sábado, 24 de abril de 2010

EL CALENTAMIENTO GLOBAL TAMBIÉN SOLUCIONA ALGUNOS PROBLEMAS

Desde hace ya más de 30 años, India y Bangladesh se disputaban la pertenencia de una isla ubicada en el Golfo de Bengala llamada New Moore Island. Este pedazo inhabitado de tierra de 3.5 Km. de largo y 3 Km. de ancho no tenía ningún valor productivo pues se hallaba inhabitado. Sin embargo, la pugna por considerarla como suya tenía principalmente un carácter de dignidad y soberanía para estos dos países asiáticos. No obstante, estas rencillas —que llevaron incluso a que en 1991 militares indios “tomaran” la isla y clavaran su bandera en un acto de patriotismo— han terminado. Y es que la isla ha quedado sumergida en el Océano Índico debido al aumento del nivel del mar.

La isla —también conocida como South Talpatti Island o Purbasha— “apareció” en el mapa tras el devastador ciclón Bhola que azotó la región en 1970 y que cobró la vida de más de cien mil personas. Todas las disputas, roces y acciones que hubo para ver quién ocupaba la isla fueron en vano, pues la isla ya es historia. Este hecho ha sido corroborado a través de fotos satelitales y patrullas marinas hechas por las autoridades y por la Universidad Jadavpur de Calcuta. El aumento del nivel del mar logró lo que las autoridades de los países beligerantes no pudieron conseguir: llegar a un acuerdo, pues ahora solo queda analizar los efectos del cambio climático en este continente tan expuesto a este tipo de situaciones.

Según estudios recientes, el nivel del mar en la bahía de Bengala aumentó anualmente, hasta el año 2000, en tres milímetros. Empero, en la última década dicho nivel ha aumentado cinco milímetros por año. Ya en 1996, otra isla de la región llamada Lohachara, fue inundada completamente por el mar obligando a sus habitantes a refugiarse en tierra firme. Y según como se prevé el escenario futuro en este lugar (y en el planeta), ya existen 10 islas identificadas que podrían correr la misma suerte. La costa de Bangladesh es una de las más vulnerables al aumento del nivel del mar. Es por eso que ahora solo le queda al gobierno del país asiático tomar todas las medidas para mitigar los impactos del tan mentado calentamiento global.

Sin embargo, como en todo el planeta se “cuecen habas”, funcionarios del Ministerio del Interior de India afirman que lo ocurrido con esta peleada isla, de ninguna manera hace que ambos países no sigan en disputa. Ahora la discusión se centrará en delimitar claramente las fronteras en el ámbito marino.

Más plantas

En todo este debate sobre los efectos del calentamiento global —asumiendo que realmente el planeta viene sufriendo cambios climáticos debido a dicha situación, ya que aún existen incrédulos al respecto— no solamente se dan efectos negativos, sino también, existen algunos aspectos positivos para ciertos grupos de seres vivos. Así por ejemplo, para muchas plantas, el cambio climático es beneficioso pues bajo las nuevas condiciones climáticas pueden colonizar nuevos territorios. En especial, las especies vegetales de los trópicos encuentran, en los cada vez más templados países del hemisferio norte, un nuevo hogar.

Si bien esta nueva ola de expansión vegetal beneficia a muchas especies invasoras y exóticas, también puede traer la extinción de especies nativas especializadas. Asumiendo que en los países industrializados (y que a su vez son los más contaminantes), ubicados en su mayoría al norte de los trópicos, se encuentra la mayor cantidad de CO2 en la atmósfera, las plantas salen beneficiadas pues pueden crecer más rápido. En la otra orilla, en algunos países tropicales con altas tasas de deforestación, esta situación puede ser dramática. La regeneración de grandes extensiones forestales puede demorar mucho más de lo normal.

A esta conclusión han llegado estudios hechos por las universidades de Bonn, Gotemburgo y Yale. Los científicos estudiaron en diversas regiones del mundo cuántas plantas existen en el planeta bajo las condiciones climáticas actuales. Con esa información proyectaron 18 distintos escenarios bajo efectos del cambio climático para el año 2100. Los resultados fueron publicados en la revista especializada Proceedings of the Royal Society B. En conclusión, se planteó que muchas plantas podrán encontrar espacios para colonizar donde hoy es frío y húmedo (zonas templadas). Adicionalmente, muchas plantas llegarán a zonas alejadas como los polos mediante el transporte humano (de manera accidental o intencional) y podrán establecerse en esos lugares debido a que los climas ya no serán tan extremos.

Por otro lado, en regiones secas y cálidas —como muchas zonas del trópico y del subtrópico— las condiciones climáticas podrán empeorar para el crecimiento de una gran variedad de plantas especializadas. En la mira de los científicos se encuentra la llanura amazónica, especialmente, si la deforestación y la degradación ambiental (producto de ganadería y agricultura intensiva, así como de la minería informal) continúan haciendo desaparecer cientos de hectáreas de bosque a paso acelerado dejando terrenos secos e infértiles.

El cambio climático en muchos países europeos viene ocasionando inviernos cada vez más templados y menos duraderos lo que le permite a muchas especies vegetales ampliar su área de distribución. Si bien esto puede ser visto como un aumento de la diversidad biológica del continente, tal situación no es tan cierta, pues un gran número de plantas nativas pueden sucumbir ante esta invasión ocasionando que a la larga tengamos en todo el mundo más bien la predominancia de un grupo exclusivo y limitado de plantas adaptadas a las condiciones climáticas futuras. Podríamos vivir una globalización de las especies vegetales pero, lamentablemente, no de todas las que alimentan la diversidad biológica del planeta, sino de las más resistentes.

Adicionalmente, los científicos alertan que las tímidas e ineficientes políticas ambientales pueden ser perjudiciales si no se toman medidas efectivas. Los lugares más beneficiados y los más perjudicados a la fecha se pueden mantener todavía estables, pese al aumento de 1,8° C de la temperatura global hasta la fecha (en comparación con el año 2000). Sin embargo, frente a un aumento de 4° C, predominarían los hábitats que perdieron su cobertura vegetal original.

Así también, situaciones perjudiciales debido al cambio climático no solo se dan en la superficie terrestre, sino también en las profundidades marinas. Se ha determinado que cuando los corales están bajo stress —debido básicamente al calentamiento y a la acidificación de las aguas marinas— las algas que habitan en ellos mueren, ocasionando que los corales pierdan sus colores (que atraen a los peces y otros animales acuáticos) para que estos finalmente perezcan.

Como se sabe, los corales albergan una gran variedad de vida marina, entre ellos una gran variedad de peces que los utilizan para guarecerse y como lugares de reproducción. Su desaparición podría suponer la pérdida de una gran diversidad biológica y con ello la disminución de la principal fuente de alimento de muchos habitantes que viven de la pesca, especialmente en Asia.

¡Y en Borneo siguen apareciendo especies!

¡Qué envidia! En ese espacio bendecido siguen apareciendo especies nuevas para la ciencia. Un sapo que vuela y que cambia de color, una serpiente con colores de fuego, un sapo que respira por la piel, el insecto más largo del mundo y más representantes de la diversidad biológica del planeta siguen deslumbrándonos. En total, se ha reportado 123 nuevos registros para la ciencia en la tercera isla más grande del planeta compartida por el Sultanato de Brunei, Malasia e Indonesia. Felizmente, los tres dueños de la isla han prometido conservar un espacio de 222,000 Km² para proteger parte de esta gran joya de la naturaleza.

Lamentablemente, los espacios aún verdes y poco explorados de Borneo están en peligro constante debido a la deforestación para plantaciones de palmas aceiteras y de especies madereras de rápido crecimiento para producir papel. Para el mundo científico, estos bosques son, paradójicamente, los más amenazados del planeta. Es posible que desaparezcan especies que nunca lleguemos a conocer. ¿Todo esto no se nos hace conocido?

Y en Perú, ¿tendremos lugares que puedan ofrecer al planeta nuevas especies? Seguramente que sí. Pensemos por ejemplo en la Cordillera del Cóndor, en la del Sira y en la de Colan; o en las Zonas Reservadas Udima, Güeppi y Sierra del Divisor; así como en otros lugares en el país que aún no han sido explorados totalmente. Esperemos además que, en el caso de estas tres últimas Zonas Reservadas pertenecientes al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE), las autoridades competentes vean la conveniencia de otorgarles la categorización definitiva antes de que sea demasiado tarde.

2 comentarios:

  1. escribes bien, tan bien que me convencía tu forma de pensar(cada uno defiende lo que cree) sobre tu artículo de la muerte del pavipollo,y que no te importaba lo que sucediera con otras especies que no sea la humana, pero... oh, sorpresa te alegras de las nuevas especies animales que aparecen (debieron estar ocultas y por algún motivo humano como la deforestación, contaminación de su hábitat, etc., han salido y han podido ser vistas) Pobrecitos,a muchos quienes no les importa más que el ser humano, les estarán apedreando o terminando con ellas... estarás esperando que eso suceda para publicarlo?

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  2. Por si acaso, lo del pavipollo es una ironía. Le respondo a Alonso Alegría.

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