viernes, 28 de febrero de 2014

EL PROYECTO CONSERVACIÓN DE BOSQUES COMUNITARIOS Y LAS TRANSFERENCIAS DIRECTAS CONDICIONADAS (I)

Una de las principales amenazas a los bosques tropicales en el planeta
son las plantaciones de palma aceitera. De Tarapoto a Yurimaguas se
puede ver cientos de hectáreas con estos cultivos. Foto: Enrique Angulo
Pratolongo
En el año 2008, el Perú anunció, en la 14° Cumbre del Cambio Climático en Poznan, Polonia, que trabajaría incansablemente para aportar significativamente a la mitigación del cambo climático en el planeta apuntando a conservar cerca de 54 millones de hectáreas de bosques tropicales. Para ello, una de las medidas tomadas fue la creación del Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático (Programa Bosques) liderado por el Ministerio del Ambiente. Uno de los principales socios estratégicos del programa es la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ), entidad encargada de poner en marcha el Proyecto Conservación de Bosques Comunitarios (Proyecto CBC). Veamos de qué se trata.

Pero, antes de eso, recordemos que el Programa Bosques centra sus esfuerzos en las Áreas Naturales Protegidas; en las comunidades nativas y campesinas tituladas; en las concesiones maderables y no maderables; en los bosques de producción permanente; en las reservas territoriales para indígenas en aislamiento; y en parte de los humedales de la Amazonía (Abanico del Pastaza); todo esto en los bosques tropicales de selva alta, de selva baja, secos, andinos y de montaña. Además, para instrumentalizar su accionar, utiliza las Transferencias Directas Condicionadas (TDC); ejecuta proyectos y programas de inversión pública; y trabaja muy de cerca con los gobiernos regionales y con la cooperación internacional.

De este universo, el Proyecto CBC se centra exclusivamente en las comunidades nativas tituladas de la selva alta y baja; y en la implementación de las TDC. Y es que de las 54 millones de hectáreas de bosque tropicales por conservar, cerca de 14 millones de hectáreas (es decir, algo más del 26% del total) le pertenecen a las comunidades nativas y campesinas tituladas y están distribuidas en 17 departamentos en el país. Así, siguiendo con este “filtro”, se tiene que únicamente las comunidades nativas tituladas son dueñas del 19.6% del universo de bosques tropicales a ser conservadas por el Programa Bosques. Ya en el camino, se ha identificado que existen un total de 1324 comunidades nativas tituladas en el país.  

Así entonces, en la primera fase del proyecto (2010 – 2013) se ha logrado que, hasta el 2012, se haya firmado convenios con 48 comunidades para afiliarse a las TDC, lo que beneficia a casi 3200 familias y lo que implica la conservación de casi 450,000 hectáreas de bosques primarios. Para el 2013, se habría llegado a cerca de 80 comunidades afiliadas y se estima que con ello, se estaría protegiendo aproximadamente un millón de hectáreas. Los ámbitos de intervención del Proyecto CBC son la Selva Central, en las provincias de Oxapampa, en el departamento de Pasco; en la de Satipo, en Junín; y en la de La Convención, en Cuzco; y en las provincias de Bagua y Condorcanqui en el departamento de Amazonas. Asimismo, el 2013 se adicionó a la provincia de El Dorado en el departamento de San Martín. 

Antes de seguir, veamos cómo empezó todo esto y qué son las TDC.

Ja Wohl!

También en el año 2008, el Gobierno Federal de Alemania creó la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI, por sus siglas en alemán), con el objetivo de respaldar emprendimientos destinados a la protección climática en países en vías de desarrollo. La iniciativa busca aportar a la reducción de un 40% de la emisión de los gases de efecto invernadero de Alemania hasta el año 2020 (en relación al año 1990). El ente encargado de dirigir la iniciativa es el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMU, por sus siglas en alemán), el cual, mediante la aplicación de instrumentos innovadores y replicables que tengan impactos concretos, busca que sus resultados sean transferibles y aplicados con éxito en otros lugares.

A través de la iniciativa IKI, se viene ejecutando en el Perú cuatro proyectos: uno del Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW) y tres de la GIZ. El Ministerio del Ambiente es una de las contrapartes de la cooperación alemana, en donde el Proyecto CBC le brinda asistencia técnica al Programa Bosques. Así las cosas, el objetivo principal del proyecto es implementar exitosamente una política sostenible a largo plazo de compensaciones económicas (las TDC) para conservar bosques tropicales comunales.

Para tal fin, el proyecto se vale del desarrollo de criterios y procedimientos idóneos para la implementación de las TDC; de la creación de un sistema del monitoreo del impacto socioeconómico y de conservación de bosques como producto de las TDC; del desarrollo de capacidades de los actores con los que trabaja; y de la integración de las compensaciones económicas en la estrategia y en los objetivos del Programa Bosques.  

En base a lo anterior, el Proyecto CBC busca también garantizar la continuidad de la aplicación del mecanismo de las TDC, con el fin de asegurar la conservación de los bosques. Adicionalmente, como parte de su accionar ha dirigido diversos estudios y consultorías para definir la rentabilidad del mecanismo y sus efectos en las comunidades nativas beneficiarias, así como para buscar asegurar y definir futuras fuentes de financiamiento de esta herramienta, pues como se verá más adelante, las TDC implican el desembolso de dinero; y este, como todos sabemos, se acaba en algún momento (al igual que este tipo de proyectos que no son de eterna duración), por lo que es imprescindible ver de dónde obtenerlo a futuro para asegurar que el proceso se cierre y que se tenga los resultados esperados.

Para mí, por lo menos, queda claro que la idea no es transferir o entregar dinero permanentemente a las comunidades nativas para apoyarlas en un esfuerzo (o en varios) destinado a conservar su entorno y a sentar las bases para su desarrollo socioeconómico. Sus dirigentes y pobladores también deben hacer algo más, pues no siempre del cielo te caen limones. En fin, ese es otro tema del cual tengo un par de líneas en el tintero. Pero sigamos.     

La pregunta lógica es: ¿Qué son las TDC?

Si no se hace algo concreto e inmediato por nuestros
bosques tropicales, muchos espacios como la Reserva
Nacional Pacaya Samiria serán conocidos solo por fotos.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo. 
Dicho en cristiano, las TDC es un fondo económico que implica el pago de S/. 10.00 (Diez y 00/100 Soles) por hectárea de bosque conservado al año. Es decir, si la comunidad nativa titulada X tiene cuatro mil hectáreas de bosques (titulados), recibirá cuarenta mil soles de manera directa por conservar esos bosques durante un año. Parece sencillo, pero no lo es. Atrás de todo esto hay un complejo sistema de condicionalidades, de procedimientos, así como de trabas y problemas por solucionar; y también existen beneficios, retos y desafíos por asumir, lo que lo hace más interesante. Sin embargo, pese a todo y hasta ahora, a mi parecer, este mecanismo funciona y sirve.

¿Qué implica que sean transferencias directas condicionadas? Implica que hay un traspaso u otorgamiento de dinero que se hace sin intermediarios a un beneficiario (la comunidad) y que incluye como condición el cumplimiento de una serie de compromisos para que se haga efectivo el pago y para poder seguir apostando por este mecanismo. Dicho sea de paso, afiliarse a las TDC es un proceso voluntario que requiere de la aprobación de la comunidad mediante su junta directiva o comunal.   

Además de ser un mecanismo inédito en el Perú para conservar bosques, una particularidad de las TDC en el Programa Bosques es que los incentivos entregados a los beneficiarios no pueden ser empleados para obras comunales, benéficas, culturales o de otra índole. Esto se diferencia de otros programas nacionales que también fueron implementados con este mecanismo como Juntos, Reparaciones Colectivas, Mi Chacra Productiva, Fondo para la Igualdad.

El incentivo económico debe ser utilizado en la implementación de planes de inversión que garanticen la ejecución de proyectos que traigan desarrollo y bienestar en base al buen uso de los recursos naturales y este debe ser administrado por el beneficiario a través de un comité de gestión. A eso, la correcta utilización de los fondos monetarios debe ser supervisada por un comité de vigilancia. Por cierto, ambos comités deben estar formados por los pobladores de la comunidad beneficiaria. El Proyecto CBC asesora técnicamente a ambos comités y por supuesto todo el proceso, desde la realización de los planes de inversión, su ejecución y el cumplimiento de las condiciones, las mismas que serán abordadas más adelante.

De esta manera, el uso del dinero recibido permite generar ingresos monetarios a través de activos que anteriormente no generaban un beneficio económico a los actores involucrados. Adicionalmente, con este modelo se gesta una interesante conjunción de la parte social, económica y sobre todo ambiental. Esto último no es muy común en fondos de este tipo. A su vez, es de destacar que se busca lograr que los involucrados entiendan y sepan que sus bosques tienen un costo económico y un valor intrínseco importante para ellos y para el planeta también; y que estos pueden ser aprovechados racionalmente.

Además, es imprescindible transmitir a los beneficiarios que mediante la conservación de sus bosques, ellos mismos pueden beneficiarse directamente, por ejemplo, mediante la regulación del clima, la obtención de productos naturales, el ofrecimiento de servicios ambientales, entre otras maneras. Se puede mejorar la calidad de vida conservando y utilizando responsablemente el entorno (¡pero hay que creérsela y trabajar para eso!). Lo más importante, a mi parecer, es que se puede anhelar a tener mejores oportunidades mediante un traslado de capacidades, siempre y cuando se quiera cambiar y mejorar.  

Como ya es costumbre, todo esto continuará en la siguiente entrega.

PD. Para conocer más sobre el Proyecto Conservación de Bosques Comunitarios (Proyecto CBC), visitar el siguiente enlace: http://www.bmu-cbc.org.pe/ Les recomiendo revisar las publicaciones realizadas en el marco de este interesante proyecto.

Febrero 2014

Artículo aparecido en la versión online de la Revista Rumbos: 
http://www.rumbosdelperu.com/el-proyecto-conservacion-de-bosques-comunitarios-y-las-transferencias-directas-condicionadas-i--V1403.html

martes, 4 de febrero de 2014

EL PERÚ SE PONE LAS PILAS PARA EVITAR QUE NUESTROS BOSQUES DESAPAREZCAN: UNA CARRERA CONTRA EL TIEMPO

De Tarapoto a Moyobamba, con el río Mayo de acompañante, se puede ver algunos
estragos de la deforestación. Foto: Enrique Angulo Pratolongo.  
El Perú tiene un enorme reto: proteger sus bosques tropicales e intentar detener la deforestación de los mismos. Para eso, el Estado está trabajando duro, entre otros, en la ejecución del Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático (Programa Bosques). Para ello tiene la ayuda de varios socios y aliados estratégicos; uno de ellos es la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ), organismo que está implementando el Proyecto Conservación de Bosques Comunitarios (CBC) en algunas partes del país con muy buenos resultados y con una herramienta bastante interesante a ser tomada en cuenta: las Transferencias Directas Condicionadas (TDC). Veamos de qué se trata todo esto.

Empecemos por el más grande. El Programa Bosques, puesto en marcha por el Ministerio del Ambiente (MINAM), tiene como principal objetivo contribuir a conservar 54 millones  de hectáreas de bosques tropicales como un aporte a la mitigación del cambio climático en el planeta y al desarrollo sostenible del país. Cumplir tal cometido es bastante complejo, ambicioso, lejano para algunos y muy posible para otros. Sea como fuere, es un aporte importante y relevante, ya que se evitaría la liberación de cantidades enormes de dióxido de carbono. Al parecer, esta iniciativa sería el Caballo de Troya del MINAM para proteger nuestros bosques en miras al futuro “prometedor” del país. Si es así, bienvenido sea este equino y ojala que tome bastante fuerza para recorrer el gran trecho que le espera.

Con esta apuesta, el Perú estaría en el podio que reúne a los países que intentan mantener en pie sus bosques para que estos sigan brindando una serie de beneficios tangibles e intangibles, tanto a la humanidad, como, por supuesto, a los peruanos (y peruanas). No obstante, cumplir una meta tan ambiciosa como llegar al año 2021 con deforestación cero es muy complicado. Sin embargo, eso no debe(ría) impedir que se haga algo; y (felizmente) desde varios frentes sí se está haciendo bastante al respecto. Recordemos que somos el tercer país más vulnerable en el mundo a los efectos que trae consigo el cambio climático, producto del calentamiento global. Si no nos sacudimos del letargo, nos va a agarrar (más) feo toda esta problemática ambiental.

Entre cifras que van y vienen, se estima que para el 2025, el Perú podría perder 10 mil millones de dólares (4,5% de nuestro Producto Bruto Interno), debido al imparable e ¿irreversible? cambio climático. Por eso, (otra vez la cantaleta) necesitamos incorporar medidas estratégicas frente al tan mentado cambio climático en las políticas de desarrollo económico en el país. Un elemento fundamental es que los funcionarios públicos y privados y la ciudadanía en general se den cuenta de que esto no es la pataleta de unos cuantos “ecologistas”. Ya tenemos todo este problema a la vuelta de la esquina.

Así, desde julio de 2010, el Programa Bosques trabaja para identificar y mapear las áreas donde se debe sí o sí conservar bosques; para promover el desarrollo de sistemas productivos sostenibles con base en los bosques, con el fin de generar ingresos económicos en las poblaciones más pobres; y para fortalecer las capacidades de los gobiernos regionales y locales, así como de los miembros de las comunidades campesinas y nativas, con el objetivo de poner en práctica hechos concretos que deriven en la conservación de los bosques. Finalmente, lo que se pretende es poner en marcha medidas que realmente tengan resultados que mostrar. Y para eso, todos deben mojarse.

Sin duda, esta “gran carrera” sobrepasa las capacidades y esfuerzos del Estado, por lo que se debe tener varios socios en esta difícil y ardua tarea. Sabemos de sobra que sin la cooperación técnica nacional e internacional, este y otros caballitos no andan. Un paso fundamental para que muchos colaboren es que los actores se convenzan e interioricen  de que estamos frente a un problema que “nos pisa los talones”. Sin esta premisa, es poco lo que se puede emprender para salvaguardar los bosques de todos los peruanos.

Así, los gobiernos regionales, los gobiernos locales (provinciales y distritales), la población indígena y campesina, los sectores con competencia en los bosques y la sociedad civil están llamados a apostar por la preservación de nuestros espacios forestales. Sin su aporte y compromiso, no salimos adelante. Y sin la convicción de que es necesario preservarlos, nada de esto tendrá éxito. La cantidad de argumentos para mantener y aprovechar responsablemente nuestra diversidad biológica sigue creciendo e incluso se manifiestan ya con los cambios que estamos viviendo.

Es justo y necesario

El Programa Bosques centra sus esfuerzos en las Áreas Naturales Protegidas; en las comunidades nativas y campesinas tituladas; en las concesiones maderables y no maderables; en los bosques de producción permanente; en las reservas territoriales para indígenas en aislamiento; y en parte de los humedales de la Amazonía (Abanico del Pastaza). Para esto, aplica una intervención de carácter preventivo y de seguimiento prolongado; y prioriza una ejecución descentralizada con una activa participación de múltiples actores, con el firme propósito de formar alianzas estratégicas. Este punto es fundamental. Solos no se avanza ni a la esquina.

De esta manera, el Programa Bosques trasciende a mecanismos como los ya conocidos Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD); pagos por servicios ambientales, por servicios ecosistémicos; servidumbres ecológicas; y otro conglomerado de medidas para conservar nuestra diversidad biológica que podrían ser realmente algo confusas para explicar acá. Es cierto, es difícil ver resultados y beneficios concretos desde la comodidad de nuestros hogares, pero el reto está en que también hay que esforzarse por enterarse más sobre lo que sucede en el país. Como siempre, hasta que no nos cause daño alguno, no nos interesará, ni preocupará el tema. Mal jugado, ya debería importarnos. El reto es doble: el Estado y la Sociedad Civil deberían informar más al respecto; y por otro lado, la ciudadanía debería exigir información e intentar involucrarse más.

Según el MINAM, la deforestación absoluta en la Amazonía peruana entre el 2009 y el 2011 fue de 225,400 hectáreas (ha), lo que permite establecer que en promedio, anualmente serían deforestadas cerca de 112,700 ha de bosque. Estas cifras son alarmantes sin lugar a dudas, por eso había (y hay) que ponerse las pilas. Para hacer frente a esta situación, el Programa Bosques tiene cuatro enfoques bien definidos: la gestión estratégica de la conservación de los bosques; la descentralización y el desarrollo local; la gestión participa y la vigilancia ciudadana; así como el desarrollo de capacidades individuales e institucionales.

Herramientas de peso

El Bosque de Protección Alto Mayo todavía conserva grandes extensiones
de bosque, sin embargo está altamente amenazado por la presión humana.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo. 
Para poder instrumentalizar su trabajo, el Programa Bosques utiliza diversos instrumentos, como las Transferencias Directas Condicionadas (TDC); ejecuta proyectos y programas de inversión pública; y trabaja muy de cerca con los gobiernos regionales y con la cooperación internacional. Adicionalmente, se está poniendo énfasis en lograr que las comunidades nativas se vuelvan socias del Estado. Para esto, se les entrega directamente fondos económicos para que ellas los administren y los usen para propiciar el desarrollo local y para fortalecer la institucionalidad comunal. Se torna indispensable lograr que las comunidades nativas, dueñas de extensas áreas de bosque primario, puedan contribuir conservando sus bosques sin dejar de utilizar un porcentaje de ellos e iniciándose en actividades productivas que les deje dividendos.

No es que se debe prohibir el uso de sus bosques, pero sí se puede apelar para que se proteja parte de ellos, virando la mirada hacia modelos productivos más eficientes y rentables. Por supuesto, esta apreciación simplificada del Programa Bosques debe encajar diversas críticas y baches en el camino, en especial por parte de los que preferirían que todo siga igual y que se respete “el derecho original de los pueblos indígenas” del país. Pero, finalmente, nuestros compatriotas también deben proteger su entorno, pues nada dura para siempre y menos si la población humana sigue creciendo exponencialmente.

El Programa Bosques pone también especial atención en lograr sinergias públicas y privadas que contribuyan claramente a garantizar la sostenibilidad de los proyectos implementados, de tal manera que las buenas prácticas puedan ser replicadas. Es necesario animar a otros comuneros desconfiados y escépticos que en algunos casos es imprescindible cambiar ciertos modos de vida para dar paso a una mirada más integral. Esto no significa que se busque alejar a algunos comuneros de sus costumbres ancestrales y de su manera de relacionarse con el entorno. Muy por el contrario, se debe recoger la sabiduría y los conocimientos tradicionales para tentar un desarrollo más acorde con los tiempos.

Y con el fin de avanzar e ir quemando etapas, esta iniciativa del MINAM realiza permanentemente el monitoreo y evaluación de los compromisos asumidos por todos los actores comprometidos, en lo referido a la implementación de las buenas prácticas de manejo que hacen posible garantizar el uso sostenible de los bosques para su conservación. Monitorear y evaluar son pasos fundamentales para poder parar a tiempo, corregir la dirección y enrumbar si es necesario; ver cómo anda el o los “Jockey” y todo el equipo, saber si se cuenta con los recursos económicos y humanos para continuar en las mejores condiciones y llegar a la meta.

Apoyemos esta gran carrera. Todos somos de la partida. Seguramente, como siempre, habrá los que apoyan, los detractores y especuladores, así como los incrédulos, pero eso no debe impedir que sigamos en esta jornada casi épica. En lo que viene incluiré a uno de los principales jinetes de esta epopeya.

PD. Para conocer más sobre el Programa Bosques, visitar el siguiente enlace: http://www.minam.gob.pe/programa-bosques/ Revisen los “Avances en números” y saquen sus conclusiones.

Enero 2014

Artículo publicado en la versión online de la Revista Rumbos: 

http://www.rumbosdelperu.com/-el-peru-se-pone-las-pilas-para-evitar-que-nuestros-bosques-desaparezcan-una-carrera-contra-el-tiempo-V1350.html

miércoles, 22 de enero de 2014

SEGUIMOS EN REDD PARA ENTENDER LA RED DE REDD Y NO ENREDDARNOS


Toda esta aventura surgió en base al documento: “Enmascarando la destrucción: REDD+ en la Amazonía peruana” de Joanna Cabello del Movimiento Mundial por los Bosques. Con ganas de seguir indagando al respecto, veamos otros aspectos alrededor del mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD).  

Partamos del hecho de que, según el reciente Caso de Estudio en el Perú: Políticas REDD+ y los medios de comunicación, publicado por el Center for International Forestry Research (CIFOR) y Libélula Comunicación, Ambiente y Desarrollo[1], “el número de noticias que hablan de temas ambientales son muy pocas, siendo REDD un tema que se toca de manera muy escasa, y aún más escasas son las noticias que realizan un análisis más profundo del tema. Existen incluso eventos relevantes que no se han identificado en las noticias halladas”. Este escenario no debe extrañarnos, pues nuestro país aún presenta un gran déficit en cuanto a la publicación científica y periodística de temas relacionados al medio ambiente, a la conservación de especies biológicas y a toda la paleta de temas “ecológicos”.

Por eso, no sorprende que en el caso de los departamentos donde se viene implementando algunos proyectos REDD, como Madre de Dios y San Martín, “además de ser muy escaso el número de noticias halladas en general, considerando todas las búsquedas, llama la atención la baja incidencia de noticias vinculadas con REDD”. Por otro lado, se afirma en el estudio que un tema recurrente es el de la falta de estabilidad jurídica “lo que pone en riesgo los derechos de propiedad, y por lo tanto plantea un desafío importante para programas de REDD en el país”. Y para redondear el tema, “las noticias a nivel nacional y subnacional son, en su mayoría, descriptivas y no analíticas. (…) Se dan noticias ambientales pero difícilmente se explican sus causas históricas, económicas y culturales, lo que reduce el panorama reflexivo del público lector”.

Dicho esto, podríamos afirmar que muchos temas similares solo son manejados y procesados por un puñado muy reducido de habitantes, lo que no resulta conveniente ni adecuado para implementar políticas públicas y estrategias de conservación. Contra esto, podríamos también afirmar que no es necesario gastar energía en informar a la opinión pública y al ciudadano de pie al respecto, porque igual no van a entender, no les interesa y porque no es una prioridad para los que trabajan en estos temas. Esta conducta cavernaria, el desinterés ciudadano (hay que aceptar que existe) por estos temas y la escasez de medios de comunicación comprometidos con temas ambientales son barreras que debemos ir sorteando cada día para buscar mejores opciones de desarrollo y en especial para saber que debemos actuar involucrando a la mayor cantidad de personas. Pero regresemos a REDD.

REDD is complicated

En base al estudio: La situación de REDD en el Perú publicado por Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR)[2], “la relación de los bosques y el cambio climático pone al Perú en una encrucijada. Seguir impulsando el desarrollo económico a costa de sus impactos en el ambiente, en particular en los bosques; o un cambio de modelo de desarrollo bajo en carbono y resiliente al cambio climático”. Ante este escenario, el Ministerio del Ambiente (MINAM) consideró que el país debe adoptar esquemas y normas de institucionalidad que aseguren una gestión óptima de REDD+. En otras palabras, el Estado apuesta, digámoslo así, casi todas sus cartas al éxito de REDD para llegar al 2021 con cero deforestación. Adicionalmente, en el informe de DAR (2011) se indica que en el Perú, “los proyectos REDD o iniciativas tempranas (¿?) están avanzando más rápido que la capacidad que tiene el gobierno para hacerles seguimiento y para brindar las condiciones necesarias para su desarrollo en armonía con una política pública sobre REDD”.

No es fácil poner en práctica este mecanismo voluntario y menos en nuestro país, donde estamos luchando día a día para construir un Estado que llegue a todas y todos; y para tener ciudadanos (y ciudadanas) responsables y comprometidos con su entorno. En esa dirección, Jorge Torres y Augusto Castro, en un texto consignado en el capítulo 12: Construyendo un régimen REDD+ en Perú, perteneciente al libro ¿Gratis?: los servicios de la naturaleza y cómo sostenerlos en el Perú[3], afirman que “no obstante, el Perú ha presentado avances en los últimos años. Ejemplo de ello es la formulación del Documento Guía para la Fase de Preparación para REDD+ en el Perú, en donde gracias en buena medida a la apertura del Gobierno Nacional y al involucramiento activo de la sociedad civil organizada en el Grupo REDD+ Perú, se generaron discusiones importantes sobre temas claves relacionados con el diseño e implementación de REDD+ en el país”.

En el mencionado capítulo se incluye también información sobre diversos avances en el país referentes al desarrollo y a la implementación del tan mentado mecanismo, “a pesar de las incertidumbres internacionales, tanto de tipo político como técnico que limitan ciertamente el flujo de inversiones privadas requeridas y disponibles, y que no están siendo compensadas por su equivalente de fondos públicos y/o multilaterales”. De haber avances, creo que es necesario darlos a conocer para entender mejor qué está pasando y cómo realmente estamos protegiendo nuestros bosques, cómo podemos colaborar y cuáles son los retos que nos esperan, entre otros aspectos que garanticen el éxito.  

Y por supuesto, estimo conveniente e imprescindible hacer un esfuerzo por incluir siempre el componente de comunicación en estas iniciativas, pero, subrayo esto, desde el principio, no al final de cada iniciativa o proyecto, cuando se debe presentar el informe final y cuando se quiere tener un video, una memoria o un reporte final para documentar el trabajo y poder mostrarle a los donantes lo realizado y para que sepan en qué invirtieron su plata. El tema de la difusión y el esfuerzo en el tema de comunicaciones deben estar desde el arranque y no solo al final.

Deforestación al interior de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
Es decir, se debe evitar interiorizar que un trabajo serio en estos aspectos es una buena estrategia para optimizar la implementación de este y de otros mecanismos; y que no solo es para tomar fotos y filmar todas las reuniones. Urge producir información de interés y difundirla. No en vano, en el mencionado capítulo se indica que “uno de los campos más limitados, a pesar de la gran cantidad de talleres realizados, es la difusión acerca de los alcances de REDD+ en términos de beneficios y compromisos”.  

Y dado que estamos frente a un tema complicado que no termina de “cuajar”; donde los esfuerzos para su implementación y las críticas que se oponen a REDD van y vienen, ojalá podamos hacer más entendible este y otros esfuerzos similares. Las críticas son bienvenidas claro está, pero estas también deben traer consigo propuestas viables que no suenen solamente a quejas insinuando que todo debe quedar tal cual o que ya no hay nada que hacer. El hecho es que los bosques tropicales sí están desapareciendo y que algo debemos hacer para evitar ese retroceso. Los esfuerzos para esto deben venir del Estado, de la sociedad civil y de los pobladores indígenas y colonos que están directamente relacionados a los bosques amazónicos. Tampoco es cuestión de victimizarse y no hacer nada al respecto.      

¿REDD+ + REDD+ = 2REDD+ o = REDD++?

Y aunque parezca algo sarcástico, también existe REDD++. Dicho mecanismo está mucho menos desarrollado y se enfoca básicamente en preservar la conversión de bosques que no son tan densos —pero que albergan una alta diversidad biológica y que emitirían mucho menos carbono que los bosques tropicales si desaparecen— en terrenos para la agricultura o la ganadería. Así, lo más interesante es que REDD++ estaría protegiendo parte de los terrenos que no estarían incluidos en REDD+, es decir, espacios donde podría trasladarse la necesidad de bajarse el monte para actividades productivas que generen ingresos alternativos a los bosques.

Así por ejemplo, en zonas subtropicales, como Argentina, existe el Consorcio Municipios Unidos para la Conservación de la Selva Paranaense Argentina (MUCSPA - REDD++) que busca aplicar este mecanismo en la selva de la región de Misiones. El + adicional se da para el enriquecimiento de la masa boscosa y el desarrollo de las comunidades rurales dependientes de los bosques.

Algo similar ocurre en otros países como México, donde se quiso implementar el mecanismo de REDD en la región de Chiapas, lo que produjo diversas críticas. Una de ellas fue que se le tildó de ser una forma más de asistencialismo, mediante la cual era mejor recibir este fondo que no recibir nada. Esto fue visto por muchos indígenas mexicanos como que “si no me pagan por conservar, me tumbo la selva”. Los críticos señalan que lo monetario se sobrepone a la esencia misma de la conservación. Y en el caso de que las comunidades acepten recibir un pago, el problema vendría cuando se acabe el financiamiento.

Aún queda mucho pan por rebanar. Y es que en este escenario tan complejo existen, felizmente, varias experiencias que luchan incansablemente para poner en práctica alternativas claras y específicas que detengan el avance de la deforestación. Esto es muy importante y alentador, dado que, como ya se dijo, los bosques sí están desapareciendo. En la próxima entrega tocaré dos iniciativas que vienen luchando para lograr el tan ansiado retroceso de la deforestación en el país. Debemos conocerlas para no perder las esperanzas.
  
Enero 2014


[1] Perla Álvarez, J., Freundt Moreno, D., Burga Barrantes, E., Postigo Takahashi, T., Menton, M. 2012 Políticas REDD+ y los medios de comunicación: Caso de estudio en el Perú. Documento de Trabajo 101. CIFOR, Bogor, Indonesia.
[2] Che Piu, H. y García T. 2011. Estudio REDD Perú: La situación de REDD en el Perú. Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR). Lima.
[3] ¿Gratis?: los servicios de la naturaleza y cómo sostenerlos en el Perú. Goldman, Wackernagel, Salomón… [et al.]; editado por Franl Hayek y Pablo Martínez de Anguita. Primera edición. Lima: Servicios Ecosistémicos Perú. 2012. 

Artículo publicado en la versión online de la Revista Rumbos: 
http://www.rumbosdelperu.com/seguimos-en-redd-para-entender-la-red-de-redd-y-no-enreddarnos-V1314.html

lunes, 13 de enero de 2014

EL MUNDO DE LOS REMOLINOS Y ENREDOS DEDICADOS A LA DEFORESTACIÓN (REDD)

No recuerdo cómo llegó a mis manos el documento: “Enmascarando la destrucción: REDD+ en la Amazonía peruana” de Joanna Cabello del Movimiento Mundial por los Bosques, pero le di una revisada más que todo por el “achorado” y sugerente título. Al respecto, debo decir que no siempre he seguido muy de cerca el tema de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD) y de todas sus variantes. Sin embargo, he estado varias veces entre dos fuegos cruzados, es decir, entre los defensores y los detractores de este mecanismo. Sé que estoy pisando territorio minado. Veamos cómo me libro de esta sinuosa experiencia que es parecida a entrar a la Matrix y no poder salir de ella. 

El tema es controversial, álgido, ¿utópico?, pasional y bastante difuso. Tal vez por eso, pese a que soy consciente de caminar por arenas movedizas, lanzo algunas ideas sueltas y generales para reflexionar y para enterarnos un poco más al respecto. Personalmente, no puedo tomar una decisión a favor o en contra, dado que, sin duda alguna, este tópico es bastante complejo. Me he visto varias veces confrontado con él; y no han faltado los que me exigen y esperan que apoye o que critique este mecanismo, sin embargo, todavía no cuento con los elementos necesarios y básicos para opinar.

Por supuesto, mi opinión es referencial y nada objetiva. Por ende, no es el fin de lo que viene, convencer o atacar este proceso, sino, entender un poco más lo que tenemos a la mano. A eso, es importante saber qué significa el más (o plus) que se le agrega a REDD; y es que implica adicionarle al mecanismo la función de la conservación, gestión sostenible de los bosques y el aumento de las reservas de carbono.

Antes que nada, incluyo algunos puntos resaltantes del artículo ya mencionado, con el fin de discutir al respecto y sacar algunas conclusiones. Para J. Castillo, REDD+ “…se trata del carbono. De la medición y acumulación de las partículas de las partículas de dióxido de carbono en los árboles, bosques y suelos para su compra-venta y especulación en los mercados de carbono”. Asimismo, “… REDD+ pretende que, sin contrarrestar el modelo extractivista y sin lidiar con las causas subyacentes, al añadir un valor económico al carbono, se creen los incentivos suficientes para reducir la deforestación”. Para la autora, “Esto claramente no funciona”. 

Pero, ¿qué otra definición existe de REDD? No es fácil encontrar un concepto claro y preciso de este término, por lo que, haciendo una mezcla de lo encontrado, asumamos que REDD es un mecanismo (voluntario) en desarrollo (ojo) que pretende reconocer el servicio que los bosques le prestan al planeta almacenando inmensas cantidades de carbono (¿cuánto?, ese es uno de los puntos críticos en todo esto). Uno de sus fines es, según Castillo, “insertar a los bosques en la lógica de mercado, creándole un valor financiero al dióxido de carbono almacenado en los bosques y suelos, o más bien, a su capacidad para absorber dicho carbono”.

¿REDDificil de entender y de poner en marcha?

Para poner en práctica el reconocimiento de los bosques como sumideros o reservas de carbono, el mecanismo REDD sugiere que los países que opten por reducir sus índices de deforestación en relación a valores referenciales acordados (¿entre quiénes?) recibirán compensaciones (¿de quién?) según se cumplan los objetivos planteados. Así también, REDD busca incentivar el cambio de algunas actividades productivas que implican “tumbarse” el monte. Para tal fin, propone la ejecución de prácticas sostenibles que eviten justamente la deforestación y la degradación de los bosques; no obstante, no se indica específicamente cuáles son esas actividades.

En un proyecto REDD+ se debe establecer un acuerdo entre el que usa el bosque y el “comprador” de los créditos que son generados por mantener el bosque en pie, lo que genera que se reduzca la emisión de CO2, producto de la deforestación. En el caso del usuario, este debe comprometerse (¿cómo?, ¿quién firma el acta, documento o contrato?) a no deforestar y a reducir las posibles amenazas al bosque. Es decir, deben existir otras actividades productivas que generen ingresos económicos para los pobladores locales, con el fin de que satisfagan sus necesidades básicas y no tengan que vender madera a precios irrisorios o vender sus tierras para monocultivos u otras actividades que impliquen la emisión de CO2 a la atmósfera.   

Luego de un periodo a determinar, el usuario del bosque (una comunidad nativa, una familia, ¿un propietario privado?, ¿o quién más?) deberá recibir un certificado que indique que mediante el proyecto REDD+ se evitará la reducción de X toneladas de los conocidos Gases de Efectos Invernadero (GEI). Bacán, pero ¿y la platita? ¿cómo es? No sé cómo se da o debe dar este tema. En principio, suena todo bien, pero no entiendo cómo y cuánto recibe, por ejemplo, una comunidad nativa del mercado por conservar y/o no tocar el bosque. Y cuando se recibe un monto específico, cómo hacen para repartirlo entre todos los miembros de la comunidad. Menuda tarea.

REDD y la deforestación

Para que haya REDD debe haber deforestación, ya que, se supone, si no hay reducción de la masa forestal, estos mecanismos no serían necesarios. Según Castillo, “la mayoría de documentos oficiales que promulgan analizar los agentes de la deforestación… identifican a los campesinos como los principales agentes de la deforestación, principalmente por migrar a tierras boscosas y abrir en su mayoría pequeñas áreas forestales para hacer parcelas con cultivos de subsistencia”. En su mirada, “los proyectos a gran escala de extracción, infraestructura y apuntados a la exportación tienen apenas un papel secundario o ‘indirecto’ en el proceso de deforestación y degradación forestal”.

Para muchos, las principales amenazas de los bosques amazónicos en el país son: la fuerte dependencia que tenemos con la agricultura y ganadería, la cual nos exige nuevos terrenos para estas y otras actividades productivas colaterales; el acelerado e imparable crecimiento demográfico que nos obliga a obtener más energía (y alimentos) mediante centrales hidroeléctricas, explotación gasífera y petrolera y a construir carreteras; así como la tala selectiva, la contaminación, la minería ilegal e informal y otros factores que van mermando nuestros bosques con la consecuente emisión de CO2, calentamiento global y los cambios climáticos que ya estamos padeciendo. Así las cosas, elegir qué factor es el más “bravo” en todo esto, depende mucho del cristal con el que se mire el problema.

Algunas críticas

Deforestación en Brasil. Foto: Reuters
Una de las críticas que más recuerdo de las reuniones somníferas a las que he acudido al respecto es que mediante REDD, lo único que se estaría haciendo es trasladar la deforestación a otros lugares donde este mecanismo no esté en juego. Por lo tanto, quién, cómo y en qué medida se tiene control sobre la verificación de que el mecanismo en sí no genera emisiones de carbono en lugares no controlados fuera del área determinada para REDD. Supongo que tanto el Ministerio del Ambiente (MINAM), así como los gobiernos regionales amazónicos y otros actores privados involucrados en este mecanismo ya tendrán este (y otros) puntos bajo control. No lo sé.

Según el MINAM, REDD es uno de los mecanismos claves para cumplir con la ambiciosa meta de llegar al año 2021 con índices de deforestación cero. No obstante, al parecer habrá algunas limitaciones en cuanto a las capacidades del Estado para implementar REDD en el país, por lo que habrían saltado a la palestra algunas ONG, con el fin de materializar estos esfuerzos. Esto no ha pasado desapercibido para algunos actores claves, tales como las organizaciones y federaciones indígenas, quienes estarían pensando que esta es una manera de apropiarse de terrenos comunales indígenas para usos posteriores como los monocultivos, plantaciones forestales u otros.

Tenemos bastante por conocer, discutir y entender en lo que respecta a este tema. Siendo el Perú un país megadiverso con grandes (todavía) extensiones de bosque tropical (segundo en Sudamérica y noveno en el mundo), debemos saber qué está pasando, qué se está haciendo para evitar la deforestación y cuál es el escenario que nos espera. Claro, todo esto sucede entre conflictos de intereses y críticas entre los actores involucrados, encomiables esfuerzos para conservar nuestros bosques, falta de interés de la ciudadanía y de la prensa nacional y entre la aún baja institucionalidad en el país.  

Concolón

Y ahora que estamos con la fiebre de la COP 20, donde casi todos los “ambientalistas” son expertos y gurús en los temas de calentamiento global y cambio climático, será necesario, sin lugar a dudas, aterrizar todo esto en políticas y acciones tangibles, claras y que se puedan poner en práctica ¡ya! Mucho tiempo no tenemos. Sería interesante también ir dejando progresivamente esa costumbre tan arraigada en nuestro medio “conservacionista” llamada “reunionitis”, es decir, la necesidad inminente de reunirse para —en teoría— discutir y buscar soluciones. Muchas reuniones son interminables (sin producir algo concreto) y parecen ser solo la oportunidad perfecta para empujarse cientos de sanguchitos y cafecitos; y servir de plataforma para decir cualquier cosa, con tal de justificar estar presente y para hacer relaciones públicas.

Esa es una de las críticas que más he escuchado en campo y de la cual siempre he intentado zafarme en la medida de lo posible. No perdamos el tiempo en reuniones esotéricas que no llevan a nada interesante. Y bueno, mientras escribía estas líneas me enteré de que el 2014 ha sido nombrado como el “Año de la Promoción de la Industria Responsable y del Compromiso Climático”. Si le quitamos el responsable a este título honorífico podría sonar contradictorio para muchos. Veamos qué sucede en este año que, como todos los anteriores, es “trascendental” para el futuro del país. Hasta ahora lo más importante que veo en los siguientes 365 días es el mundial de fútbol en Brasil.        


PD. Es necesario indicar que la versión del documento de J. Castillo a la que tuve acceso no indica el año de su elaboración y publicación. No obstante, por la información incluida y las referencias utilizadas, parece ser que el texto es de mediados del 2013.

Enero 2014

Publicado en la versión online de la Revista Rumbos:  

lunes, 25 de noviembre de 2013

PERIODISMO Y DIVERSIDAD BIOLÓGICA EN EL PERÚ. UNA PROPUESTA


PERIODISMO Y
DIVERSIDAD BIOLÓGICA
EN EL PERÚ
UNA PROPUESTA*

Enrique Angulo Pratolongo

Resumen
Para conservar nuestra diversidad biológica, primero debemos conocerla. No se puede proteger lo que no se conoce. Asimismo, conociendo los beneficios que nos brinda la diversidad biológica, reconocemos su importancia y podremos utilizarla para generar beneficio y desarrollo. ¿Sabemos exactamente qué tenemos?, ¿cuánto?, ¿dónde está distribuido?, ¿para qué sirve?, ¿cuáles son los beneficios que aporta la diversidad biológica? Además, sabemos ¿cuáles son las principales amenazas?, ¿qué hace el Estado y la sociedad civil para conservarla? El presente ensayo justifica la importancia de conservar la diversidad biológica y propone una estrategia que incluya al periodismo para salvaguardar y utilizar nuestros recursos naturales. Así también, se propone al periodismo como una herramienta de mucha utilidad para difundir conocimientos a un público amplio y heterogéneo con el fin de generar corrientes de opinión y debate, así como para denunciar conductas que atenten contra la diversidad biológica, cultural y genética del país.

Palabras clave: Diversidad Biológica, periodismo, difusión, divulgación.

Abstract
In order to conserve our biological diversity, first we must know it. It is not possible to protect the unknown. Also, knowing the benefits that biodiversity offers us, we can recognize its importance and will be able to use it to generate benefits and development. Do we know exactly what we have? How much? Where can it be found? What does it do? What are the benefits that biodiversity gives us? Additionally, do we know what the main threats are? What does the Government and general public do to conserve it? The present article justifies the importance of conserving the biological diversity and proposes a strategy that includes journalism to conserve and use our natural resources. Furthermore, this article proposes to use journalism as a very useful tool to transmit information to a large and diverse public with the goal to generate currents of thought and debate, as well as denounce conducts that attempt against the biologic, cultural and genetic diversity of our country.
Key words: Biodiversity, journalism, communicate, report, divulge.

I. INTRODUCCIÓN

La ubicación geográfica del Perú permite que en su territorio continental y en su espacio marino, se presente una alta variedad de climas, ecosistemas y diferentes condiciones ambientales que favorecen la existencia de una alta diversidad biológica. Según el Convenio sobre Diversidad Biológica, adoptado en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992 y suscrito el 12 de junio de 1992 por el Perú, la diversidad biológica está definida como:

La variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. (Convenio sobre la Diversidad Biológica 1992).

El Perú es considerado un país megadiverso debido a la alta diversidad biológica que posee, como se desprende de lo expuesto en la Comunidad Andina, en su Declaración del Cusco (08 de diciembre de 2004) sobre el acceso a los recursos genéticos, el conocimiento tradicional y los derechos de propiedad intelectual de los países megadiversos afines. Y es que justamente los países megadiversos albergan una gran presión social hacia el medio ambiente que se traduce en actividades tales como la tala, la cacería furtiva, ganadería y agricultura extensiva, sobrepesca, minería y otras; que producen impactos negativos en la diversidad biológica.

Foto 1. La Pava Aliblanca (Penelope albipennis)
es un ave exclusiva del Perú que vive únicamente
en los bosques secos del norte del país.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
La diversidad biológica y los beneficios que consigo traen su conservación y su uso sostenible y sustentable, no son conocidos por todos. Dicha situación ocasiona que no haya una conciencia real sobre el medio ambiente y las amenazas que sobre él se ciernen. En el Perú aún no se consolida un periodismo ambiental que abarque temas relacionados con el ambiente desde una perspectiva científica. Es necesario que dicha disciplina aporte conocimientos y que genere una opinión crítica sobre las actividades que atenten contra la diversidad biológica.

Por otro lado, el periodismo cuenta con diversos mecanismos que coadyuvan a difundir nuestra diversidad biológica y que también aportan a tomar conciencia de la importancia de conservarla para asegurar su uso sostenible tanto por nuestra generación, como por las posteriores generaciones. Es por eso que en el presente trabajo también se hace la diferenciación entre los términos difundir y divulgar con el fin de determinar las ventajas del periodismo como medio masivo de comunicación y de educación. El periodismo debe contribuir a que se tome conciencia de la problemática ambiental. También debe ser una herramienta de denuncia que forje opinión en beneficio de la conservación de la diversidad biológica en el país. 
II. GENERALIDADES
LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA EN EL PERÚ

El Perú es un país privilegiado y diverso en varios ámbitos (biológico, cultural, lingüístico). El aspecto biológico incluye también el aspecto genético. Dicha definición nos obliga a manejar el concepto de la diversidad biológica como un concepto global que abarca varias dimensiones que están interrelacionadas y que presentan una interdependencia para asegurar la supervivencia y el mantenimiento de la misma. Dicho concepto conduce a plantear estrategias de conservación y de aprovechamiento sostenible que abarquen todas las aristas que comprende la diversidad biológica, así como al hombre como parte de la misma.

Incluir al hombre en este concepto, obliga a redireccionar la conservación hacía una “visión más equilibrada de las relaciones entre la sociedad y las condiciones materiales o naturales que subyacen en ella” (Woodgate, Redcliff, 1998). Asimismo, el hombre como principal usuario y perturbador del medio ambiente, juega un rol fundamental en la conservación y en el manejo de la diversidad biológica. Sin embargo, ¿Sabemos qué es lo que tenemos y cómo se está degradando? ¿Sabemos qué debemos hacer para mantener el equilibrio biológico?

La conservación y el manejo de la diversidad biológica implican sumar esfuerzos que abarquen diversos puntos como la participación de las poblaciones locales, los servicios ambientales, el manejo de áreas naturales protegidas, el establecimiento de políticas ambientales y el uso de herramientas que propongan un aprovechamiento sostenible y sustentable de dicha diversidad.  Para fomentar y determinar políticas ambientales coherentes con el desarrollo humano, se requiere información sólida y con base científica que coadyuve a crear discusión y brinde información válida para la toma de decisiones.     

Si bien existe un vacío de información (CONAM – Perú Megadiverso, 1999; Plan Director, 2006) en cuanto a un inventario de especies, sitios prioritarios para la conservación y estados poblacionales de las especies biológicas, este vacío de información no puede ser cubierto por el periodismo, es decir, para tal fin se debe fomentar la investigación en el país para cubrir esta carencia de información especializada.

El periodismo puede ser una de las herramientas para apoyar en el conocimiento de los resultados que se obtengan de dichas investigaciones. Sin embargo, surge la discusión entre difundir y divulgar la información sobre la diversidad biológica. Sea cual fuese el camino que se utilice para dar a conocer la diversidad biológica del país, esta debe ser conocida por toda la sociedad. Sólo conociendo lo que tenemos podemos conservarlo y mostrar interés para preservar nuestra riqueza biológica.  


Es por lo tanto importante “comunicar” acerca de la diversidad biológica y sus principales amenazas, con el fin de transmitir los aspectos que generan la problemática actual sobre el medio ambiente. La diversidad biológica es una de las más afectadas por el deterioro y la degradación del medio ambiente y es muy frágil, en especial algunos ecosistemas que son muy vulnerables a la intervención humana.

El biólogo Jeremy Flanagan (2006) opina que se debe difundir la información sobre la diversidad biológica para que la población en general comprenda lo que poseemos y la importancia de que sea conservado. Sus opiniones se encuentran en el Cuadro N° 1. 

Cuadro N° 1: Entrevista al Biólogo Jeremy Flanagan de Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) y Coordinador de DarwinNet

Jeremy Flanagan (8/11/2006).

1. ¿Por qué es necesario difundir la diversidad biológica del Perú?
En necesario difundir la diversidad biológica para que la población en general entienda mejor la riqueza que tiene su país y para que a su vez,  apoyen en la tarea de conservación. Así también, la difusión de la diversidad biológica del país trae consigo la generación de ingresos económicos en términos de turismo, así como de otras actividades económicas.

2. ¿Cómo debe contribuir el periodismo a conservar y utilizar de manera sostenible la diversidad biológica del país?
El periodismo debe difundir el valor de la diversidad biológica del país y también debe denunciar las actividades que atentan contra la naturaleza.

3. ¿Cuáles son las principales herramientas que tiene el periodismo para fomentar una cultura de conservación?
El periodismo cuenta con la TV, radio, revistas, periódicos, Internet, etc. Todas estas herramientas buscan llegar a una mayor cantidad de público.

4. ¿Se podría afirmar que conociendo mejor, se conserva y utiliza mejor?
No, conocer mejor la diversidad biológica, no implica directamente que la conservaremos y que la utilicemos mejor. Sin embargo, ampliando el conocimiento de la población sobre la diversidad de flora, fauna y de paisajes con los que cuenta el país, contribuye a mejorar la conservación de nuestros recursos naturales y a mejorar el uso que le demos.

Comunicación oral. Flanagan (2006).






























LA IMPORTANCIA DE CONSERVAR LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA

La diversidad biológica del Perú debe ser conservada por varios motivos, uno de ellos es indiscutiblemente, el de asegurar un banco de material genético que es patrimonio del país y que sirve como “reserva” para combatir plagas, mejorar especies y utilizar dicha riqueza a través de un aprovechamiento sostenible y sustentable.

Aún tienen vigencia las palabras de la gran ecologista y periodista Barbara D’Achille (1989), quien comentó poco antes de su cobarde asesinato, que:

Vivir del medio ambiente sin destruirlo es el gran reto actual para la humanidad. Y, ya que la producción de alimentos es uno de los mayores afanes del ser humano, es importante determinar los sistemas de utilización de los recursos, especialmente suelos y agua en sus numerosas variantes. (D’Achille, 1989. Página 7).

Por otro lado, según las nuevas corrientes ideológicas que invaden el pensamiento moderno, ya no es viable exclusivamente la conservación de la diversidad biológica, tal cual como aún podemos encontrarla, sino, se hace imperante un uso de la misma que permita, además de generar beneficios, conservarla para que las futuras generaciones también puedan hacer uso de ella. La conservación “...es imposible si no se tiene en cuenta al ser humano, la influencia que tiene sobre su medio y las necesidades de vivir en él y de él.” (D’Achille, 1989). Y justamente para conservar lo que se posee, se debe conocer qué es lo que realmente tenemos y las ventajas que nos ofrece la diversidad biológica.  

¿Cuáles son las ventajas de ser el segundo país en el mundo con el más alto número de aves, si no todos lo saben? Asimismo, si no todos conocen dicho privilegio, además de no saber dónde se ubican las aves, cuáles son y en especial para qué nos sirve tal distinción, entonces ¿cómo se puede planificar un uso sostenible de la diversidad biológica? El conocimiento de la diversidad biológica atraviesa por un proceso de identificación, investigación y posterior divulgación (o difusión). Es así como conservar y utilizar la diversidad biológica requiere de un proceso comunicativo que informe y oriente sobre las distintas posibilidades que existen para mantener un equilibrio entre el hombre y el medio ambiente.

LAS VENTAJAS QUE OFRECE EL PERIODISMO

No existe una definición exacta de periodismo y menos una definición clara de periodismo ambiental. Una de las definiciones que navegan por el ciberespacio es la siguiente:

El periodismo es la actividad y práctica de recolectar y publicar información relativa a la actualidad, especialmente a hechos de interés colectivo. La difusión de noticias se realiza a través de distintos medios o "soportes" técnicos; así, hay periodismo gráfico (escrito), oral (radio), visual (televisión) y multimedia (Internet). Comprende diversos géneros, entre ellos la crónica, el reportaje, la entrevista, el documental y el artículo de opinión. (Portal web Universidad Perú).

Foto 2. Uno de los principales problemas que afecta a la diversidad 
biológica es la tala denominada “tala hormiga”. Poblador local en el 
Santuario Histórico Bosque de Pómac depredando el bosque seco.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
Como se especifica en la definición, para realizar periodismo es necesario recolectar y publicar información de actualidad, así como de interés público. El tema ambiental y el de la diversidad biológica cumplen hoy en día con ambos requisitos. Los problemas relacionados a la perdida de la diversidad biológica, a través de diversas actividades humanas (deforestación, caza furtiva, degradación de suelos, biopiratería, contaminación ambiental, etc.) son de actualidad e involucran a todos.

Del mismo modo, la determinación de los géneros de periodismo a utilizar se define según el tipo de información (mensaje) que se desea difundir o comunicar; y el público al que se intenta llegar. La premisa principal es conocer para conservar, es decir, parte fundamental de las políticas ambientales, debe ser el conocer qué es lo que poseemos, dónde se encuentra, cuál es su importancia y qué beneficios nos puede ofrecer.

ACCESO A LA INFORMACIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL PERÚ

En el Art. 2°, párrafo 4 de la Constitución Política del Perú de 1993 se especifica que toda persona tiene derecho:

A las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin previa autorización ni censura ni impedimento algunos, bajo las responsabilidades de ley. Los delitos cometidos por medio del libro, la prensa y demás medios de comunicación social se tipifican en el Código Penal y se juzgan en el fuero común. Es delito toda acción que suspende o clausura algún órgano de expresión o le impide circular libremente. Los derechos de informar y opinar comprenden los de fundar medios de comunicación. (Constitución Política del Perú, 1993).

Según el portal de Internet Prensa Escrita (2006) existe en el Perú 86 periódicos diarios, de los cuales 34 se publica en Lima y 52 en otros departamentos del país. Con la excepción del Diario Oficial El Peruano, todos los diarios son de capital privado. Según el estudio de Finkenzeller (2004), no existen datos exactos sobre el tiraje de los diarios en el país. Además, se publica algunas revistas y semanarios de corte político como Caretas, Gente y otras de corte ecológico que tratan temas sobre turismo, como Rumbos y Viajeros. Adicionalmente, los diarios publican suplementos que tocan los temas relacionados al ambiente. En el caso de la revista Caretas, pese a su corte político, incluye muchas veces temas de denuncia sobre actividades que afectan y atentan contra el ambiente.

Uno de los suplementos que difundía buena información fue el editado por el Diario Oficial El Peruano, llamado Ecológica y que a la fecha ya no circula. Aparecía cada dos semanas y, pese a contener temas importantes, dicho suplemento no incorporó en sus ediciones temas de denuncia, ya que por pertenecer al Gobierno de turno, no era su intención entrar en conflictos. La cantidad y calidad de la información sobre temas ambientales, así como de conservación en el país, son escasas y no presentan una información científica muy sólida. Es necesario indicar a su vez que no todos los diarios que se publican en el país, incluyen notas periodísticas sobre el ambiente.

Así por ejemplo, según Finkenzeller (2004), los diarios El Comercio y La República incluyen notas periodísticas y se preocupan por ofrecer información sobre estos temas, pero también de una manera limitada. La gran parte de información sobre temas ambientales que incluyen en sus ediciones, proviene de informes oficiales de alguna autoridad u organización. Sin embargo, Finkenzeller determina que El Comercio dedica más esfuerzo en explicar y difundir temas ambientales, en comparación con La República. Este último diario se limita a ofrecer la noticia, mientras que El Comercio intenta incluir reportajes, infografías y análisis más elaborados sobre la problemática ambiental.

Esta situación permite también establecer que a ambos diarios les falta una posición crítica sobre temas ambientales y que no necesariamente denuncian irregularidades y atropellos que se puedan cometer, esto debido a que no buscan obtener conflictos con grupos políticos o con grupos empresariales. En cuanto a otros diarios como El Trome y Perú 21 (que pertenecen a la casa editora de El Comercio), se puede leer algo relacionado al ambiente, sobre todo en el segundo. El diario Expreso edita una sección ecológica semanal que abarca temas ambientales. Los diarios Correo y Ojo no incluyen información sobre medio ambiente y ecología. 

Es posible confundir los temas ambientales con los temas sobre turismo y viajes. Sin embargo, existen notorias diferencias que responden principalmente al tratamiento de los temas con un carácter descriptivo para el turismo y con un análisis más completo sobre la diversidad biológica y sus principales amenazas, en el caso de los temas del ambiente. El periodismo ambiental aún no levanta vuelo en el país y se debe en gran parte a un temor por generar conflictos, así como a la falta de capacitación y de conocimientos de muchos periodistas sobre los temas ambientales y sobre la relación entre el hombre y el ambiente.

En los últimos años se ha incrementado el uso de Internet como herramienta importante para llegar a más público y difundir conocimientos sobre temas del medio ambiente. Destacan las listas de interés que recopilan información de diversa índole o de distintos campos de especialización, como aves, ecosistemas, diversidad biológica, mamíferos, biología de la conservación y otros temas. Asimismo, los medios de comunicación utilizan sus sitios web para difundir su información y recibir comentarios, así como  denuncias, lo que genera en algunos casos debates ambientales.

Para Solano (2001), la comunicación ambiental debe constituir un trabajo de investigación para llegar hasta las causas y no solamente mostrar lo que sucede. Asimismo, se debe proponer soluciones viables y sostenibles en el tiempo. Pero antes de eso, la prensa nacional debe afrontar los siguientes problemas:

i)  Tendencia de los dueños de los medios de comunicación a no incentivar la investigación, lo que conduce a que no se disponga de buenos reportajes de investigación.

ii) La ausencia de fuentes de información oficiales y privadas. Existe mucho recelo para brindar la información necesaria. Existen personas muy entendidas sobre el tema, pero que no son muy dados a dar información por evitar problemas.

Para Solano (2001), el periodismo ambiental puede convertirse en un vehículo interesante para captar la atención del público sobre los problemas actuales y sobre los potenciales que tiene la diversidad biológica en el Perú para proveer una fuente de desarrollo sostenible a largo plazo.

Es necesario también buscar una combinación entre el saber y el hacer, con el fin de proponer cambios que traigan consecuencias provechosas para todos. Se debe mostrar las ventajas de conservar el medio ambiente con ejemplos palpables y visibles. Los ejecutores del proceso de comunicación ambiental deben saber conjugar los conocimientos con las acciones que se emprendan a favor del medio ambiente. Como en todo proceso comunicacional, debemos conocer a quién queremos impactar para adecuar las estrategias de comunicación y saber qué piensa sobre un tema concreto antes de iniciar una campaña de difusión y de toma de conciencia.

Otro punto fundamental que el periodismo ambiental debe tomar en cuenta es incluir conceptos operativos, es decir se debe dejar claro qué es lo que se espera que el lector haga y cómo puede hacerlo. Por otro lado, es también necesario fomentar una retroalimentación, es decir, saber qué respuesta y necesidad tiene el receptor del mensaje. Esto permite, además de saber si el mensaje es comprendido, monitorear mejor los resultados de la información. Es imprescindible igualmente identificar a los actores claves e intentar interesarlos sobre los temas ambientales. Lamentablemente, muchos de los procesos comunicativos, tienen como destino final a personas que no cuentan con mucho poder de decisión, generando un impacto pequeño.

Dicha situación no debe excluir a este tipo de público, sino que debe buscar también influir a los que toman decisiones en los medios de comunicación para que informen sobre los temas ambientales, con el fin de elevar el impacto de las campañas que se plantean. La situación actual del periodismo ambiental también responde a una cuestión geográfica, pues muchos de los problemas ambientales suceden fuera del ámbito de alcance de los medios de comunicación y son vistos como lejanos y apartados de la realidad de las grandes ciudades.

Por todo lo anteriormente expuesto, es de suma importancia un periodismo ambiental efectivo que genere interés y que se fundamente en conocimientos científicos sólidos que respalden la información. Otro de los problemas que se presenta es la ausencia de una definición clara sobre este tipo de periodismo como se ve en el siguiente punto. Así, resulta necesaria la capacitación del periodista en temas especializados para adquirir conocimientos que sirvan de elementos para la toma de conciencia de los ciudadanos. La población también debería exigir este tipo de periodismo y buscar asociar más su accionar con los problemas del país.

PERIODISMO DEL MEDIO AMBIENTE  

En los círculos académicos no existe unanimidad en cuanto al uso de los términos: periodismo ambiental, periodismo medioambiental, periodismo ecológico u otras denominaciones que hacen referencia al periodismo que se ocupa del medio ambiente en general y que abarca como uno de sus temas principales la diversidad biológica. Según los periodistas Alberto Gómez y Antonio Machín (1997), existe una confusión en los términos medioambientales debido a que se dan diferentes significados a los mismos vocablos “según la profesión o nacionalidad de quienes los usan”.

Foto 3. El Gallito de las Rocas (Rupícola peruviana) es 
considerado como Ave Nacional, sin embargo, no es típica 
del Perú. Foto: Conservación Internacional.
El tema ambiental abarca diversos aspectos y es multidisciplinario, por lo que “llegar  a conocer y emplear bien todo este caudal léxico es tarea harto difícil”. (Gómez y Machín, 1997:91). Es por eso que es vital, en el ejercicio de este tipo de periodismo especializado, contar con un conocimiento que unifique conocimientos periodísticos y científicos. En el cuadro N° 2 se detalla algunas características de los temas ambientales. Existe una definición sobre este tipo de periodismo que lo define como “la sección periodística que se ocupa de todas aquellas noticias relacionadas con la naturaleza y su defensa” (Esteve y Fernández, 1998:296).

Esta definición es muy vaga y general, tildando de “light” al periodismo. Además, dicha definición no solamente se aplicaría a este tipo de periodismo, sino a todas sus ramas especializadas. En todo caso, tal definición no es la que se requiere para efectos de proponer una herramienta de conservación y manejo de los recursos naturales. Es imprescindible también desarrollar un periodismo que contenga un respaldo científico y que incorpore estrategias de comunicación de tal manera que llegue a la mayor cantidad de gente en un lenguaje claro, respaldado de conocimientos científicos para generar opinión pública que enfrente los problemas ambientales y denuncie los atropellos que se realicen contra la diversidad biológica. 

El objetivo principal del periodismo ambiental debe ser el de aportar elementos de juicio y fundamentos racionales para la planificación, puesta en marcha y seguimiento, así como para la toma de decisiones de una adecuada gestión ambiental que debe tener como fin el desarrollo humano y la mejora de la calidad de vida (Trelles, 1995:133).


Cuadro N° 2 Características de los temas ambientales

Manfred Oepen (2000).

  1. La forma de entender el tema por el ciudadano es diferente a cómo lo entiende el experto. Esto origina que no basta la prueba científica para que las personas actúen de la forma como se les sugiere.

  1. Los temas ambientales buscan impactar el comportamiento humano, muchas veces sugiriendo cambios radicales en la forma de actuar de las personas. Sin embargo, los cambios no son inmediatos, lo que puede crear ansiedad y generar expectativas que tal vez no se cumplan.

  1. Las personas pueden actuar de una manera distinta a la deseada, sino se plantea con claridad los objetivos que se buscan y si no se justifica bien la importancia de lograrlos.

  1. A través de ellos se comunica aspectos que generalmente tendrán resultados a largo plazo. La ausencia de logros visibles en un tiempo corto puede desalentar la acción ciudadana, si no se comunica de manera clara y estimuladora.

  1. La comunicación ambiental será efectiva siempre y cuando las personas encuentren un sustento de acción de aquello que se sugiere hacer. Por ejemplo, si se plantea la separación de residuos sólidos y no se provee oportunamente el servicio de recolección diferenciado por parte de las autoridades municipales, lo más probable es que el proyecto fracase.


De este objetivo principal, se desprenden otros objetivos que en su conjunto deberán buscar llegar al objetivo principal. Estos son:

a) Formar y despertar conciencia ambiental, con el fin de que se adquiera una mayor sensibilidad con respecto al medio ambiente y a sus problemas.

b) Generar conocimientos para fomentar una comprensión básica del ambiente en su totalidad.

c) Fomentar una posición crítica hacia las actividades que atenten contra el medio ambiente.

d) Desarrollar actitudes en las personas que se basen en valores sociales y ambientales que los impulse a  participar activamente en su protección.

e) Descubrir y cultivar las aptitudes de las personas para resolver problemas ambientales.

f) Estimular la participación ciudadana y profundizar su sentido de responsabilidad en la búsqueda de  alternativas para lograr una relación sociedad – naturaleza que se traduzca en desarrollo sostenible. 

g) Desarrollar la capacidad de evaluación en las personas y grupos sociales para evaluar los recursos, en    función de los factores ecológicos, políticos, económicos, sociales, estéticos y educacionales. 

Para una comunicación ambiental más exitosa se debe incorporar principios básicos de la comunicación para el desarrollo. Es decir, plantear objetivos y tener en cuenta la existencia de diversos públicos y actores sociales (Solano, 2001).

Asimismo, para llegar a cada uno de ellos se debe tener en cuenta los diferentes medios de comunicación, horarios, frecuencia de emisión, tipo de mensaje, género, tono y tratamiento. Además de la comunicación masiva, se debe contemplar la comunicación interpersonal, el uso de medios alternativos y las estrategias de educación ambiental.     

LA NECESIDAD DE UN PERIODISMO AMBIENTAL              

El periodismo busca, además de informar, poner en la agenda política los problemas que afectan a la sociedad y generar corrientes de opinión en base a una información completa y veraz. Adicionalmente, busca producir el afianzamiento de una ciudadanía informada que tenga los elementos necesarios para participar activamente en medidas que coadyuven a un desarrollo integral.

Para lograr un desarrollo que abarque a toda la sociedad a través de dicha participación ciudadana, es imprescindible:

Mapa 1. El Sistema Nacional de Áreas Naturales 
Protegidas por el Estado (SINANPE) incluye 60 zonas 
protegidas, lo que representa el 17% del territorio 
nacional. Fuente: Intendencia de Áreas 
Naturales Protegidas (IANP).
...una ciudadanía informada que con conocimientos sobre los valores de nuestro patrimonio natural, las causas de la problemática actual y sus efectos sobre el bienestar de la sociedad en su conjunto. De aquí el importante papel que juegan los medios masivos de comunicación en el debate ambiental en especial por la importancia de su incidencia en la opinión de un gran sector ciudadano. (Santana, 2006).

Es por eso que el periodismo debe buscar dar a conocer los beneficios que genera el uso racional y sostenible del medio ambiente a la comunidad y denunciar hechos irregulares que atenten contra el medio ambiente y contra la diversidad biológica. Así también, el periodismo “contribuye a la construcción de una política y una cultura ambiental que, para ser efectiva, debe estar ligada de manera indisoluble a la eliminación de la pobreza” (Id., 2006).

Por otro lado, en países como el Perú, poseedor de una diversidad biológica muy variada y que aún no conocemos en su totalidad, la pobreza se enraíza  principalmente en las zonas que justamente deberían ser las más beneficiadas con la diversidad biológica del país. La presión social que existe hacia el ambiente en los últimos años es difícil de controlar si no se aplica políticas integradoras que incluyan factores bióticos y abióticos, con prioridad en las poblaciones con mayor índice de pobreza, que en nuestro caso son las poblaciones rurales. 

Son precisamente las poblaciones indígenas y campesinas con los mayores niveles de marginación social y cuyo bienestar depende de manera inmediata del aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, las que viven en las zonas silvestres que albergan la mayor diversidad biológica... (Id., 2006).

Para buscar un desarrollo sostenible que traiga beneficios para las poblaciones rurales, estas deben participar del uso directo e indirecto de los recursos naturales. Sin embargo, para tal fin deben conocer lo que realmente poseen, los potenciales que presenta su entorno, así como los mecanismos que existen para un uso sostenible en el tiempo. Es por eso que “una de las metas del periodismo (...) debe ser alcanzar y transmitir la profundidad de problemas ecológicos y socialmente complejos”. (Id., 2006). 

Para utilizar y manejar la presión social que se ejerza sobre el medio ambiente, es fundamental conocer los recursos naturales que posee la zona que se estudia así como  las características socioeconómicas de los pobladores locales. Este conocimiento permite distribuir y ordenar los efectos ambientales (Gallopin, 1980) que sobre dicha zona implica el desarrollo sostenible “que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias” (Informe Brundtland, 1987) a través del manejo de los recursos naturales.

Dicho conocimiento permite también poder definir e implementar actividades más amigables en cuanto al impacto negativo y los efectos ambientales que puedan tener en los ecosistemas.
Estas actividades podrían sustituir algunas prácticas depredadoras e incipientes que tienen beneficios a corto plazo por otras actividades de manejo y desarrollo. Es necesario un periodismo serio, que mezcle el conocimiento científico con la realidad y que incluya el factor social como parte fundamental del manejo y aprovechamiento de la diversidad biológica.

Actualmente, en el medio académico y profesional es cada vez más evidente la necesidad de redactar textos científicos para la difusión de conocimientos nuevos e importantes para el desarrollo intelectual del ser humano, así como para promover la conservación del medio ambiente y el manejo racional de los recursos naturales. Sin embargo, habrá que diferenciar si escribimos para un público especializado o para el público en general, a fin de adaptar el discurso y hacerlo entendible al lector.

Los textos científicos abordan de manera sintética un tema determinado. Se puede ofrecer los resultados de una importante investigación, sugerir temas de interés científico o quizá resaltar las conclusiones de un trabajo de investigación y sus futuras aplicaciones. Asimismo, se puede hacer el seguimiento de una discusión, controversia o profundizar un tema específico.

Los textos científicos pueden ser de dos tipos según su contenido y el lenguaje utilizado: el artículo científico y el artículo especializado. El artículo científico es redactado por un científico reconocido o por un periodista científico que domina el tema. Dicho texto es el producto de un trabajo de investigación que no abarca a profundidad el tema elegido, sino que sólo expone e informa sus principales causas, consecuencias y posibles efectos. También puede esbozar y plantear una solución a un problema determinado.

El artículo especializado es más limitado en cuanto a la temática, así como en cuanto al público al que va dirigido. Difunde los resultados de una investigación en un solo campo de conocimiento y aparece generalmente en revistas especializadas de prestigio internacional que no son de dominio público, y que están certificadas por un consejo editorial especializado que le da validez y un valor curricular al artículo.

DIVULGAR VS. DIFUNDIR

Si bien como se ha establecido, es necesario el periodismo para transmitir los conocimientos relacionados a la diversidad biológica y a los mecanismos de conservación, también es importante establecer la diferencia entre divulgar y difundir. ¿Qué es lo que necesitamos? ¿Un científico que sepa de periodismo o un periodista que tenga conocimientos científicos? Es difícil encontrar una respuesta a dicha interrogante, sin embargo, existen diversas posiciones que afirman que si se refiere a periodismo, lo más indicado es que para difundir y explicar nuestra diversidad biológica, debemos tener periodistas especializados en el tema.

El artículo periodístico y el artículo científico o especializado tienen un punto en común y a su vez presentan muchas diferencias. Por un lado, tienen en común informar y difundir hechos de relevancia, con el fin de crear polémica y conciencia. Las diferencias recaen en el objetivo final. El artículo periodístico busca, además de informar y difundir algún hecho de relevancia, recoger diferentes puntos de vista o posiciones sobre un tema, confrontarlos y emitir una nueva postura aportando elementos a una discusión. Los textos científicos abordan temas especializados y buscan difundirlos, sin embargo, en el caso de los artículos especializados se pretende divulgar conocimientos a especialistas en el tema.
Foto 5. ¿Cómo elaborar estrategias de conservación del
Otorongo (Pantera onca) si no conocemos sus hábitos
 y su biología? Foto: Conservación Internacional.

El artículo científico pugna por la difusión científica y es la herramienta necesaria para llegar a un grupo social mayor, para el cual el conocimiento científico es algo poco común. Existe una gran polémica generada por la utilización de los términos: divulgar y difundir. Ambas actividades son realizadas por profesionales disímiles, lo que ocasiona un tratamiento distinto de la información. La divulgación utiliza medios más restringidos, como lo son las revistas especializadas y los boletines científicos.

La difusión utiliza medios masivos de comunicación y llega a más personas. La divulgación sólo transmite resultados en un lenguaje técnico, sin interpretación, es decir sólo los presenta. Para la difusión, se utiliza estilos periodísticos que incluyen  la interpretación y la opinión para informar a la mayor cantidad de gente. Pese a la discusión, es importante difundir los conocimientos científicos para incrementar el conocimiento en todos los niveles. El periodista científico debe tener las cualidades de un periodista común; es decir; una formación sólida, capacidad de observación, cultura general, sentido ético, curiosidad, buena memoria y capacidad de análisis e investigación. Se debe diferenciar entre las virtudes de un científico y las de un periodista científico.

El periodista es un escritor permanente. Le interesa llegar a todos y por eso redacta de manera sencilla. El científico es en cambio, un redactor ocasional y maneja una prosa muy pulida, muy revisada, tratando de ser fiel a sus conceptos, aunque muchas veces no lo lleguen a comprender en su totalidad. El periodista debe adaptarse a modelos profesionales de estilo y extensión del medio en el que trabaja. No es experto en ciencia. Domina las técnicas de comunicación, abogando siempre por la claridad y la comprensión. El científico no acepta restricciones (salvo que se las impongan o que el tipo de publicación lo obligue) en cuanto a la extensión, organización, presentación y estilo. Es un especialista en temas científicos concretos, por lo que no domina las técnicas de comunicación y emplea tecnicismos que dificultan el entendimiento de sus ideas.

Para el periodista, la ciencia es noticia, por lo tanto el estilo debe ser descriptivo y ameno, mientras que para el científico su trabajo debe ser exacto y riguroso. Existe un inminente riesgo en el periodista, quien por trabajar con rapidez y sin investigar, puede perder el rigor científico y fomentar una ciencia falsa e infundada. El riesgo para el científico es en algunos casos, el no poder transmitir sus conocimientos y encasillarse en un lenguaje que puede ser entendido por muy pocos.

El periodista científico debe entregar al público información valiosa que sirva para desarrollar la cultura y el conocimiento. En el tema de la conservación y el manejo racional de los recursos naturales, el periodismo científico es de vital importancia. El público debe de estar enterado de lo que realmente poseemos. Sólo así se puede generar un manejo consciente de nuestros recursos respaldados de una sólida base científica.       

Debido a esta diferenciación entre difundir y divulgar, así como entre el artículo científico y el artículo periodístico, se genera una mescolanza de términos, que confunden y pueden ocasionar dispersión al momento de entender sus usos y aplicaciones. Un artículo de por sí, recoge varias opiniones y puntos de vista para analizarlos y compararlos con el fin de generar, tras enfrentar distintas posiciones, una nueva postura ante un tema. Es por eso que se hacen necesarios estos textos para crear opinión, denunciar irregularidades y adversidades.  

Foto  N° 6.  El bosque seco es uno de los ecosistemas más 
amenazados del país que alberga un gran número de especies 
de la Región Tumbesina que solo se conocen en Perú y en Ecuador. 
Foto: Archivo Naturaleza y Cultura Internacional (NCI).
Se debe también diferenciar entre una nota informativa y un artículo. En el primer caso, solo se ofrece los datos principales como la ubicación, fecha, principales acontecimientos, datos referenciales, sin ahondar en las causas y posibles consecuencias. En el artículo se interpreta los hechos, se analiza las causas y consecuencias y se puede hasta predecir posibles efectos. Debido a lo anteriormente expuesto, para la Directora de la Revista Rumbos, Mariela Goyenechea, el ambiente es un tema sobre el cual la prensa escrita no solo debe informar, sino educar y crear corrientes de opinión (ver Cuadro N° 3). Asimismo, Goyenechea opina que el objetivo del periodismo ambiental debe ser el de “cultivar a la gente”.

También es importante por lo tanto,  utilizar a la prensa como instrumento de educación y de transmisión de resultados, en especial en una sociedad desinformada como la nuestra. Conociendo lo que tenemos y las posibilidades existentes en cuanto a la diversidad biológica, se puede elaborar estrategias de conservación y manejo que involucre a todos.

Cuadro N° 3  Entrevista a la Directora de la Revista Rumbos

Mariela Goyanechea Basadre (23/10/06).

1.     ¿Cómo debe contribuir el periodismo a conservar y utilizar de manera sostenible la diversidad biológica del país?

La prensa no solo informa, sino que también tiene un rol importante como educador y como formador de opinión. El periodismo responsable asume esta tarea ligando su vocación de informar a la de un compromiso con la sociedad y con el entorno al que la sociedad humana está ligada.

En ese sentido, el periodismo tiene una obvia y fundamental responsabilidad cuando confronta la problemática de la diversidad biológica (...) debe trabajar intensamente para el reconocimiento de su importancia y la valoración de su rol vital para que la especie humana sobreviva, en tanto que es componente de la naturaleza. Además debe señalar las formas de intervenir para su conservación.    

2.     ¿Qué características debe tener el periodismo ambiental para que se convierta en una herramienta para conservación y manejo de los recursos naturales?

Debe ser veraz, comprometido, enterado, honesto y valiente. Son muchos intereses egoístas los que atentan contra la conservación de la diversidad biológica y trabajan por la estandarización de la producción de mercancías, muchas veces producto de manipulaciones artificiales, aún a costa de la diversidad del patrimonio genético.

3.     ¿Cuáles son las principales herramientas que tiene el periodismo para fomentar una cultura de conservación?

El periodismo tiene la posibilidad de llegar a un público muchas veces desinformado. Asimismo, la situación de una sociedad que no lee –en el caso del Perú– permite que las lecturas breves de una publicación periódica, se conviertan en el posible único mecanismo de información y conocimiento de mayorías. Esta posibilidad se amplía con los medios radiales y audiovisuales e incluso, ahora más aún, con la Internet.

La sociedad occidental, sin embargo, tiene un culto exagerado por la palabra escrita. Además, si bien, la prensa escrita es menos recurrida que la radial o la audiovisual, tiene la ventaja de una mayor credibilidad. En todo caso, el periodismo tiene la posibilidad de llegar, de influir y sobre todo, de no perder credibilidad. Lastimosamente, dicha credibilidad de la prensa se ha visto mermada por la actitud de ocultamiento y de defensa de intereses ajenos a los intereses colectivos que asumen algunos medios.

Comunicación oral. Goyenechea (2006).


IV. CONCLUSIONES

El periodismo ambiental debe convertirse en una herramienta de conservación de la diversidad biológica que debe buscar involucrar a la población en esta tarea. Conservar la diversidad biológica incluye la protección del medio ambiente, lo que permite un aprovechamiento racional de los recursos naturales, en donde los principales beneficiarios deberían ser las poblaciones rurales.

1. Sobre la explicación de la importancia de conservar la diversidad biológica

Debido a su ubicación geográfica, el Perú es un país megadiverso privilegiado que presenta una enorme gama de posibilidades relacionadas al aprovechamiento de la diversidad biológica que forma parte de su cultura y de su historia. Conservar la diversidad biológica implica realizar un manejo sostenible de esta enorme fuente de posibilidades de desarrollo a través de diversas actividades como el turismo, ecoturismo, observación de aves, investigación científica, aprovechamiento del material genético y como fuente de alimentación.

Las explicaciones o justificaciones para conservar la diversidad biológica deben recaer en el simple hecho de mantener los procesos evolutivos que han garantizado la convivencia del hombre desde su aparición con su medio ambiente. Si bien es impensable adoptar una postura proteccionista con respecto al ambiente y a la diversidad biológica, es decir dejar todo tal cual como está, es importante fomentar un uso racional basado en conocimientos que lo respalden.

El paso previo para el uso y  aprovechamiento de la diversidad biológica es la conservación y el  mantenimiento de los procesos biológicos. A esta medida, se le adhieren las medidas de concientización de la población, así como la explicación de las ventajas y beneficios que nos ofrece la conservación del medio ambiente y por ende, de la diversidad biológica.

2. Sobre las ventajas del periodismo

El periodismo es una herramienta eficaz para la conservación de la diversidad biológica, debido a que permite conocer las principales características de los diferentes tipos de diversidad que posee el país y sus principales bondades. Por lo tanto, conociendo lo que tenemos y sus características, amenazas, usos, disponibilidad, podemos establecer mejores estrategias de conservación de acorde a las distintas realidades de nuestro país.

Por otro lado, a través de un periodismo ambiental serio y que contenga conocimientos científicos sólidos, podemos establecer mejor estrategias de conservación y de desarrollo involucrando a la mayor cantidad de gente. Este punto es importante, pues en muchos casos se percibe los proyectos de conservación como medidas aisladas y ajenas a una realidad. El periodismo puede convertirse también en un elemento que colabora con la educación, brindando conocimientos que fomentan la toma de conciencia y el entendimiento de los problemas del medio ambiente.
Mapa 1. El Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas 
por el Estado (SINANPE) incluye 60 zonas protegidas, lo que 
representa el 17% del territorio nacional. 
Fuente: Intendencia de 
Áreas Naturales Protegidas (IANP).

De manera paralela, el periodismo puede ser utilizado como medio para reforzar la capacitación que deben recibir las personas para afianzar su interés por el medio ambiente. También sirve para discutir temas de interés y comprometer a todos en la conservación. El periodismo puede también brindar luces sobre los sucesos que atentan contra la diversidad biológica y puede prever sobre posibles efectos negativos que puedan genera un uso inapropiado de nuestros recursos naturales.

Gracias al gran avance de la tecnología de la comunicación, el periodismo se hace más masivo y puede llegar a personas que viven en sitios alejados y que no reciben mucha información, debido a su aislamiento. Una de las propuestas del periodismo es la utilización de Internet como herramienta masiva de comunicación. Otra de las ventajas del periodismo es la posibilidad de generar opinión y discusión a un nivel mucho más amplio en comparación con las divulgaciones científicas que tratan temas muy concretos y especializados. El periodismo puede desatar reacciones diversas, en las cuales quien quiera pueda opinar y denunciar posibles actos que atenten contra la diversidad biológica y el medio ambiente en general.

Con su llegada masiva y su enfoque, el periodista puede exigir la acción de las autoridades con respecto a los principales problemas de la comunidad, por lo que sirve como una especie de tribuna que bien manejada, tiene mucha utilidad para frenar actividades que mermen la diversidad biológica del país. Es necesario por lo tanto que en el Perú se fomente un periodismo ambiental y que además los medios de  comunicación inviertan en este tipo de periodismo. Asimismo, es necesario que los periodistas se capaciten para poder abarcar temas ecológicos, del medio ambiente y científicos.

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* Debo aclarar que este artículo fue escrito en el 2006 como parte de un curso que llevé en la Maestría de Desarrollo Ambiental de la Pontificia Universidad Católica del Perú y que en teoría debería haber salido en un blog de la maestría, pero creo que eso nunca sucedió. En todo caso, si alguna vez sale publicado, aclaro que este texto ha sido editado para incluirlo en este blog. Sin embargo, en cuanto al contenido no he cambiado nada, pese a que me vi tentado a hacerlo, pero decidí respetar lo que en ese entonces escribí. Incluso he utilizado las mismas fotos y leyendas. Mi intención es que estas líneas le sirvan a alguien y que por lo menos estén en el ciberespacio si es que no iban a ser publicadas. 

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  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...