sábado, 22 de octubre de 2016

UNIÓN DE ORNITÓLOGOS DEL PERÚ (UNOP): DEL PASQUÍN AL BOLETÍN (II)

En la entrega anterior me referí al Boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú y a sus inicios, cuando era un simple pasquín, allá por el año 2006. A partir de ese entonces, el boletín fue sacado a flote por un puñado de entusiastas seres humanos que intentaban hacer algo por la ornitología nacional. Hoy, casi 10 años después, estamos frente a una potente herramienta de divulgación científica que ha dado pasos agigantados y que tiene para rato. En el ínterin, el que escribe asumió (no recuerda cuándo) la tarea de editarlo y como las dudas van y vienen, sospecha que las fogosas editoriales que escribe afanosamente para cada nuevo número no son leídas por muchos. Por ello, decidió darles un espacio. He aquí su testimonio.

El autor continúa con lo escrito en la entrega anterior. De esta manera, podemos conocer algo más sobre el boletín. En marzo de 2010 apareció el Volumen 5 Número 1. En él se incluyó información de interés y tan solo tres artículos. La editorial de ese entonces decía lo siguiente: “Agenda ornitológica apretada. (…) hacemos un llamado importante a todos los interesados en nuestra avifauna ya que para el próximo año, el Perú será el anfitrión (por primera vez) de un Congreso Ornitológico Neotropical, el mismo que se hará a la par del VIII Congreso Nacional de Ornitología. Para ambos eventos se ha elegido al Cusco, una ciudad emblemática que nos representará dignamente. Es necesario que todos pongamos el hombro para dejar una vez más a nuestro país en alto”.

Así también afirmaba que “(…) Como ‘potencia ornitológica’ debemos hacer aún más en el campo académico y de la investigación científica para poder incluir en el debate público, con fundamentos sólidos, técnicos y reales, el tema referente a la diversidad biológica y específicamente aquel relacionado a la avifauna peruana. Es sumamente necesario tener información actualizada y precisa sobre el estado situacional de nuestra flora y fauna. Así, ante los vacíos de información y los cambios que se avecinan debemos estar en la capacidad de imponer argumentos contundentes que permitan tomar decisiones precisas que beneficien a nuestra diversidad biológica. Un grano de arena es el presente boletín. Necesitamos más granos de arena si queremos avanzar (…)”.

En julio de 2010 apareció el Volumen 5 Número 2 que incluyó seis artículos y un consecuente mayor número de páginas. En esta ocasión se fue dejando de lado los “avisos” y las notas informativas pequeñas para darle más cabida a artículos científicos. La editorial que escribí lo dice por sí misma: “Alzando vuelo. En este segundo número del 2010 iniciamos una nueva etapa del boletín de la Unión de Ornitólogos del Perú (UNOP). Y es que dada la necesidad de buscar un afianzamiento en el mundo científico, buscamos conferirle un carácter más académico a los siguientes números, con el fin de obtener y mantener un boletín especializado que se convierta en un referente en nuestro país, y por qué no en otras plataformas internacionales”.

Agrego además que “para tal fin, son necesarios diversos elementos. El principal de ellos es la colaboración constante de todos los que apuestan por alcanzar esta meta. Sin sus reportes, comentarios y observaciones no podemos anhelar ubicar a la ornitología peruana en el sitial que se merece. Asimismo, invocamos a todos los interesados en participar activamente en la construcción de este espacio divulgativo para abarcar la mayor cantidad de tópicos en aras de fortalecer el intercambio de información en vista de los grandes retos que se ciernen sobre el mundo ornitológico peruano”. Seguíamos creciendo.

En diciembre del 2010 apareció el Volumen 5 Número 3. Si bien mantuvo el mismo número de artículos que el número anterior, seis, el número de páginas aumentó y ya era notorio el cambio en el boletín que todavía seguía siendo “algo” informativo. La nueva ruta se estaba ya cristalizando. En la editorial incluí lo siguiente: “(…) Es necesario fomentar el ejercicio de escribir y presentar resultados de manera ordenada y continua. En esa dirección, desde esta tribuna deseamos fomentar que los investigadores en los temas que acá nos reúnen —y en otros que sean de interés también— escriban y adquieren este buen hábito”.

Además afirmaba que “urge recopilar, ordenar y dar a conocer resultados científicos para poder tener información de calidad que nos ayude a tomar decisiones, a reforzar puntos de investigación débiles, a priorizar acciones de conservación y, en especial, a construir una buena base científica para gestionar nuestra diversidad biológica. En estos tiempos de crecimiento poblacional y del aumento de inversiones económicas en muchos campos productivos, es imprescindible poseer información de calidad que sirva de argumento para validar o discutir un desarrollo que, en la gran mayoría de casos, no contempla las variables ambientales que creemos deben respetarse y ser consideradas (…)”.

2011

En junio de 2011 apareció el Volumen 6, Número 1 con una nueva diagramación y con cinco artículos bastante interesantes Ya se iba perfilando el rumbo que tomaríamos más adelante. La editorial de ese número: Ad portas de importantes reuniones ornitológicas afirmaba entre otros que “No podemos dejar de mencionar el gran trabajo de Manuel A. Plenge quien nos otorga una recopilación bibliográfica de lujo que nos demuestra (una vez más) su gran pasión, dedicación y conocimiento sobre nuestras aves. El trabajo realizado llena un gran vacío de información que nos incentiva a seguir trabajando por mejorar la generación de la mayor cantidad de investigaciones y resultados sobre las aves y los distintos aspectos relacionados a ellas”.

Además, apuntaba que el gran trabajo de Manuel A. Plenge nos ofrece valiosa información para “(…) pasar a una de las etapas más importantes del análisis científico: la predicción, es decir, postular posibles escenarios en base a información certera y plantear soluciones reales y viables. En estos tiempos donde cada día se ciernen más amenazas sobre nuestra diversidad biológica debemos contar con la mayor cantidad de argumentos y propuestas que se sustenten en estudios científicos de calidad y no en meras suposiciones”.

En noviembre de 2011 salió el Volumen 6 Número 2 con seis artículos, dentro de los cuales, recomiendo para los no muy familiarizados con las aves y para los que están buscando algo singular, revisar el artículo: Casos de leucismo en el Gallinazo de Cabeza Roja (Cathartes aura) en la isla Lobos de Tierra, Perú. En aquella oportunidad, mi editorial titulada: “Trabajando para un mismo fin” afirmaba que “A todo esto debemos mencionar que queda mucho trabajo por hacer. Los ornitólogos y los especialistas en aves deben ser conscientes que se necesita más información y que es necesario cultivar más y mejor las capacidades y actitudes para producir elementos divulgativos y científicos “en papel” que sean sólidos y contundentes. Pero no solo es cuestión de escribir, sino el tema en cuestión es utilizar una buena metodología y afianzar conocimientos para plasmar información relevante que pueda ser utilizada para la investigación científica en el Perú”.

2012

En el primer número de ese año pasó algo que me ha quitado el sueño. El Volumen 7 Número 1 ¡no tiene editorial! Como ya lo mencioné, toda esta saga nació casi exclusivamente por este motivo. Felizmente aún guardo aquel texto que nunca vio la luz. Su título es (o era) el siguiente: La importancia de la investigación científica. Y entre otros menciona que: “Cada día se hace más evidente la importancia de contar con información científica y técnica actualizada para poder saber más sobre el estado actual de nuestra diversidad biológica, específicamente en el caso que nos reúne, de las aves. Sale a colación este tema por lo sucedido hace unos meses en una gran parte de nuestra costa con los ejemplares muertos de pelicanos peruanos (Pelecanus thagus)”.

Continúo con lo siguiente: “Ante la desinformación, la especulación y las abundantes explicaciones carentes de un sustento científico, es de gran importancia contar con información sobre la biología de la especie, así como disponer de datos sobre el monitoreo de esta y otras especies para poder aportar a la opinión pública información certera y precisa que ayude a explicar este tipo de situaciones de manera clara y objetiva sin crear pánico y sin dar pie a especulaciones. Es por esta razón —que parece ser tan evidente, pero que para muchos no lo es— que debemos aportar al colectivo nacional ofreciendo conocimiento científico”. 

Como ya habrán notado, mi obsesión con la necesidad de generar información científica y de publicar y usar los resultados para cosas provechosas, es evidente y hasta ahora me persigue. Debe ser por eso que me metí a estas marismas tan interesantes. Y pese a que yo no hago investigación científica ni publico mis textos en revistas especializadas, vivo obsesionado con hacer lo posible para que sigamos generando y difundiendo resultados serios que generen desarrollo y nos hagan mejores personas.

De este número, recomiendo leer, sobre todo a los que viven en Lima, el artículo de Sergio Nolazco: Diversidad de aves silvestres y correlaciones con la cobertura vegetal en parques y jardines de la ciudad de Lima.

El Volumen 7 Número 2 apareció los últimos días de diciembre de 2012. Inspirado seguramente por el clima navideño, llegué a escribir esto: “Una buena señal de que avanzamos es la cantidad (y calidad) de manuscritos que nos llegan. Es realmente extraordinario saber y constatar que existe un crecimiento en cuanto a los trabajos científicos en el país. Si bien no podemos hablar (todavía) de un “boom”, es posible detectar ya un crecimiento en este campo tan importante para la aplicación (y éxito) de cualquier política socioambiental en nuestro medio”. Dale con la misma cantaleta, ¡por Dios! 
Der. Female Peruvian Plantcutter photographed
on 21 June 2009 at Río Palo Santo,
Department of Tumbes, Peru.
Photograph by Brian K. Schmidt.
 
Eso no queda ahí. Sigo dándole al tema para cerrar el año: “Y en este contexto, es necesario constatar que en el planeta aún se viene descubriendo nuevas especies de animales y plantas, como es el caso de la isla Borneo y de la zona del río Mekong en Asia. Es impresionante saber que aún no conocemos toda la diversidad biológica de la Tierra y que, si traemos esa realidad a Perú, tenemos tanto para investigar y documentar que lo más necesario es promocionar esta titánica tarea. Cuántas nuevas especies podrán ser descubiertas en zonas poco exploradas como la Cordillera de Colán, la del Cóndor, la Sierra del Divisor, Güeppi, Purús y otras. Es importante empujar el “coche” de la investigación para conocer qué tenemos, dónde está, cómo se comporta y cómo debe ser conservado. Asimismo, es imprescindible anotar todos los nuevos registros, cambios, reducciones o ampliaciones de hábitats de especies claves para entender mejor los nuevos retos que se nos vienen encima con los efectos, en el país, del cambio climático —mundial y local— producto del calentamiento global”.

Ya me cansé. Esta maratónica tarea de revisar mis editoriales terminará, espero, en la siguiente entrega. ¡Demos gracias al Señor!

Para revisar los números del boletín de la UNOP del 2006 al 2014, ingresar a: http://boletinunop.weebly.com/ 

PD: Artículo dedicado al mequetrefe J. Flanagans, por su capacidad de cacarear —envalentonado seguramente por galones de whisky y alentado por sus insignificantes patrones—, pese a ser un alma en pena que da pena por su imberbe presencia y por su rastrera conducta, con perdón de los reptiles.   

Octubre 2016