Asimismo, el informe mencionaba también que los invasores y los traficantes de tierras, en colusión con sus “aliados”, contaban con un buen nivel de organización por lo que estaban en la capacidad de bloquear y minar carreteras, realizar voladuras de puentes, obstruir rutas alternas, ocasionar incendios forestales e incluso de utilizar niños y ancianos como “escudos” humanos. A ello, se le debe sumar la presencia comprobada de delincuentes comunes e incluso de presuntos terroristas (esto es debatible) que se camuflaban y eran cobijados por los invasores. Por todo lo anterior, el Juzgado a cargo del proceso le solicitó al Director General de la PNP un contingente de 1500 policías para la nueva fecha propuesta a partir del 08 de julio de 2008.

Pese a los reiterados pedidos de garantías policiales hechos por los encargados del INRENA y del SHBP a las autoridades competentes, no se obtuvo una respuesta concreta en el supuesto entendido de que el país tenía otros problemas más graves que atender. Adicionalmente, la Jueza del Juzgado Civil a cargo le ordenó al Director de la Dirección Regional de Educación y a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) de Ferreñafe la reubicación del Colegio La Palería Nº 11580 construido ¡en pleno Santuario! Y como se sabe, esto nunca se dio. Así, en medio del desalojo, lo que se pudo rescatar del mencionado centro educativo (mobiliario) fue reubicado en la I.E. Nº 10254 del caserío Santa Clara y en otros centros educativos de la zona. Lo mismo sucedió con los alumnos y los docentes.

De esta manera, pese a que los invasores sabían que estaban dentro de un área natural protegida construyeron la escuela de material rústico y lograron (¿cómo?, ¿coima?) que la Dirección Regional de Educación les autorizara dicho cometido en el 2005, pese a que algunos profesores ya habían alertado a sus superiores de la irregularidad. Además, los invasores apelaron para que el desalojo no se realizara en pleno año lectivo utilizando diversos artilugios legales. No obstante, la Jueza declaró improcedente dicho argumento afirmando que los lanzamientos (desalojos) se deberían realizar al final de los años lectivos cuando se trataba de inmuebles arrendados a centros educativos estatales.

Mientras que en el caso del Santuario, la materia del litigio es un área que forma parte del patrimonio de la Nación, el cual es de dominio público, de carácter inalienable e imprescriptible. Por ende, se dictaminó también que el mandato judicial de desalojo es de carácter vinculante y de obligatorio cumplimiento; y que su ejecución no debería retardarse pues existía responsabilidad civil, penal y administrativa.

Por otro lado, al enterarse los invasores de las fechas planeadas para el desalojo en abril de 2008, estos empezaron a tomar control de los lugares de acceso al Santuario portando armas de fuego. Para ello tuvieron el apoyo reconocido de ronderos provenientes de Piura, con el fin de controlar el acceso a la zona invadida, permitiendo exclusivamente el ingreso (¡previa revisión del DNI!) a los invasores. Incluso, se llegó a amenazar de muerte a los que querían ingresar y no eran de la zona, cuando el SHBP es de todas y todos los peruanos. A todo ello, se registró también el ingreso de camiones con alimentos y de personas con antecedentes penales y requisitoriadas por delitos graves.

   Los invasores habían construido hasta reservorios de agua en pleno Santuario.
En ese sentido, se tenía al frente a un grupo humano bastante violento que había sembrado el terror en Batangrande. Una muestra de ello fue el asesinato de un adolescente —el 10 de abril de 2008— por el solo hecho de haber querido transitar por los terrenos invadidos. Para las autoridades, las invasiones habrían sido realizadas con la autoría intelectual de personas de gran poder económico y de influencia. Se logró saber incluso que muchos de los invasores habrían sido comerciantes del Mercado Mayorista de Mochoqueque en Chiclayo que tenían extensos terrenos sembrados en el Santuario. Tal poder económico les habría permitido poder financiar la presencia de cerca de 500 ronderos de la Base Ronderil de Piura.

Recordemos que finalmente, el Ministro del Interior de ese entonces —Remigio Hernani— precisó que los homicidas eran francotiradores ocultos entre los algarrobos del bosque, quienes abrieron fuego contra los policías y que se detuvo a 22 personas que fueron investigadas por la División Contra el Terrorismo (Dircote) y por la División de Investigación Criminal (Dirincri). Posteriormente, la justicia determinó que Wilder Delgado Toro debía purgar 12 años de cárcel tras ser hallado culpable del delito de homicidio calificado de los efectivos policiales. Asimismo, los comuneros Misael Torres Ochoa, Adán Acuña Vásquez y Noé Mendoza Altamirano recibieron una condena de seis años de prisión efectiva en el penal de Chiclayo.

Personas claves

Y pese a que existiría alguna resistencia en la gestión actual del Santuario por reconocer la gran labor realizada por aquellos peruanos y peruanas que apostaron por una recuperación pacífica del SHBP, vale la pena incluir una pequeña lista nominal como pequeño homenaje. Esta es una manera de darles las gracias y de que otros compatriotas sepan quiénes se fajaron por el país (pido perdón por adelantado si me olvido de alguien). Como suele suceder en estas tierras, somos desagradecidos y entre nosotros nos ponemos cabe sacando a relucir esa capacidad tan peruana de no reconocer lo hecho por los que nos anteceden (cuando es algo bueno, por supuesto) y de querer cambiar casi todo porque “yo no lo hice”. Espero que eso no esté sucediendo en el Santuario.

Entonces, va la mencionada lista con los nombres (en orden aleatorio) de los que lucharon por la integridad del Santuario. Gracias a Vicente Córtez, Segundo Román, Antonio Brack, Patricia Medina, Anibal Calderón, Dante Alemán, Favio Ríos, Leonidas Suasnabar, Odile Sánchez, Martín Alcalde, Fernando Angulo, Fabiola Riva, Nery Saldarriaga, Juan Sandoval, Camila Germaná, Henry Carhuatocto, Manuel Castañeda, Elvira Rojas, Jesús Antonio Sono, Carlos Elera, José Ubaldo, Ismael Burga, Willy Díaz, Mari Carmen Vargas, Antonio Ríos, Gonzalo Romero, Elmer Rojas, José Castillo, Carlos Mendoza, Mariela Céspedes, Luis Alfaro, Jonás Soria, Rosa Saavedra, Dina Aquino, Alberto Cisneros, Luis Castañeda Ponce, Leoncio Navarrete, William Zeña, Edilberto Montalván, Alejandro Benites, Pedro Coronado, Mauro Vidaurre, Ramón Paredes, Leonor Benites, José Lluncor, Wilmer Guevara, Elio Vásquez, Edwin Sánchez, así como a todos los Guardaparques oficiales y voluntarios del SHBP, a los miembros del Comité de Gestión; y a todas y todos los que también tuvieron que ver con este suceso fundamental para entender parte la historia ambiental y jurídica del país. Y por supuesto el reconocimiento merecido a los dos policías caídos y a sus familias.

Ahora que llego al final, me parece que tal vez debí iniciar los tres textos con esta lista, pues creo que finalmente, todas estas líneas han sido un pretexto para este pequeño reconocimiento.

Mayo 2015

Artículo publicado en la versión online de la Revista Rumbos:

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXVII)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...