lunes, 9 de febrero de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XX)

  

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

 

Dado que veo que el futuro del Perú es súper borroso y que el escenario es casi oscuro, una noticia me da esperanza para intentar ver mejor en las penumbras. Y es que mientras gran parte del planeta está pendiente de las acciones matonescas del presidente estadounidense Donald Trump y de sus planes de anexión de Groenlandia, existe una criatura relativamente inmune a esto y, a la que le vale madre lo que haga este gringo loco: el tiburón de Groenlandia. Este señor puede medir hasta cinco metros de longitud y pesar más de dos toneladas; y lo más fascinante, puede vivir hasta 400 años. Cómo puede vivir tanto tiempo el tiburón de Groenlandia, es un misterio. En esas estaban algunos científicos, investigando cómo lo hace, cuando “saltó a la vista” una característica notable: durante mucho tiempo se creyó que era ciego, pero en realidad tiene ojos funcionales y conserva la vista hasta una edad avanzada.

 

Para ello, investigadores de la Universidad de California capturaron varios tiburones de Groenlandia entre 2020 y 2024 frente a la costa de la estación ártica de la Universidad de Copenhague en la isla Disko, Groenlandia. Algunos de estos super peces tenían alrededor de 200 años y fueron posteriormente sacrificados con la autorización del gobierno groenlandés. Los científicos examinaron posteriormente sus ojos y publicaron sus hallazgos en "Nature Communications".

 

La investigadora Emily Tom no encontró signos de muerte celular en los ojos de los tiburones durante su análisis. Descubrió que la rodopsina, una proteína esencial para la visión en condiciones de poca luz, estaba activa en sus retinas. Esta proteína está específicamente adaptada a la percepción de la luz azul. Los investigadores tampoco encontraron degeneración retiniana, lo cual describieron como un hallazgo "extraordinario" dada la avanzada edad de los animales. Además, encontraron evidencia de mecanismos de reparación del ADN que podrían contribuir a la preservación de la retina.

 

Los investigadores también encontraron parásitos en los ojos. Sin embargo, los resultados del estudio indicaron que las córneas de los tiburones de Groenlandia permitían el paso de la luz a la retina a pesar de la infestación parasitaria.

 

Los hallazgos de la investigación podrían brindar nuevos enfoques para prevenir la pérdida de visión, relacionada con la edad y para combatir las enfermedades oculares. Además, estos fascinantes animales nos podrían ayudar a aprender mucho sobre la visión y la longevidad de especies. ¡Qué bien! Porque cada día veo peor a este país. No logro ver la luz al final de túnel. Y así como vamos, no creo que duremos mucho. ¿O sí? ¡Voten pensando carajo!

 

Caza y perros

  

Mis colegas alemanes me mandaron varias fotos de la feria "Jagd und Hund" (Caza y Perros) que se inauguró el 27 de enero en Dortmund. En algunas de ellas se ve, frente a una entrada del recinto ferial, a dos personas vestidas de elefante y león sobre un “charco de sangre” y a una persona con traje de cazador que posa orgullosa con un rifle sobre la presa. Los activistas de la organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) querían llamar la atención sobre lo que consideran una feria inmoral y antiética.

 


Su oposición se concentra en evitar la caza de trofeos, también conocida como caza enlatada. Como se sabe, muchas personas reservan viajes de caza a países africanos como Namibia o Botsuana por varios miles de euros para matar animales como búfalos, leones o incluso elefantes. Varios carteles, en la feria, muestran a hombres sonriendo, mientras que grandes animales muertos yacen ante ellos. Para los amigos de PETA, esto es: "¡Grotesco y sin escrúpulos!". Así, por ejemplo, uno de los stands de la mencionada feria ofrece una cacería de elefantes de 18 días en Zimbabue por el equivalente a unos 17 000 €. El paquete completo, que incluye leopardos y búfalos, cuesta aproximadamente 53 000 €.

 

Los defensores de esta modalidad de caza sostienen que las elevadas tasas de caza financian la conservación de especies, combaten la caza furtiva, preservan hábitats y brindan apoyo económico a las comunidades locales. También argumentan que la caza selectiva de animales mayores contribuye a la gestión de las poblaciones. Mientras que para los de PETA, “solo una fracción de ese dinero llega a las comunidades locales”. Además, sustentan que una fotografía de un elefante vivo generaría más ingresos que los generados por la caza de trofeos.

 

Los de PETA critican también a las autoridades de la ciudad de Dortmund y al gobierno federal por permitir estas ferias que ofrecen estos servicios. Ahora, en Alemania, la comercialización e importación de trofeos son actualmente legales; y en algunos países africanos, la caza de trofeos es legal. Por eso, tras estos viajes, pieles, cuernos o dientes acaban como recuerdos. Por eso, los activistas por los derechos de los animales creen que esta importación también debería prohibirse para reducir el incentivo para los cazadores.

 

¿Qué opinan? ¿Qué hacemos con la cacería? Este es un tema espinoso que levanta pasiones. En el Perú, la normativa contempla la caza de subsistencia, la caza con fines comerciales, la caza deportiva y la cetrería. ¡Uy!

 

En el nombre de la vicuña

 

¿Han escuchado hablar de Felipe Benavides Barreda, de Marc Dourojeanni o de Antonio Brack? El nombre del primero ha sido usado para llamar al Parque de las Leyendas y fue un “conservacionista” peruano y diplomático. El segundo es un ingeniero forestal muy reconocido en el mundo de la conservación en el país y en el extranjero y el tercero fue una figura pública en la televisión y fue el primer ministro del Ambiente en el Perú. ¿A qué viene todo esto? El 11 de febrero, Dourojeanni presentará su último libro: “En nombre de la vicuña”, editado por el Grupo Viajeros. Para la gran mayoría de orques, estos personajes son totalmente desconocidos; y el tema en torno a la casi extinción y recuperación de la vicuña les vale madre. Estos temas de la farándula de la conservación solo le interesan a un pequeño número de entusiastas ciudadanos.

 


¿De qué trata el libro? En palabras del autor “relata los entretelones y las consecuencias del escándalo nacional y mundial protagonizado por Felipe Benavides en torno al rescate y aprovechamiento de la vicuña entre los años 1970 y 1990 y que lo opuso frontalmente a Antonio Brack y al propio Dourojeanni”.

 

Algo recuerdo yo de esa “bronca” que en esos tiempos quedaba solo en papel y no escaló tanto en el colectivo nacional, primero porque los “conservacionistas” eran tres gatos y porque las redes sociales no existían. Hoy en día, creo yo, otra sería la historia.  

Según Dourojeanni, el libro “explica cómo el extremismo en nombre del ambientalismo, consigue interferir y deformar las mejores intenciones de construir un futuro mejor”. Estoy de acuerdo que los extremismos son una tara, ahí tenemos a los animalistas, a los “parquistas”, a los románticos y a otras hierbas que comulgan con acciones marcadas casi exclusivamente por el corazón, el sentimiento y percepciones a veces sin sustento científico. 

 

Para el autor, la reducida población actual de vicuñas es una consecuencia de este escándalo que tiene como uno de sus principales efectos que no se haya podido aplicar criterios técnicos para su aprovechamiento; y que han transformado a este animal en una “vaca sagrada” intocable que sigue estando amenazada. Para Marc, se podría usar parte de la población de estos camélidos para alimentación y ofrecer más beneficios a las poblaciones locales.  

 

Personalmente creo que el Perú no está preparado para autorizar sacas de vicuñas para la venta de carne, porque la opinión pública (comandada por ambientalistas y animalistas) se les vendría encima a las autoridades competentes, no existe demanda, no hay infraestructura y no sería posible que nos comamos al animal que nos representa en el Escudo Nacional. ¿O sí? El debate está abierto.


 Enero 2026

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