jueves, 30 de julio de 2009

HÁGASE LA OSCURIDAD: ¡APAGA LA LUZ!


Revisando diversos estudios sobre la necesidad de adoptar nuevas conductas para salvar lo que va quedando del planeta, me detuve en un tema que me parece interesante de resaltar: la contaminación luminosa, es decir, aquella producida por el exceso de luz en el medio ambiente. Dicha actividad tiene consecuencias negativas tanto para el hombre y para algunos animales. Una nueva manera de pensar el mundo debe incluir apagar la luz y exigir más oscuridad ya que, además de ahorrar energía, le damos una oportunidad al medio ambiente para descansar de nosotros.

Si los grandes astrónomos de antaño como Galileo, Kepler, Copérnico, Newton y otros científicos más modernos como Einstein y Planck regresaran a la Tierra, se sentirían posiblemente frustrados y alarmados, ya que tendrían que aislarse de la “civilización” para realizar sus estudios científicos. El cielo planetario ha variado mucho en las últimas décadas debido a la luz artificial que producimos. Hace 400 años, muchas de las observaciones astronómicas se hacían “al ojímetro”. En la actualidad eso es imposible.

No obstante, ese no es principal problema. Muchas ciudades exageradamente iluminadas ocasionan que muchas aves migratorias se desvíen de sus recorridos normales, atraen a muchos insectos hacia la muerte y son la causa de que muchas tortugas recién nacidas no lleguen nunca al mar, debido a que las atrae la tierra adentro en vez del océano. Además, se han registrado algunas reacciones alérgicas en el hombre ante una excesiva exposición a la luz artificial. Se presume también que la pérdida de oscuridad aumenta las posibilidades de contraer cáncer.

Contaminación luminosa

En Europa central por ejemplo, los observadores de estrellas pueden contar con la mano los lugares para apreciar el cielo de noche. Así, pese a que se puede pensar que en los pueblos chicos no existe este problema, tal situación sí se da. Adicionalmente, la creciente cantidad de partículas suspendidas en el aire disminuye la posibilidad de tener un cielo “limpio” para ver cuerpos celestes. Pese a que en nuestro país aún encontramos diversos lugares para dicha actividad, el desordenado crecimiento poblacional puede reducir progresivamente la posibilidad de tener noches oscuras y "limpias".

No se conoce aún a ciencia cierta de qué manera este tipo de contaminación afecta al hombre y a la naturaleza. Solo se han reportado casos concretos como los ya nombrados; sin embargo, científicos europeos han iniciado un proyecto de investigación multidisciplinario denominado “Pérdida de la noche”. En él trabajan ecólogos, biólogos, médicos, historiadores, técnicos y economistas sociales. El fin es investigar y determinar las causas y consecuencias de la creciente contaminación luminosa para cuantificar sus daños y proponer soluciones.

Los entomólogos (los biólogos especializados en insectos) son los que a la fecha tienen más datos para sus investigaciones, puesto que se sabe que los insectos se desplazan utilizando un sistema de navegación con ayuda de la posición lunar. Esto ocasiona que, los que son activos en la noche, confundan a las lámparas de las calles con la luna y que vuelen a su alrededor hasta colapsar tras el desgastador ejercicio en vano o que mueran quemados. Para muchos, esto no ocasionaría ningún problema, pues en su mayoría son mosquitos, no obstante, se debe tomar en cuenta que estos y otros invertebrados son los primeros eslabones de algunas cadenas alimenticias, además de ser polinizadores de flores.

Los únicos beneficiados en esto son insectos como las arañas que construyen sus nidos cerca de los postes ya que, al igual que los murciélagos, algunas aves e incluso algunos peces en espejos de agua iluminados, tienen el alimento asegurado, es decir, miles de insectos dando vueltas que se convierten en presa fácil. Tal situación puede generar daños al ecosistema al romper lentamente el equilibrio poblacional entre especies.

Adicionalmente, muchas aves, en especial las migratorias, se orientan ―especialmente con mal tiempo― en base a la posición lunar. No obstante, también se guían en base a las luces de las ciudades; y se desvían quedando atrapadas en ellas volando sin rumbo hasta caer agotadas o ser cazadas por otras, o por el hombre.

Luz que no has de prender

La contaminación luminosa provoca además nuevos efectos negativos para el hombre. Desde problemas criminales hasta algunos referidos a la salud. Contra lo que se piensa, muchos delincuentes prefieren obrar con una buena iluminación en vez de hacerlo con linternas (como en las películas). No obstante, lo más preocupante es que diversos estudios habrían encontrado una relación entre la excesiva iluminación nocturna y el aumento de la posibilidad de adquirir el cáncer.

En Israel, en la Universidad de Haifa, un doctorando, Itai Kloog, determinó el año pasado que en los lugares más iluminados de su país (a diferencia de los lugares “oscuros”) se encuentran 73% más casos de cáncer que en otras localidades. Y en cuanto al cáncer de próstata, un gran número de casos se daría en zonas con mayor presencia de luz artificial. Un dato que refuerza esta teoría es que mujeres ciegas y aquellas que viven en zonas poco iluminadas de los países en vías de desarrollo casi no contraen cáncer de mama; en comparación con mujeres que trabajan en la noche en lugares muy iluminados.

Al parecer, la hormona del sueño, la melatonina (con propiedades antioxidantes que influyen sobre el sistema inmunológico), sería la culpable, puesto que libera sustancias en la noche que reaccionan de manera susceptible a la luminosidad. Si en el dormitorio se enciende la luz, se produciría menos melatonina y con eso se reducen las defensas ante el cáncer. Otra incógnita por descifrar es cómo determinar qué tan iluminado deberían estar los ambientes donde nos movilizamos. Justamente estas dudas llevaron a los científicos al proyecto multidisciplinario para determinar la verdadera relación entre la luz y los seres vivos.

Si se llega en algún momento a definir qué cantidad de luz es la necesaria y suficiente, se podría saber en qué medida tal o cual región del planeta debería estar iluminada. Urge, según los científicos, contar con un concepto dinámico de la iluminación. Muchas aglomeraciones humanas podrían lucir más oscuras. De esta manera, se podría ahorrar dinero y disminuir los efectos negativos de un exagerado uso de la luz artificial.

En la oscuridad la vida es más sabrosa

Muchos de los problemas que nos aquejan en este aspecto se reducirían si se adopta una posición más conciente en cuanto al uso de la iluminación artificial. Así por ejemplo, se deben utilizar postes de luz que iluminen de arriba para abajo y que concentren la luz en esa dirección para evitar una exposición innecesaria de otros lugares. Se deberían evitar también el uso de letreros luminosos extremadamente potentes, así como los iluminadores en parques o en otros lugares que alumbran árboles de abajo hacia arriba, ya que se ilumina el cielo innecesariamente y se atenta contra el árbol. Se ha determinado que producto de esto, algunos árboles florecen antes o mantienen por más tiempo sus hojas, lo cual altera sus ciclos biológicos y el de otras especies.

Lamentablemente no sabemos aún cuál es la mejor solución a todo esto, empero debemos repensar lo que se viene haciendo. En Europa se prohibirá, a partir del 2011, el uso de fuentes de luz artificial que contengan vapores de mercurio (que matan a muchos insectos) y se impondrá la utilización de diodos luminosos que tienen un halo de luz dirigido que se puede regular, así como prender y apagar con rapidez.

Pensemos en lo que debemos hacer para mejorar nuestra estadía en la Tierra. Todos saldremos ganando.
Artículo publicado el domingo 9 de agosto de 2009 en el Suplemento Semana del Diario El Tiempo de Piura.

jueves, 23 de julio de 2009

¡NO VAYAN!: XIII CONGRESO FORESTAL MUNDIAL EN ARGENTINA


No suelo escribir un artículo promocionando un evento y menos con ese titular prestado de Melcochita, no obstante esta vez me pareció interesante comentar sobre este congreso que se realizará del 18 al 23 de octubre en Buenos Aires. El XIII Congreso Forestal Mundial (CFM) “Desarrollo forestal, equilibrio vital” es el máximo evento internacional en su especialidad y es organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El primero de estos encuentros se realizó en 1926 en Roma y desde entonces se lleva a cabo cada seis años. Para este año fue seleccionada la República Argentina (que repite el plato, pues ya lo organizó en 1972). Esperemos que el Perú sea alguna vez sede de esta importante reunión.

El principal objetivo de estos encuentros es diagnosticar la situación general de los bosques y de la temática forestal en el planeta, para así identificar las tendencias en el sector y estimular la toma de conciencia entre los grupos involucrados e interesados en el desarrollo de este importante rubro. Es por eso que sería bueno que una gran delegación peruana vaya. Supongo que ya el Ministerio del Ambiente y el de Agricultura habrán designado el equipo que nos representará y que nos informará luego sobre lo experimentado.

Buenos Aires espera a más de 3 500 participantes procedentes de más de 160 países, además de las delegaciones oficiales de diversos países. En el CFM se abordará entre otros el aporte de los bosques a la humanidad desde las perspectivas sociales, ecológicas y económicas. Adicionalmente, se han preparado mesas redondas tales como: "Bosques y Energía", así como "Bosques y Cambio Climático" que buscan fijar en la agenda internacional la gran importancia de todos los tipos de bosque en el aporte al desarrollo sostenible y en la mitigación de los efectos del cambio climático, producto del acelerado calentamiento global del planeta.

Temas importantes

Dentro de toda la dinámica del CFM también se abordarán otros tópicos tales como el bosque y la diversidad biológica, los bosques y su importancia para el desarrollo y la gente, así como aquellos relacionados a la relación armónica que debe existir entre estos espacios vitales y el hombre. Todo esto se enmarca en una visión que debe llevarnos a encontrar las pautas para lograr que, ante la situación actual del país y del planeta, aprendamos a utilizar nuestros recursos de manera responsable respetando los derechos fundamentales del hombre, la identidad cultural, la propiedad y buscando el ansiado progreso.

Hoy más que nunca en el país es importante trabajar propuestas acertada del uso de nuestros bosques en base a una política de conservación de lo que se debe conservar; de manejo, en base a lo que se puede explotar; de reforestación y de inclusión, en primer lugar, de los pobladores locales que son los más afectados con las nuevas tendencias de desarrollo que en muchos casos les son ajenas. Y es ahí donde está uno de los mayores retos de lo que se debe forzar a través de todas las reuniones y congresos científicos: llevar la teoría a la práctica y no solo producir hermosas memorias y tomarse cientos de fotos.

Como parte del CFM se realizarán también sesiones plenarias y técnicas, presentación de posters, eventos paralelos relacionados con el tema forestal, exposiciones y algunos viajes post Congreso. Asimismo, se llevará a cabo una feria comercial con los actores vinculados al sector forestal. En ella se podrá participar en rondas de negociación destinadas a captar posibles intereses de potenciales inversionistas. Es decir, deben ir todos los interesados en el tema. De esta manera, tal vez se sellen importantes acuerdos y posibilidades de desarrollar negociaciones orientadas a mejorar lo implementado a la fecha en este sector.

Además, y como debe ser, se apostará también por la discusión científica y el intercambio de información y experiencias académicas, lo que permitirá acrecentar los conocimientos que se tienen en este amplio campo de estudio. Siendo el Perú un país forestal, asumo que tiene mucho por decir, y de paso, también debe tener bastante por aprender. Además, una vez acabado el CFM se podrán visitar varias de las regiones forestales del país anfitrión.

Argentina cuenta con más de 33 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,2 millones de bosques implantados con una gran heterogeneidad de ecosistemas que van desde selvas húmedas hasta bosques subhúmedos, templados, semiáridos y áridos. Así también, en tierras gauchas se encuentran extensas plantaciones de pino, eucalipto, sauce, álamo y de otras especies de uso forestal que podrían ser visitadas, al igual que sus diversas áreas naturales protegidas.

No es solo para hablar de arbolitos

Me parece sumamente importante difundir estos encuentros científicos y que exista una gran participación ya que a través de estas reuniones se fijan importantes puntos en las agendas de los involucrados para mejorar lo hecho hasta la fecha. También se analiza lo avanzado tras el último congreso o reunión para determinar "los pendientes" y lo que se debe mejorar. Es por eso que sí son necesarios estos eventos. Sin embargo, a veces muchos acuerdos se convierten o terminan en "letra muerta" por lo que, para muchos, estos se convierten en reuniones sociales donde se va a intercambiar tarjetas de presentación y a sellar citas con intereses personales o institucionales.

Es necesario por eso fomentar (ya sea como participante, organizador o expositor) que se lleguen a puntos concretos, los mismos que puedan ser llevados a la práctica. He asistido a varios congresos de este tipo (nacionales) y luego de las ceremonias de clausura, me he quedado con la impresión de que todo terminó con el último brindis. Hoy más que nunca, debemos negociar y actuar rápido debido a que el futuro planetario se ve "nublado". Los cambios climáticos serán cada vez más severos y nos afectarán a nosotros, los países en desarrollo, cada vez de manera más intensa.

Y es en este panorama donde el tema forestal cobra una gran importancia. Los eventos relacionados al clima como las prolongadas lluvias con los consecuentes desbordes de los ríos, inundaciones, deslizamientos; así como las sequías y escasez de agua en algunas zonas pueden ser mitigados a través de masas forestales que defiendan al hombre de estos desarreglos de la naturaleza ocasionados por las actividades humanas.

Además, en nuestro país se ha desatado una gran discusión en torno al tema forestal lo que ha desatado hechos lamentables como lo ocurrido en Bagua. Lógicamente no esperamos que el mencionado CFM solucione nuestros problemas, pero sí nos puede dar algunas luces para enfrentar el gran reto que se cierne sobre nosotros. Estaremos atentos a ver qué novedades y conocimientos se desprenden de dicha importante reunión internacional.

Por último, espero que al congreso asistan pobladores de nuestra amazonía, de la costa y de la sierra; y representantes serios que recojan lo necesario para aplicarlo a nuestra realidad. Ojala el país no esté representado por improvisados ni charlatanes. De igual manera esperamos que las principales conclusiones, recomendaciones, observaciones y los resultados más importantes de la reunión puedan ser condensados en textos al alcance del público usuario y que no terminen únicamente en bibliotecas especializadas o como parte del informe para la rendición de cuentas. No olvidemos que difundir no es lo mismo que divulgar.

Postdata 1: Para más información visite: http://www.cfm2009.com/
Postadata 2: Al parecer el gran cómico (y músico) Melcochita entiende la idiosincrasia del peruano mejor que muchos, pues sus frases pidiendo que no vayan o no vean tal programa, gráfica claramente la lógica nacional de hacer lo contrario e ir contra lo establecido.
Postdata 3: Ojalá que la gripe AH1N1 no impida que se realice este congreso internacional.

Artículo publicado el 23 de julio de 2009 en la versión online de la Revista Viajeros:
http://www.viajerosperu.com/articulo.asp?cod_cat=8&cod_art=1456

lunes, 13 de julio de 2009

UN ÁREA NATURAL PROTEGIDA CONVALECIENTE: EL SANTUARIO HISTÓRICO BOSQUE DE PÓMAC


El Santuario Histórico Bosque de Pómac (SHBP) es un Área Natural Protegida (ANP) que se viene curando de sus heridas. Y es que luego de haber albergado un tumor cancerígeno en casi la cuarta parte de su territorio por cerca de ocho años y de haber soportado la tala de su cobertura vegetal para dar paso a terrenos agrícolas, el santuario se empieza a recuperar lentamente. La enfermedad le ha costado la vida a dos valerosos policías abatidos cobardemente por delincuentes contratados y ha dejado extensas áreas devastadas dentro de este patrimonio natural e histórico del país.

No obstante, con el gran esfuerzo de la jefatura del ANP y de sus valerosos guardaparques, así como con el respaldo de pobladores locales y de algunos interesados de la sociedad civil, se está haciendo todo lo posible para asegurar que este importante espacio se recupere totalmente. Empero, la enfermedad no se ha ido del todo ya que algunos antiguos ilegales ocupantes del santuario pululan por los alrededores con la consigna de invadir nuevamente la zona. Estos traficantes de tierras y actores al margen de la ley ya han intentado ingresar, pero felizmente pudieron ser echados.

Caminar por los terrenos donde hace unos meses habitaban los invasores y en donde habían hecho su "chacra" me produjo extraños sentimientos. Por un lado me sentía permanente observado, como si todavía ellos estuviesen por ahí agazapados para volver a apoderarse ilegalmente de esos territorios que fueron los dominios del antiguo reino Sicán. Además, me sentía un tanto consternado por el amargo final del desalojo.

Por otro lado, estaba contento y satisfecho por pisar esta zona que hace unos meses no pude visitar por la presencia de los invasores. Ahora me alegra saber que con el gran esfuerzo de muchas personas y con la "ayudadita" y la santa paciencia de la madre naturaleza, estas zonas deforestadas podrán volver a ser esos frondosos bosques de algarrobos y sapotes.

Cemento y dinero en el santuario

En la zona invadida, entre algunos espacios de bosque que se salvaron de la arremetida invasora, se encuentran terrenos agrícolas abandonados a su suerte. Allí donde solo el bosque seco debe primar, se cometió una barbaridad y se cambió el uso del suelo. Plantaciones de cebolla, maíz y otros productos de panllevar abandonadas nos demuestran lo que nunca debió y debe ocurrir: un área intangible con una de las categorías más estrictas de protección fue invadida y ultrajada. Es inaudito constatar que en varios puntos del santuario se encuentran pozos tubulares, algunos de ellos de más de 15 metros de profundidad, lo cual demuestra la gran cantidad de dinero invertido para la agricultura.

Así también, se puede apreciar aún un antiguo reservorio de agua, que es como una piscina ubicada a algunos metros del nivel del suelo, para proveer de agua a estos terrenos y realizar la siembre bajo diversas (y caras) técnicas de riego (como por goteo). Y pensar que en algún momento los invasores se auto catalogaban como “pobres” agricultores”. Haber montado toda esta infraestructura cuesta dinero y solo se pudo hacer bajo el amparo de algunos inescrupulosos traficantes de tierras. Además, se tuvo que montar toda una red de caminos para que ingresen camiones con todo el material de construcción empleado.

En el colmo de la desfachatez, los invasores habían montado un pequeño vivero de plantones de árboles para, supuestamente, reforestar parte de los terrenos invadidos. Con esto querían ofrecer la imagen de que estaban preocupados por la cobertura vegetal del bosque, cosa que nadie se la cree, pues el uso que le dieron al santuario demuestra su afán explotador y displicente con el medio ambiente como lo demuestran las decenas de envases de pesticidas que encontré en mi recorrido.

Caminar por lo que fue uno de los caseríos montados dentro del santuario y detenerse unos minutos en silencio frente al lugar donde fueron asesinados dos valientes policías, tiene un significado especial, pues esas muertes pudieron ser evitadas. No es bueno olvidar los acontecimientos de enero de este año cuando se consumó finalmente el desalojo, el cual tuvo ciertas fallas logísticas por parte de las autoridades policiales. Esto derivó en la matanza de dos policías por sicarios contratados por los ilegales ocupantes en un afán desesperado de permanecer en el santuario una vez que se les habían agotado todas las vías legales (e ilegales, como sobornos y coimas) que esgrimieron en su defensa.

Esta lección nos debe ayudar a construir un país soberano en donde se respeten los espacios protegidos buscando un desarrollo armónico con la naturaleza en base a una visión como país. No podemos convertirnos en el país de las invasiones. El SHBP es ahora un espacio que nos debe poner a prueba en la construcción de un desarrollo local que conjugue la conservación, el turismo, la historia y el mantenimiento y promoción de los elementos culturales locales.

El futuro del SHBP

Actualmente, se está despejando la mayor cantidad de vestigios de todas las áreas invadidas y de los terrenos agrícolas. Se ha demolido toda construcción (salvo algunos pozos de agua que se mantendrán para instalar algunos puestos de control). Asimismo, se tiene previsto implementar un plan de reforestación en base a la antigua distribución del bosque que allí alguna vez estuvo en pie. Mediante un trabajo concertado y participativo con las comunidades aledañas, así como con el apoyo de especialistas, la reforestación del santuario está en camino.

Adicionalmente, si las condiciones climáticas “le dan la mano” al bosque con algunas “lluviecitas” extras, el proceso se acelerará. Por ahora parte de los esfuerzos de la “gente de Pómac” está destinado también a buscar financiamiento para las diversas actividades complementarias con el fin de asegurar la integridad del santuario y el cumplimiento de sus objetivos como ANP. Así por ejemplo, se debe mejorar la señalización de las rutas turísticas para reforzar el turismo en la zona, actividad que, bien regulada, debe traer recursos económicos.

Pero para esto se deben realizar en el corto plazo acciones imprescindibles, tales como aprobar el Plan Maestro para a su vez, contar con la zonificación del SHBP (y con una zona de amortiguamiento delimitada oficialmente), y de una vez por todas cobrar por el ingreso. Me parece inadmisible que no se cobre entrada. ¿Cuántas cosas se podrían (y deberían) hacer con un presupuesto complementario a aquel ínfimo que le otorga el tesoro público? Es necesario financiar el mantenimiento de los caminos y de los puestos de control, la señalización, la adquisición de bienes para los patrullajes, reforzar el cerco perimétrico y otras acciones destinadas a la protección y uso del santuario.

Reflexiones finales y algunas propuestas

En el caso del SHBP, muchas de las amenazas que se ciernen sobre él se originan generalmente más allá de sus límites. Esto nos obliga a incorporar en la mitigación y solución de las mismas, aspectos más amplios (conocimientos socioeconómicos y culturales de las poblaciones adyacentes, así como de la dinámica del ecosistema y de su diversidad biológica), a fin de obtener herramientas concertadas que puedan ser aplicadas involucrando a los pobladores locales como los ejecutores y benefactores de las políticas de conservación y gestión del santuario.

Es necesario inculcar a los pobladores locales el reconocimiento de lo que les pertenece como patrimonio biológico y arqueológico. De esta manera, el santuario puede consolidarse como un lugar atractivo para el turismo en base a su belleza paisajística y a su importancia como un ANP dentro de la Región Tumbesina con un gran potencial turístico. Además, es un punto importante del Circuito Turístico Nororiental.

Se debe tomar en cuenta de que el SHBP es un ANP ubicada dentro de un espacio altamente intervenido y desértico que tiene como límites al norte, este y oeste tierras agrícolas y por el sector sur a zonas de matorrales que representan la transición del bosque al desierto. Es por eso que tal vez se pueda abastecer de agua a algunas las poblaciones locales adyacentes a cambio de que conserven el bosque y apoyen a su protección.

Postdata: No puede ser que el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa (RVSL) solo tenga un guardaparque. Si bien ahora cuenta con una jefatura propia (antes una sola jefatura se encargaba del SHBP y del RVSL), es inadmisible que un ANP con más de 8,000 hectáreas cuente con una sola persona que patrulle el área. Además, el RVSL necesita urgente tener también un Plan Maestro aprobado.

Publicado el 13 de julio del 2009 en la versión online de la Revista Viajeros:
http://www.viajerosperu.com/articulo.asp?cod_cat=1&cod_art=1445

viernes, 3 de julio de 2009

SELVA DE ENREDOS: LA DEFORESTACIÓN DEL BOSQUE PARA USO AGRÍCOLA NO MEJORA LA CALIDAD DE VIDA


El tema sobre la situación actual de nuestra selva amazónica tiene para rato y está bien que sea así. En realidad siempre ha debido ser de esta manera o ¿se puede buscar el desarrollo del país sin abarcar a todo nuestro vasto territorio, su diversidad biológica y a todos los peruanos culturalmente diferentes? Imposible. Desde las posturas más radicales, las antropológicas hasta las más neoliberales y mercantilistas, todas tienen algo que decir y, nuevamente, está bien que sea así. Lo que creo que no nos ayuda es dar vueltas en espiral reavivando conflictos ideológicos que azuzan el ambiente y que nos impiden avanzar en la construcción de nuestro propio futuro.

Algo a tomar en cuenta es una reciente publicación que plantea que la utilización de grandes extensiones de bosque como terrenos agrícolas no brindaría muchos beneficios directos a las poblaciones locales para mejorar su calidad de vida, tal como se suponía. El estudio de Ana Rodrigues de la Universidad de Cambridge, publicado en la revista Science, sustenta que la tala del bosque amazónico puede traer beneficios inmediatos, no obstante, en un largo plazo, no mejora sustancialmente el nivel y calidad de vida de los pobladores selváticos.

A través de un estudio realizado en más de 300 comunidades de la Amazonía, se tomaron una serie de datos socioeconómicos de zonas totalmente, medianamente y no deforestadas. Se pudo comprobar que al principio de la deforestación las esperanzas y el nivel de vida, así como la alfabetización aumentan, no obstante, dichos valores disminuyen rápidamente conforme la deforestación se aleja de los poblados. La gran parte de los dividendos económicos no se “queda” con los pobladores locales, sino pasa a llenar los bolsillos de los traficantes de madera y de tierras, así como el de los empresarios agrícolas o madereros.

Estos operadores económicos (formales y no formales) se movilizan inmediatamente después de haber “hecho su negocio” hacia otros territorios, llevando consigo casi todo su dinero invertido (además de sus ganancias), pues lo que “dejan” para los locales es irrisorio en comparación con lo obtenido. Todo esto sonará para muchos lógico, conocido, o hasta normal, sin embargo, estas conclusiones encuentran ahora un asidero científico que permite analizar más de cerca lo que pasa y podría pasar en nuestra Amazonía. Si bien el estudio fue hecho en Brasil, las similitudes con nuestra realidad son innegables.

Bienestar pasajero

Para las poblaciones originarias de la cuenca amazónica (e incluso para algunos colonos asentados), sus condiciones de vida empeoran en comparación con el promedio luego de haber presenciado la transformación de sus tierras. Este modelo económico focalizado ha sido denominado por los expertos como un desarrollo basado en un “boom” inicial y en la posterior quiebra o bancarrota. Las ganancias, producto por ejemplo de la deforestación y de la venta de madera, son mínimas y de corta duración. Al inicio incluso, los precios son altos, pero conforme se talan mayores cantidades de bosque, el costo disminuye.

Adicionalmente, el estudio remarca que la ganadería y la agricultura en la selva prosperan solo a corto plazo, pues los suelos amazónicos no son los más propicios para este tipo de actividades debido a su acidez y a su poca profundidad. Es por eso, que tras algunos años de uso, estos suelen quedar improductivos. Cerca de dos tercios de todos los terrenos utilizados en los años noventa para el pastoreo, tuvieron que ser dejados de lado, debido a que ya no eran rentables.

El estudio rebate también la visión que se tenía sobre la transformación “económica” de la selva amazónica como requisito principal para el desarrollo de sus habitantes. En esa dirección, Rodrigues y sus colegas proponen, en base a sus resultados, crear comunidades que reciban beneficios en el marco de los acuerdos que se tomen como parte de las medidas para frenar el cambio climático, producto de las diferentes negociaciones y acuerdos internacionales en este tema.

Si quieren que se conserve, entonces paguen

La propuesta de Rodrigues incluye también que aquellos tratados y acuerdos, así como los países más contaminantes, deben subsidiar un desarrollo sostenible para evitar la deforestación. El estado brasileño de Amazonas ha puesto en marcha un programa que de alguna manera recoge lo que se debería hacer en el futuro en esta parte tan susceptible e importante del planeta. A través del programa Bolsa Floresta, el gobierno promueve el acceso a programas de educación y de salud a pequeños agricultores amazónicos y les otorga incentivos económicos para que eviten en la mayor medida la deforestación de sus territorios.

Para la comunidad global, es decir, para todos los terrícolas, es fácil decir y pregonar que se debe conservar la selva amazónica porque es el pulmón del mundo, el hábitat de una gran diversidad biológica y el hogar de un gran número de pobladores con derecho a estas tierras, no obstante, para los que allí viven no es tan simple dejar al bosque intacto si es que deben sobrevivir. Claro, también se dice que deben usarlo de manera sostenible, pero ante los beneficios que se les ofrece por un uso no sostenido, como la agricultura, tala, la minería y la ganadería, estos argumentos no valen. De árboles, pajaritos y monitos no se come.

Para Rodrigues, “la distribución asimétrica de los costos y beneficios de la conservación genera que estos últimos sean contemplados solo a una escala global, cuando los verdaderos costos para conservar estos territorios se deben aplicar a un nivel regional y local”. De esta manera, estos costos no solo deben incluir lo necesario para manejar los bosques amazónicos, sino que también deben incluir necesariamente costos de oportunidad para fomentar y financiar actividades que los preserven.

Un aspecto clave es la capacitación en un uso verdaderamente sostenible que dé dividendos inmediatos, mediatos y a largo plazo en conjunción con usos del suelo que también permitan realmente alimentar a los pobladores de la zona. La pregunta es: ¿cómo se debe realizar esto? ¿Dejando todo como está o permitiendo la inversión económica en sus diferentes maneras? Todos lamentamos lo sucedido hace poco en nuestra amazonía y debemos exigir que se haga justicia con los responsables de uno y otro lado, pero también es necesario traer bajo el brazo propuestas.

Adicionalmente, otro punto a tomar en cuenta en este aspecto es el clima. El evidente cambio climático ha ocasionado para el poblador amazónico un caos tremendo. En los últimos años se han acentuado los periodos de sequía y han aumentado enormemente los caudales de los principales ríos, ocasionando en ambos casos, cuantiosas pérdidas económicas. Y esta situación no se va a detener, sino todo lo contrario, se acentuará en los próximos años.

Dada la dependencia innegable del poblador selvático con los ciclos del agua, se debe tomar en cuenta el factor climático para aplicar verdaderas políticas de desarrollo que no se estanquen en lo poco que hasta la fecha se ha logrado. En estos días en que presumiblemente la calma ha regresado a esta zona del país, no esperemos que todo se solucione por arte de magia. Debemos buscar unificar criterios, incorporar visiones y buscar la salida a las carencias humanas de los habitantes de la Amazonía. Todo esto con una visión que incluya la protección del medio ambiente, pues sin él, no somos nada.


Artículo publicado el 3 de julio de 2009 en la versión online de la Revista Viajeros: