jueves, 2 de abril de 2015

¡A MÍ SÍ ME IMPORTA UN PEPINO!: DE PEPINOS MARINOS Y ESPECIES EN EXTINCIÓN


Los pepinos de mar están altamente amenazados en todo el planeta. Foto: Reuters.

Hace poco me quedé pensando en torno a una caricatura que graficaba lo que “hubiera pasado” si Adán y Eva “hubiesen sido” chinos (o asiáticos). En el dibujo se ve que Adán está friendo a una  serpiente trozada, mientras que Eva espera ansiosa su porción. Se aprecia además que la famosa manzana sigue colgando rebosante en el árbol. Y bueno, para muchos es conocido que en general los asiáticos son bastantes propensos a ingerir animales, plantas e insectos que para nosotros no figuran en el menú. Asimismo, destacan también sus “rarísimos” gustos y exquisiteces culinarias. Sabemos además que como parte de muchas culturas, existe una gran demanda por acceder a productos afrodisiacos, tales como aletas de tiburón, penes de tigre, cuernos de rinoceronte y otros, lo cual hace que se ejerza una creciente y desmedida presión sobre la flora y fauna del planeta. En torno a lo anterior, veamos como ejemplo, qué está sucediendo con una especie animal que pasa bastante inadvertida y que tiene una apariencia algo repugnante para muchos. Además, debemos saber que existen 15 especies de animales que estarían a punto de dejar el planeta. 

A demanda de los sibaritas chinos, las poblaciones de los pocos conocidos pepinos de mar están sufriendo un terrible decrecimiento en todo el planeta. Estos animales —que no son plantas y que son parientes de las estrellas de mar y de los erizos— están distribuidos en todos los mares de la Tierra y cumplen un rol muy importante como “carroñeros” y “recicladores”. Su apariencia no es la más atractiva ni la más llamativa, pues basta con ver sus fotografías para darse cuenta que no destacan por su glamour. Pero así como pasan inadvertidos, su progresiva y abusiva desaparición en todo el planeta también está pasando inadvertida.   

Cuesta mucho imaginar que estos “gusanos” de mar de poco garbo tengan una gran demanda en la cocina de algún pueblo. Pero no contaban con los gustos y sabores de los chinos. Desde hace varias décadas, los pescadores costeros de todo el mundo están arrasando con las poblaciones de los pepinos de mar con un solo propósito: exportarlos a China. En el país asiático, estos animales son considerados como un manjar. Debido a todo lo anterior, la situación alrededor de esta especie es preocupante. De ello da cuenta un artículo científico que informa sobre el caso (1).

Según se sabe, siete de las casi setenta especies comerciables de pepinos de mar están en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido, principalmente, a la gran demanda china. En el caso de estos equinodermos, no existe una regulación (vedas) en cuanto a su extracción, lo que hace que se esté dando una depredación incontrolable. No obstante, en más de 20 países ya se ha prohibido o por lo menos se ha intentado regular su pesca. Eso sucede en Panamá, Samoa, India, Tanzania, Papua – Nueva Guinea y en varios países insulares del Océano Pacífico.

¡A comer pepinos!

En el mercado chino, el  pepino de mar seco alcanza altos precios. Así, existe una especie originaria de las costas japonesas, cuyo valor por kilo excede los 3000 dólares. Por eso, su población ha sido bastante diezmada. Por otro lado, las especies procedentes de los trópicos también son bastante cotizadas y también sufren el impacto de la presión de las cocinas chinas. Su extracción es bastante fácil y lucrativa; y además no requiere de muchos equipos, pues pueden ser capturados con la mano por los buzos, dado que no tienen la menor chance de escapar.

La importancia de estos animales radica en su capacidad de consumir material orgánico procedente de algas muertas o de los restos de las presas de otros organismos y de devolverlos al agua de forma más asimilable para otras especies. Así también, son “comida” para otras especies de flora y fauna marina por lo que forman parte del ciclo natural y mediante su movimiento agitan los fondos marinos y sedimentos permitiendo la oxigenación  del medio y de especies bentónicas. Adicionalmente, se ha detectado que en los corales tropicales, los pepinos de mar fijan el calcio y lo “ofrecen” (al ser alimento) a otros seres para la formación de sus caparazones o esqueletos.

Felizmente, el país de la Gran Muralla ha logrado cubrir un cuarto de su demanda total del pepino de mar japonés mediante la acuicultura. No obstante, esta medida no ha logrado aún que las poblaciones naturales de esta especie se recuperen. Sin embargo, esto ya es un avance para una recuperación a largo plazo. A todo esto debemos sumarle que lamentablemente estos poco agraciados animales no han encontrado un buen “lobby” para interceder por su conservación y aprovechamiento sostenible.  

Los 15 del patíbulo

El proyecto Alliance for Zero Extinction (AZE, http://www.zeroextinction.org/) ha hecho pública una lista de 15 especies biológicas, entre mamíferos, reptiles y aves, que estarían al borde de la inminente extinción. Y es que para su “mala suerte”, los especímenes de estos 15 candidatos a dejar el planeta ocupan hábitats bastante restringidos e intervenidos por el hombre. Además, por la maldita culpa del Homo sapiens, el planeta nos está quedando cada vez más pequeño para satisfacer las demandas de los casi 8000 millones de humanos. Con cada día que pasa, las posibilidades de supervivencia de estas 15 especies (y de otras, sin lugar a dudas) disminuyen a pasos agigantados.

El proyecto AZE ha propuesto esta lista tras haber identificado que las posibilidades de sobrevivir de estas 15 especies son casi nulas. Para nuestra tranquilidad, el Perú todavía no aparece representado por alguna de estas especies, no obstante, así como vamos, me parece que es bastante probable que pronto aparezcamos. La lista está compuesta por diversos tipos de rana en Brasil, albatros de islas remotas, una rata trepadora de México, entre otras criaturitas del Señor que se deben estar arrepintiendo de haber estado trepadas en el Arca de Noé. Como todos sabemos, el hombre es el responsable directo e indirecto de este exterminio.

Así por ejemplo, el tan mencionado cambio climático es el causante de que algunos ecosistemas estén sufriendo cambios irreversibles. ¿Ejemplos? Tenemos la acidificación de los océanos y el derretimiento de los polos y glaciares. Adicionalmente, el hombre, en su afán de ganar terrenos para la agricultura y ganadería e incluso para urbanizar y seguir asentándose en este maltratado planeta, sigue mermando los bosques tropicales y otros ecosistemas. Un ejemplo de ello es la creciente deforestación destinada a obtener terrenos aptos para la siembre de la palma aceitera (en el Perú, esta “moda” se viene con todo). Además, tenemos las amenazas que produce el hombre mediante la contaminación del ambiente en todas sus variantes.

Un claro ejemplo es el excesivo uso del plástico y sus terribles consecuencias para las aves. Y es que muchas plumíferas ingieren residuos sólidos (que confunden con sus alimentos) y luego se sienten llenas y no digieren lo ingerido para finalmente morir de inanición —irónicamente— con el buche lleno (de plástico).

Así, con el fin de obtener la mencionada lista, los científicos de la University of Southern Denmark analizaron los datos de 841 especies que viven en hábitats restringidos. Para ello se creó el Índice de Oportunidades de Conservación para cada especie. Los resultados de esta investigación (2) nos indican que el 39% de las especies analizadas tienen (todavía) un índice alto, lo cual les aseguraría mayores posibilidades de supervivencia. Sin embargo, para 510 especies de las 841, las cosas están color de hormiga.        

¡Hasta luego, Au revoir, ciao, bye, tschüss!

Otro de los resultados de la investigación es que se necesitaría invertir 1300 millones de dólares por año para evitar la extinción de estas especies. El mayor porcentaje de ese dinero debería ir a sus hábitats para ser usados en medidas efectivas de conservación in situ. Otro porcentaje menor debería ser invertido en la crianza de algunas especies ex situ, es decir, en zoológicos o lugares especializados, tales como zoocriaderos o centros de rescate. Esto, con el fin de que exista un “stock” de especímenes disponible para ejecutar cualquier medida de conservación (repoblamiento, reintroducción u otra). Solo para comparar, los Estados Unidos gastan anualmente 500 veces más en temas militares que la cantidad propuesta.

La lista de las 15 infortunadas especies es la siguiente:

Mamíferos

·       Ratón del Monte Lefo (Lophuromys eisentrauti). Es un roedor endémico del Monte Lefo en Camerún.
·       Rata arborícola de Chiapas (Tylomys bullaris). Es un roedor que vive en un pequeño hábitat en México.   
·       Rata tropical de tierras bajas (Geomys tropicalis). Es un roedor exclusivo de Tamaulipas en la región costera del noreste mexicano.

Anfibios

·      Salamandra (Lyciasalamandra billae). Vive exclusivamente en una pequeña zona costera en Turquía.
·      Las ranas Hypsiboas dulcimer, Bokermannohyla izecksohn y Physalaemus soaresi de Brasil.
·       Rana Zorro (Pseudophilautus zorro). Vive exclusivamente en Sri Lanka.
·       Rana (Allobates juanii). Vive únicamente en dos localidades en la selva de Colombia.
Aves

·     Alondra de Ash (Mirafra ashi). Ave que habita una pequeña zona costera en Somalia.
·     Monarca de Tahití (Pomarea nigra). Ave que vive exclusivamente en la Polinesia francesa.
·     Petrel Feira (Pterodroma madeira). Ave que habita únicamente en la Isla Madeira, Portugal.    
·     Petrel de las Islas Reunión (Pseudobulweria aterrima). Su distribución está restringida a un pequeño grupo de islas en el Océano Índico.
·     Gorrión de Wilkin (Nesospiza wilkinsi). Vive únicamente en el archipiélago de Tristán de Acuña en el sur del Océano Atlántico
·       Albatros de Ámsterdam (Diomedea amsterdamensis). Solo habita en la isla de Ámsterdam ubicada al sur del Océano Índico.

Concolón

¿Y a qué vienen los pepinos de mar y esta tenebrosa lista? Ambos temas vienen a colación por el hecho de que, en primer lugar, debemos estar siempre alertas ante los casos de depredación en el planeta y en el país. No podemos restringir nuestra mirada a lo que sucede en nuestro entorno. Debemos ampliar nuestra visión e intentar entender qué está pasando a nivel planetario en relación a nuestros recursos naturales. Un caso a tener siempre en cuenta es el de la nueva e inalcanzable potencia mundial: China. Se imaginan si mañana se impone en ese país la moda de ingerir, por ejemplo, el camarón de río o alguna otra especie animal; o que tal vez se les dé a los nuevos ricos chinos por construir sus casas con la madera de algún árbol amazónico. Eso podría ser la sentencia para una posible extinción.

¿Se imaginan por último que solo el 10% de la población china tenga esos “gustitos”? Estamos hablando de satisfacer el mercado para 130 millones de personas. En segundo lugar, todos los estudios y emprendimientos en relación a la extinción de especies biológicas son aproximaciones y deben ser tomados como referencia. Ninguno contiene la verdad absoluta pues todos difieren entre sí en cuanto a los métodos y resultados. Se debe tomar con cautela lo propuesto y no caer en el sensacionalismo ni entrar en un pánico general.

Y por último, en las propuestas de conservación aparecen por doquier la conservación in situ y ex situ como alternativas. Sin lugar a dudas es lo único que podemos hacer además de disminuir la presión sobre el planeta. Por eso, debemos hacer bien las cosas. De eso depende que podamos seguir disfrutando de los bienes y servicios que nos ofrece el entorno.

Marzo 2015

Articulo publicado en la versión online de la Revista Rumbos:


(1) http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0006320715000397
(2) http://www.cell.com/current-biology/abstract/S0960-9822%2815%2900080-9

lunes, 23 de marzo de 2015

¡NO QUIERO SER PINGÜINO (Y MENOS EN EL PERU Y MENOS EN PUERTO ETEN)!

Pingüino de El Cabo (Spheniscus demersus). Foto: AFP.
Hace varios meses que quería escribir sobre estas lindas y tiernas criaturas del Señor. Por diversos motivos fui postergando esta empresa. Sin embargo, hace unos días vi unas fotos que me hicieron retomar este esfuerzo. Y es que en el colmo de la desfachatez de algunos mal llamados conservacionistas, tenemos un lugar en el Perú, específicamente en Puerto Eten (Lambayeque), donde se estaría intentando “recuperar” la población del Pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) mediante su crianza en cautiverio y posterior liberación (a propósito qué esperan las autoridades regionales para nombrar de una vez el Área de Conservación Regional Humedales de Puerto Eten). Pero antes de ver ese tema (del cual, espero que las autoridades y la opinión pública tomen nota), revisemos un par de puntos sobre los pingüinos. Estas aves no voladoras son tan famosas que incluso tienen diversas películas y series animadas. No obstante, detrás de ellas hay algunos aspectos que deberíamos conocer. 

Quizás no les suene el nombre de George Murray Levick (1876 – 1956). A mí tampoco me sonaba, hasta que descubrí que este caballero británico estudió por tres años la vida de los pingüinos y que parte de los resultados de su investigación estuvieron 98 años censurados y sin ser publicados. Sus descubrimientos sobre la vida sexual de los pingüinos dejaron atónitos y ruborizados a los científicos de su época. Murray Levick formó parte, entre los años 1910 y 1913, de la expedición a la Antártida de Robert Scott, la cual tuvo un trágico final. El expedicionario inglés fue uno de los cinco sobrevivientes de una de las brigadas que en el año 1912, bajo condiciones extremas de frío, hambre y cansancio, logró refugiarse en una caverna de hielo y sobrevivir.

Producto de lo anterior, Murray Levick escribió, en el año 1915, un detallado y completo estudio sobre la vida y conducta de los Pingüinos de Adelia (Pygoscelis adeliae). Y tuvieron que pasar 98 años para que el estudio original (escrito a lápiz) fuese encontrado por un miembro de la Heritage Trust de Nueva Zelanda entre los documentos oficiales de la expedición del Capitán Scott [1]. Tras el hallazgo, los resultados completos han salido a la luz, ya que la versión que fue publicada en 1915 era una versión censurada. El capítulo sobre el comportamiento sexual de estas aves no voladoras fue dejado de lado.

El mismo Murray Levick había decidido de antemano que los detalles sobre la vida sexual de los pingüinos no fueran publicados y además apuntó en griego todos los datos tomados en campo sobre este aspecto. De esta manera, el expedicionario habría “ocultado” o codificado sus resultados para no herir susceptibilidades, pues él mismo había quedado en shock después de todo lo que vio.

¿Aves perversas?

Los principales hallazgos de Murray Levick fueron los siguientes: necrofilia, dado que los machos jóvenes intentaban tener sexo con hembras adultas muertas; ataques de adultos a juveniles por una conducta motivada por el sexo; posible conducta sexual de autocomplacencia; homosexualidad; y una actividad sexual que no solo cumple una función reproductora, sino también de placer. Todos estos descubrimientos eran, para la época, un escándalo y dejaron impávidos al aventurero inglés y a sus colegas.

Así, dado lo “retorcido”, inmoral y antinatural de estas conductas en los pingüinos, Murray Levick no encontró explicación para esta situación. Hoy en día, estas conductas pueden ser interpretadas y explicadas. Sin embargo, para el inglés no fue posible separar la observación científica de su susceptible moralidad. Para él, lo que vio era simplemente “abominable” y “malo”. Y creo que no es su culpa, pues el expedicionario británico era un científico con una alta carga moral y religiosa propia del Siglo XIX y de principios del Siglo XX.

Murray Levick anotó que “las atrocidades que hacen le pertenecen a un género que no debería tener cabida en este libro. No obstante, es interesante anotar que donde la naturaleza les ha otorgado algunas ocupaciones por realizar, estas aves se comportan como humanos que por pereza se empiezan a degenerar”. Es decir, donde no hay disciplina, no hay orden, por lo tanto se instala un comportamiento anti natural. Estas aves que de lejos parecen pequeños hombres vestidos como caballeros, al parecer, no lo son tanto.

Ya de regreso en Inglaterra, Murray Levick publicó su estudio “Natural History of the Adélie Penguin” en el cual describía a estas aves como seres con una vida sexual casi inexistente, por lo menos en lo que respecta a sus “perversiones”. Posteriormente, el inglés publicó un corto “paper” denominado “Sexual Habits of the Adélie Penguin”, del cual solo fueron impresos 100 ejemplares que repartió a mano a un grupo selecto de expertos. El trato era leer el estudio y luego destruirlo. Al parecer, solo sobrevivieron dos ejemplares de estos estudios “pornográficos” de los pingüinos.       

De esta manera, Murray Levick se intentó proteger de ser tildado también de depravado y de alterar la moral de sus renombrados y moralistas colegas. En los siguientes 50 años, el trabajo del expedicionario inglés no fue nombrado ni citado en estudio alguno sobre un tópico similar. Sin embargo, un tal Douglas Russell descubrió uno de estos manuscritos en las profundidades del archivo del Museo de Historia Natural de Inglaterra [2] y junto a otros colegas escribió un artículo en el magazín “Polar Record” [3] sobre el trabajo de Murray Levick. Así, poco a poco fueron saliendo a la luz sus resultados.

Rescatando pingüinos en Sudáfrica     

Tras algunos dramáticos derrames de petróleo en el sur de África, la población del Pingüino de El Cabo (Spheniscus demersus) estuvo muy cerca de sucumbir. Sin embargo, su crianza en cautiverio está dando buenos resultados. Estas aves son criadas a mano y tras su liberación se adaptan muy bien a su nuevo hábitat. Se ha reportado incluso la formación de nuevas colonias. La recuperación de la única especie silvestre de pingüino en África está a cargo de un equipo de científicos sudafricanos y británicos de la Universidad de El Cabo [4].  

Los científicos pudieron determinar que los pichones que fueron víctimas de los derrames petroleros, tras ser limpiados y criados por el hombre “a mano”, pudieron regresar sin dificultad a su hábitat original. Así, mediante este tipo de crianza en cautiverio, los pichones que fueron abandonados prematuramente por sus padres, debido a que estos estaban mudando de plumaje y no podían zambullirse en el mar para obtener alimento y que por lo tanto terminaban abandonándolos condenándolos a una muerte segura; y otro grupo de pichones que fueron rescatados después de algún derrame, recibieron una segunda oportunidad.

Los científicos recolectaron entre los años 2006 y 2007 más de 1300 pichones que fueron llevados a una estación especial y fueron criados cerca de mes y medio “a mano”. En cautiverio, estas aves estaban expuestas a enfermedades respiratorias y a otras como la malaria y a infecciones en los pies, pero estas fueron tratadas a tiempo con medicamentos. Posteriormente, los científicos liberaron el 91 y 73% del total de pichones en los dos años de captura respectivamente. Muchas de las aves liberadas fueron marcadas y hasta finales del año 2012, se pudo registrar en la naturaleza al 13% de los pingüinos marcados.

Incluso, se ha logrado observar que muchas de las aves liberadas lograron tener descendencia; y que más de la mitad de ellas, lo hicieron en sus colonias de origen. Finalmente, se ha podido determinar que la cuota de supervivencia de los ejemplares silvestres comparada con la de los ejemplares criados a mano es casi igual. De esta manera y en vista del descenso en la población de estos pingüinos sudafricanos, este método de crianza es una herramienta poderosa para frenar la posible extinción de esta especie.

Sin embargo, la comunidad científica ya está buscando otros métodos para rescatar a aquellos pichones que son dejados de lado en las colonias naturales sin tener que alterar a los otros miembros. Y lo más importante ─ ¡tomen nota! ─ es que se está trabajando arduamente en asegurar que al momento de liberar a los individuos criados en cautiverio estos no lleven consigo alguna enfermedad a las poblaciones sanas. Este factor es sumamente importante. Pongo énfasis al respecto, debido a lo que viene líneas abajo, no sin antes mencionar que sí existen iniciativas serias para “devolver” a especies amenazadas a su entorno natural. Lamentablemente en nuestro terruño estas pueden ser contadas con los dedos.

Pingüinos en el infierno

En Puerto Eten, lugar ubicado en la costa lambayecana a 30 minutos al sur de Chiclayo, existe una playa llamada Media Luna y ahí está ubicado el “Centro de Rescate” del mismo nombre. Este presunto centro de rescate está manejado por la Asociación Tu Tierra [5] y tiene la intención de “salvar” al Pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) de la extinción mediante la crianza en cautiverio y su posterior liberación. No obstante, por intermedio de varios observadores de aves, expertos y público en general que ha estado en la zona, es evidente que ese lugar es una aberración en lo que se refiere a poner en marcha un esfuerzo serio a favor de nuestra fauna.

El estado de abandono y de precariedad es alarmante y en su historial este cuchitril tiene una serie de hechos que demuestran que las cosas andan muy mal por ahí (basta revisar las noticias pasadas). Les recomiendo consultar en la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) [6], el RUC: 20487580296 para saber quién es el representante legal de esta asociación sin fines de lucro. Muchos ya lo conocen. Y algo que también salta a la vista es el hecho de que esta iniciativa es financiada por un zoológico francés [7]. No entiendo realmente qué es lo que se quiere mostrar en este lugar.

Vergüenza nacional. Centro de Rescate Media Luna. Foto: Fernando Angulo Pratolongo.


Tal vez los financistas quieran “venderse” en su tierra como los “salvadores” de pingüinos y jalar agua para su molino (donaciones) con la complicidad de algunos compatriotas. Habrá que investigar más a fondo este tema, pues no es posible que esta pocilga de pingüinos sea promocionada como un centro de rescate (basta ver las fotos, estas me hacen recordar a la poza de los delfines Yaku y Wayra en Lima). Además, hay algunos puntos para tomar en cuenta. Según los expertos, no existiría un sitio apropiado para formar una colonia de estos pingüinos en esta parte del país. Así también, es bastante probable que las crías y algunos individuos liberados mueran de hambre o sean víctimas fáciles de depredadores, dado que no han atravesado un proceso de reintroducción serio, mediante el cual aprenden a alimentarse y a defenderse en estado silvestre.

Además, el Pingüino de Humboldt no está en un estado de conservación tan grave, el cual avale y justifique esta iniciativa. Más efectivo sería combatir las presuntas causas que propician la disminución de su población en la costa peruana. Y por último, ¿existirá un plan de reintroducción avalado por el Estado?, ¿tienen permiso para este tipo de actividades?, ¿qué dice la comunidad científica al respecto?, ¿existen ya resultados para mostrar?, ¿se hace o se hará algún tipo de monitoreo y seguimiento a lo que allí se pretende realizar?, ¿tienen un plan de salud animal? Sin lugar a dudas, hay otras preguntas para más adelante.

Y para terminar, a ver si el Gobierno Regional de Lambayeque declara de una vez por todas a los humedales de Puerto Eten como Área de Conservación Regional, antes de que este valioso lugar desaparezca. De paso sería bueno que sus funcionarios se den una vuelta por la playa Media Luna.

 Marzo 2015

Artículo publicado en la versión online de la Revista Rumbos:





[1] Ver: http://www.radionz.co.nz/news/national/257379/restored-notebook-goes-home
[2] http://www.nhm.ac.uk/about-us/news/2012/june/penguin-sex-habits-study-rediscovered-at-museum110510.html
[3] http://journals.cambridge.org/action/displayAbstract;jsessionid=4765EC21F30B907B258CEA0829129FAE.journals?aid=8693309&fileId=S0032247412000216
[4] http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0110794
[5] http://peru21.pe/actualidad/tratan-salvar-extincion-pinguinos-norte-peru-2143143
[6] http://www.sunat.gob.pe/cl-ti-itmrconsruc/jcrS00Alias
[7] http://www.bioparc-zoo.fr/en/our-nature-projects/our-engagement/

sábado, 7 de marzo de 2015

PERÚ: PAÍS DE SERVICIOS Y SISTEMAS PARA TODAS Y TODOS


Futuro algo incierto. Rioja. Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
Preocupado por evidenciar un notorio desconocimiento sobre cómo funciona parte del aparato estatal dedicado a la conservación y al buen uso de la diversidad biológica en el país, me he visto obligado a escribir estas líneas. Así, reconozco, con suma vergüenza, que al momento de averiguar sobre estos temas tan complejos para mí, me di cuenta de que estaba intentando descifrar un mundo muy lejano y complejo para mis escasos conocimientos. Así también, debo reconocer que todavía ando en pañales en estos temas ambientales o “ecológicos”, pues es evidente que, como dijo Spinoza, solo sé que nada sé. Por eso, lo más razonable para salvar mi honor es ofrecer solo algunas humildes anotaciones. No obstante, pese a esta vergonzosa situación que desnuda el laberintico “mundito de la conservación”, es bueno saber que ¿existen? esfuerzos para acercar más al ciudadano de a pie a esta maquinaria estatal. 

Preocupado por no saber por dónde empezar y cómo ordenar mis ideas, decidí revisar la Ley N° 29763, es decir, la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre, la misma que fue promulgada en julio de 2011 y que entrará en vigencia una vez que su reglamento sea aprobado (¿cuándo? Asumo que pronto, en los siguientes dos años.). Es decir, todavía rige la Ley Nº 27308, también llamada Ley Forestal y de Fauna Silvestre. No obstante, la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre —a partir de ahora, LFFS— ha sellado, en julio de 2014, la creación del  Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), ente que reemplaza a la antigua Dirección General Forestal y de Fauna Silvestre (DGFFS). Hasta ahí, creo, todo bien. ¡Ah, me olvidaba! El SERFOR es un organismo público adscrito al Ministerio de Agricultura y Riego.

Lo que me preocupa es la cantidad de órganos especializados que emergen de la LFFS (y en general del aparato estatal). Así por ejemplo, el Artículo 12 me dice que existe un Sistema Nacional de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (SINAFOR) que es un “sistema funcional integrado por los ministerios y los organismos e instituciones públicas de los niveles nacional, regional y local que...”. Ya no pude seguir leyendo. No me quiero complicar la vida. El Artículo 13 indica lo que ya sabemos, es decir, que la Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre es ahora el SERFOR. Pero además se menciona que el SERFOR es el ente rector del SINAFOR. Ojo, no lo olviden.

Además de lo anterior, existe la Comisión Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (CONAFOR) que es la entidad consultiva del SERFOR (¡De verdad!, ¡Existe! Revisen el Artículo 17). Sigamos. Esto no queda acá. La LFFS indica también, en el Artículo 18, que contamos en el país con el poderoso Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) que se encarga de “supervisar y fiscalizar el aprovechamiento sostenible y (...) a través de títulos habilitantes regulados por la presente Ley”. O sea, fiscaliza (dice) las concesiones forestales, los permisos y las autorizaciones para usar el bosque. Es decir, chequea que se cumpla la ley. De esto no estoy muy seguro, pero eso es otro cantar que habrá que abordar en su momento.

Pero el OSINFOR, por si acaso, ya existía desde antes, pues este fue creado en el 2008 (ver Decreto Legislativo 1085 de ese año) mediante la absorción de una oficina que estaba adscrita al ex Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) que solo se dedicaba a la supervisión de concesiones forestales maderables. Por si acaso, el OSINFOR está adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Tomen nota.

Y seguimos

Leyendo el Capítulo IV Unidades de gestión forestal y de fauna silvestre de la LFFS entre casi en colapso. El Artículo 21 nos dice que tendremos a la Unidad de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (UGFFS) que es “la organización territorial regional de gestión, administración y control público de los recursos forestales y de fauna silvestre (...)”. Pero ahí no queda la cosa, tendremos también al Comité de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (CGFFS) que es, según el Artículo 22, “un espacio de participación ciudadana de los usuarios del bosque, comunidades locales, (...) que desarrollen actividades dentro de una determinada UGFFS”.

Además y no faltaba más, el CGFFS es reconocido por la Autoridad Regional Forestal y de Fauna Silvestre (ARFFS). Dicho lo anterior, no podía faltar la Regencia Forestal y de Fauna Silvestre (Artículo 23) que “es la persona natural con formación y experiencia profesional en el área que requiere ser regentada e inscrita en el registro Nacional de Regentes Forestales y de Fauna Silvestre”. Con esto, el futuro de los bosques en el Perú parecería que pinta bien. ¿Será? Por eso, con todos estos actores ya no hay de que preocuparse. Esta última afirmación se sustentaría en que existirá un Registro Nacional de Regentes Forestales y de Fauna Silvestre y que también contaremos con un Plan Nacional Forestal y de Fauna Silvestre que será aprobado por el SERFOR. Ahora sí, ya está todo solucionado.

Pero esto no queda acá. En la propuesta del Reglamento de la LFFS se indica que además de todo lo anterior, el país tendrá un Sistema Nacional de Control y Vigilancia Forestal y de Fauna Silvestre (SNCVFFS) que velará por el origen legal de todos los productos forestales y de fauna silvestre. Adicionalmente, contaremos con el innovador Sistema Nacional de Información Forestal y de Fauna Silvestre (SNIFFS) que entregará la información necesaria para asegurar que se cumplan todos los mecanismos de control en las entidades públicas en lo referido a la verificación del cumplimiento de las normas vigentes y a los acuerdos internacionales vinculantes a los productos de flora y fauna silvestre que hayan sido obtenidos legalmente. ¿Y si son obtenidos de manera ilegal?

Entonces, resumiendo un poco, el SERFOR, con su órgano consultivo, el CONAFOR, reemplaza a la DGFFS y dirige el SINAFOR y además vela para que los CGFFS (reconocidos por las ARFFS) realicen sus funciones dentro de las UGFFS. Además tenemos a las Regencias Forestales y de Fauna Silvestre que deben inscribirse en el Registro Nacional de Regentes Forestales y de Fauna Silvestre. Y todo está bajo control porque tendremos un Plan Nacional Forestal y de Fauna Silvestre. Asimismo, en base a la existencia del SINAFOR, los miembros del SNCVFFS deben brindar la información necesaria para combatir la deforestación, según lo que diga el SNIFFS para cumplir con los objetivos del sistema. ¡Dios santo!
 
Todo lo anterior funcionará de maravilla porque además tendremos la cereza sobre el pastel: el Plan Nacional Anticorrupción del Sector Forestal y de Fauna Silvestre (PNASFFS).

Un par más y nos vamos

Haciendo una rápida incursión en otros universos paralelos me topo con el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), órgano adscrito del Ministerio del Ambiente (MINAM) que cuenta con un Servicio de Información Nacional de Denuncias Ambientales (SINADA), el cual le permite al ciudadano obtener información sobre los hechos que podrían ser infracciones ambientales y a su vez le permite informar y alertar al Estado sobre los mismos. Así también, dicho organismo cuenta con el Servicio de Información y Atención al Ciudadano (SIAC).

Y otro de los organismos técnicos adscritos al MINAM, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE), se encarga de, entre otros, revisar y aprobar los Estudios de Impacto Ambiental detallados (EIA-d) de mayor envergadura de los proyectos de inversión pública, privada o de capital mixto. Además, el SENACE es parte del Sistema Nacional de Evaluación de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que viene trabajando, desde el 2001, para incorporar la variable ambiental en los procesos de gestión pública para que se anticipe y prevengan los potenciales impactos ambientales negativos significativos derivados de los proyectos de inversión públicos o privados. El SENACE se encarga también de fortalecer el SEIA y de favorecer las inversiones sostenibles.

Tenemos también en el país el Sistema Nacional de Gestión Ambiental (SNGA) que fue creado en el 2004 e integra a las instituciones y organismos que intervienen en la gestión ambiental. Tiene el objetivo de orientar, integrar, coordinar, supervisar, evaluar y garantizar la aplicación de las políticas, planes, programas y acciones destinados a la protección del ambiente. Este sistema, creo, es la salvación, ¿o no?

Y acá viene lo bueno

¿Quiénes integran el SNGA? ¡Agárrense! El SNGA está conformado por el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE), el cual es administrado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), que a su vez es otro de los organismos adscritos al MINAM; por el Sistema Nacional de Evaluación y Fiscalización Ambiental (SINEFA) cuyo ente rector es el OEFA; por el SEIA, cuyo ente rector es el MINAM a través de la Dirección General de Políticas, Normas e Instrumentos de Gestión Ambiental; por el Sistema Nacional de Gestión de Recursos Hídricos (SNGRH), cuya rectoría está a cargo de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y por el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA), cuya entidad rectora es el MINAM. ¿Y el SERFOR, SINAFOR, SNCVFFS, SNIFFS y los otros?

Dicho lo anterior, el SNGA también está conformado por los Sistemas Regionales de Gestión Ambiental (SRGA), de responsabilidad de los gobiernos regionales; y por los Sistemas locales de Gestión Ambiental (SLGA) que deben ser implementados por los gobiernos locales (provinciales y distritales). Esta es la primera vez que escucho de estos dos sistemas, ¿existirán? Y por si no lo saben, el MINAM es la Autoridad Nacional Ambiental y órgano rector del SNGA. Por último, otro de los organismos adscritos al MINAM es el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAHMI). Como ven, estamos llenos de servicios y de sistemas.

Ya no continúo porque no quiero ocasionar contusiones cerebrales si seguimos abordando el enmarañado mundo de servicios, sistemas, estrategias, planes y otros en torno al tema ambiental. Lo bueno de todo esto es que conozco a muchos ciudadanas y ciudadanos que están trabajando duro para que podamos entender de qué se trata y para qué sirve toda esta jerarquización de herramientas que parecerían, en algunos casos, disparos al aire.

Lo más importante en todo esto es contar con los recursos humanos idóneos, es decir, bien capacitados y que crean en lo que hacen sin perder el entusiasmo; con los recursos monetarios (¡plata hay, debemos gastarla mejor!) y con los recursos técnicos para que toda esta maquinaria funcione y no quede solo en el papel. Yo por lo tanto, los dejo. Tengo otros planes, no quepo en este sistema, no brindo servicio alguno y no tengo ninguna estratega que mostrar.  

Marzo 2015

Artículo aparecido en la versión online de la Revista Rumbos:

viernes, 13 de febrero de 2015

¡FELICES 100 AÑOS QUERIDA ABUELA MANUELA!


La abuelita Manuela.
El domingo 08 de febrero de 2015 celebramos por adelantado los 100 años de Doña Manuela Pastor de Lam, la queridísima “Manuelita”, abuela de mi esposa, Fátima, quien es su descendiente número 19. La bisabuela de Maya, nuestra hija, nació el 10 de febrero de 1915 en el distrito arrocero de Pueblo Nuevo, perteneciente a la provincia de Chepén, en el departamento de La Libertad. Este pequeño y pujante distrito está ubicado a 15 minutos en auto del distrito de Guadalupe que pertenece a la provincia de Pacasmayo del mismo departamento. Desde el sábado 07 hasta el martes 10 de febrero hemos pasado unos días fabulosos en este acogedor lugar, en compañía de primos, sobrinos, tíos, compadres, comadres, familiares y amigos. Es emocionante ver cómo la abuelita Manuela sigue lúcida y puede reconocer a su última bisnieta, Maya Meylín Angulo Escudero, quien es su descendiente número 64. Entre ellas han pasado 99 años y 10 meses. 

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El domingo ingresamos a la iglesia de Pueblo Nuevo a eso de las 10 de la mañana para estar en la misa en honor a Manuelita por sus 100 años. A su llegada, todas y todos los pueblonovanos la saludaban pues la conocen y además es una persona muy querida y reconocida. Ese día, el recinto estaba lleno y en su interior se respiraba un aire de júbilo y algarabía. Así, después de saludar a una o dos decenas de personas y de ver dónde me iba a sentar, terminé sentado en primera fila al lado opuesto de las bancas donde estaba la abuelita, sus hijos y Maya en brazos de Fátima. Nuestra pequeña se la pasó durmiendo toda la misa arrullada con los cantos y el bullicio.

Apenas me ubiqué en la primera fila al lado izquierdo de la iglesia y mientras estaba de pie mirando el vacío, intentaba ver a mi esposa e hija y me quedé observando a la abuelita por unos minutos. Debo confesar que sentí una gran emoción de estar ahí parado siendo parte de una celebración en la cual, la protagonista era la abuelita Manuela. Mientras escuchaba los cantos y las lecturas obligatorias tuve que controlar unas ganas tremendas de ir corriendo a abrazar a la abuela. Me atacó una sensación difícil de describir. Me sentía inundado de una fuerza extraña que me petrificó en mi asiento y que me obligó a abstraerme del momento para pensar en esa cosa rara con la que contamos los que estamos aún estamos pululando por ahí: la vida.

Fátima, la abuelita, Maya, Rosario (Charo) de izquierda a derecha.
Cada minuto en este planeta es algo por lo que debemos agradecer. De hecho no sé a quién exactamente, pero por lo menos, es obligatorio, creo yo, detenernos de vez en cuando a reflexionar al respecto y ver la vida con optimismo. Veía a la abuelita absorta en sus pensamientos y en sus rezos, rodeada de toda su descendencia y se me hacía un revoltijo en las tripas. No sabía si llorar o reír de la felicidad y de la emoción que me embargaban. Y tal sentimiento crecía al ver a Fátima y a Maya a pocos metros de su abuela y bisabuela respectivamente.

Manuela es la hija mayor de Don Guillermo Pastor Zamora y de Doña Vicenta Plaza Castro y es la mayor de nueve hermanos: Julio (†), Luisa, Celestina (†), Pablo (†), Bertila (†), Juana, Victoria (†) e Isabel (†). La abuelita es una mujer fuerte y si bien en los últimos años debe andar en silla de ruedas, no deja de estar activa. Pela las alverjas, las habas y hace otros pequeños trabajos manuales y toma sus alimentos sin ayuda alguna. Es un placer verla comer y tomar sus infusiones. Tiene un apetito envidiable y disfruta sus comidas en silencio. He pasado varios días con la abuelita y la he visto en su rutina diaria y es aleccionador ver cómo se desenvuelve y vive con entusiasmo cada nuevo día.

Recuerdo con mucha alegría y nostalgia una semana de junio de 2014, en pleno Mundial de Fútbol, cuando estuve en Pueblo Nuevo con Fátima (Maya ya estaba en la barriga de su madre) y con sus padres. Nos pasábamos gran parte del día viendo todos los partidos de fútbol con la abuelita. Siempre preguntaba quién era yo y a veces me miraba con desconcierto y no me quitaba la mirada, pues asumo que intentaba descifrar quién era ese individuo con barba (con una máscara, como dice ella) y por más que le explicaban quién era yo, ella no estaba muy confiada ante mi presencia. La abuelita tiene una ligera desconfianza de la gente que no conoce y que merodea por su casa. No obstante y por eso, en mi caso, siempre andábamos cruzando miradas (de amor y odio, como dice Naty), mientras yo a su vez intentaba no alterar su tranquilidad y tomaba todo con humor, pues sé que a la abuelita esos momentos solo la perturban por algunos minutos y que luego se le pasa. 

La abuela Manuela se casó en el año 1945 en Pueblo Nuevo con el ciudadano chino Humberto Lam Kan y al año siguiente se fue con toda su familia a Lima buscando mejores oportunidades educativas para sus hijos. Producto de su matrimonio, nacieron Celso (†), Leticia (†), Guillermo, Humberto, Griselda, Ronald, Silvia, Manuel y Rosario (mamá de Fátima y abuela de Maya). En el año 1955 falleció el esposo de la abuelita, el “Viejo Lam”, como ella lo llama cariñosamente hasta ahora. Manuela quedó viuda a los 40 años con ocho niños. Su situación económica era difícil, pero la abuelita no se doblegó ante ello e hizo lo imposible para sacar adelante a sus descendientes. He escuchado todos los sacrificios que hizo para darles educación a sus hijos y lo cierto es que solo me queda doblegarme ante tremenda mujer de acero llena de perseverancia y amor por los suyos.

Cuando la situación estaba sumamente complicada en Lima, la abuelita se vio tentada a regresar a Pueblo Nuevo, donde la vida era más fácil y barata, pero fiel a su espíritu guerrero, decidió quedarse en Lima para que sus hijos estudien. Ella no se vino abajo ante las dificultades y limitaciones que debió vencer para que su descendencia pueda tener un mejor futuro. Para Manuelita —y siempre lo repite con orgullo— la educación es la mejor arma para vencer cualquier tipo de obstáculos. Y la prueba más contundente de ello son sus hijos, nietos y bisnietos y el gran mensaje que ha dejado a través de sus 100 años. La abuelita es una persona de armas tomar. Eso me consta y doy fe de ello. Pero a su vez, es sumamente cariñosa e irradia una fortaleza que estoy seguro está repartida en sus 64 descendientes directos.

La Abuelita Manuela en la misa.
La abuelita tiene 26 nietos: Nancy Patricia, Carlos, Leticia, Patricia, Guillermo, Alberto, Ana, Fabiola, Carol, Fátima (mi Meylín), Ronald, Alex, Vladimir (†), Rodrigo, Rosario (†), Nataly, Heidy, Martín Yuri, Humberto, Juan Carlos, Paloma, Vanessa, Roberto, Hellen, Claudia y Andrea (†). Conozco a casi todas y todos los nietos y siempre que los veo con la abuelita me fascina ver cómo es que existe ese nexo tan cercano entre ellos. La primera nieta nació en el año 1964, cuando la abuela tenía 49 años y desde ese entonces ha cuidado y velado por todos ellos. Cada uno de los nietos reconoce en su abuela a la mujer que no sucumbió ante las adversidades y que con su fuerte carácter y perseverancia sacó adelante a sus padres y con ello a cada uno de ellos también.

Y es a partir del año 1992 que la abuelita se convirtió en bisabuela de 29 bisnietos: Daniela, Sebastián, Antonio, Mikaela, Kiara, Carlos, Kuay, Eduardo, Nicolás, Luis Eduardo, Fiorella, Cristina, Jean Franco, Mauricio, Ariana, Nicolás, Ana Paula, Máximo, Romina, Santiago, Lucia, Santiago Mateo, Sebastián, Diego, Joaquín Germán, Joaquín Umberto, Catalina, Amaroo y la última, nuestra pequeña Maya. Así, en estos 100 años, la abuela Manuela tiene 64 descendientes y seguramente seguirán viniendo muchos más. Espero que los actuales y los que vengan conozcan las adversidades que Manuela Pastor de Lam tuvo que atravesar para salir adelante. Desde su querido Pueblo Nuevo, la abuelita está ahí vigilando el destino de cada uno de los suyos. Yo me encargaré de que Maya Meylín sepa quién es su bisabuela y que cuando vuelva a visitarla, le dé un fuerte abrazo para que reciba sus bendiciones y su fuerza.

Con estas breves líneas deseo rendirle homenaje a la abuelita Manuela y saludar a toda su descendencia. Desde que conocí a Fátima, siempre me habló de su abuela y cuando la conocí supe que estaba frente a una de esas mujeres que representan la fortaleza y entereza humana. Cuando veo cómo Fátima le da besos a su abuela y está a su costado conversándole, me emociono bastante. Y por supuesto, en esta oportunidad en que por primera vez la abuela ha conocido a su última bisnieta y la ha tenido en sus brazos, el corazón se me salía del pecho. Esos momentos indescriptibles de calor humano son únicos y desearía con sinceridad que nunca acabasen.

La abuelita y Maya.
Mientras tanto, es un nuevo día para todos y la abuelita debe estar en su querido terruño sentadita, tomando su té o alguna merienda (o picoteando por ahí lo que le alcancen) o estará ayudando en la cocina. Además, estará seguramente recordando cuántos años tiene y cuándo nació; enumerará a cada uno de sus hijos y evocará al “Viejo Lam” una y otra vez. Luego, se reirá, hará sus “ejercicios” y estará dormitando placida y merecidamente hasta que las primeras horas de la noche irrumpan, luego se irá a descansar para levantarse al alba y seguir ofreciéndonos un día más de vida. La abuela ha ido perdiendo la memoria y confunde algunas cosas, pero tiene momentos de una lucidez envidiable que denota su fortaleza física y mental y en los cuales se acuerda y reconoce a las personas con las que está en ese momento para después de un rato olvidarse. Sin embargo, eso no impide que a su lado y alrededor de ella exista un clima de paz, de algarabía y de entereza humana.

Así, en medio de la maratónica celebración por sus 100 años, la abuelita disfrutó enormemente los momentos con sus hijos, nietos, bisnietos, familiares y amigos. Pero también hubo momentos en que su mirada se perdía en el vacío. Supongo que estaría imaginando cómo agradecer la dicha de tener reunidos a tanta gente que la ama, la estima y que la protege o que tal vez estaría recordando los difíciles momentos que vivió para llegar hasta donde está. No lo sabremos. Pero por ahora eso no importa, lo importante es que estuvo y está rodeada de los suyos. Y así, antes de irnos de Pueblo Nuevo, me despedí de ella y aunque no me reconoció, le pude dar un beso y pude coger sus manos. Ese gesto me acompañará hasta que la vuelva a ver. Por eso, cuando ahora veo a Maya intento ver a través de sus ojos a la abuela. Ahí está y ahí estará por siempre. ¡Felices 100 años abuelita Manuela!  

Febrero 2015

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XII)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...