Hace unos
meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes
sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán
los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la
diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que
tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país
se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan
diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y
sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.
Para no
perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré
algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.
El 11 de febrero de 2026, Marc
Dourojeanni presentó su último libro: “En nombre de la vicuña”, editado por el
Grupo Viajeros. Dourojeanni dixit: “(…) en 1993, el escándalo ya había sido
olvidado por la mayoría, pero el daño ya había sido hecho. (…) Se pasó del
manejo de la vicuña en libertad, en estado silvestre y sin cercos, o sea,
mediante censos y sacrificio de ejemplares seleccionados (manejo de fauna) a
otro, técnica y económicamente menos adecuado, en el que se construyen cercos y
se practican chacos para esquilar animales mientras que los excedentes
poblacionales provocan sobrepastoreo y difusión de enfermedades y mueren sin
provecho.
El concepto de manejo de
fauna sofisticadamente elaborado casi dos décadas de investigaciones, esfuerzos
y pruebas en el campo detalladas en la obra de Hofmann et al. (1983) se
perdió y fue sustituido por un remedo de los antiguos chacos, en los que
también se sacrificaban ejemplares a diferencia de los actuales, en que todos
son esquilados”.
“La principal secuela del
escándalo de la vicuña es haber desperdiciado la oportunidad de tener en el
Perú unos tres millones de vicuñas, aprovechando la disponibilidad de millones
de hectáreas de tierra marginal para la ganadería convencional y,
consecuentemente, de aprovechar esa opción para el desarrollo socioeconómico de
los pueblos altoandinos”.
El autor afirma que al ser
la vicuña un animal “femenino”, grácil, bello, dulce y elegante fue “elegido”
para estar en el escudo nacional; sin tomar en cuenta su valor económico que
históricamente ha sido muy inferior al de la llama y alpaca. Agrega que
esta condición de bello y dulce animal conmovió al pueblo peruano para evitar
las sacas y sacrificios de estos. No obstante, la llama movía el comercio
andino y los ejércitos prehispánicos; y eran esenciales para el transporte de
minerales y otros. San Martín la quiso poner en el escudo del Perú, sin éxito.
Remata Marc: “La opción económicamente más rentable es el manejo del
animal en forma exclusiva y como especie salvaje, es decir, mediante sacrificio
o saca, pues no implica costosas infraestructuras ni manipuleo intensivo.
Como ven, la discusión se centra en demostrar el severo daño hecho por
Felipe Benavides con sus posturas ambientalistas extremas —o animalistas— al
manejo de este animal, al margen de qué camino se debería haber tomado o se
tomó. ¿Se podría manejar a la vicuña como se maneja al guanaco en la Patagonia?
Allá sí aplicaría lo propuesto por Marc. Ahora y acá, creo que es demasiado
tarde. No obstante, habría que revisar lo hecho. Nunca es tarde. ¿Qué opinan?
Recuerden que en la publicación
anterior también escribí sobre este tema.
El Tambor de Hojalata
En los últimos días he soñado varias veces que soy un enano en pantalones cortos y que deambulo por diferentes partes del planeta buscando algunas respuestas. Intento descifrar mis sueños, pero, como es de suponer, sin éxito alguno. La única explicación coherente que encuentro es que hace varios días atrás, antes de estos sueños ácidos, releí varios pasajes del libro: El Tambor de Hojalata del ya fallecido escritor alemán Günter Grass, premio Nobel de Literatura en 1999.
He leído este libro en español y en alemán; y ha sido una de las obras
literarias que hizo que mi mente dé un giro intempestivo hacia el
descubrimiento de realidades humanas que conviven, se soportan, se aman, se
enfrentan y sobreviven; y que al final, son parte de la amalgama de razas que
se hace llamar humanidad y que dice ser racional. El personaje principal de El
Tambor de Hojalata es justamente el enano Oskar Matzerath, un ser que no la
tuvo nada fácil en medio de la Segunda Guerra Mundial, en la ciudad de Danzig
(que fue de Alemania y que ahora es de Polonia); y que se expresaba
exclusivamente a través de un tambor de hojalata, para finalmente terminar en
un sanatorio mental.
De ahí salé el nombre del blog que conduzco: Mi Tambor de Hojalata. Hablar
del libro me tomaría mucho tiempo. Mejor léanlo, es una joya literaria. Y si
pueden vean la película homónima, del año 1979, dirigida por Volker
Schlöndorff, ¡una obra de arte!
Le di la mano y me retiré. Atesoro este libro tan preciado para mí y
que releo frecuentemente. Conocer la historia de Oskar me ha enseñado a
intentar romper los moldes. A veces es lo que necesitamos para sobrevivir en
este mundo de bestias humanas y traumas.
Explotación minera en
las Islas Galápagos
Hoy 3 de marzo que celebramos el Día Mundial de la Vida Silvestre, mis
colegas ecuatorianos me alertan que se podrá extraer materias primas en las
Islas Galápagos, fuera de los espacios protegidos. Con ello, el gobierno de
turno espera atraer inversiones de empresas mineras y energéticas. Y es que el
parlamento ecuatoriano aprobó una controvertida ley minera con 77 votos de diputados
a favor (y 70 en contra) para impulsar el proyecto de ley propuesto por el
gobierno derechista del presidente Daniel Noboa.
El partido gobernante justifica su decisión afirmando que la ley
endurecería los controles y regulaciones para la extracción de materias primas
para combatir mejor la minería ilegal. Así, materiales de construcción, como la
grava, podrán ser extraídos legalmente en el archipiélago.
Por supuesto, grupos de oposición e indígenas han protestado contra la
ley. La diputada opositora Verónica Iñíguez criticó la ley minera, afirmando
que convertiría las Islas Galápagos en una cantera. El excandidato presidencial
y presidente de la Asociación Ecuarunari de Pueblos Indígenas Kichwa, Leonidas
Iza, declaró que: "Esta ley favorece la riqueza transnacional a costa de
los pueblos y la naturaleza".
Recordemos: Desde 2023, Ecuador es gobernado por Daniel Noboa, hijo de
uno de los empresarios más ricos del país. Actualmente, el país produce muy
poca energía para satisfacer sus propias necesidades; y al mismo tiempo, las
bandas criminales se han expandido más allá del narcotráfico para incluir a la
minería ilegal dentro de sus actividades. Noboa intenta abordar ambos problemas
promoviendo la inversión privada e implementando una política de mano dura.
Recordemos además que hace no más de dos años, Ecuador enfrentó su
peor crisis energética, con apagones obligatorios de más de 12 horas, producto
de una severa sequía que redujo la producción hidroeléctrica (que cubre casi el
95% de la demanda de electricidad). La situación en el país norteño es
complicada y podría ser una señal de alerta para sus vecinos sureños, o sea,
para nosotros.
Y justo pasa esto en el archipiélago, cuando más de 150 tortugas
gigantes de Galápagos (Chelonoidis niger niger) regresan a la isla
Floreana para recuperar sus territorios, después de que hace más de 150 años se
vio en estos lares al último ejemplar de estos reptiles.
Marzo 2026






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