sábado, 7 de marzo de 2015

PERÚ: PAÍS DE SERVICIOS Y SISTEMAS PARA TODAS Y TODOS


Futuro algo incierto. Rioja. Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
Preocupado por evidenciar un notorio desconocimiento sobre cómo funciona parte del aparato estatal dedicado a la conservación y al buen uso de la diversidad biológica en el país, me he visto obligado a escribir estas líneas. Así, reconozco, con suma vergüenza, que al momento de averiguar sobre estos temas tan complejos para mí, me di cuenta de que estaba intentando descifrar un mundo muy lejano y complejo para mis escasos conocimientos. Así también, debo reconocer que todavía ando en pañales en estos temas ambientales o “ecológicos”, pues es evidente que, como dijo Spinoza, solo sé que nada sé. Por eso, lo más razonable para salvar mi honor es ofrecer solo algunas humildes anotaciones. No obstante, pese a esta vergonzosa situación que desnuda el laberintico “mundito de la conservación”, es bueno saber que ¿existen? esfuerzos para acercar más al ciudadano de a pie a esta maquinaria estatal. 

Preocupado por no saber por dónde empezar y cómo ordenar mis ideas, decidí revisar la Ley N° 29763, es decir, la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre, la misma que fue promulgada en julio de 2011 y que entrará en vigencia una vez que su reglamento sea aprobado (¿cuándo? Asumo que pronto, en los siguientes dos años.). Es decir, todavía rige la Ley Nº 27308, también llamada Ley Forestal y de Fauna Silvestre. No obstante, la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre —a partir de ahora, LFFS— ha sellado, en julio de 2014, la creación del  Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), ente que reemplaza a la antigua Dirección General Forestal y de Fauna Silvestre (DGFFS). Hasta ahí, creo, todo bien. ¡Ah, me olvidaba! El SERFOR es un organismo público adscrito al Ministerio de Agricultura y Riego.

Lo que me preocupa es la cantidad de órganos especializados que emergen de la LFFS (y en general del aparato estatal). Así por ejemplo, el Artículo 12 me dice que existe un Sistema Nacional de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (SINAFOR) que es un “sistema funcional integrado por los ministerios y los organismos e instituciones públicas de los niveles nacional, regional y local que...”. Ya no pude seguir leyendo. No me quiero complicar la vida. El Artículo 13 indica lo que ya sabemos, es decir, que la Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre es ahora el SERFOR. Pero además se menciona que el SERFOR es el ente rector del SINAFOR. Ojo, no lo olviden.

Además de lo anterior, existe la Comisión Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (CONAFOR) que es la entidad consultiva del SERFOR (¡De verdad!, ¡Existe! Revisen el Artículo 17). Sigamos. Esto no queda acá. La LFFS indica también, en el Artículo 18, que contamos en el país con el poderoso Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) que se encarga de “supervisar y fiscalizar el aprovechamiento sostenible y (...) a través de títulos habilitantes regulados por la presente Ley”. O sea, fiscaliza (dice) las concesiones forestales, los permisos y las autorizaciones para usar el bosque. Es decir, chequea que se cumpla la ley. De esto no estoy muy seguro, pero eso es otro cantar que habrá que abordar en su momento.

Pero el OSINFOR, por si acaso, ya existía desde antes, pues este fue creado en el 2008 (ver Decreto Legislativo 1085 de ese año) mediante la absorción de una oficina que estaba adscrita al ex Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) que solo se dedicaba a la supervisión de concesiones forestales maderables. Por si acaso, el OSINFOR está adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Tomen nota.

Y seguimos

Leyendo el Capítulo IV Unidades de gestión forestal y de fauna silvestre de la LFFS entre casi en colapso. El Artículo 21 nos dice que tendremos a la Unidad de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (UGFFS) que es “la organización territorial regional de gestión, administración y control público de los recursos forestales y de fauna silvestre (...)”. Pero ahí no queda la cosa, tendremos también al Comité de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (CGFFS) que es, según el Artículo 22, “un espacio de participación ciudadana de los usuarios del bosque, comunidades locales, (...) que desarrollen actividades dentro de una determinada UGFFS”.

Además y no faltaba más, el CGFFS es reconocido por la Autoridad Regional Forestal y de Fauna Silvestre (ARFFS). Dicho lo anterior, no podía faltar la Regencia Forestal y de Fauna Silvestre (Artículo 23) que “es la persona natural con formación y experiencia profesional en el área que requiere ser regentada e inscrita en el registro Nacional de Regentes Forestales y de Fauna Silvestre”. Con esto, el futuro de los bosques en el Perú parecería que pinta bien. ¿Será? Por eso, con todos estos actores ya no hay de que preocuparse. Esta última afirmación se sustentaría en que existirá un Registro Nacional de Regentes Forestales y de Fauna Silvestre y que también contaremos con un Plan Nacional Forestal y de Fauna Silvestre que será aprobado por el SERFOR. Ahora sí, ya está todo solucionado.

Pero esto no queda acá. En la propuesta del Reglamento de la LFFS se indica que además de todo lo anterior, el país tendrá un Sistema Nacional de Control y Vigilancia Forestal y de Fauna Silvestre (SNCVFFS) que velará por el origen legal de todos los productos forestales y de fauna silvestre. Adicionalmente, contaremos con el innovador Sistema Nacional de Información Forestal y de Fauna Silvestre (SNIFFS) que entregará la información necesaria para asegurar que se cumplan todos los mecanismos de control en las entidades públicas en lo referido a la verificación del cumplimiento de las normas vigentes y a los acuerdos internacionales vinculantes a los productos de flora y fauna silvestre que hayan sido obtenidos legalmente. ¿Y si son obtenidos de manera ilegal?

Entonces, resumiendo un poco, el SERFOR, con su órgano consultivo, el CONAFOR, reemplaza a la DGFFS y dirige el SINAFOR y además vela para que los CGFFS (reconocidos por las ATFFS) realicen sus funciones dentro de las UGFFS. Además tenemos a las Regencias Forestales y de Fauna Silvestre que deben inscribirse en el Registro Nacional de Regentes Forestales y de Fauna Silvestre. Y todo está bajo control porque tendremos un Plan Nacional Forestal y de Fauna Silvestre. Asimismo, en base a la existencia del SINAFOR, los miembros del SNCVFFS deben brindar la información necesaria para combatir la deforestación, según lo que diga el SNIFFS para cumplir con los objetivos del sistema. ¡Dios santo!
 
Todo lo anterior funcionará de maravilla porque además tendremos la cereza sobre el pastel: el Plan Nacional Anticorrupción del Sector Forestal y de Fauna Silvestre (PNASFFS).

Un par más y nos vamos

Haciendo una rápida incursión en otros universos paralelos me topo con el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), órgano adscrito del Ministerio del Ambiente (MINAM) que cuenta con un Servicio de Información Nacional de Denuncias Ambientales (SINADA), el cual le permite al ciudadano obtener información sobre los hechos que podrían ser infracciones ambientales y a su vez le permite informar y alertar al Estado sobre los mismos. Así también, dicho organismo cuenta con el Servicio de Información y Atención al Ciudadano (SIAC).

Y otro de los organismos técnicos adscritos al MINAM, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE), se encarga de, entre otros, revisar y aprobar los Estudios de Impacto Ambiental detallados (EIA-d) de mayor envergadura de los proyectos de inversión pública, privada o de capital mixto. Además, el SENACE es parte del Sistema Nacional de Evaluación de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que viene trabajando, desde el 2001, para incorporar la variable ambiental en los procesos de gestión pública para que se anticipe y prevengan los potenciales impactos ambientales negativos significativos derivados de los proyectos de inversión públicos o privados. El SENACE se encarga también de fortalecer el SEIA y de favorecer las inversiones sostenibles.

Tenemos también en el país el Sistema Nacional de Gestión Ambiental (SNGA) que fue creado en el 2004 e integra a las instituciones y organismos que intervienen en la gestión ambiental. Tiene el objetivo de orientar, integrar, coordinar, supervisar, evaluar y garantizar la aplicación de las políticas, planes, programas y acciones destinados a la protección del ambiente. Este sistema, creo, es la salvación, ¿o no?

Y acá viene lo bueno

¿Quiénes integran el SNGA? ¡Agárrense! El SNGA está conformado por el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE), el cual es administrado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), que a su vez es otro de los organismos adscritos al MINAM; por el Sistema Nacional de Evaluación y Fiscalización Ambiental (SINEFA) cuyo ente rector es el OEFA; por el SEIA, cuyo ente rector es el MINAM a través de la Dirección General de Políticas, Normas e Instrumentos de Gestión Ambiental; por el Sistema Nacional de Gestión de Recursos Hídricos (SNGRH), cuya rectoría está a cargo de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y por el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA), cuya entidad rectora es el MINAM. ¿Y el SERFOR, SINAFOR, SNCVFFS, SNIFFS y los otros?

Dicho lo anterior, el SNGA también está conformado por los Sistemas Regionales de Gestión Ambiental (SRGA), de responsabilidad de los gobiernos regionales; y por los Sistemas locales de Gestión Ambiental (SLGA) que deben ser implementados por los gobiernos locales (provinciales y distritales). Esta es la primera vez que escucho de estos dos sistemas, ¿existirán? Y por si no lo saben, el MINAM es la Autoridad Nacional Ambiental y órgano rector del SNGA. Por último, otro de los organismos adscritos al MINAM es el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAHMI). Como ven, estamos llenos de servicios y de sistemas.

Ya no continúo porque no quiero ocasionar contusiones cerebrales si seguimos abordando el enmarañado mundo de servicios, sistemas, estrategias, planes y otros en torno al tema ambiental. Lo bueno de todo esto es que conozco a muchos ciudadanas y ciudadanos que están trabajando duro para que podamos entender de qué se trata y para qué sirve toda esta jerarquización de herramientas que parecerían, en algunos casos, disparos al aire.

Lo más importante en todo esto es contar con los recursos humanos idóneos, es decir, bien capacitados y que crean en lo que hacen sin perder el entusiasmo; con los recursos monetarios (¡plata hay, debemos gastarla mejor!) y con los recursos técnicos para que toda esta maquinaria funcione y no quede solo en el papel. Yo por lo tanto, los dejo. Tengo otros planes, no quepo en este sistema, no brindo servicio alguno y no tengo ninguna estratega que mostrar.  

Marzo 2015

Artículo aparecido en la versión online de la Revista Rumbos:

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