lunes, 14 de septiembre de 2026

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXVIII)

 

Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos temas. Por supuesto, prevalecerán los tópicos ambientales y los relacionados a múltiples aristas en torno a la diversidad biológica. El título de esta serie de videos nació de una visión que tuve tras escuchar a alguien que decía que la situación que atraviesa el país se asemeja al lugar donde reside el “Ojo de Sauron”, en el cual pululan diversos tipos de orcos que solo responden a lo que ordena su amo, sin pensar y sin chistar y que son expertos dejando el caos por donde van.

 

Para no perder de vista los contenidos propalados en las redes sociales, colocaré algunos de ellos acá. Tal vez un entusiasta orco, orca u orque desee leerlos.

Muchos de ustedes pensarán que al consumir productos “ecológicos” ayudan al “medio ambiente”; y que quien no lo hace perjudica al planeta. Al parecer, no es tan así, según un estudio publicado por la *Royal Society Open Science*. Los productos “ecológicos” suelen ser más caros que los convencionales. No obstante, esto no significa que sean mejores para el planeta. Según el estudio, los huevos ecológicos tienen un inconveniente: se estima que su impacto climático es el doble que el de los huevos de gallinas en jaula, o sea los convencionales. Los científicos británicos analizaron la huella ecológica de las granjas avícolas a través de las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso del suelo y los tipos de contaminación.

 

Tomaron como modelo la producción total de huevos del Reino Unido de los años 2009 y 2010 y simularon su conversión a un sistema de producción ecológica al aire libre. Esta generaría 2 316 000 toneladas de CO2, frente a las 1 184 000 toneladas que produciría la cría en jaulas. La razón es sencilla: como los agricultores ecológicos no usan productos químicos para la protección de cultivos ni para estimular el crecimiento animal, deben criar muchas más gallinas para satisfacer la demanda. Las gallinas en jaula son mucho más eficientes: ocupan menos espacio y, en muy poco tiempo, producen una cantidad considerablemente mayor.

 

Y dado que el consumo mundial de huevos aumenta cada año y que, en los últimos 30 años, la producción se ha más que duplicado, los “ecologistas” cuestionan el bienestar animal de las gallinas ponedoras. Desde una perspectiva medioambiental y social, los productos ecológicos “son mejores” para el bienestar animal. La agricultura ecológica es más respetuosa con el medio ambiente, porque prescinde de pesticidas y fertilizantes químicos; y protege los suelos y las aguas subterráneas.

 

No obstante, esto depende en gran medida del tipo de explotación agrícola: el estudio británico demuestra, por ejemplo, que esto no se aplica a la cría al aire libre. Los excrementos de los animales que pastan libremente pueden provocar una fertilización excesiva del suelo a nivel local y la acidificación del agua: la eutrofización. Asimismo, la tasa de mortalidad es más elevada entre las gallinas criadas “ecológicamente”. Sin embargo, el estudio solo refleja una parte de la agricultura ecológica.

 

La elección depende de lo que valoren los consumidores. Si defiendes la protección del clima podrías optar por no comprar huevos ecológicos, debido a sus elevadas emisiones. En cambio, los defensores del bienestar animal podrían decantarse precisamente por ella, ya que las gallinas criadas al aire libre disfrutan de una vida más feliz que sus congéneres enjauladas.

Cada uno decide. No hay huevo malo.  



Cuatro nuevas especies para la ciencia de ranas en el Perú

 

Como informé el año pasado, en base a un reporte del SERFOR del 2025, el Perú ocupa el tercer puesto a nivel mundial en cuanto al numero de especies registradas de anfibios. Tenemos 679; y de ellas, 364 son endémicas, es decir, solo se les encuentra exclusivamente en nuestros territorios. De esas 679 especies, 4 son del Orden Caudata (salamandras y tritones); 16 son del Orden GYMNOPHIONA (cecilias, anfibios grandes sin patas con forma de lombriz - ¡no son serpientes, porque no son reptiles! -); y finalmente, 659 especies pertenecen al Orden Anura (de vocablos griegos que indican que son animales “sin cola”) que agrupa a los sapos y ranas.

 

Bueno, el hecho es que hace muy poco, el Instituto Peruano de Herpetología, el IPH, anunció que sus investigadores han reportado para el Perú y el planeta cuatro nuevas especies de ranas del género Oreobates. Es decir, la lista para el país aumenta de 679 a 683 especies.

 

Según informa Pablo Venegas del IPH y autor principal del artículo que describe a las cuatro nuevas especies, estas provienen de los departamentos de Amazonas, San Martín y Huánuco; y habitan en bosques húmedos montanos y premontanos de la cuenca alta del río Huallaga. Fueron recolectados durante inventarios herpetológicos rápidos realizados en el noreste de Perú, entre los años 2018 y 2025.

 

Estos nuevos hallazgos demuestran, por un lado, que los Andes peruanos albergan diversos espacios geográficamente complejos y biológicamente diversos dentro de los Andes tropicales; y que aún existen varias microcuencas y cadenas montañosas que han sido poco estudiadas. Por otro lado, queda claro que aún existen importantes vacíos de conocimiento sobre la diversidad biológica, en países como el Perú. Seguramente tenemos aún varios lugares que guardan muchas sorpresas científicas.

 
Los autores resaltan la topografía andina —especialmente de los valles interandinos secos asociados a los sistemas de los ríos Marañón, Apurímac y Mantaro— como barreras importantes que moldean la diversificación y especialización de los anfibios andinos.

 

¿Y por qué es importante documentar la diversidad biológica del planeta? Necesitamos conocer qué tenemos, dónde está, cómo evolucionó y su historia natural para construir políticas de conservación de lo que se podrá y deberá salvar, sobre todo si somos un país megadiverso. Esperemos que no desaparezcan especies que nunca conocimos.

 

¡Felicitaciones a Pablo y a todo el equipo y colaboradores del IPH!

 

RIMO: la mascota de los XX Juegos Panamericanos

 

¿Sabían que Lima será, el año 2027, la sede de los XX (VIGESIMOS) Juegos Panamericanos y VIII (OCTAVOS) Parapanamericanos, del 23 de julio al 29 de agosto? No hablaré sobre el posible desempeño deportivo de la delegación peruana. Me avocaré esta vez a la mascota de esta futura reunión: RIMO, un gecko de Lima, la cual, según los organizadores, está “inspirada en el gecko de Lima, una especie endémica que acompaña silenciosamente la historia de la ciudad”.

 


Personalmente, saludo la decisión de poner en vitrina al gecko de las huacas o gecko de Lima (Phillodactylus sentosus), un reptil que está clasificado como en Peligro Crítico (CR) de extinción, según la legislación peruana. Hasta hace unos años se creía que era endémico de la ciudad de Lima y específicamente de algunas huacas en los valles de los ríos Lurín, Rímac y Chillón, como Mateo Salado, Pucllana, Parque de las Leyendas, Pachacamac, Puruchuco y otras.

 

No obstante, en el 2017, el herpetólogo Pablo Venegas y otros reportaron la presencia de individuos de este gecko en la Reserva Nacional San Fernando, en Nazca – Ica, a más de 300 km al sureste de Lima. Este pequeño saurio está amenazado, en Lima, principalmente por ratas y gatos domésticos.

 

Vamos al tema de la gráfica utilizada para representar a RIMO. Acá la muestro. Creo, personalmente, que pudo ser mejor. Ese color verde no me convence. El verde es poco usual en los geckos, por lo menos, en los que existen en la costa peruana. Estos son más de colores sobrios, grises, marrones claros, cremas, etc. La cola tampoco es tan larga y prensil y las manchas en el cuerpo no están bien definidas y también podrían ser mejor graficadas. Las “manos”, por lo menos la derecha, sí parecería la de un gecko, por la forma de los dedos. Pese a todo me parece excelente que se ponga en vitrina a este poco conocido y original vecino limeño mazamorrero que ha estado acá mucho antes que todos nosotros.

 


Concentrándonos en Lima y en este gecko, ¿se imaginan vivir exclusivamente en pequeños “refugios”, en espacios aislados unos de otros por avenidas, miles de autos, con perros, gatos y ratas (Y humanos) como amenazas en una mega ciudad?

 

Este pequeño reptil la tiene bastante complicada, pero uno de los pasos para promover y trabajar para poder salvarlo de la extinción es que sepamos de su existencia. Como ya lo dije hace varios años, no se puede conservar lo que no se conoce.

 

Protejamos a un limeño ilustre

 

Y seguimos con el gecko de las huacas o gecko de Lima (Phillodactylus sentosus). Este pequeño saurio ha sido elegido como mascota (RIMO) de los XX (VIGESIMOS) Juegos Panamericanos y VIII (OCTAVOS) Parapanamericanos que se realizarán en Lima, en agosto de 2027. Aplaudo poner en vitrina a este reptil críticamente amenazado de extinción. Hasta el 2017 se pensaba que solamente habitaba en las huacas de Lima, pero un estudio encabezado por el herpetólogo Pablo Venegas registró la presencia del gecko en la Reserva Nacional de San Fernando, en Nazca – Ica a poco más de 300 km al sureste de Lima.

 

Conocidos también como saltojos, son confundidos con lagartijas, pero a diferencia de estas, poseen unas ventosas en las terminaciones de sus cinco dedos para trepar por superficies lisas, tienen ojos grandes y son nocturnos. El gecko de las huacas, sin embargo, tiene la particularidad de no poder trepar árboles u otras superficies, a diferencia de las otras especies de su género.

 


Para su mala suerte, los individuos jóvenes tienen una coloración amarillo-anaranjada, un tanto brillante que hace suponer que son venenosos; y como mecanismo de defensa, alzan la cola. Muchos piensan que son alacranes y los matan, pese a que son totalmente inofensivos y beneficiosos. Comen moscas, arañas, escarabajos y otros invertebrados. Miden en promedio 12 cm y su peso máximo es de 6 gr. En Lima, huyen de la humedad. Por eso solo se les registra en zonas muy secas sin plantas. Se refugian bajo desechos materiales (basura) donde se genera un microclima apto para su desarrollo en pequeñas cavidades bajo la superficie.

 

Las hembras ponen un solo huevo y los abandonan, por lo que quedan desprotegidos ante sus depredadores. Se presume que su época reproductiva es entre setiembre y noviembre. La diferencia a simple vista entre las hembras y los machos es imperceptible; sin embargo, se asume que las hembras son ligeramente más grandes.

Foto: Julio Magán. 


Otro problema es que sus poblaciones están aisladas unas de otras, lo que genera endogamia. Es decir, no hay un refrescamiento genético y eso los hace mas susceptibles a deficiencias genéticas y reduce la viabilidad reproductiva. 

 

Sus depredadores naturales son las lechuzas, la lagartija de las lomas (Microlophus tigris); y los introducidos son los gatos, perros, ratas y por supuesto el hombre. Ante algunas situaciones de peligro, se desprenden de parte de la cola. Esta se regenera con el tiempo y en su base se encuentran los órganos reproductivos. Ya conocemos a este ilustre poblador limeño. Nos toca asegurar su supervivencia.

 

¡No son venenosos, déjenlos ir! ¡No los maten ni perturben!

 

Setiembre 2026

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXVIII)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...