miércoles, 13 de abril de 2011

¿QUÉ PASA EN ESTE PAÍS? UNA MUY BREVE APROXIMACIÓN A LO QUE OCURRE EN ESTOS DÍAS

Luego de las pasadas elecciones del 10 de abril, el Perú atraviesa un proceso de disputas, pronunciamientos, surgimiento de líderes ideológicos ficticios, “sabelotodos”, radicales, pitucos preocupados, pobres esperanzados, “clasemedieros” desconcertados, profetas, “pitonisos” y una variada fauna de personajes que intentan explicar la realidad política del país y de paso influenciar (o decidir) el voto de los indecisos peruanos.

Lo que ha sucedido es, en mi opinión, lo que se ha venido cocinando hace años en esos pueblos y lugares donde el Estado está ausente y solo aparece para alguna campaña proselitista o para algún fin a muy corto plazo sin querer realmente cambiar la situación. Ahora, no solo es el Estado el culpable de que muchos compatriotas pasen hambre y penurias y que, como ahora, apuesten a arriesgadas propuestas, ya que —total— no tienen nada que perder. Los mismos pobladores de esos lugares también tienen parte de la culpa.

No puede ser, por ejemplo, que varios distritos y provincias del país que reciben canon minero no puedan salir adelante. Es culpa también de las mismas autoridades (y de los vecinos que no fiscalizan ni exigen realmente lo que necesitan) que prefieren ejecutar medidas populistas como construir la cancha de fútbol, el local comunal, la plaza (contra más huachafa mejor), la piscina y otros “monumentos” a su magnífica gestión. Claro, por qué pensar en salud, educación, gestión ambiental y otras medidas que no dan créditos “populares” ni garantizan una reelección.

No podemos esperar que el Estado y las autoridades hagan (o nos solucionen) todo. Está también en cada uno de nosotros que mejoremos nuestro propio accionar para salir adelante. No entiendo por qué el pánico se apodera de muchos. Acaso no estamos en la condición de buscar que las buenas cosas se mantengan y que los errores sean corregidos defendiendo un Estado democrático, asumiendo que la democracia, a estas alturas del partido, es el sistema político, social y económico con menos errores donde se puede buscar un mejor futuro. No podemos avalar el conformismo y la desidia.

Es momento de reformular varias cosas, pero también tenemos frente a nosotros la posibilidad de buscar un camino que nos permita asegurar un futuro basado en lo que tenemos. Estamos afrontando ya cambios drásticos en nuestra integridad ambiental. Los efectos del calentamiento global traducidos en cambios climáticos severos nos van a afectar de manera severa. Miremos hacia adelante. No podemos pensar que por siempre vamos a ser una potencia agroexportadora. De dónde vamos a obtener el agua si los nevados se están derritiendo y esa agua va a parar al mar; y si estamos deforestando nuestros bosques amazónicos.

¿Estamos preparados a afrontar la pérdida de nuestros bosques debido a la tala ilegal y a las grandes inversiones de monocultivos? ¿De dónde obtendremos energía los siguientes años? ¿Estará pensando el electorado en eso? No lo creo. Esta campaña parece más un enfrentamiento entre cholos y pitucos con un tercer componente mafioso y corrupto que ha sido casi un observador dejando que se agarren a golpes los blanquitos y los no blanquitos (por lo menos en Lima).

Todos esos “politiqueros” que refunfuñan en el facebook y en el twitter deberían preocuparse más por proponer acciones y soluciones viables para forjar un mejor país. Si siempre vamos a estar pensando en el pasado (lo cual es un sano ejercicio, pero no podemos detenernos eternamente en eso) y escarbando cosas que no nos permiten avanzar, quién debe mirar para adelante.

Tenemos que fajarnos ya y buscar mejoras. Necesitamos autoridad y mano dura para muchos aspectos como la corrupción, el terrorismo, la delincuencia y el respeto de los derechos y deberes ciudadanos. No podemos permitir que por discursos populistas y simplistas se venga abajo lo que ya se ha construido. Habrá que hacer ajustes sin duda, pero no podemos tirar todo a la borda. Si perdemos el principio de autoridad, la situación se nos puede escapar de las manos. Ahora, ¿cuál de los dos candidatos nos puede asegurar dicha medida? Vayamos viendo con quién nos quedamos.

Por otro lado, ¿Qué se puede esperar de estos jóvenes educados que se piensan inmolar por la democracia para que sus “papitos” sigan ganando su billete y ellos no pasen penurias sin siquiera saber escribir? REFERENDUM ! UNANSE PARA PROPONER EL 3ER VOTO “La pagina de PPK es Garantía, salgan de esta pagina y toda coordinación hagamosla en la pagina oficial de PPK No se dejen tomar el pelo de jente que toma a la broma el rumbo del Perú.”

O qué podemos pensar de estas arengas: “Nos Levantamos Para Que Ppk Entre a Segunda Vuelta, Si o Si”

Así como estas hay varias iniciativas más que intentan ¿devolverle al país la estabilidad y el desarrollo que nos merecemos? La juventud “ahora se interesa por la política”. Esa es una de las sabias lecciones que nos ha dejado esta elección, según un analista político contaminado de corrupción. Toda esa “chibolada” (que incluye también de paso a muchos manganzones que no se interesan nunca por la política, pero que ahora son analistas de primer nivel) parece buscar dirigir el timón de la historia por una situación a la que ellos han vivido de espaldas desde siempre. ¿Qué nos espera en estas semanas previas a la segunda vuelta? O mejor dicho, ¿qué debemos hacer en este tiempo?

Creo yo que lo más importante es revisar mas sesudamente los planes de gobierno (que también pueden pasar a ser letra muerta) e identificar qué necesitamos realmente. El Perú deberá afrontar varias cosas que definirán su futuro. ¿Seremos un anexo brasileño? ¿Pasaremos a destruir nuestros recursos naturales para vivir del petróleo, gas y de la minería? ¿Nos convertiremos en una república bananera? ¿Superaremos económicamente a nuestros vecinos (exceptuando a Brasil)? o dejaremos pasar la oportunidad de dejarle a las futuras generaciones un país digno y justo.

Ppkausas, antifujimoristas, derechistas, izquierdistas, humalistas y demás público pensante (si hay público pensante, ¿deberá haber público no pensante?) dejemos de ridiculizar más la política, miremos a nuestro lado, hagamos las cosas bien y busquemos soluciones. Alguien nos debe (y nos va a) gobernar. O se la hacemos fácil (acentuando la división en el país) o lo combatimos para que realmente conduzca al país a mejores rumbos.

Y tengo una gran interrogante ¿Para qué mierda sirve el Parlamento Andino? Qué tal burla es esa congregación de ineptos que cobran bien sin hacer nada. Ojalá que los nuevos jóvenes líderes (de todas las tiendas políticas) cuestionen esa institución que más parece una garrapata prendida del aparato estatal. Frente a eso no se pronuncian. Claro, eso no les incumbe. Abril 2011