lunes, 20 de abril de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXIII)


Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

Orques, seguro muchos de ustedes conocen o han oído hablar del centro ceremonial de Pachacamac en Lima, ubicado en la costa árida peruana. Estos territorios están asociados a la cultura preincaica Ychsma ―que floreció durante el Período Intermedio Tardío (entre los años 1000 y 1470 d.C.)― y ofrecen una perspectiva única de las prácticas rituales sagradas de antiguas sociedades peruanas. En el 2005 se descubrió allí una tumba intacta de una familia Ychsma en el cementerio Max Uhle, lo que marcó el inicio de varias investigaciones en la zona. Tras ello, se ha encontrado ―en tumbas de algunas élites― tocados, adornados con plumas de colores brillantes, a través de los cuales exhibían su poder y estatus.

 

Recientemente, un estudio publicado en la revista Nature Communications revela cómo se adquiría estos vistosos ornamentos, hace más de 800 años, que incluían plumas de loros amazónicos silvestres capturados a cientos de kilómetros de distancia, en la Amazonía; y transportados vivos a través de los Andes. Lo interesante es que la adquisición de loros no tenía un fin alimenticio o para mascotismo, sino solo era para demostrar riqueza y prestigio. Lucir estos tocados tenía un profundo significado social y religioso para las sociedades indígenas de toda América.

 

Como se dijo, en el 2005, el arqueólogo japones, Izumi Shimada de la Universidad del Sur de Illinois, dirigió una excavación en Pachacamac que desenterró varios tocados ceremoniales. Las plumas no pertenecían a ninguna ave nativa de la región desértica, por lo que su presencia planteaba un misterio. La pregunta fue: ¿estos antiguos peruanos recolectaron plumas brillantes en la selva tropical, como algunos investigadores sugirieron en su momento, o transportaron aves vivas a través de los Andes?

 

Este último estudio logró identificar plumas de cuatro especies de loros amazónicos (Ara macao, A. ararauna, A. chloropterus y Amazona farinosa) que revelan también una alta diversidad genética, es decir, que las aves fueron extraídas de distintas poblaciones silvestres y que no fueron criadas en la zona para este fin. Fueron transportadas vivas a través de los Andes y mantenidas en la costa. Finalmente, el estudio identificó corredores transandinos específicos utilizados para este intercambio; y revela que existió una red comercial sofisticada y organizada, operada por los Ychsma.

 

Estos bravos peruanos desafiaron el regionalismo preincaico. Por último, los resultados expuestos permiten entender también, cómo fue parte del intercambio entre costa, sierra y selva, algo que se sabía, pero que no estaba probado del todo. ¡Visiten Pachacamac!

 

Nueva Zelanda nos da el ejemplo

Orcas, orcos, orques, ¿sabían que Nueva Zelanda lanzó el año 2016 el programa “Libre de Depredadores 2050”? Esta iniciativa gubernamental tiene como principal objetivo erradicar los depredadores invasores de la isla para el año 2050, tales como ratas, comadrejas y zarigüeyas; y con ello garantizar la supervivencia de las especies nativas amenazadas y en peligro de extinción.

 

La ubicación aislada de Nueva Zelanda en una isla permitió que su fauna nativa evolucionara sin una intensa presión por depredadores. Las aves no voladoras, como el kiwi y el kakapo, en particular, carecen de defensas efectivas contra depredadores. Sin embargo, la llegada de los colonos europeos alteró drásticamente la situación, pues introdujeron mamíferos carnívoros y oportunistas que comenzaron a multiplicarse rápidamente. Hoy en día, casi un tercio de las 252 especies de aves documentadas en Nueva Zelanda están en peligro de extinción o amenazadas. Desde el año 1800, 16 especies de aves se han extinguido.

 


Los neozelandeses están aplicando diversos métodos para el control de depredadores, desde la caza y el trampeo tradicionales hasta el uso de cebos envenenados mediante drones para llegar a zonas de difícil acceso. Un aspecto crucial es la colaboración de la población local. Propietarios privados, comunidades maoríes y voluntarios participan activamente. Incluso, se está colocando trampas en muchos jardines de Nueva Zelanda, se está plantando especies nativas y la gente dona o colabora como voluntaria directamente en el terreno para apoyar la lucha contra los depredadores.

 

Un logro clave de la iniciativa es la erradicación de especies invasoras en las islas más pequeñas. La isla Campbell es la mayor isla libre de ratas hasta la fecha, tras su erradicación en 2001. Alrededor de dos tercios de las islas más pequeñas de Nueva Zelanda se han librado de especies invasoras en las últimas décadas, lo que ha propiciado una importante recuperación de la avifauna y un aumento de la diversidad biológica. El objetivo intermedio de la iniciativa es lograr que todas las islas pequeñas de Nueva Zelanda estén libres de depredadores.

 


Pero el camino hacia una Nueva Zelanda libre de depredadores no está exento de polémica. El uso de cebos envenenados, en particular, provoca protestas recurrentes. Si bien el uso de estos cebos letales es efectivo, también supone un riesgo para otras especies animales. Además, el proyecto es una iniciativa costosa. El gobierno neozelandés se ha comprometido a financiarlo hasta 2050. Los costos anuales ascienden al equivalente de más de cuarenta millones de euros. ¿Y después? Hablaré con mis colegas maoríes a ver qué dicen y para identificar algunas prácticas para el Perú.

 

La liebre europea que nos conquista

 

Orcas, orques, orcos, ¿han escuchado hablar de la liebre europea? En el año 2013 escribí dos artículos donde explicaba por qué este mamífero, considerado como una especie exótica invasora, nos traería bastantes problemas. Creo no haberme equivocado. Fue introducida intencionalmente en Argentina y en el sur de Chile entre los años 1880 y 1930, probablemente para practicar la cacería deportiva; y en la actualidad, su presencia está registrada y documentada en todo el cono sur sudamericano, el altiplano compartido entre Perú y Bolivia, las áreas semidesérticas y las áreas irrigadas de la costa sur del Perú. Me dicen que ya está en Ica, a pocos kilómetros de Lima. Otros dicen que ya está en Ancash y más al norte.

 

Prefiere los hábitats abiertos, sin embargo, de la mano de su avance sin freno, la liebre ha demostrado que tiene una notable capacidad de adaptarse a nuevos hábitats y oferta alimenticia para seguir avanzando. Las tierras altas de la Puna y los valles costeros, al parecer, favorecen su dispersión. Los bosques amazónicos y los bosques montanos serían una barrera geográfica para las liebres. Su presencia en Tacna y Arequipa fue reportada por primera vez en el 2002. Seguidamente fue vista en los alrededores del lago Titicaca y en la puna sur del Cuzco. En algunas comunidades de Tacna y de Puno ya se ha reportado daños considerables en los cultivos por su presencia. La liebre es una especie oportunista que utiliza una amplia gama de ecosistemas y que se alimenta básicamente de gramíneas (maíz, arroz, avena, centeno) y otros cultivos agrícolas.

 

Su presencia no deseada ocasiona problemas, como la competencia con especies nativas y con el ganado doméstico y la modificación en la composición de algunos ecosistemas. Su presencia podría alterar el ciclo de nutrientes, ocasionar la pérdida de la productividad vegetal y ser una amenaza a la diversidad biológica local. Tiene dos rutas principales de dispersión; una por la puna y la otra a lo largo de los valles de las vertientes occidentales (valles costeros) y de la costa. No ocupan áreas rocosas o escarpadas.

 

Este orejón tiene varias cualidades que lo hacen altamente exitoso: son grandes, robustas, rápidas, son nocturnas y casi no tienen depredadores naturales. Los pumas, las águilas moras u otros controladores biológicos no la tienen en su menú, salvo contadas excepciones. Estos depredadores no han “crecido” junto a las liebres en estos dominios. Sea como sea, llegó el momento de hacer algo, antes de que las veamos saltando rumbo a Tumbes.

 

¡Ya vengo con la segunda parte!

 

Abril 2026


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