viernes, 2 de septiembre de 2011

EL ÚLTIMO CLAVO

Muy temprano, en un día cualquiera de enero, Ana Sofía salió de su casa con una prisa injustificada. No sabía realmente si debía ir o no a su encuentro, sin embargo, tras un sueño pesado y lleno de recuerdos imprecisos, caminaba sin ningún pensamiento en particular. Su rostro risueño y jovial de siempre, se ocultaba ante una demacrada mirada de invierno limeño. La velocidad de sus pasos aumentaba de vez en cuando, pero, sin poder sostener ese ritmo frenético, su andar disminuía cada vez más seguido. De pronto se detuvo —inexplicablemente y sin ninguna razón aparente— frente a una casa antigua y bien conservada. Se dedicó a observar dicha construcción alrededor de cinco minutos. Las calles aún estaban calmas. Se distrajo unos segundos para prestarle atención a un perro que empezó a olerla con una curiosidad de rutina. Eres un lindo, perrito, ¿cómo te llamas? Qué ricura, anda papacito con tu dueña. Al instante pasó una cuarentona corriendo mirando el horizonte sin importarle nada. El perrito dejó pasar unos segundos y salió disparado a perseguir a su ama.

Me encanta. Bueno, debo seguir. ¿Quién me va a abrir el ojo con un dedo mientras me quedo dormido en el cine? Las calles retomaban aceleradamente su acostumbrado frenesí. Ana Sofia seguía andando feliz de la vida. Ya no sé exactamente qué voy a decirle. Mientras tanto, JJ caminaba sin rumbo a su encuentro. La humedad se hacía notar sin sorprender. Se encontraron en ese parque con olor a flores frescas de cementerio andino. Está bien, dejémoslo ahí. Es lo mejor, recuerda querida que tú debías llevarme a casa y enseñarme el camino. No importa, ya lo harás. No hagamos el drama de siempre. Perfecto. Ese plato es exquisito. Lo pruebas y te encanta. Te va a gustar. No puedo. ¿Viste el atardecer? Tú eres esa luz.

Encontró, en una caja de zapatos donde yacen sus mejores recuerdos, un pequeño poema que le dedicó JJ hace ya varios años, el cual le parecía hermoso, pese a que no logró descifrar su real contenido y mensaje. ¡Qué bonito mi amor! Lo leeré solita en mi cama antes de acostarme. Perfecto, ojalá te guste. Lo escribí porque no quería que se me escapara nada en ese momento de efervescencia. ¿Te acuerdas esa vez que me quedé cinco horas botado en el aeropuerto de Manaos? Bueno, ahí escribí esas líneas, desesperado por regresar a tu lado. Claro que me acuerdo. Me quedé muy triste de no ir contigo al matrimonio. ¿Quién me va a decir que no puedo tener mis animalitos?

Tu Amor

Mi amor
Foránea magnificencia de lo universal.
Perfección e inteligencia en amalgama perfecta y eterna.
Mi amor
Niña espiritual de ilusiones arriesgadas y sinceras.
Soñadora y comprensiva mirada, bienaventurada sea.
Mi amor
Ave enjaulada de infinita belleza.
Garbo y sapiencia que deslumbra la noche calma y certera.
Mi amor
Oriental lindura del amanecer en mi regazo.
Sabiduría y cariño genuino, alegre el porvenir a tu lado.
Mi amor
Pequeña y confusa transición del despertar sin rencor.
Obnubilación indescifrable que se esconde del bello y simple mañana.
Tu amor
Irremediable y desconocida señal de felicidad trunca.
Amasijo de pensamientos que aguarda su turno en un maldito y único futuro.

Lo volvió a leer sin entender con claridad a qué o a quién se podría referir ese conjunto de palabras desgarradas e inútiles. Intentó descifrarlo por partes, no obstante, se ruborizó por su obsesión de analizar todo hasta encontrar o tentar un resultado. Luego, no hizo otra cosa que doblar el viejo papel amarillo donde estaba el poema latiendo por indiferencia y angustia, para luego guardarlo en esa invalorable caja de los recuerdos. Ana Sofia se quedó pensando en el vestido que se pondría para ir a la bendita reunión de su amiga. No lo llamará. No tiene sentido. ¿Quién me va a decir que escribo como Yoda? Ya tienes algo, no lo sé. No mires hacia el horizonte. Es muy lejano y ajeno. No me lo hagas recordar.

Ya nada tiene sentido si no es visto como algo pasado. JJ no entendía ya casi nada del presente y menos del futuro. Ahondar en el pasado era para él, escarbar en un cementerio fresco, de cadáveres aún calientes. Para Ana Sofia, todo estaba en orden. Perfecto. Así será. Lo que hoy somos, lo seguiremos siendo mañana. Por lo menos así lo he escuchado. Ahora que recuerdo, ¡tú me lo dijiste! Si supiésemos con certeza cómo se proyectarán nuestras sombras, todo sería más fácil. Bueno mi amor, mi último amor, tu primer amor, ya es hora de ir a cenar. No te preocupes, yo estaré bien. Tú estarás mejor. El veneno se disuelve rápido, todo depende de la dosis. Claro, tu mirada atraviesa paredes, la mía también. Ya no sabes qué decir, pero ¡qué importa! No digas nada, así te entiendo mejor. No hables, no me mires, solo susurra ese canto en mi oreja. Yo sé qué pensar. Excelente. No sabes lo bien que te has sentido esos días, ni lo bien que me he sentido en esos días de soledad. ¿No entiendes? No te preocupes, ya lo harás y yo lo olvidaré, luego tú lo olvidarás y yo lo entenderé. Ahora ya tengo algo. Es verdad lo que nos decía el enano verde. Solo dime una cosa que no sepa y déjalo ir.

Ana Sofia camina de regreso a su casa. JJ también, pues, ¿a dónde más podrían ir? El camino parece ser más largo para ambos. Mejor aprovecharé para comprar té y rosas. Yo aprovecho para pagarle al mecánico. Esa oportunidad fue buena. Subes el volumen y te sientes mejor. Ya no hay que susurrar. El miedo desaparece querido. Entiendo. La estrella nos hace una señal. Es solo un sueño y una premonición. Los ladridos son otros. Salgamos a caminar. El río discurre por allá abajo. ¡A ver la foto! ¡Oh no! No puedo. La masa muscular de mis pensamientos no me deja. Bueno, ya está. Cambiemos de tema. Al final todo arderá en llamas.

Setiembre 2011

lunes, 8 de agosto de 2011

MARÍA, MATEO, PAJARITO Y XIMENA

Recopilación de 4 cuentos escritos en el 2006 en plena voragine electoral.


María

Amaneció nublado pese al calor remanente del verano. María viste un buzo plomo, un polo color lúcuma y zapatillas blancas. Está apurada y de mal humor. Desciende de su colectivo y camina presurosa a ubicarse en la esquina de una de las avenidas más largas de Lima en pleno distrito residencial. Se quita el gorro para limpiarse el sudor y con su caja repleta de marcianos, se sienta bajo la sombra de un árbol de hojas casi negras. Un cartelito escrito a mano anuncia: MARCIANOS S/. 0.50. María se quita otra vez el gorro y se desamarra el pelo. Se lo vuelve a amarrar e inicia la ceremonia de todos los días. Los clientes poco a poco empiezan a desfilar. Piensa que hoy debe irse temprano para que mañana pueda cumplir con su deber. Espera que su vecina le haya averiguado a dónde es que debe ir. Aprovecho y me quedo ahí todo el día.

Su conviviente (mi marido) debe de estar ya trabajando en la oficina (es guardián en una oficina grande). María sabe que no lo verá hasta casi la medianoche. ¿Se habrá llevado su taper? Se lo dejé en la mesa. Últimamente ya casi ni se ven, sólo se sienten y se comunican a través de sus dos hijos. Me ligaron las trompas, me pareció bien, era gratis, ahora me dicen que fue una cosa mala. No lo sé. Espero que no se le dé por tomar, pues no se puede pues. Sale a las siete de la noche, pero a veces se aparece mucho más tarde.

Las combis pasan casi vacías. Muy poca gente ha pasado hasta ahora. Le ha tomado cerca de dos horas llegar hasta este lugar. La situación es mala. Ayer saqué muy poco y tuve que regalar algunos marcianos, qué desgracia. Un policía se acerca y le compra uno de maracuya, le paga con cinco soles. Ay mi jefecito, me va a dejar sin sencillo. El policía ni se inmuta y tras recibir su cambio, continúa apresurado. Está molesto el señor, magulla María abriendo su viejo canguro para guardar su plata.

Mañana no vengo. Debo de cocinar para todos, pero mamacita mejor cocino en la noche. Hay que comprar tallarines y dejarlos cocinados ya listitos para mañana, para los chicos. No voy a estar todo el día. A cincuenta señor. Gracias. Qué tal humo que botan esas combis caray. Qué calor que hace. Voy a almorzar temprano para irme temprano. Ya no me vienen a comprar. Ay mamacita dame un choclito. Échale su ajicito pues. ¿Cómo te va a ti mamita linda? Hay días bueno y días malos. Anda nomás mamacita. Mucha suerte, qué te acompañe Sanmartincito. La pobre tiene como cinco hijos.

María contempla cansada el trajín de los diferentes peatones que deambulan en el abrumador inicio de una mañana más. Algunos recuerdos de años anteriores circundan en la orbita compleja de sus pensamientos. El sonido escandaloso del tráfico limeño no altera su parsimoniosa abstracción por unos segundos de la difícil existencia. Él me correteaba pues, pendejo, me agarró. Su cosa estaba dura. Creo que mi mamá se daba cuenta, siempre nos escapábamos. Ay mamacita, ¡qué vergüenza! hasta que me quedé embarazada y me tuve que ir para Lima. Sólo he estado con un hombre, ay mamacita, qué estoy pensando.

Once, trece, planchao... cincuenta hasta el cruce, habla vas, lleva nomás no pasa nada. María sigue inmune al sonido callejero e inmersa en reflexiones no muy lejanas en el tiempo, pero para ella, distantes debido al trajín diario. Su mente regresa al concreto asfáltico y al sonido de la calle. Pensamientos van y vienen en la pendiente que la lleva a su casa. Voy a la tienda y compro dos soles de tallarín, tuco debo tener una latita y algo de pollito. Tengo kerosene creo. Cada día hay más gente por la casa. Se está llenando de casas, pero no hay vereda.

De una combi sale un sonido estridente: periquito pim pim, periquito pim pam… Un joven con ropa de deporte se le aproxima, ten hijito, toma tu vuelto, gracias. Tiene la edad de mi Johncito. Mañana es domingo. A veces pienso en mi tierra, extraño ese olor de barro húmedo y fuego, mis animalitos. Ay mamacita, me duele mi pecho a veces, cuando pienso en eso. Tome señorita, llévese su marciano. No tengo servilleta.

Tenga señora, están fresquitos mamá linda. Llévese nomás, está rico. Gracias, que Dios la bendiga.

María sale apresurada de su casa. Su marido aún duerme y sus hijos también. Recién amanece y se siente un ligero olor marino en el aire húmedo. Hay poca gente en la calle. María cambia de posición su caja de marcianos y acelera el paso. Verifica que tenga sus documentos en su canguro y cuenta su dinero repetidas veces. Ojalá ya hayan colectivos a esta hora. Se detiene a amarrarse una de las zapatillas. Sus manos están sucias. Su caja de marcianos reposa en la tierra. Se queda arrodillada por unos instantes. Estoy cansada, me duele mi cabeza, señor mió, dame fuerzas, no quiero cansarme, debo ir a vender, cuida a mis hijitos, cuida mi casa. Arrodillada, cierra los ojos ante algunos transeúntes sonámbulos y apresurados. Se queda un instante como si estuviese rezando. Su mente regresa a su casa y revisa que haya dejado todo en orden.

Se para en la esquina y aguarda un micro rojo y grande. Se sienta en la última fila. Deposita su caja en un asiento y saca una bolsa con un pan. Masticando piensa en sus hijos. ¿Qué van a hacer todo el día? Ojalá que se porten bien estos chicos y que su papá los cuide. Mañana no van a clase, qué bueno.

Este señor tiene cara de pajarito. Por lo menos se llevó dos. Otra vez el calor está fuerte. Ay Dios, mira cómo me quedó el dedo y ahora cómo sale esto, con detergente nomás seguro.

¿Qué pasará con todo esto? Ay mamacita sólo Dios sabe, ayúdanos papá lindo.

Mateo

Qué tal horneada, fácil quemé medio cerebro, pero, normal pe, el cerebro es como un árbol, hay que podarlo para que se vea bien y se desarrolle mejor. Que se me pase un poco más esta estoneada y bajo para comer algo, me muero de hambre, qué buen bajón. Hay que esperar un rato para que no se ganen que he estado en otra. Mañana son esas huevadas, qué vaina y lo peor de todos es que voy a estar todo el día ahí metido. Mala suerte carajo, pero ya pues ni modo. Me voy a tener que levantar temprano, qué pendejada y hoy día hay una situación donde Fabricio, espero que no sea destructora, sino, de boleto nomás. Voy a estar destruido, pero igual la hago, de hecho. ¿Ley seca? Qué se vayan a freír monos, como decía el turco.

Qué bueno, felizmente no hay nadie. Mejor, más tranquilo. Estos periódicos dicen puras huevadas, ya me tienen hinchado de tanta basura. He debido irme a la yapla con la gente, pero ya pues caballero nomás. Dónde mierda habré dejado mi celular, debe estar en el pantalón carajo. Agua heladita, buena voz. A dónde se habrán ido todos, no están los carros. Bueno que no regresen hasta después de almuerzo, así más tranqui. La refrigeradora está llena, qué bueno. Uy este tamalito, me lo empujo ahorita. Qué tal filo. Tengo que llamar a la flaca ahora, qué huevada, la llamo luego, fácil mi vieja se ha quitado con mi viejo y mi hermana a comprar. Esta vaina me da flojera. Hay que escribirlo, sino cómo se enteran de lo que pienso, mira a los Stones, a esa edad y como si nada, creo que el secreto está en inyectarse y tomar harto, ¿Cómo será?

Apaga esa música oe, este serrano con su música me tiene asao. Música de mierda. Harto sol, qué chévere. Hace su calor. Qué aburrida esta radio, sólo noticias sobre lo de mañana. Ah manya, qué buena canción. Un cafecito parador y luego un baño y ya estoy operativo como debe ser causita. Qué mierda hace esa foto ahí. Eloisa ¿está limpia la piscina? Sí joven. Ahí voy, yo mismo soy. ¿Dónde está mi fuckin toalla? Subo a mi cuarto a ponerme algo mejor, no vaya a ser que la Elo se me ponga calentona, aunque un día de estos me la voy a pescar carajo. One of these days de Pink Floyd, quemados esos patas, qué bravos. Gilmour en Pompeya tocando guitarra, qué tal acidez. Lúcido como yo. Estoy hecho una bestia, a bañarse a ver si se me pasa.

Qué bueno está esto. Puta, mi celular. Eloisa. Eloisa. Eloisa por favor tráeme mi celular pues, no seas malita, debe estar en mi pantalón que está en la silla entrando a mi cuarto. Sácalo de ahí pe. No estés rebuscando ah, después te encuentras sorpresas y te asustas. ¡Ay joven! Anda pues no seas mala. Está limpiecita el agua, qué bueno y está en su punto. El café. Se me está armando, asu. Eloisa gracias, otro favor, tráeme el cafecito que ya debe estar listo. Dos de azúcar. Te pasaste.

Qué rico, buenaso. Carajo está fuerte, buenas patas y buen rabo. Qué bravo. Me le tiro encima a esta chola nomás. Qué buen fequita. Huele buenazo. Qué delicia. Todavía es temprano creo, un rato más y de ahí subo a hacer mis huevadas. Tengo hambre todavía, mejor como de una vez.

Qué rico carajo. Mi cuarto está hecho una mierda. Huele a puchos, ¿Y si reordeno mi cuarto?, no, ya a la mierda, así nomás. Quiero leerme ese libro de una vez.

¡Habla! ¿Dónde están? Ya voy para allá, oe, ¿Has sacado algo no? Lleva pe pa la gente. Oe, ¿Y el trago? Ah ya bacán, ya chévere, ahí estoy en una media hora.

Ma, pa, ya vengo. Si un rato nomás, donde Fabricio, una parrilladita. No, no se puede tampoco, me regreso en taxi. Ya ok, no hay problema. Si pues, mañana debo madrugar. Claudia va al mismo sitio que yo mañana. Ya, chau, ya nos vemos.

Habla tío, ¿Cómo está la cosa? Si, solano nomás, ¿Hay gente? ¿Cueritos? Ah ya perfecto, ya pe. Sólo hay chelas, no puede ser, ya pues ni modo, no traje nada para la parrilla, carajo me olvidé completamente, que me juegue Fabricio algo. Hola qué tal, hola, hola, ¿cómo estás? ¿Qué tal? Huevonaso. A este pata lo manyo de algún lado, dónde lo he visto, bueno a la mierda, ya me acordaré. Hola, hola. Bien, gracias, tú, ¿Qué tal? Ah mira tú, si pues, también estuve ahí. Sí, estuvo muy interesante, a mí me pareció recontra bien hecho. Ya, perfecto, mándame tu correo, ahí te paso unos datos que te pueden servir, ya bacán.

Fabricio invita alguito pe causa, ya ok, voy a tu cuarto entonces, pero ahorita, pa no hacerla muy larga, mañana debo madrugar socio. Ah oe, pásame algo de lo tuyo para la parrilla, me olvidé pes huevón. Ya carajo, no seas duro oe marciano.

Asu mare está gut, ya ahí nomás. Salud. Si todo ok felizmente y ustedes qué tal, ah se casan a fin de año, felicitaciones, qué bueno. Está fuertasa está huevona, pero media calabaza creo, pero atraco. Si, yo sigo ahí. No, ya no he regresado. ¿Tú te vas para allá? Qué bacán. Todos hablan huevadas intranscendentes. Déjense de estupideces. Salud.

Uy pasa mamacita. Tu nombre. Ximena, mmm... interesante nombre. Me encanta. Sí, pasa por favor. Acá tienes. Qué buen cuerpo. Ya Ok. Gracias por todo. Hasta luego. Chau flaquita. ¿Vino con macho? ¿Durmiendo el huevón? Qué vaina, pero ni modo, me tocó y a asumir, caballero no hay otra. Mi vieja me va a llevar algo para comer supongo o que mande a mi hermana. Pucha, no quedamos en nada. Ya estoy con filo. Estoy destruido. A esta flaca la manyo. Firma acá. Chau mamacita.

¿Qué pasará con todo esto? ¡Ahora pues! ¡los quiero ver a todos en el país de las maravillas!

Pajarito

Pajarito está sentado en un chifa limeño ante una mesa vacía. Se le nota nervioso y un tanto exaltado. Mientras sigue en su impaciente espera, ingresa al chifa un conocido suyo que lo saluda alegremente, pero con algo de recelo, como si le diera vergüenza conocerlo. Se saludan como viejos compinches, pero guardando las distancias. La enamorada del amigo de Pajarito se queda a un lado, atenta y sonriendo, esperando que sea presentada, pero al parecer el amigo no lo cree muy conveniente y sólo atina a alejarse de Pajarito e irse a otra mesa.

Pajarito se quedó sólo en la mesa sonriente pero angustiado. De cuando en cuando, se levanta tenso a mirar por la ventana, como si estuviese esperando a alguien, luego vuelve a tomar asiento sin perder una sonrisa ensayada. Su amigo desde la otra mesa lo miraba de vez en cuando de reojo. Pajarito está ansioso. Al parecer, lo han dejado plantado. Mañana no va a poder reunirse con ellos, pues todos van a estar en otra cosa. Va a ser un día perdido. Pajarito intenta concentrarse en el partido que están pasando en la televisión, pero en realidad no le interesa el fútbol.

Estos patas me han dejado tirando cintura. El mozo del restaurante se le acerca a preguntarle qué se va a servir. Pajarito observa con sumo detenimiento la carta, pero en realidad su mente está en las calles de su barrio indagando por sus compadres. Un agua mineral. Esta vaina carajo. ¿A dónde se habrán metido? Este Julio es un malandrín y ahora lo veo como un santito con su flaca, qué pendejo. En Tarma nos pichangueamos bien. Ese huevón vino con la nariz rota y sangrando, según dijo, unos patas lo habían querido cuadrar y casi lo matan. Un demonio resultó el Julito, recontra bravo, qué miedo.

Y ahora está hecho un señor responsable, está bien pe, quien puede, puede. De hecho que llega un momento en que se debe parar la mano ¿no? Y no vienen estos desgraciados, se pasan de pendejos, me van a dejar misio. Qué huevada, así no juega Perú. No he llamado a mi viejita, ahora la llamo de todas maneras. Mejor voy a almorzar mañana a su casa de ella, le voy a llevar su pastel de acelga a la vieja.

Sus patas no llegan. Pajarito mete su mano al bolsillo interior de su casaca, se asegura asolapadamente que su paquetito todavía siga ahí. Se los doy y que me den el billete al toque. Me quito volando a mi casa. Es de la buena así que no creo que no vengan estos huevones. Debo deshacerme de esto ahora. No es la voz andar con esta vaina por todos lados y menos en estos días. ¿Se la ofrezco a Julio?, le pide plata a su hembrita, carajo este huevón es capaz.

Hola primito. Después de casi veinte minutos, aparecieron el Chato y César. Pajarito se levantó desafiante, pero al segundo se sentó sin decir nada. Ok causa, ¿Cómo es? Ya pues, cincuenta soles. Al toque nomás. Acá está la guita. El mozo se acercó. No señor gracias, ahí nomás, luego, mirando la escena con desconfianza, se alejó. Pajarito introdujo la mano en su casaca y colocó su puño en la mano del Chato. César le puso el billete doblado al costado del vaso. Segundos después, ambos se pararon y se alejaron rápidamente.

Pajarito introdujo el billete en el bolsillo de la casaca. Sospechoso de todos, miró para ambos lados. Sentía la mirada de Julito, pese a que éste no se había percatado de la escena. Tomó el agua de un solo trago. Llamó al mozo y pagó con dos soles. Se levantó y se fue.

Ya hace su friecito en la noche. Aló. Uno, ok, de cincuenta. Ah, Pocholo eres tú. Anda a mi casa en media hora. Ya sabes, tocas dos veces la ventana. Chau. Saca las llaves y entra silencioso. Va al cuarto y abre el antiguo ropero. Del segundo cajón de la derecha, debajo de papeles húmedos, saca la bolsita de cuero y de ella saca un paquetito. Apaga la luz del cuarto y se sienta en la mesa de la sala. Disco 1, play. No Cd, ¿Qué pasa? Disc 2, track 01. A qué hora vendrá este pata. Dime Perico, si pa eso fumas... No he comprado el pastel para mi viejita, ya pues que venga el pata.

Se asoma a la ventana, saca la mano, recibe tres billetes, entrega velozmente su bolsita y corre la cortina. Después de unos minutos, prende la luz. Apoyado en el único sofá, escucha: baby please don´t go... “El diferente” se escucha en toda la sala. Ojalá esté abierta la panadería. Deja la música sonando y sale sigiloso a comprar.

Saludó a los policías aparentando normalidad, pero sentía que lo miraban. Siguió caminando. Tombos de mierda. Debe ser en el mismo sitio de siempre donde me toca.

Se detiene sudoroso y le compra un marciano a la primera señora que está fuera del colegio. Escucha que la llaman María. Está rica esta vaina. Señora déme uno más. Harta gente. Se limpia el dedo desesperadamente sin mucho resultado. Pajarito reflexiona antes de irse a casa de su madre y deambula por algunos instantes sin rumbo definido saboreando sus marcianos. Voy a la casa a recoger el pastel. ¿Aló? Asu, ahora estoy fuera. Ya pues, en mi casa en veinte. ¿Dos de cincuenta? Perfecto.

Bota la envoltura de los marcianos al suelo y aligera el paso. Abre la puerta y apurado se lava las manos. Repite la operación. Corre la cortina y entrega dos bolsitas a cambio de un billete azul. Va a la refrigeradora y saca la bolsa blanca con el molde. Vuelve a salir cauteloso. A unos metros para un taxi. Se sube y se asegura que tenga el celular.

Hola viejita, ¿Cómo estas? Ya fuiste, qué bueno. Acá tengo esto para ti. Gracias. Una limonada helada. ¿Qué novedades mamita?

¿Qué pasará con todo esto? Yo ya la vi, no pasa nada.

Ximena

Carajo no hay dónde estacionar. Dónde mierda voy a dejar el carro, qué huevada. Otra vez voy a llegar tarde, siempre llego tarde en realidad, bueno pues, qué me esperen no, para eso estoy pagando. Esta huevona de la Pili no me ha llamado y el Bruno tampoco, ah que se jodan. Tengo hambre, un poco, ya comeré algo saliendo de acá. Avanza pues hija, que se mueva esa estupida para poder cuadrarme, pero voy a tener que caminar, qué joda. Sitio de mierda.

Hola. Sí pues me demoré un toque. Sorry. ¿Cuánto va a durar todo? Sólo quiero manicure y pedicure francesa, quería lavarme el pelo con reacondicionador, pero ya no llego. Ok, una hora entonces, pero que se apuren pues, estoy super apurada. Préstame el baño, ¿Dónde está? ya ok, yo voy para allá. Dónde está la luz carajo, estoy con ojeras, qué horrible y para remate, me ha venido la ruler. Si, ¿aló? Mamá, si, qué tal, estoy acá donde la Carmen, he venido a retocarme, ¿tú?, ok. ¿A qué hora regresas? Si, a esa hora espero ya estar en la casa, pero igual, mañana salimos juntas temprano. Ya bueno, sí pues, voy a salir en la noche un rato y de ahí voy para la casa. Mañana vamos en tu carro, sí, pero temprano. Ok. Chau. Beso. ¿Llamaste a mi tía? Ah ya, perfecto. Beso.

¿Y Carmen? No está señorita. ¿Quién me va a atender? La Chiqui con la Jeannette. Si las conoce verdad señorita, sí, bueno, pero de una vez por favor. Ya señorita, pase y tome asiento. Por favor un vaso de agua. Número restringido. ¿Quién será? Aló, ¿Luis? ¿Y ese número restringido? Eres un traumado ¿Cuándo me toca ir? Ok, voy el martes a las siete, ya chévere, ahí te veo, ah una cosita ¿cuánto durará todo? Ah bueno, pero me atiendes apenas llegue, perfecto. Ok. Un beso. Chau. Uy, tengo que pagarle las curaciones de febrero y marzo, ya carajo que me saque estos parachoques de una vez.

¿Y esta vieja? Qué descarada. Qué tal mondongo. Vogue, a ver qué interesante hay, una ojeadita. Ay, qué alucinantes esas faldas, fácil me doy un salto y me compro una, una faldita para la noche puede ser. Tengo que llevar algo a la reunión, un vino, o algo. Que lo compre Bruno. Pero creo que no se puede comprar nada de alcohol ¿no? Qué estupidez. Bueno que vea de dónde saca una botella, que se la afane a su viejo, o que ya vea cómo hace. Ay me muero de hambre.

Ay caray estoy agotada, mis uñas están fatales. Este sitio para lleno, qué horrible, y esa gente, esta chola, pucha, ya se pasan a veces, tampoco, tampoco, no puede ser que venga cualquiera acá. No puedo traer a las chicas, se mueren, qué vergüenza. Qué roche. Ay carajo, se me ha pasado la semana volando. Tengo tanta chamba acumulada en la oficina, me desespera. Qué tal dolor de cabeza, espantoso. Y tengo una flojera... Dios mío. Quiero mi camita.

Déjamelas perfecta plis. Mis manitos son bonitas, el tarado de Bruno que dice que parecen manos de vendedora, bien que le gusta cuando lo acaricio y le hago piojitos. Sólo he tomado jugo, por eso, tengo hambrecito. Fabiola debe de estar en la playa, no me ha llamado esa monga tampoco y el Bruno menos, huevón carajo. Este es capaz de haberse quedado con esos borrachos. Voy a jugar fulbito y de ahí unas chelitas pues amor, sí carajo, ya me sé ese cuento y de ahí aparece todo sudado hecho un desperdicio. Ni que me venga con estupideces que hoy día no quiere salir, ni hacer nada porque está cansado, pucha, ahí sí que me aso. No lo voy a llamar mejor, que me llame pues, si es él el que está en falta. Ay pero mi gordito se pasa a veces.

¿Cómo va todo hija? Ok, que quede todo bonito plis. No se preocupe señorita. Ya pues. Qué churro este pata, está cuero. Manya, la entrevistan acá, qué bonito conjunto de noche, regia la tipa. Si claro, ni tú te la crees hija. Aja, ¿Aló? ¿Por qué recién me llamas? ¿Dónde has estado? Yo en la peluquería, ya no te me hagas el vivo, tú ¿Dónde has estado?, ¿Qué hiciste ayer? Hasta tarde seguro, ya déjate de tonteras. Ahora vamos a salir en la noche. No me friegues, vamos a ir un rato. Me recoges. Tenemos que ir, porque sí, porque yo quiero y punto. A las 8 pasas por mí. Ok ocho y media. Beso y no me hables que estoy molesta. Nada de besitos. Calla tarado. Ah, lleva un vino. No sé de dónde, saca uno de tu papá. Ya chau, ya voy a terminar. No te demores, sino me molesto más. Yo no me demoro, qué te pasa. Ya ok, beso. Ya nos vemos en la noche.

¿Todo listo? En la caja pago, ok. Chau chicas, saluden a Carmen, díganle que tengo un matrimonio a fin de mes, así que ya regresaré. ¿Dónde dejé el carro? Ah ya, no hijita, te doy un sol nomás, no me he demorado mucho. A comer algo por ahí y a descansar.

No me pasa nada, ya vamos. Es por la hato de mi tía. Voy a llamarla. Pili estamos a una cuadra, ok, besito.

Mamá, ¿cerraste bien el carro? Nos vemos en unos quince o veinte en el kiosquito. Ay Dios, hay cola, qué fregado. Ayer estuvo divertido. Bruno se quedó dormido, el mongo este. ¿Qué habrán dicho mis amigas? Estaba buenasa la parrilla, creo que me excedí un poquito, ay pero estaba muy buena, se pasó la Pili, felizmente ella compro todo. Le debo plata. Por fin. Este pata estuvo ayer en la reunión. Ayer la hizo. Que me atienda rápido. Ni me reconoce el sonso. Gente de mierda, se demoran una eternidad. ¿Mamá cómo te fue? Bueno vamos rápido, me llega tanta gente. No traje mis lentes, el sol está espantoso.

¿Qué pasará con todo esto? Ay Dios, mami vamos ya.

2006

martes, 19 de julio de 2011

UN DÍA FELIZ

La Vía Expresa reposaba llena de agua. Escapabas de un escarabajo gigante que te perseguía lentamente y sin ganas. Regresaste a Chariarse (la calle donde vivían tus abuelos) sin saber exactamente para qué. Todo se hallaba en construcción. Reinaba un silencio imperante y desconsolador. El silencio te envolvía sigilosamente provocándote un miedo aniquilador. El escarabajo grande se acercaba desgarbado y con todo el tiempo del mundo a cuestas.

En una tertulia, mientras tú estabas como siempre ausente, algún humano se fue al bosque a matarse por motivos amorosos. Le salió el tiro por la culata, se quedó ciego. El amor es ciego no hay duda. Leyendo a Doris , la de los cuadernos de colores y rebelde moderna, te enteraste de la desdicha de Jimmy. Se quiso matar también. No le salió el tiro o tristemente salió, pero en dirección equivocada. También se quedó ciego. Creías en coincidencias.

El día lo empiezas a solas y lo terminas a solas. Conforme pasan las horas se agrega a tu maldita vida gente, situaciones, gritos, mujeres, alimentos, tragos y otras cosas sin sentido. Toma de tu sopa de maldiciones. El mejor día es el que no se ha vivido. Así, tú lo planificas a tu parecer. Sin embargo, tienes que afrontar la noche anterior al día deseado, la cual puede ser atroz para ti, tú lo sabes. Sales de tu casa con los sentidos bien perfilados. Regresas en estado de ebriedad o sano. Tus sentidos permanecen intactos (o eso crees). Tus reflejos fluctúan sin registro alguno. Tal como lo vienes haciendo, varían de manera exponencial. Tus actos se apaciguan conforme te tranquilizas, o al menos eso parece.

El tiempo te apremia. Te levantaste y preparaste un café. Susurras algo incomprensible y te ríes solo.

El día de tu muerte (esta parte te la puedes saltar) estarás en la calle. Ves venir algo sólido contra tu humanidad. Ves lucecitas amarillas. Tu cabeza descansa en el concreto, ¡mis lentes carajo! El celular. ¿Y si me llamas o me mandas un mensaje de texto? No lo veré. Estaré muerto. Qué va a decir la gente al verte ahí hecho un paquete. Te preocupa tu aspecto. Había algo bueno en la televisión. Tu telenovela. Hay buen combo esperándote en la hato. A pesar de tantas inconveniencias, sabes que morirás en la calle. Tú estarás trabajando o revisando tu correo .

Comienza un día lindo. Sabes que hay algo trascendental en todo esto. Quisieras poder abrazar a varias personas. A otras no. Tienen mal aspecto. Tampoco puedes mezclarte e inmiscuirte con todos. No es dable. Sientes ser observado. Tendrás tus motivos para sospechar de hasta el más inocente y del que no tiene nada que ver contigo. Así no puedes empezar el día. Es inhumano. ¡Cómo si quisiera olvidarte! Es imposible. Tú ya lo hiciste. Que fácil es ser olvidado pero que difícil es olvidar.

Este día se aproxima al final. El final se aproxima, el día se va. El día anterior a mi muerte será un día agitado o quizás un domingo reparador. El día más apático es el lunes, sin duda. Es un día fatídico. En este día sales a minimizar tus esfuerzos para poder llevar todo de la mano. Encuentras miles de motivos para seguir viviendo, encuentras también algunos para dejar de existir. Más me preocupa lo que dejaría pendiente si desaparezco. Imagino la cara de la gente que me conoce y de cómo reaccionaria. Los veo a todos reunidos discutiendo sobre las causas que me llevan a esto. Habrá risas, llantos, murmullos, chistes, droga y hasta trago. En este día me siento de lo más tranquilo, me urge hacer mil cosas, me urge hablar, me urge caminar, debo acelerar mis sentimientos.

¿Cuánto más demorará el día en caer? ¿Cuánto es que necesito de ti? No lo sabré nunca. Este día me impacienta de sobremanera, salgo a hacer cosas que debería haber hecho ya hace tiempo. Veo a una persona que denota en su rostro una sensación de miedo y apremio, como yo nunca antes la había visto. A través de ese rostro pude por primera vez definir el miedo que se le siente a la muerte. Ese rostro me ha perseguido y acompañado varias veces.

Este día parece traer consigo mucha soledad, la calle no encierra la magia de todos los días. Pasa muy poca gente por la esquina. Este día no es festivo. Se acerca más a un momento en una sala de espera.

Este día es algo extraño y sospechoso, pues debería estar contigo. Un poco de sol alegra la cal y la ceniza de mi corazón. Quién puede seguir sospechando de esta vida inaudita. El otro sentido de la vida difiere de lo más precioso de toda esta vaina, amar. Quien no ama, odia…, será así como lo prefieren muchos, supongo. Supones. Prefiero que me odies a que me ignores. El amor está tan cerca del odio que es peligroso aventurarse a confirmar esta verdad. Como en una situación tan distante de la realidad, es difícil captar el verdadero fin de lo complejo de permanecer lúcido ante el verdadero sentido de este paso transitorio por estos lares. Todo esto es un sueño que dura 24 horas. Un día muy feliz reafirma que la felicidad existe. La totalidad de acciones parece tan fácil y simple de acatar. Caminar tomado de la mano con vuestra presencia, mantiene esa circulación de amor y dicha, necesarias como el sodio en la sal.

El día en que estamos es también triste. Sé que estoy feliz. Pero cómo es posible que esté feliz caminando y hablando sólo, si sé que estoy dirigiéndome a cenar contigo y terminar de una vez por todas con todo esto. Lo más gracioso es que lo sé de antemano pero igual lo afronto como si no pasará nada. Debe ser bonito y misterioso saber con anterioridad lo que se viene. Con eso no necesitaríamos brujos. ¿Cómo dejamos pasar toda esta inevitable sucesión de hechos? Pregúntale a Proust, quien para dar un paso creó toda una curva elíptica paralela al fuckin tiempo. Es difícil salir de todo esto en un día. Este día es cada vez más fatídico. Creo que voy a extrañarte. Es lo más seguro. Con el intempestivo sentimiento de culpa que tengo, mi mente no camina más y se detiene a reposar.

Mientras paseaba por el camino de los filósofos, en un día de plena luz y de tremenda belleza, divisaba en el horizonte una tormenta venidera. El afán de llegar a tu lado era increíble. Tú lo sabes. Este día es inusual. Es majadero. Es reciproco. No duermo pensando en tu cariño. El reflejo de esas noches de verano en las que todo parecía estar en equilibrio desaparece como mariposa. Camino aceleradamente por esas veredas inocuas de verdad y de certezas que no facilitan para nada el cambio necesario. El señor de Sipán apareció resplandeciente entre las paredes del castillo. ¿Qué mierda haces acá compadre? Estamos en Europa. ¿Qué haces tú acá? No entiendo. En Muruhuay aparece un santo español o italiano, ¿no es casi lo mismo señor? Yo también puedo. Todos comen fruta y se bañan con tintura de yodo. Qué rico huele el yodo.

Esta situación no da para más, puesto que en la lucha contra lo evidente, ni el más cuerdo concuerda con esta sinfonía de pensamientos barrocos y belicosos. Ya deja de escarbar en la sal, no hay más castillos de arena dentro del mar. Qué feo sueño, sin embargo, me desperté como nuevo.

¿Qué día es hoy? Nadie lo sabe. Estamos frente a un mar de ignorancia masiva. No sé por qué los odio. La amenaza oscura se acerca y está más cerca de lo que tú sospechas. ¿Dónde estás tú? ¿No sabes qué día es hoy? ¡Qué interesante! El sol se niega a irse, prefiere quedarse a alumbrar el resplandor. Toda la sinfonía de tus ondas sonoras irrumpe en mi masa encefálica como un trueno en la pampa, no hay nadie que lo detenga.

(2004)

jueves, 14 de julio de 2011

EL OSO PANDA EN LA CRÍTICA

En los últimos meses, la conocida WWF (famosa también por su característico Oso Panda) ha recibido varias críticas por parte de conservacionistas, periodistas y de algunos especialistas en temas de conservación que ven con escepticismo su accionar. Y es que su cercanía con la actividad industrial (relacionada básicamente a la agroindustria), así como la simpatía que demuestran por la ingeniería genética, sumado a la aparición de un documental en la televisión alemana, han puesto en duda su reputación. Sus miembros están luchando con todos los medios para contrarrestar dichos cuestionamientos pues la organización vive de donaciones que podrían estar condicionadas, entre otros, a lo que la opinión pública ponga en la agenda internacional.

Miles de personas en el planeta donan dinero a la WWF y probablemente la gran mayoría espera algunas respuestas tras el documental transmitido a mediados de junio en Alemania titulado “El pacto con el Panda: lo que la WWF nos oculta”, dirigida por el premiado cineasta alemán Wilfried Huismann. En su obra, los ambientalistas del Oso Panda quedan mal parados por su cercanía con empresas que promueven los monocultivos, tales como la palma aceitera y la soya. A través de las visitas hechas por Huismann a Indonesia, India, Estados Unidos y Argentina se muestra escenas donde miles de pobladores nativos son expulsados de sus territorios para dar paso a los nombrados monocultivos previa desaparición de bosques bajo argumentos tales como que dichas tierras no albergan mayor diversidad biológica.

Así también, en el documental se muestra como en la India, los “ecoturistas” perturban el hábitat de los últimos Tigres que quedan en el planeta con el respaldo de la cuestionada organización, la cual además propone el desplazamiento de pobladores locales para que ellos no perturben a los felinos para que puedan ser vistos.

Según el documental, la humanidad dependerá de la agroindustria y la WWF apuesta ciegamente por dicho camino, a pesar de que tal actividad no respeta necesariamente los ecosistemas originales y la diversidad biológica. Uno de los puntos más álgidos que se muestra en el film es que la WWF trabaja muy de cerca con la muy mentada empresa Monsanto. Esto trae consigo que otras grandes empresas se sientan “seguras y respaldadas” de incursionar en la industria de los transgénicos y de la ingeniería genética respaldadas por el dulce Oso Panda.

Como es de esperar, la WWF está indignada y preocupada por lo propalado y según se informa, ya existirían algunos donantes que dudan seriamente en continuar otorgándoles dinero para sus actividades. Asimismo, los del Oso Panda sienten que el documental no es del todo objetivo pues ellos argumentan que sin su accionar cientos de miles de hectáreas de bosque se hubiesen perdido y varios animales emblemáticos (orangutanes, tigres, elefantes, ballenas y otros) hubiesen desaparecido de la faz de la Tierra.

Lo principales funcionarios de la WWF afirman que el documental está ideologizado y lleno de falsas acusaciones. Ya difundido y colgado en la red, el film de Huismann ha sacado ronchas. Ya circulan los contraataques en diversas plataformas virtuales tales como algunas salas de discusión virtual, una cuenta en Twitter. En todas ellas se difunden argumentos en contra de las acusaciones lanzadas contra el Oso Panda.

¿Y ahora qué?

En el film propalado existen muchas cosas por aclarar. Así por ejemplo, una trabajadora de la WWF alemana los deja muy mal parados cuando fue preguntada sobre los logros de su institución. Y cuando se le pidió su opinión sobre las políticas de su centro de trabajo en cuanto a la industria genética, simplemente calló. Sus empleadores la defienden argumentando que ella es nueva en su puesto y que la agarraron “fría”. No obstante, se sabe que la funcionaria trabajó anteriormente en un organismo público alemán encargado de la industria del bioetanol, lo cual hace presumir que algo sí debe saber al respecto.

Adicionalmente, un representante norteamericano de la WWF se fue al parecer de boca y apoyó a la industria genética pese a que la institución tiene “una línea clara” en contra de dicha industria. Si bien luego se retractó y dijo que era una “opinión personal”, ya la duda empieza a crecer. Y claro, pese a que estos casos aislados no son suficientes ni contundentes para tildar la postura de la WWF en torno a estos temas “espinosos”, su reputación podría empezar a tambalearse. No podemos caer en especulaciones pero al parecer para muchos hay “gato encerrado”.

Las críticas lanzadas al Oso Panda por su cercanía a grandes empresas ya tienen varios años en la palestra. En comparación, sus “colegas” de Greenpeace tienen un estilo más confrontacional contra industrias como las del petróleo o los cazadores de tiburones y ballenas. Así, se puede ver al director de esta organización amarrarse a una plataforma de extracción de petróleo en Groenlandia. Sin embargo, para la WWF lo mejor es sentarse con aquellos que puedan atentar contra el medio ambiente, ya que sin su apoyo toda iniciativa conservacionista está condenada al fracaso.

También debe ser dicho que muchas personas no tienen nada en contra de que los de WWF reciban dinero de algunas industrias y empresas, eso sí, dichos lazos deben ser estrictamente controlados para no caer en contradicciones ni en favoritismos a costa de la naturaleza. A diferencia de otras organizaciones, los del Oso Panda sí aceptan donaciones de industrias, además de aquellas provenientes de personas privadas —por supuesto—, las cuales pueden reaccionar “un poco mal” al saber que algunas cuestionadas industrias también dan dinero para los mismos fines de conservación.

¿Qué vendrá? Según leo por ahí, la situación está complicada para la WWF. Con estas noticias, los ingresos a las arcas del Oso Panda podrían disminuir y el dinero destinado para las acciones de conservación podría ir a otra institución (por lo menos eso se espera) o ser utilizado en otros fines. Sus directivos y funcionarios van a tener que hilar fino para recuperar la confianza de los donantes. Y si bien en Perú no he escuchado (aún) nada sobre esta situación, es bueno saber qué está pasando en otras ligas. Nos interesa como país emergente conocer algo más sobre “estas movidas”.

No podemos sacar aún conclusiones finales de lo presentado líneas arriba pues falta confrontar ambas partes con más argumentos y analizar lo que sucede realmente. Sin embargo, sí podemos estar atentos a lo que esta situación nos puede ir adelantando sobre futuras tendencias no solo en el mundo de la conservación, sino en general. Las cartas se deben volver a mezclar ante los nuevos desafíos que deberá enfrentar (y que ya enfrenta) la humanidad, tales como el cambio climático, las demandas energéticas de los países que aspiran a ser potencias mundiales como China, Brasil e India, la sobrepoblación, posibles crisis económicas, escasez de alimentos entre otras amenazas, todas ellas ligadas entre sí.

En estos tiempos de cambios políticos en el país donde además el tema ambiental está —siendo optimistas— en un segundo plano, urge cuestionarnos si frente a los problemas que tenemos como sociedad (corrupción, pobreza, delincuencia, justicia social y otros) estamos en la capacidad de proyectarnos para analizar si estamos protegiendo recursos valiosos como el agua, los suelos, los mares y nuestra diversidad biológica en general, elementos sobre los cuales nuestra agroindustria, gastronomía e industria turística descansan.




(Julio 2011)

sábado, 25 de junio de 2011

EXTERMINIO EN LOS MARES: EL PESCADO NUESTRO DE CADA DÍA (SE NOS PUEDE IR)

Por más que intento ver las cosas con cierto optimismo con respecto al futuro de nuestros recursos naturales, me embarga un preocupante pesimismo, en especial con lo referente a la diversidad biológica de los océanos del planeta. Y es que debido a la sobrepesca, al cambio climático y a la contaminación por residuos tóxicos y sólidos (acuérdense de la inmensa “Plastiki”, una inmensa “isla” formada por plásticos y basura que mata anualmente a miles de peces, aves y mamíferos marinos), la situación de los mares es casi apocalíptica. En los círculos científicos se afirma que ya existen los suficientes indicios para señalar que estamos ad portas de una gran extinción masiva de especies, igual o más severa que la última que sufrió la Tierra hace más de 55 millones de años. Urge hacer algo ya, si no queremos tener mares vacios en las siguientes décadas.

Según el informe presentado por 27 científicos de seis países, la pesca excesiva, el vertimiento de desechos residuales, la acidificación de los mares (producto de la absorción de grandes cantidades de CO2 por los océanos) y otros factores, hacen que la actividad humana ponga en jaque a toda la superficie marina del planeta y a su gran diversidad de especies. El informe analiza un escenario al año 2050 para determinar cómo es que dichas amenazas se complementan y potencializan entre ellas. El estudio fue auspiciado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Programa Internacional para los Océanos (IPSO, por sus siglas en inglés) y fue presentado en abril de este año en la ciudad de Oxford, Inglaterra.

Si bien se sabe que los mares están amenazados, según el estudio, la humanidad no se ha dado cuenta (o no ha querido hacerlo) de la magnitud de las amenazas y de los daños irreversibles que pueden sufrir estos enormes espacios marinos. Asimismo, en base a los resultados expuestos, los científicos claman para que hagamos algo, sino, luego será demasiado tarde. La presente generación ya está sintiendo cambios significativos en los mares, tales como la escasez de algunas especies biológicas, la presencia de nuevas especies (generalmente exóticas o invasoras que merman poblaciones nativas y que aparecen básicamente por el aumento de la temperatura del agua), contaminación severa e incluso el aumento de los niveles del mar. Si hablamos de lo que le espera a las siguientes generaciones el panorama es muy negativo.

Los principales problemas generados por la humanidad, y que el estudio saca a la luz, son los siguientes:

1. Mediante la creciente actividad humana, los océanos se están calentando y acidificando debido a la permanente absorción de dióxido de carbono de la atmósfera. Esto ocasiona que en muchas zonas del planeta las cantidades de oxigeno se reduzcan significativamente y que cada vez capten menos CO2, ocasionando que el calentamiento global siga aumentando. Además, los organismos marinos como los corales o los animales con caparazones y conchas pierden su protección formada por compuestos por carbonatos que ante un medio ácido se van debilitando.

2. Ante el aumento de la temperatura global del planeta, las enormes cantidades de hielo en Groenlandia y en los Polos se están derritiendo cada vez más rápido. Esto trae consigo que varias islas se vean amenazadas y que además se liberen grandes cantidades de metano (almacenado en el hielo), gas que es 23 veces más potente que el dióxido en cuanto a la retención de calor en la atmósfera, es decir, mucho más dañino.

3. Pese a que la extinción masiva de especies (básicamente peces) aún no es tan severa (pero sí avanza con rapidez), mediante estos cambios físicos y químicos en el agua marina, están proliferando muchas especies de algas y otros organismos exóticos y dañinos para el equilibrio de los ecosistemas. No obstante, en el caso de algunas especies comerciales de peces, sus poblaciones han sido reducidas hasta en un 90%.

4. Los efectos acumulativos de los problemas anteriormente expuestos son más severos de lo que se piensa y son mayores a los efectos que resultan de la suma de todos los problemas por separado, pues se complementan y potencializan. Si tenemos al mismo tiempo sobrepesca, contaminación de las aguas, cambios climáticos y la introducción (deliberada) o aparición de especies exóticas, estas se propagan rápidamente aniquilando a las especies nativas y rompiendo el equilibrio ecológico.

5. La conjunción del aumento de temperatura con la acidificación ocasionan que los corales tropicales desaparezcan lentamente. Se estima que en 30 años, estos serán parte de la historia.

6. La suma, producto de la sobrepesca y la contaminación, que afecta a las especies marinas tiene como consecuencia que estas no se logren recuperar de tales amenazas y menos que se adapten a los cambios climáticos.

En este preocupante panorama, los científicos han sugerido algunas acciones inmediatas que deben ser tomadas en cuenta con el fin de mejorar la situación de los mares. Básicamente se trata de regular severamente la pesca industrial (de atún, bacalao, anchoveta y otras especies clave) para darle tiempo a las especies que se recuperen; urge frenar indefectiblemente que se sigan echando todo tipo de residuos contaminantes al mar; y finalmente, es imprescindible renunciar totalmente o fiscalizar (mejor) la extracción de materia prima en los océanos (petróleo, gas). Con las medidas planteadas, se podría esperar que los ecosistemas marinos se estabilicen y que se evite una alarmante extinción de especies.

La cuestión es saber cómo es que dichas propuestas puedan ser cristalizadas en políticas nacionales e internacionales que garanticen acciones inmediatas. Estamos frente a varios retos. Disminuir la emisión de dióxido de carbono (y de metano) a la atmósfera, frenar o regular la pesca industrial, luchar frontalmente contra la contaminación de los mares y evitar que las actividades extractivas mermen el equilibrio ecológico de estos importantes espacios para toda la humanidad.

¿Y cómo estamos por casa? Nada bien que yo sepa. Según muchos testimonios, la pesca es cada vez más escasa, debido justamente a la sobrepesca. Los ríos de la vertiente del Pacífico inyectan sus aguas al océano acarreando consigo sustancias contaminantes (minerales tóxicos y pesados, ácidos, fertilizantes y residuos sólidos) y ya tenemos varios espacios marinos “lotizados” para una futura explotación de recursos naturales no renovables (sin contar con las actividades que ya se realizan principalmente en la costa norte).

Menudo reto el que le espera al Gobierno entrante. Pero antes de todo debemos reconocer y entender realmente qué está pasando. Sin ese paso previo, lo que pueda venir más adelante puede ser insuficiente, inadecuado o tal vez estemos frente a un escenario donde no se haga nada al respecto. Nuestro Mar Peruano es uno de los más ricos del planeta pero no es eterno si seguimos obrando como hasta ahora. Entendamos que si rompemos su equilibrio ecológico deliberadamente, nos podemos quedar sin muchas especies que son parte de nuestra exquisita y reconocida gastronomía.

Está bien promocionar y celebrar nuestro “boom” gastronómico con el “Día del Cebiche”, pero también es necesario alertar a todas y todos los peruanos que debemos mirar hacia el oeste del país y tomar conciencia que nuestro querido mar está “enfermo”. No podemos vivir parcialmente del mar y darle la espalda. No es justo. Miremos con optimismo hacia el horizonte, pero hagamos algo para garantizar que la situación cambie.

Para conocer algo más al respecto, los invito a leer todos los artículos sobre el mar en este blog.

jueves, 9 de junio de 2011

1253 (CAMELLOS)

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), 1253 aves están luchando contra su ¿inminente? extinción. Cada séptima especie de ave en el planeta “ve” cada vez más difícil su permanencia en la Tierra. A eso, es necesario agregar que la tendencia es ascendente, es decir, dicha cifra seguirá aumentando. Una de las aves más amenazadas del planeta es la avutarda india (Ardeotis nigriceps), una de las especies voladoras más pesadas del planeta (pesa casi 15 kilos y mide cerca de un metro). Se estima que su población —residente exclusivamente en India y Pakistán— no supera los 250 individuos.

Bajo estos criterios, la UICN incorporó a esta ave en su nueva Lista Roja de Especies Amenazadas en la categoría avifauna. Dicha lista fue presentada el pasado martes 31 de mayo en la ciudad de Gland en Suiza e incluye a otras especies como el turpial de Bahamas (Icterus northropi), un ave de plumaje amarillo y negro que vive en el Caribe y de las cual solo quedan no más de 180 ejemplares en estado silvestre. Ambas especies están en los primeros lugares de las especies al borde de la extinción. Si no se hace algo al respecto, pronto pasarán al recuerdo.

Las 1253 especies de aves catalogadas en los niveles más altos de amenaza; representan el 13% de todas las aves investigadas. Según la UICN, en el último año 13 nuevas especies han sido incorporadas a la lista. Sin embargo, si no se hubiese realizado diversas estrategias de conservación dirigidas a proteger los hábitats de muchas especies de aves, la lista sería mucho más larga. Algunos ejemplos que destaca la UICN son la paloma de Madeira (Columba trocaz) —que habita solo en dicha isla portuguesa—, la paloma rabiche (Columba junoniae) y la paloma turqué (Columba bollii). Estas dos últimas representantes de la Familia Columbidae habitan exclusivamente en las Islas Canarias.

Las principales amenazas que ocasionan la reducción de la población de dichas palomas (y de casi todas las aves en el planeta) son la pérdida de su hábitat, ya sea por la expansión urbana, por la ampliación de la frontera agrícola o ganadera, la deforestación y tala ilegal, la contaminación; y por la caza indiscriminada. Tras diversas campañas de concientización y de prevención, así como tras un llamado de atención a detener algunas acciones no planificadas que atentaban contra estas y otras especies animales, la población de palomas pudo recuperarse. No obstante, dichas acciones no son suficientes. Urge seguir atentos y planificar mejor toda actividad humana si deseamos seguir teniendo en el planeta a estas y otras especies.

Otro ejemplo de medidas adoptadas a favor de la conservación de algunas aves es lo que sucedió en la isla neozelandesa de Campbell con el pato de Campbell (Anas nesiotis). Así, para salvar a esta ave se tuvo que criar a varios especímenes en cautiverio para luego reintroducirlos en su hábitat natural; y en especial, se debió exterminar a las ratas de la isla (especies introducidas que se comían a los polluelos). Tras varios años de ininterrumpida actividad, la población de patos se ha recuperado.

Para Stuart Butchart de BirdLife International (organización que trabajó con la UICN en la elaboración de la Lista Roja), “las aves representan una ventana abierta al resto de la naturaleza”. Además, es sabido que las aves son unos excelentes indicadores biológicos del estado de los ecosistemas. Es decir, su presencia (o ausencia) nos sirve para determinar qué tan conservado (o degradado) se encuentra un determinado espacio. Si bien también se ha establecido que los anfibios (principalmente ranas) también son indicadores de la salud ambiental, estos animales no se encuentran en todos los ambientes a diferencia de las aves. Es por eso que estos seres alados son los indicadores idóneos para realizar investigaciones y monitoreo de especies biológicas relacionados a los diagnósticos y a los estudios de impacto ambiental.

El Perú no está ajeno a la gran amenaza que se cierne sobre las aves. En nuestros territorios tenemos especies críticamente amenazadas, tales como la pava aliblanca (Penelope albipennis) que habita exclusivamente en los bosques secos de Lambayeque y en una pequeña porción de Cajamarca; y cuya población en estado silvestre no debe sobrepasar los 300 ejemplares. Dicha especie es protegida solo en el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa en la sierra lambayecana. Otra especie crítica es el zambullidor de Junín (Podiceps taczanowskii), un ave que habita solo en el Lago de Junín o Chinchaycocha. Su población no debe exceder los 300 ejemplares. Felizmente, su hábitat se encuentra protegido ya que forma parte de la Reserva Nacional de Junín.

Otra especie críticamente amenazada es la perlita de Iquitos (Polioptila clementsi), un ave que solo puede ser encontrada dentro de la Reserva Nacional Allpahuayo – Mishana en Iquitos. Se ha estimado que su población no supera los 200 ejemplares. Estos son solo algunos ejemplos de aves que pueden desaparecer en un futuro no muy lejano. Si no tomamos acciones inmediatas y ordenamos nuestros territorios y actividades, la desaparición de las especies biológicas es inminente y sobre todo, es irreversible.

A matar camellos en Australia para proteger el medio ambiente

Con mucho asombro leo que el Gobierno australiano ha decidido presentar en su Congreso un proyecto de ley (el cual ya estaría aprobado por todas las tiendas políticas) para darle luz verde a la exterminación de más de un millón de camellos en su territorio para contribuir a la protección del clima mundial. De esta manera evitarán por un lado, que los camélidos se coman la vegetación del continente y expulsen grandes cantidades de metano producto de su digestión; y por el otro, los funcionarios australianos desean evitar que las manadas de camellos tengan en vilo a muchos poblados ante las incursiones —a veces muy violentas— de estos mamíferos.

Adicionalmente, el Gobierno australiano planea entregar bonos de carbono por cada par de camellos muertos. Estos certificados podrían ser entregados tanto a los mismos australianos, así como a las firmas extranjeras que necesitan mejorar su “comportamiento” ambiental. Las campañas “Anti – Camellos” han tenido bastante éxito y la gran mayoría de la población australiana aprueba dicha medida.

Cada camello expulsa cerca de 45 kilos de metano, lo cual equivale a casi una tonelada de dióxido de carbono, ya que el metano es 23 veces más “efectivo” en la retención de calor en la atmósfera. En otras palabras, el metano “contribuye” mucho más al calentamiento global del planeta y por ende acelera el cambio climático. Según las autoridades australianas, eliminar a todos los camellos equivaldría a ahorrar por año la emisión de CO2 de 300,000 autos. Así también, se calcula que la emisión de metano de un camello equivale a la sexta parte de la emisión de CO2 de un auto.

Los camélidos llegaron a Australia hace más de 150 años junto a los colonizadores, quienes los utilizaron como medio de trasporte y de carga. Con el pasar del tiempo, se volvieron una plaga incontrolable. Y dado que se alimentan de cualquier brote vegetal que encuentran y que acaban con las pocas fuentes de agua existentes en el continente, su presencia es cuestionada por las autoridades y pobladores. Asimismo, son tantos que ya empiezan a amenazar a los caballos y a otros mamíferos. Según recientes estudios, cada nueve años la población total de camellos se duplica.

Otro de los motivos que ha llevado al Gobierno australiano a tomar tal decisión es que el país necesita obtener bonos de carbono para minimizar los impactos de su creciente y expansiva industria de la construcción, la cual contamina el aire de una manera brutal. Según la ONG ambiental Germanwatch, en la lista de los países que menos hacen por el medio ambiente, Australia se encuentra en el antepenúltimo lugar superado solo por Kazajistán y Arabia Saudita.

Y por último, la carne de camellos es comestible. Ya no es utilizada exclusivamente como alimento para mascotas, sino, en la actualidad, es solicitada cada vez en la preparación de las parrillas australianas. ¡A comer!

Para leer más sobre las aves amenazadas:
http://www.iucn.org/fr/ressources/nouvelles/?7594/Big-birds-lose-out-in-a-crowded-world


domingo, 29 de mayo de 2011

OTRA VEZ SERÉ MIEMBRO DE MESA

En días previos a definir el futuro político del país para los siguientes 5 años (¿o más?), retomo la escritura para desahogar mi desazón sobre lo que nos espera como peruanos. Personalmente, estoy convencido de dos cosas; la primera es que me parece acertado captar y analizar la mayor cantidad de información para tomar la mejor decisión, en este caso, electoral. Aunque, esto siempre suele ser relativo, pues no nos caracterizamos por ser un pueblo memorioso, sino más bien somos una tribu a la que no gusta vivir el momento y muchas veces olvidamos el pasado con sus valiosas lecciones. Además pienso que como país no nos caracterizamos por tener una planificación acertada de nuestro futuro. Considero que solo pensamos a corto plazo.

Dicha situación la vemos en diversos aspectos. En mi caso, la percibo en temas ambientales donde la desincronización intergubernamental y el “cortoplacismo” es evidente. En temas de políticas energéticas, mineras, ambientales y hasta sociales, cada ministerio planifica según su visión sesgada de desarrollo, de conveniencia política y tal vez en base a una alguna “coimisión” interesante. No tenemos una visión a futuro en un nivel macro y bien organizada. Si bien diversos ejemplos nos muestran que antes de hablar de desarrollo hay que hablar de “sobrevivencia” (parar la olla), aún no logramos cuajar como sociedad apuntando a un mismo fin.

Me da la impresión que avanzamos de manera discontinua y desigual preocupados por intereses personales (entendibles, claro está) pero no sumando una cuota de solidaridad y dignidad. Es muy loable y esperanzador resaltar y valorar ejemplos de gente que sale adelante en el país. Casos abundan (felizmente), pero me parece que nos falta profundizar más en el tema colectivo. Sin embargo, podemos tomar esos excelentes casos para rescatar el empuje, ahínco y ganas de salir adelante para buscar un mejor futuro. Si no es ahora, ¿cuándo?

Personalmente, veo un futuro no muy alentador (claro, siempre desde mi óptica relacionada al tema ambiental) para el país si no ponemos un ojo inquisidor a lo que ambas opciones representen y hagan por el país. El entusiasmo mostrado por los opositores a una u otra opción política no debe desaparecer. Toda esa fuerza mediática, de convocatoria —apoyada y facilitada por las redes sociales— debe cristalizarse en acciones concretas. Debemos buscar fortalecer a nuestros partidos políticos (los que hay o los que quedan), exigir mejor información y ser lo más objetivos posible, evitar cualquier acto corrupto en nuestros lugares de trabajo, estudio o donde sea (y si hay, denunciarlo), fortalecer nuestra educación (dar el ejemplo, eso es importante) para crecer como país.

Me resulta a veces controversial conversar con mis amistades sobre temas políticos porque en algunos casos terminamos en discusiones algo incómodas porque no hay manera de ponernos de acuerdo. En otros casos encuentro una excelente caja de resonancia que me permite confrontar ideas muy interesantes y conocer planteamientos que escapan a mi visión (sesgada para muchos, sin duda) de la realidad. Empero, dichas nuevas (para mí) maneras de interpretar la realidad me ayudan bastante a seguir agregando nuevos ingredientes a la pócima que se cocina en mi mente para tomar una decisión final para esta segunda vuelta (aunque ya está descartado que vote por Keiko Fujimori).

La segunda “cosa” es que, sea cual sea la opción que salga elegida este 5 de junio (fecha en la que otra vez seré un ciudadano ejemplar ejerciendo —estoico— mi función de miembro de mesa) debemos estar atentos a lo que se nos viene. No debemos perder de vista los valores fundamentales que hacen que nos desarrollemos como seres humanos: la libertad en todos sus aspectos y la valentía para salir adelante venciendo cualquier miedo. No podemos abandonar a su suerte a este gran país llamado Perú. ¡Ni hablar!

No me considero un animal político, ni un apolítico. No obstante, sí me interesa cada vez más afrontar estos temas desde un rol más protagónico, la cuestión es ¿cómo? En fin, ya habrá oportunidad de tocar ese tema.

En la primera vuelta de estas elecciones presidenciales vi en mi mesa de votación a varios ciudadanos (más del 50%, según el padrón electoral, habían nacido en 1980 y en años posteriores) que iban a votar como si se tratase de una obligación estúpida, sosa, graciosa (en el sentido, ¡qué cojudez esto de votar!) y nada seria. Claro, mientras a estas y a estos angelitos no les afecte en nada lo que sucede en el país, no hay por qué estresarse por estas actividades de las masas, de la prole y de los “otros” que están definiendo nuestro futuro político.

Personalmente me preocupan, entre otros, varios temas que, en mi opinión, podrían ayudarnos a fortalecer nuestro desarrollo socioeconómico. Tenemos que tener mejores autoridades que puedan liderar una mejor ejecución del gasto presupuestal. En muchos lugares des país con índices críticos de pobreza, no creo que el problema sea la falta de recursos económicos, sino más bien la incapacidad de las autoridades de “gastar bien el billete” optando por una planificación a largo plazo que incorpore las necesidades reales y básicas de la población (educación, salud, infraestructura, medio ambiente) para poder sentar las bases para un desarrollo justo y equitativo que no demore más, pues ¿cuánto más debemos esperar?

Para tal fin, debemos tener mejores cuadros técnicos. ¿Por qué no puede un buen profesional limeño o de donde sea asumir la Presidencia Regional de Tumbes o de Huancavelica? ¿Por qué seguimos siendo tan regionalistas y centralistas a la vez? Está comprobado que muchas autoridades locales, claro nacidos en la zona o “mudados” a esos lugares, son unos ineficientes que no saben gerenciar. Para nombrar algunos ejemplos tenemos el del ex Presidente Regional de Puno, Hernán Fuentes o aquellos alcaldes que construyen estadios, plazas de armas rimbombantes, piscinas o se dedican a realizar medidas populistas en distritos o provincias que reciben recursos financieros del canon minero, petrolero o del Estado y que tienen otras necesidades más apremiantes.

Así por ejemplo, sabemos que todos los años tenemos climas fríos agresivos principalmente en la sierra sur (Puno, Huancavelica, Ayacucho, Abancay) y que decenas de niños mueren. Además, intuimos que cada año la situación va a ser más crítica por los cambios climáticos, entonces, por qué todos los años hacemos colectas (que a veces sirven más para deshacerse de cosas viejas) en vez de, una vez por todas, buscar mejorar la infraestructura en esas zonas olvidadas del país. Necesitamos soluciones a largo plazo.

Por eso, todo el entusiasmo debe pasar a la realidad. Salgamos de Lima a hacer patria. Salgamos de la red para construir, educar y meter el hombro, en especial en estos años venideros donde el futuro pinta incierto.

En realidad quería escribir una breve reseña sobre el estado actual de los bosques en el planeta, pero empecé con el tema político y no pude parar. Eso es.

Quiero dedicar este texto con mucho cariño y reconocimiento a Nadia Calderón por sus múltiples y certeros comentarios que exigen a mi entumecido cerebro (aún falta, lo acepto) internalizar nuevas maneras de entender y afrontar nuestra realidad para bien.

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XII)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...