viernes, 6 de noviembre de 2009

ESTIMADA CONGRESISTA AGNES KRUMWIEDE

Me enteré con mucha satisfacción que ha sido elegida, a sus 32 años, como Congresista en Alemania. No sabe la gran admiración que desde ya le tengo, debido a que he revisado parte de su “historia” y me he quedado fascinado con su exitosa y privilegiada “hoja de vida”. Sé que es una pianista de excelente trayectoria que comprueba que la música y la política sí pueden congeniar. Si bien ha tenido que cerrar su escuela de música en su natal Baviera, pienso que el gran esfuerzo que hace como parlamentaria del Partido Verde (con el cual también simpatizo pues viviendo en su país varios años, descubrí esa gran corriente que ahora en mi país, algunos improvisados, intentan imitar) es para quitarse el sombrero.

La lucha que tiene programada para que los músicos, bailarines y otros artistas reciban el sueldo mínimo me parece importante. Sé también que es considerada una “exótica” en el “Bundestag” por ser joven, elocuente y atractiva y que eso la saca de quicio, pero en verdad son cualidades de las que no me queda más que expresar mi envidia, por un lado por no conocerla personalmente, y por el otro, porque si viniese a mi país, se toparía con un gran circo de impresentables, fanfarrones, corruptos, improvisados, brutos y animales que reciben el sueldo en base a nuestra plata. Realmente, mejor no venga porque me da vergüenza ajena de solo pensar que podría ver esta poza de bestias totalmente prescindibles.

Ha obtenido (¿puedo tutearla?) un Diploma, lo cual en mi país equivale a una licenciatura (¡qué más da ahora!) y empezaste a tocar el piano desde los cinco años, pero como tú misma afirmas, el Congreso no impedirá que sigas tocando. Qué bueno (aunque admito que no te he escuchado tocar). Lo importante es que sigas manteniendo tu alma de artista y más si estás totalmente comprometida con buenas causas. Me imagino que desde joven pudiste mezclar la música con la política y eso es admirable pero normal en un país con partidos políticos fuertes y bien organizados, no como en el Perú que estos son como equipos de futbol que se arman para jugar una “pichanguita” y luego desaparecen.

Tu campaña la hiciste de pueblo en pueblo, de granja en granja entre vacas y ovejas en Baviera, tocando obras de conocidas compositoras alemanas. Tu campaña electoral se llamó: “Mujeres fuertes”. Formidable. Además, me parece excelente que después de cada concierto te hayas quedado a discutir con los presentes sobre tus propuestas para el Congreso, las cuales, estoy seguro, podrás hacer realidad.

Seguro que la despedida de tus alumnos y de sus padres en Ingolstadt debe haber sido triste, pero bueno, ten en cuenta que tus colegas también han debido atravesar por eso y que tú vas a Berlín a buscar mejores cosas para tu país. Sé también que pretendes luchar para que más mujeres ocupen cargos directivos en el mundo del espectáculo en Alemania, ya que la gran mayoría son ocupados por hombres. Aplaudo esa iniciativa. Pero lo que más aplaudo es que no solo te piensas limitar a la música y la danza, sino a toda la cultura. Eso es realmente alentador. Acá tenemos a una Congresista que algo bueno ha hecho (hay que reconocerlo) pero que está amarrada a una cofradía de políticos de temer. Ojalá ella se entere de tu trabajo para que pueda ver otras posibilidades, pero viendo a nuestro Congreso, poco se puede hacer, ya que es imposible tener una discusión sensata sobre temas de interés nacional sin que se tenga que perder el tiempo en discutir nimiedades y ver peleas absurdas.

Sé también que para ti la empatía es más importante que una carrera de derecho (u otra disciplina) para este cometido. Te doy toda la razón, ya que para un puesto como ese, necesitas tener contacto directo con la gente, escucharlos y llevar propuestas precisas y viables. La parte técnica la pueden ver tus asesores (acá hay asesores fantasmas y hasta empleadas del hogar e incapaces que dicen serlo) bajo tu tutela y dirección.

También me parece extraordinario tu afán por crear una red de colegios y casas culturales para combatir problemas de violencia, alcoholismo, drogas, problemas alimenticios (anorexia y bulimia) desde temprana edad. Y por supuesto, creo de vital importancia el empuje que le quieres dar a una cultura ecológica en tu país. Deberías venir (o mejor no) para que veas lo prehistóricos, obsoletos, irresponsables y absurdos que somos acá con nuestro medio ambiente. Te llevarías una impresión aterradora del fin del mundo.

Estás ahora en una gran orquesta donde estoy seguro tendrás un papel importante y seguro discreparás con muchos de tus colegas, pero finalmente se entenderán para trabajar por tu país. Acá es todo lo contrario cada uno toca su melodía pensando en ganar la mayor cantidad de plata, pues ser Congresista no es visto como un servicio al país, sino como la manera de ganar dinero fácil sin hacer nada, haciendo puras barbaridades innombrables y siendo el protagonista de escándalos dignos de una república bananera.

No te aburro más. Te deseo lo mejor e intentaré seguir tus pasos de una u otra forma. Me has animado a postular al Congreso de mi, por ahora, no tan querido país, a ver si algo se puede hacer. El problema es que acá es casi como querer suicidarse si es que uno decide entrar a esa jungla de bestias salvajes.

No dejo de jalarme los pelos por la envidia y la satisfacción de saber de tu trayectoria. Viel Glück Agnes!!

P.D. He leído uno de tus carteles publicitarios para la campaña electoral y veo que también piensas que es imprescindible proteger la diversidad biológica del planeta. Pienso igual que tú. Hay que salvarla de los seres humanos irresponsables. Su presencia es lo peor que le pudo pasar al planeta. Y lo último: ya somos amigos en el Facebook.

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