lunes, 25 de noviembre de 2013

PERIODISMO Y DIVERSIDAD BIOLÓGICA EN EL PERÚ. UNA PROPUESTA


PERIODISMO Y
DIVERSIDAD BIOLÓGICA
EN EL PERÚ
UNA PROPUESTA*

Enrique Angulo Pratolongo

Resumen
Para conservar nuestra diversidad biológica, primero debemos conocerla. No se puede proteger lo que no se conoce. Asimismo, conociendo los beneficios que nos brinda la diversidad biológica, reconocemos su importancia y podremos utilizarla para generar beneficio y desarrollo. ¿Sabemos exactamente qué tenemos?, ¿cuánto?, ¿dónde está distribuido?, ¿para qué sirve?, ¿cuáles son los beneficios que aporta la diversidad biológica? Además, sabemos ¿cuáles son las principales amenazas?, ¿qué hace el Estado y la sociedad civil para conservarla? El presente ensayo justifica la importancia de conservar la diversidad biológica y propone una estrategia que incluya al periodismo para salvaguardar y utilizar nuestros recursos naturales. Así también, se propone al periodismo como una herramienta de mucha utilidad para difundir conocimientos a un público amplio y heterogéneo con el fin de generar corrientes de opinión y debate, así como para denunciar conductas que atenten contra la diversidad biológica, cultural y genética del país.

Palabras clave: Diversidad Biológica, periodismo, difusión, divulgación.

Abstract
In order to conserve our biological diversity, first we must know it. It is not possible to protect the unknown. Also, knowing the benefits that biodiversity offers us, we can recognize its importance and will be able to use it to generate benefits and development. Do we know exactly what we have? How much? Where can it be found? What does it do? What are the benefits that biodiversity gives us? Additionally, do we know what the main threats are? What does the Government and general public do to conserve it? The present article justifies the importance of conserving the biological diversity and proposes a strategy that includes journalism to conserve and use our natural resources. Furthermore, this article proposes to use journalism as a very useful tool to transmit information to a large and diverse public with the goal to generate currents of thought and debate, as well as denounce conducts that attempt against the biologic, cultural and genetic diversity of our country.
Key words: Biodiversity, journalism, communicate, report, divulge.

I. INTRODUCCIÓN

La ubicación geográfica del Perú permite que en su territorio continental y en su espacio marino, se presente una alta variedad de climas, ecosistemas y diferentes condiciones ambientales que favorecen la existencia de una alta diversidad biológica. Según el Convenio sobre Diversidad Biológica, adoptado en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992 y suscrito el 12 de junio de 1992 por el Perú, la diversidad biológica está definida como:

La variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. (Convenio sobre la Diversidad Biológica 1992).

El Perú es considerado un país megadiverso debido a la alta diversidad biológica que posee, como se desprende de lo expuesto en la Comunidad Andina, en su Declaración del Cusco (08 de diciembre de 2004) sobre el acceso a los recursos genéticos, el conocimiento tradicional y los derechos de propiedad intelectual de los países megadiversos afines. Y es que justamente los países megadiversos albergan una gran presión social hacia el medio ambiente que se traduce en actividades tales como la tala, la cacería furtiva, ganadería y agricultura extensiva, sobrepesca, minería y otras; que producen impactos negativos en la diversidad biológica.

Foto 1. La Pava Aliblanca (Penelope albipennis)
es un ave exclusiva del Perú que vive únicamente
en los bosques secos del norte del país.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
La diversidad biológica y los beneficios que consigo traen su conservación y su uso sostenible y sustentable, no son conocidos por todos. Dicha situación ocasiona que no haya una conciencia real sobre el medio ambiente y las amenazas que sobre él se ciernen. En el Perú aún no se consolida un periodismo ambiental que abarque temas relacionados con el ambiente desde una perspectiva científica. Es necesario que dicha disciplina aporte conocimientos y que genere una opinión crítica sobre las actividades que atenten contra la diversidad biológica.

Por otro lado, el periodismo cuenta con diversos mecanismos que coadyuvan a difundir nuestra diversidad biológica y que también aportan a tomar conciencia de la importancia de conservarla para asegurar su uso sostenible tanto por nuestra generación, como por las posteriores generaciones. Es por eso que en el presente trabajo también se hace la diferenciación entre los términos difundir y divulgar con el fin de determinar las ventajas del periodismo como medio masivo de comunicación y de educación. El periodismo debe contribuir a que se tome conciencia de la problemática ambiental. También debe ser una herramienta de denuncia que forje opinión en beneficio de la conservación de la diversidad biológica en el país. 
II. GENERALIDADES
LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA EN EL PERÚ

El Perú es un país privilegiado y diverso en varios ámbitos (biológico, cultural, lingüístico). El aspecto biológico incluye también el aspecto genético. Dicha definición nos obliga a manejar el concepto de la diversidad biológica como un concepto global que abarca varias dimensiones que están interrelacionadas y que presentan una interdependencia para asegurar la supervivencia y el mantenimiento de la misma. Dicho concepto conduce a plantear estrategias de conservación y de aprovechamiento sostenible que abarquen todas las aristas que comprende la diversidad biológica, así como al hombre como parte de la misma.

Incluir al hombre en este concepto, obliga a redireccionar la conservación hacía una “visión más equilibrada de las relaciones entre la sociedad y las condiciones materiales o naturales que subyacen en ella” (Woodgate, Redcliff, 1998). Asimismo, el hombre como principal usuario y perturbador del medio ambiente, juega un rol fundamental en la conservación y en el manejo de la diversidad biológica. Sin embargo, ¿Sabemos qué es lo que tenemos y cómo se está degradando? ¿Sabemos qué debemos hacer para mantener el equilibrio biológico?

La conservación y el manejo de la diversidad biológica implican sumar esfuerzos que abarquen diversos puntos como la participación de las poblaciones locales, los servicios ambientales, el manejo de áreas naturales protegidas, el establecimiento de políticas ambientales y el uso de herramientas que propongan un aprovechamiento sostenible y sustentable de dicha diversidad.  Para fomentar y determinar políticas ambientales coherentes con el desarrollo humano, se requiere información sólida y con base científica que coadyuve a crear discusión y brinde información válida para la toma de decisiones.     

Si bien existe un vacío de información (CONAM – Perú Megadiverso, 1999; Plan Director, 2006) en cuanto a un inventario de especies, sitios prioritarios para la conservación y estados poblacionales de las especies biológicas, este vacío de información no puede ser cubierto por el periodismo, es decir, para tal fin se debe fomentar la investigación en el país para cubrir esta carencia de información especializada.

El periodismo puede ser una de las herramientas para apoyar en el conocimiento de los resultados que se obtengan de dichas investigaciones. Sin embargo, surge la discusión entre difundir y divulgar la información sobre la diversidad biológica. Sea cual fuese el camino que se utilice para dar a conocer la diversidad biológica del país, esta debe ser conocida por toda la sociedad. Sólo conociendo lo que tenemos podemos conservarlo y mostrar interés para preservar nuestra riqueza biológica.  


Es por lo tanto importante “comunicar” acerca de la diversidad biológica y sus principales amenazas, con el fin de transmitir los aspectos que generan la problemática actual sobre el medio ambiente. La diversidad biológica es una de las más afectadas por el deterioro y la degradación del medio ambiente y es muy frágil, en especial algunos ecosistemas que son muy vulnerables a la intervención humana.

El biólogo Jeremy Flanagan (2006) opina que se debe difundir la información sobre la diversidad biológica para que la población en general comprenda lo que poseemos y la importancia de que sea conservado. Sus opiniones se encuentran en el Cuadro N° 1. 

Cuadro N° 1: Entrevista al Biólogo Jeremy Flanagan de Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) y Coordinador de DarwinNet

Jeremy Flanagan (8/11/2006).

1. ¿Por qué es necesario difundir la diversidad biológica del Perú?
En necesario difundir la diversidad biológica para que la población en general entienda mejor la riqueza que tiene su país y para que a su vez,  apoyen en la tarea de conservación. Así también, la difusión de la diversidad biológica del país trae consigo la generación de ingresos económicos en términos de turismo, así como de otras actividades económicas.

2. ¿Cómo debe contribuir el periodismo a conservar y utilizar de manera sostenible la diversidad biológica del país?
El periodismo debe difundir el valor de la diversidad biológica del país y también debe denunciar las actividades que atentan contra la naturaleza.

3. ¿Cuáles son las principales herramientas que tiene el periodismo para fomentar una cultura de conservación?
El periodismo cuenta con la TV, radio, revistas, periódicos, Internet, etc. Todas estas herramientas buscan llegar a una mayor cantidad de público.

4. ¿Se podría afirmar que conociendo mejor, se conserva y utiliza mejor?
No, conocer mejor la diversidad biológica, no implica directamente que la conservaremos y que la utilicemos mejor. Sin embargo, ampliando el conocimiento de la población sobre la diversidad de flora, fauna y de paisajes con los que cuenta el país, contribuye a mejorar la conservación de nuestros recursos naturales y a mejorar el uso que le demos.

Comunicación oral. Flanagan (2006).






























LA IMPORTANCIA DE CONSERVAR LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA

La diversidad biológica del Perú debe ser conservada por varios motivos, uno de ellos es indiscutiblemente, el de asegurar un banco de material genético que es patrimonio del país y que sirve como “reserva” para combatir plagas, mejorar especies y utilizar dicha riqueza a través de un aprovechamiento sostenible y sustentable.

Aún tienen vigencia las palabras de la gran ecologista y periodista Barbara D’Achille (1989), quien comentó poco antes de su cobarde asesinato, que:

Vivir del medio ambiente sin destruirlo es el gran reto actual para la humanidad. Y, ya que la producción de alimentos es uno de los mayores afanes del ser humano, es importante determinar los sistemas de utilización de los recursos, especialmente suelos y agua en sus numerosas variantes. (D’Achille, 1989. Página 7).

Por otro lado, según las nuevas corrientes ideológicas que invaden el pensamiento moderno, ya no es viable exclusivamente la conservación de la diversidad biológica, tal cual como aún podemos encontrarla, sino, se hace imperante un uso de la misma que permita, además de generar beneficios, conservarla para que las futuras generaciones también puedan hacer uso de ella. La conservación “...es imposible si no se tiene en cuenta al ser humano, la influencia que tiene sobre su medio y las necesidades de vivir en él y de él.” (D’Achille, 1989). Y justamente para conservar lo que se posee, se debe conocer qué es lo que realmente tenemos y las ventajas que nos ofrece la diversidad biológica.  

¿Cuáles son las ventajas de ser el segundo país en el mundo con el más alto número de aves, si no todos lo saben? Asimismo, si no todos conocen dicho privilegio, además de no saber dónde se ubican las aves, cuáles son y en especial para qué nos sirve tal distinción, entonces ¿cómo se puede planificar un uso sostenible de la diversidad biológica? El conocimiento de la diversidad biológica atraviesa por un proceso de identificación, investigación y posterior divulgación (o difusión). Es así como conservar y utilizar la diversidad biológica requiere de un proceso comunicativo que informe y oriente sobre las distintas posibilidades que existen para mantener un equilibrio entre el hombre y el medio ambiente.

LAS VENTAJAS QUE OFRECE EL PERIODISMO

No existe una definición exacta de periodismo y menos una definición clara de periodismo ambiental. Una de las definiciones que navegan por el ciberespacio es la siguiente:

El periodismo es la actividad y práctica de recolectar y publicar información relativa a la actualidad, especialmente a hechos de interés colectivo. La difusión de noticias se realiza a través de distintos medios o "soportes" técnicos; así, hay periodismo gráfico (escrito), oral (radio), visual (televisión) y multimedia (Internet). Comprende diversos géneros, entre ellos la crónica, el reportaje, la entrevista, el documental y el artículo de opinión. (Portal web Universidad Perú).

Foto 2. Uno de los principales problemas que afecta a la diversidad 
biológica es la tala denominada “tala hormiga”. Poblador local en el 
Santuario Histórico Bosque de Pómac depredando el bosque seco.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
Como se especifica en la definición, para realizar periodismo es necesario recolectar y publicar información de actualidad, así como de interés público. El tema ambiental y el de la diversidad biológica cumplen hoy en día con ambos requisitos. Los problemas relacionados a la perdida de la diversidad biológica, a través de diversas actividades humanas (deforestación, caza furtiva, degradación de suelos, biopiratería, contaminación ambiental, etc.) son de actualidad e involucran a todos.

Del mismo modo, la determinación de los géneros de periodismo a utilizar se define según el tipo de información (mensaje) que se desea difundir o comunicar; y el público al que se intenta llegar. La premisa principal es conocer para conservar, es decir, parte fundamental de las políticas ambientales, debe ser el conocer qué es lo que poseemos, dónde se encuentra, cuál es su importancia y qué beneficios nos puede ofrecer.

ACCESO A LA INFORMACIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL PERÚ

En el Art. 2°, párrafo 4 de la Constitución Política del Perú de 1993 se especifica que toda persona tiene derecho:

A las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin previa autorización ni censura ni impedimento algunos, bajo las responsabilidades de ley. Los delitos cometidos por medio del libro, la prensa y demás medios de comunicación social se tipifican en el Código Penal y se juzgan en el fuero común. Es delito toda acción que suspende o clausura algún órgano de expresión o le impide circular libremente. Los derechos de informar y opinar comprenden los de fundar medios de comunicación. (Constitución Política del Perú, 1993).

Según el portal de Internet Prensa Escrita (2006) existe en el Perú 86 periódicos diarios, de los cuales 34 se publica en Lima y 52 en otros departamentos del país. Con la excepción del Diario Oficial El Peruano, todos los diarios son de capital privado. Según el estudio de Finkenzeller (2004), no existen datos exactos sobre el tiraje de los diarios en el país. Además, se publica algunas revistas y semanarios de corte político como Caretas, Gente y otras de corte ecológico que tratan temas sobre turismo, como Rumbos y Viajeros. Adicionalmente, los diarios publican suplementos que tocan los temas relacionados al ambiente. En el caso de la revista Caretas, pese a su corte político, incluye muchas veces temas de denuncia sobre actividades que afectan y atentan contra el ambiente.

Uno de los suplementos que difundía buena información fue el editado por el Diario Oficial El Peruano, llamado Ecológica y que a la fecha ya no circula. Aparecía cada dos semanas y, pese a contener temas importantes, dicho suplemento no incorporó en sus ediciones temas de denuncia, ya que por pertenecer al Gobierno de turno, no era su intención entrar en conflictos. La cantidad y calidad de la información sobre temas ambientales, así como de conservación en el país, son escasas y no presentan una información científica muy sólida. Es necesario indicar a su vez que no todos los diarios que se publican en el país, incluyen notas periodísticas sobre el ambiente.

Así por ejemplo, según Finkenzeller (2004), los diarios El Comercio y La República incluyen notas periodísticas y se preocupan por ofrecer información sobre estos temas, pero también de una manera limitada. La gran parte de información sobre temas ambientales que incluyen en sus ediciones, proviene de informes oficiales de alguna autoridad u organización. Sin embargo, Finkenzeller determina que El Comercio dedica más esfuerzo en explicar y difundir temas ambientales, en comparación con La República. Este último diario se limita a ofrecer la noticia, mientras que El Comercio intenta incluir reportajes, infografías y análisis más elaborados sobre la problemática ambiental.

Esta situación permite también establecer que a ambos diarios les falta una posición crítica sobre temas ambientales y que no necesariamente denuncian irregularidades y atropellos que se puedan cometer, esto debido a que no buscan obtener conflictos con grupos políticos o con grupos empresariales. En cuanto a otros diarios como El Trome y Perú 21 (que pertenecen a la casa editora de El Comercio), se puede leer algo relacionado al ambiente, sobre todo en el segundo. El diario Expreso edita una sección ecológica semanal que abarca temas ambientales. Los diarios Correo y Ojo no incluyen información sobre medio ambiente y ecología. 

Es posible confundir los temas ambientales con los temas sobre turismo y viajes. Sin embargo, existen notorias diferencias que responden principalmente al tratamiento de los temas con un carácter descriptivo para el turismo y con un análisis más completo sobre la diversidad biológica y sus principales amenazas, en el caso de los temas del ambiente. El periodismo ambiental aún no levanta vuelo en el país y se debe en gran parte a un temor por generar conflictos, así como a la falta de capacitación y de conocimientos de muchos periodistas sobre los temas ambientales y sobre la relación entre el hombre y el ambiente.

En los últimos años se ha incrementado el uso de Internet como herramienta importante para llegar a más público y difundir conocimientos sobre temas del medio ambiente. Destacan las listas de interés que recopilan información de diversa índole o de distintos campos de especialización, como aves, ecosistemas, diversidad biológica, mamíferos, biología de la conservación y otros temas. Asimismo, los medios de comunicación utilizan sus sitios web para difundir su información y recibir comentarios, así como  denuncias, lo que genera en algunos casos debates ambientales.

Para Solano (2001), la comunicación ambiental debe constituir un trabajo de investigación para llegar hasta las causas y no solamente mostrar lo que sucede. Asimismo, se debe proponer soluciones viables y sostenibles en el tiempo. Pero antes de eso, la prensa nacional debe afrontar los siguientes problemas:

i)  Tendencia de los dueños de los medios de comunicación a no incentivar la investigación, lo que conduce a que no se disponga de buenos reportajes de investigación.

ii) La ausencia de fuentes de información oficiales y privadas. Existe mucho recelo para brindar la información necesaria. Existen personas muy entendidas sobre el tema, pero que no son muy dados a dar información por evitar problemas.

Para Solano (2001), el periodismo ambiental puede convertirse en un vehículo interesante para captar la atención del público sobre los problemas actuales y sobre los potenciales que tiene la diversidad biológica en el Perú para proveer una fuente de desarrollo sostenible a largo plazo.

Es necesario también buscar una combinación entre el saber y el hacer, con el fin de proponer cambios que traigan consecuencias provechosas para todos. Se debe mostrar las ventajas de conservar el medio ambiente con ejemplos palpables y visibles. Los ejecutores del proceso de comunicación ambiental deben saber conjugar los conocimientos con las acciones que se emprendan a favor del medio ambiente. Como en todo proceso comunicacional, debemos conocer a quién queremos impactar para adecuar las estrategias de comunicación y saber qué piensa sobre un tema concreto antes de iniciar una campaña de difusión y de toma de conciencia.

Otro punto fundamental que el periodismo ambiental debe tomar en cuenta es incluir conceptos operativos, es decir se debe dejar claro qué es lo que se espera que el lector haga y cómo puede hacerlo. Por otro lado, es también necesario fomentar una retroalimentación, es decir, saber qué respuesta y necesidad tiene el receptor del mensaje. Esto permite, además de saber si el mensaje es comprendido, monitorear mejor los resultados de la información. Es imprescindible igualmente identificar a los actores claves e intentar interesarlos sobre los temas ambientales. Lamentablemente, muchos de los procesos comunicativos, tienen como destino final a personas que no cuentan con mucho poder de decisión, generando un impacto pequeño.

Dicha situación no debe excluir a este tipo de público, sino que debe buscar también influir a los que toman decisiones en los medios de comunicación para que informen sobre los temas ambientales, con el fin de elevar el impacto de las campañas que se plantean. La situación actual del periodismo ambiental también responde a una cuestión geográfica, pues muchos de los problemas ambientales suceden fuera del ámbito de alcance de los medios de comunicación y son vistos como lejanos y apartados de la realidad de las grandes ciudades.

Por todo lo anteriormente expuesto, es de suma importancia un periodismo ambiental efectivo que genere interés y que se fundamente en conocimientos científicos sólidos que respalden la información. Otro de los problemas que se presenta es la ausencia de una definición clara sobre este tipo de periodismo como se ve en el siguiente punto. Así, resulta necesaria la capacitación del periodista en temas especializados para adquirir conocimientos que sirvan de elementos para la toma de conciencia de los ciudadanos. La población también debería exigir este tipo de periodismo y buscar asociar más su accionar con los problemas del país.

PERIODISMO DEL MEDIO AMBIENTE  

En los círculos académicos no existe unanimidad en cuanto al uso de los términos: periodismo ambiental, periodismo medioambiental, periodismo ecológico u otras denominaciones que hacen referencia al periodismo que se ocupa del medio ambiente en general y que abarca como uno de sus temas principales la diversidad biológica. Según los periodistas Alberto Gómez y Antonio Machín (1997), existe una confusión en los términos medioambientales debido a que se dan diferentes significados a los mismos vocablos “según la profesión o nacionalidad de quienes los usan”.

Foto 3. El Gallito de las Rocas (Rupícola peruviana) es 
considerado como Ave Nacional, sin embargo, no es típica 
del Perú. Foto: Conservación Internacional.
El tema ambiental abarca diversos aspectos y es multidisciplinario, por lo que “llegar  a conocer y emplear bien todo este caudal léxico es tarea harto difícil”. (Gómez y Machín, 1997:91). Es por eso que es vital, en el ejercicio de este tipo de periodismo especializado, contar con un conocimiento que unifique conocimientos periodísticos y científicos. En el cuadro N° 2 se detalla algunas características de los temas ambientales. Existe una definición sobre este tipo de periodismo que lo define como “la sección periodística que se ocupa de todas aquellas noticias relacionadas con la naturaleza y su defensa” (Esteve y Fernández, 1998:296).

Esta definición es muy vaga y general, tildando de “light” al periodismo. Además, dicha definición no solamente se aplicaría a este tipo de periodismo, sino a todas sus ramas especializadas. En todo caso, tal definición no es la que se requiere para efectos de proponer una herramienta de conservación y manejo de los recursos naturales. Es imprescindible también desarrollar un periodismo que contenga un respaldo científico y que incorpore estrategias de comunicación de tal manera que llegue a la mayor cantidad de gente en un lenguaje claro, respaldado de conocimientos científicos para generar opinión pública que enfrente los problemas ambientales y denuncie los atropellos que se realicen contra la diversidad biológica. 

El objetivo principal del periodismo ambiental debe ser el de aportar elementos de juicio y fundamentos racionales para la planificación, puesta en marcha y seguimiento, así como para la toma de decisiones de una adecuada gestión ambiental que debe tener como fin el desarrollo humano y la mejora de la calidad de vida (Trelles, 1995:133).


Cuadro N° 2 Características de los temas ambientales

Manfred Oepen (2000).

  1. La forma de entender el tema por el ciudadano es diferente a cómo lo entiende el experto. Esto origina que no basta la prueba científica para que las personas actúen de la forma como se les sugiere.

  1. Los temas ambientales buscan impactar el comportamiento humano, muchas veces sugiriendo cambios radicales en la forma de actuar de las personas. Sin embargo, los cambios no son inmediatos, lo que puede crear ansiedad y generar expectativas que tal vez no se cumplan.

  1. Las personas pueden actuar de una manera distinta a la deseada, sino se plantea con claridad los objetivos que se buscan y si no se justifica bien la importancia de lograrlos.

  1. A través de ellos se comunica aspectos que generalmente tendrán resultados a largo plazo. La ausencia de logros visibles en un tiempo corto puede desalentar la acción ciudadana, si no se comunica de manera clara y estimuladora.

  1. La comunicación ambiental será efectiva siempre y cuando las personas encuentren un sustento de acción de aquello que se sugiere hacer. Por ejemplo, si se plantea la separación de residuos sólidos y no se provee oportunamente el servicio de recolección diferenciado por parte de las autoridades municipales, lo más probable es que el proyecto fracase.


De este objetivo principal, se desprenden otros objetivos que en su conjunto deberán buscar llegar al objetivo principal. Estos son:

a) Formar y despertar conciencia ambiental, con el fin de que se adquiera una mayor sensibilidad con respecto al medio ambiente y a sus problemas.

b) Generar conocimientos para fomentar una comprensión básica del ambiente en su totalidad.

c) Fomentar una posición crítica hacia las actividades que atenten contra el medio ambiente.

d) Desarrollar actitudes en las personas que se basen en valores sociales y ambientales que los impulse a  participar activamente en su protección.

e) Descubrir y cultivar las aptitudes de las personas para resolver problemas ambientales.

f) Estimular la participación ciudadana y profundizar su sentido de responsabilidad en la búsqueda de  alternativas para lograr una relación sociedad – naturaleza que se traduzca en desarrollo sostenible. 

g) Desarrollar la capacidad de evaluación en las personas y grupos sociales para evaluar los recursos, en    función de los factores ecológicos, políticos, económicos, sociales, estéticos y educacionales. 

Para una comunicación ambiental más exitosa se debe incorporar principios básicos de la comunicación para el desarrollo. Es decir, plantear objetivos y tener en cuenta la existencia de diversos públicos y actores sociales (Solano, 2001).

Asimismo, para llegar a cada uno de ellos se debe tener en cuenta los diferentes medios de comunicación, horarios, frecuencia de emisión, tipo de mensaje, género, tono y tratamiento. Además de la comunicación masiva, se debe contemplar la comunicación interpersonal, el uso de medios alternativos y las estrategias de educación ambiental.     

LA NECESIDAD DE UN PERIODISMO AMBIENTAL              

El periodismo busca, además de informar, poner en la agenda política los problemas que afectan a la sociedad y generar corrientes de opinión en base a una información completa y veraz. Adicionalmente, busca producir el afianzamiento de una ciudadanía informada que tenga los elementos necesarios para participar activamente en medidas que coadyuven a un desarrollo integral.

Para lograr un desarrollo que abarque a toda la sociedad a través de dicha participación ciudadana, es imprescindible:

Mapa 1. El Sistema Nacional de Áreas Naturales 
Protegidas por el Estado (SINANPE) incluye 60 zonas 
protegidas, lo que representa el 17% del territorio 
nacional. Fuente: Intendencia de Áreas 
Naturales Protegidas (IANP).
...una ciudadanía informada que con conocimientos sobre los valores de nuestro patrimonio natural, las causas de la problemática actual y sus efectos sobre el bienestar de la sociedad en su conjunto. De aquí el importante papel que juegan los medios masivos de comunicación en el debate ambiental en especial por la importancia de su incidencia en la opinión de un gran sector ciudadano. (Santana, 2006).

Es por eso que el periodismo debe buscar dar a conocer los beneficios que genera el uso racional y sostenible del medio ambiente a la comunidad y denunciar hechos irregulares que atenten contra el medio ambiente y contra la diversidad biológica. Así también, el periodismo “contribuye a la construcción de una política y una cultura ambiental que, para ser efectiva, debe estar ligada de manera indisoluble a la eliminación de la pobreza” (Id., 2006).

Por otro lado, en países como el Perú, poseedor de una diversidad biológica muy variada y que aún no conocemos en su totalidad, la pobreza se enraíza  principalmente en las zonas que justamente deberían ser las más beneficiadas con la diversidad biológica del país. La presión social que existe hacia el ambiente en los últimos años es difícil de controlar si no se aplica políticas integradoras que incluyan factores bióticos y abióticos, con prioridad en las poblaciones con mayor índice de pobreza, que en nuestro caso son las poblaciones rurales. 

Son precisamente las poblaciones indígenas y campesinas con los mayores niveles de marginación social y cuyo bienestar depende de manera inmediata del aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, las que viven en las zonas silvestres que albergan la mayor diversidad biológica... (Id., 2006).

Para buscar un desarrollo sostenible que traiga beneficios para las poblaciones rurales, estas deben participar del uso directo e indirecto de los recursos naturales. Sin embargo, para tal fin deben conocer lo que realmente poseen, los potenciales que presenta su entorno, así como los mecanismos que existen para un uso sostenible en el tiempo. Es por eso que “una de las metas del periodismo (...) debe ser alcanzar y transmitir la profundidad de problemas ecológicos y socialmente complejos”. (Id., 2006). 

Para utilizar y manejar la presión social que se ejerza sobre el medio ambiente, es fundamental conocer los recursos naturales que posee la zona que se estudia así como  las características socioeconómicas de los pobladores locales. Este conocimiento permite distribuir y ordenar los efectos ambientales (Gallopin, 1980) que sobre dicha zona implica el desarrollo sostenible “que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias” (Informe Brundtland, 1987) a través del manejo de los recursos naturales.

Dicho conocimiento permite también poder definir e implementar actividades más amigables en cuanto al impacto negativo y los efectos ambientales que puedan tener en los ecosistemas.
Estas actividades podrían sustituir algunas prácticas depredadoras e incipientes que tienen beneficios a corto plazo por otras actividades de manejo y desarrollo. Es necesario un periodismo serio, que mezcle el conocimiento científico con la realidad y que incluya el factor social como parte fundamental del manejo y aprovechamiento de la diversidad biológica.

Actualmente, en el medio académico y profesional es cada vez más evidente la necesidad de redactar textos científicos para la difusión de conocimientos nuevos e importantes para el desarrollo intelectual del ser humano, así como para promover la conservación del medio ambiente y el manejo racional de los recursos naturales. Sin embargo, habrá que diferenciar si escribimos para un público especializado o para el público en general, a fin de adaptar el discurso y hacerlo entendible al lector.

Los textos científicos abordan de manera sintética un tema determinado. Se puede ofrecer los resultados de una importante investigación, sugerir temas de interés científico o quizá resaltar las conclusiones de un trabajo de investigación y sus futuras aplicaciones. Asimismo, se puede hacer el seguimiento de una discusión, controversia o profundizar un tema específico.

Los textos científicos pueden ser de dos tipos según su contenido y el lenguaje utilizado: el artículo científico y el artículo especializado. El artículo científico es redactado por un científico reconocido o por un periodista científico que domina el tema. Dicho texto es el producto de un trabajo de investigación que no abarca a profundidad el tema elegido, sino que sólo expone e informa sus principales causas, consecuencias y posibles efectos. También puede esbozar y plantear una solución a un problema determinado.

El artículo especializado es más limitado en cuanto a la temática, así como en cuanto al público al que va dirigido. Difunde los resultados de una investigación en un solo campo de conocimiento y aparece generalmente en revistas especializadas de prestigio internacional que no son de dominio público, y que están certificadas por un consejo editorial especializado que le da validez y un valor curricular al artículo.

DIVULGAR VS. DIFUNDIR

Si bien como se ha establecido, es necesario el periodismo para transmitir los conocimientos relacionados a la diversidad biológica y a los mecanismos de conservación, también es importante establecer la diferencia entre divulgar y difundir. ¿Qué es lo que necesitamos? ¿Un científico que sepa de periodismo o un periodista que tenga conocimientos científicos? Es difícil encontrar una respuesta a dicha interrogante, sin embargo, existen diversas posiciones que afirman que si se refiere a periodismo, lo más indicado es que para difundir y explicar nuestra diversidad biológica, debemos tener periodistas especializados en el tema.

El artículo periodístico y el artículo científico o especializado tienen un punto en común y a su vez presentan muchas diferencias. Por un lado, tienen en común informar y difundir hechos de relevancia, con el fin de crear polémica y conciencia. Las diferencias recaen en el objetivo final. El artículo periodístico busca, además de informar y difundir algún hecho de relevancia, recoger diferentes puntos de vista o posiciones sobre un tema, confrontarlos y emitir una nueva postura aportando elementos a una discusión. Los textos científicos abordan temas especializados y buscan difundirlos, sin embargo, en el caso de los artículos especializados se pretende divulgar conocimientos a especialistas en el tema.
Foto 5. ¿Cómo elaborar estrategias de conservación del
Otorongo (Pantera onca) si no conocemos sus hábitos
 y su biología? Foto: Conservación Internacional.

El artículo científico pugna por la difusión científica y es la herramienta necesaria para llegar a un grupo social mayor, para el cual el conocimiento científico es algo poco común. Existe una gran polémica generada por la utilización de los términos: divulgar y difundir. Ambas actividades son realizadas por profesionales disímiles, lo que ocasiona un tratamiento distinto de la información. La divulgación utiliza medios más restringidos, como lo son las revistas especializadas y los boletines científicos.

La difusión utiliza medios masivos de comunicación y llega a más personas. La divulgación sólo transmite resultados en un lenguaje técnico, sin interpretación, es decir sólo los presenta. Para la difusión, se utiliza estilos periodísticos que incluyen  la interpretación y la opinión para informar a la mayor cantidad de gente. Pese a la discusión, es importante difundir los conocimientos científicos para incrementar el conocimiento en todos los niveles. El periodista científico debe tener las cualidades de un periodista común; es decir; una formación sólida, capacidad de observación, cultura general, sentido ético, curiosidad, buena memoria y capacidad de análisis e investigación. Se debe diferenciar entre las virtudes de un científico y las de un periodista científico.

El periodista es un escritor permanente. Le interesa llegar a todos y por eso redacta de manera sencilla. El científico es en cambio, un redactor ocasional y maneja una prosa muy pulida, muy revisada, tratando de ser fiel a sus conceptos, aunque muchas veces no lo lleguen a comprender en su totalidad. El periodista debe adaptarse a modelos profesionales de estilo y extensión del medio en el que trabaja. No es experto en ciencia. Domina las técnicas de comunicación, abogando siempre por la claridad y la comprensión. El científico no acepta restricciones (salvo que se las impongan o que el tipo de publicación lo obligue) en cuanto a la extensión, organización, presentación y estilo. Es un especialista en temas científicos concretos, por lo que no domina las técnicas de comunicación y emplea tecnicismos que dificultan el entendimiento de sus ideas.

Para el periodista, la ciencia es noticia, por lo tanto el estilo debe ser descriptivo y ameno, mientras que para el científico su trabajo debe ser exacto y riguroso. Existe un inminente riesgo en el periodista, quien por trabajar con rapidez y sin investigar, puede perder el rigor científico y fomentar una ciencia falsa e infundada. El riesgo para el científico es en algunos casos, el no poder transmitir sus conocimientos y encasillarse en un lenguaje que puede ser entendido por muy pocos.

El periodista científico debe entregar al público información valiosa que sirva para desarrollar la cultura y el conocimiento. En el tema de la conservación y el manejo racional de los recursos naturales, el periodismo científico es de vital importancia. El público debe de estar enterado de lo que realmente poseemos. Sólo así se puede generar un manejo consciente de nuestros recursos respaldados de una sólida base científica.       

Debido a esta diferenciación entre difundir y divulgar, así como entre el artículo científico y el artículo periodístico, se genera una mescolanza de términos, que confunden y pueden ocasionar dispersión al momento de entender sus usos y aplicaciones. Un artículo de por sí, recoge varias opiniones y puntos de vista para analizarlos y compararlos con el fin de generar, tras enfrentar distintas posiciones, una nueva postura ante un tema. Es por eso que se hacen necesarios estos textos para crear opinión, denunciar irregularidades y adversidades.  

Foto  N° 6.  El bosque seco es uno de los ecosistemas más 
amenazados del país que alberga un gran número de especies 
de la Región Tumbesina que solo se conocen en Perú y en Ecuador. 
Foto: Archivo Naturaleza y Cultura Internacional (NCI).
Se debe también diferenciar entre una nota informativa y un artículo. En el primer caso, solo se ofrece los datos principales como la ubicación, fecha, principales acontecimientos, datos referenciales, sin ahondar en las causas y posibles consecuencias. En el artículo se interpreta los hechos, se analiza las causas y consecuencias y se puede hasta predecir posibles efectos. Debido a lo anteriormente expuesto, para la Directora de la Revista Rumbos, Mariela Goyenechea, el ambiente es un tema sobre el cual la prensa escrita no solo debe informar, sino educar y crear corrientes de opinión (ver Cuadro N° 3). Asimismo, Goyenechea opina que el objetivo del periodismo ambiental debe ser el de “cultivar a la gente”.

También es importante por lo tanto,  utilizar a la prensa como instrumento de educación y de transmisión de resultados, en especial en una sociedad desinformada como la nuestra. Conociendo lo que tenemos y las posibilidades existentes en cuanto a la diversidad biológica, se puede elaborar estrategias de conservación y manejo que involucre a todos.

Cuadro N° 3  Entrevista a la Directora de la Revista Rumbos

Mariela Goyanechea Basadre (23/10/06).

1.     ¿Cómo debe contribuir el periodismo a conservar y utilizar de manera sostenible la diversidad biológica del país?

La prensa no solo informa, sino que también tiene un rol importante como educador y como formador de opinión. El periodismo responsable asume esta tarea ligando su vocación de informar a la de un compromiso con la sociedad y con el entorno al que la sociedad humana está ligada.

En ese sentido, el periodismo tiene una obvia y fundamental responsabilidad cuando confronta la problemática de la diversidad biológica (...) debe trabajar intensamente para el reconocimiento de su importancia y la valoración de su rol vital para que la especie humana sobreviva, en tanto que es componente de la naturaleza. Además debe señalar las formas de intervenir para su conservación.    

2.     ¿Qué características debe tener el periodismo ambiental para que se convierta en una herramienta para conservación y manejo de los recursos naturales?

Debe ser veraz, comprometido, enterado, honesto y valiente. Son muchos intereses egoístas los que atentan contra la conservación de la diversidad biológica y trabajan por la estandarización de la producción de mercancías, muchas veces producto de manipulaciones artificiales, aún a costa de la diversidad del patrimonio genético.

3.     ¿Cuáles son las principales herramientas que tiene el periodismo para fomentar una cultura de conservación?

El periodismo tiene la posibilidad de llegar a un público muchas veces desinformado. Asimismo, la situación de una sociedad que no lee –en el caso del Perú– permite que las lecturas breves de una publicación periódica, se conviertan en el posible único mecanismo de información y conocimiento de mayorías. Esta posibilidad se amplía con los medios radiales y audiovisuales e incluso, ahora más aún, con la Internet.

La sociedad occidental, sin embargo, tiene un culto exagerado por la palabra escrita. Además, si bien, la prensa escrita es menos recurrida que la radial o la audiovisual, tiene la ventaja de una mayor credibilidad. En todo caso, el periodismo tiene la posibilidad de llegar, de influir y sobre todo, de no perder credibilidad. Lastimosamente, dicha credibilidad de la prensa se ha visto mermada por la actitud de ocultamiento y de defensa de intereses ajenos a los intereses colectivos que asumen algunos medios.

Comunicación oral. Goyenechea (2006).


IV. CONCLUSIONES

El periodismo ambiental debe convertirse en una herramienta de conservación de la diversidad biológica que debe buscar involucrar a la población en esta tarea. Conservar la diversidad biológica incluye la protección del medio ambiente, lo que permite un aprovechamiento racional de los recursos naturales, en donde los principales beneficiarios deberían ser las poblaciones rurales.

1. Sobre la explicación de la importancia de conservar la diversidad biológica

Debido a su ubicación geográfica, el Perú es un país megadiverso privilegiado que presenta una enorme gama de posibilidades relacionadas al aprovechamiento de la diversidad biológica que forma parte de su cultura y de su historia. Conservar la diversidad biológica implica realizar un manejo sostenible de esta enorme fuente de posibilidades de desarrollo a través de diversas actividades como el turismo, ecoturismo, observación de aves, investigación científica, aprovechamiento del material genético y como fuente de alimentación.

Las explicaciones o justificaciones para conservar la diversidad biológica deben recaer en el simple hecho de mantener los procesos evolutivos que han garantizado la convivencia del hombre desde su aparición con su medio ambiente. Si bien es impensable adoptar una postura proteccionista con respecto al ambiente y a la diversidad biológica, es decir dejar todo tal cual como está, es importante fomentar un uso racional basado en conocimientos que lo respalden.

El paso previo para el uso y  aprovechamiento de la diversidad biológica es la conservación y el  mantenimiento de los procesos biológicos. A esta medida, se le adhieren las medidas de concientización de la población, así como la explicación de las ventajas y beneficios que nos ofrece la conservación del medio ambiente y por ende, de la diversidad biológica.

2. Sobre las ventajas del periodismo

El periodismo es una herramienta eficaz para la conservación de la diversidad biológica, debido a que permite conocer las principales características de los diferentes tipos de diversidad que posee el país y sus principales bondades. Por lo tanto, conociendo lo que tenemos y sus características, amenazas, usos, disponibilidad, podemos establecer mejores estrategias de conservación de acorde a las distintas realidades de nuestro país.

Por otro lado, a través de un periodismo ambiental serio y que contenga conocimientos científicos sólidos, podemos establecer mejor estrategias de conservación y de desarrollo involucrando a la mayor cantidad de gente. Este punto es importante, pues en muchos casos se percibe los proyectos de conservación como medidas aisladas y ajenas a una realidad. El periodismo puede convertirse también en un elemento que colabora con la educación, brindando conocimientos que fomentan la toma de conciencia y el entendimiento de los problemas del medio ambiente.
Mapa 1. El Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas 
por el Estado (SINANPE) incluye 60 zonas protegidas, lo que 
representa el 17% del territorio nacional. 
Fuente: Intendencia de 
Áreas Naturales Protegidas (IANP).

De manera paralela, el periodismo puede ser utilizado como medio para reforzar la capacitación que deben recibir las personas para afianzar su interés por el medio ambiente. También sirve para discutir temas de interés y comprometer a todos en la conservación. El periodismo puede también brindar luces sobre los sucesos que atentan contra la diversidad biológica y puede prever sobre posibles efectos negativos que puedan genera un uso inapropiado de nuestros recursos naturales.

Gracias al gran avance de la tecnología de la comunicación, el periodismo se hace más masivo y puede llegar a personas que viven en sitios alejados y que no reciben mucha información, debido a su aislamiento. Una de las propuestas del periodismo es la utilización de Internet como herramienta masiva de comunicación. Otra de las ventajas del periodismo es la posibilidad de generar opinión y discusión a un nivel mucho más amplio en comparación con las divulgaciones científicas que tratan temas muy concretos y especializados. El periodismo puede desatar reacciones diversas, en las cuales quien quiera pueda opinar y denunciar posibles actos que atenten contra la diversidad biológica y el medio ambiente en general.

Con su llegada masiva y su enfoque, el periodista puede exigir la acción de las autoridades con respecto a los principales problemas de la comunidad, por lo que sirve como una especie de tribuna que bien manejada, tiene mucha utilidad para frenar actividades que mermen la diversidad biológica del país. Es necesario por lo tanto que en el Perú se fomente un periodismo ambiental y que además los medios de  comunicación inviertan en este tipo de periodismo. Asimismo, es necesario que los periodistas se capaciten para poder abarcar temas ecológicos, del medio ambiente y científicos.

V. BIBLIOGRAFÍA

ANGULO E. 2006 “El Periodismo Científico: Una nueva herramienta para fomentar la importancia de la conservación del medio ambiente”. Lima, febrero 2006. Consulta: setiembre 2006.

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D’ACHILLE B. 1989. Ecología 1. Lima. Perú. Página 7.

ESTEVE y FERNÁNDEZ DEL MORAL. 1998. Áreas de especialización periodística. Fragua, Madrid.

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FLANAGAN, J. 2006. Comunicación personal del 08 de noviembre de 2006.

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GOYENECHEA, M. 2006. Comunicación personal del 23 de octubre de 2006.

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SANTANA CASTELLÓN, EDUARDO. 2006. Hacia un periodismo ambiental consecuente. Artículo aparecido en La gaceta. México. Página 6.  

SOLANO D. 2001. “Comunicación y generación de conciencia ambiental” artículo publicado en Tópicos de Educación Ambiental, MX 3(7): 52-57. SEMARNAT –UNAM. Lima.

TRELLES E. & QUIROZ C. 1995. Formación ambiental participativa. CALEIDOS – OEA. Lima.  Pp. 129-133.

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* Debo aclarar que este artículo fue escrito en el 2006 como parte de un curso que llevé en la Maestría de Desarrollo Ambiental de la Pontificia Universidad Católica del Perú y que en teoría debería haber salido en un blog de la maestría, pero creo que eso nunca sucedió. En todo caso, si alguna vez sale publicado, aclaro que este texto ha sido editado para incluirlo en este blog. Sin embargo, en cuanto al contenido no he cambiado nada, pese a que me vi tentado a hacerlo, pero decidí respetar lo que en ese entonces escribí. Incluso he utilizado las mismas fotos y leyendas. Mi intención es que estas líneas le sirvan a alguien y que por lo menos estén en el ciberespacio si es que no iban a ser publicadas. 

jueves, 21 de noviembre de 2013

LA SOCIEDAD ANÓNIMA CERRADA: RESERVA NACIONAL PACAYA SAMIRIA, A SU ORDEN

En la Reserva Nacional Pacaya Samiria (RNPS) se impulsa con gran éxito el uso responsable de la diversidad biológica. Eso ya lo sabemos. Así las cosas, una manera de darle institucionalidad y respaldo a tal esfuerzo es la firma de contratos de aprovechamiento entre los Grupos de Manejo (GM) de la Reserva y el Estado peruano, representado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP). Y esto se da, luego de un largo e incansable trabajo en un espacio biodiverso, donde se ha logrado conjugar conservación y manejo de recursos naturales con su uso y con la mejora de la calidad de vida de muchos peruanos. 

El año 2013 va a quedar grabado como un año histórico para la RNPS y por qué no para la conservación en el Perú. Mediante la firma de los contratos de aprovechamiento, se ha podido sellar con broche de oro casi veinte años de trabajo en este paraíso amazónico. Un paso fundamental en todo esto ha sido reconocer que los pobladores que viven dentro de la reserva y en su zona de amortiguamiento ya dejaron de hacer un uso de los recursos naturales para su supervivencia; y ahora lo hacen para generar dividendos económicos sin dejar de lado el norte de todo esto: proteger el medio ambiente.

Esta premisa que parece ser sencilla engloba todo un largo y complejo proceso de cambios, aprendizajes, esfuerzos y compromisos. Entendamos primero qué implica la firma de estos compromisos con el Estado. Cada contrato involucra a un GM al que se le asigna (a mediano plazo) un espacio determinado dentro de la Reserva para que en él puedan extraer recursos naturales (generalmente Taricayas, Arahuanas y Paiches) con el compromiso adicional de controlar y vigilar el entorno, apoyando así a los Guardaparques del SERNANP. Adicionalmente, los GM deben pagarle al Estado (al SERNANP) un monto determinado por cada ejemplar de, por ejemplo, Taricaya que obtengan. Así, están aportando también a la protección y manejo de otras áreas naturales protegidas en el país.

Para esto, los GM deben elaborar un Plan de Manejo (con el apoyo técnico especializado) para cada recurso a utilizar, el cual incluye diversos criterios técnicos —producto de un arduo trabajo científico y práctico— que aseguran que la especie mantenga poblaciones saludables en la Reserva. Por ejemplo, se determina, en base al número de crías de Taricayas obtenidas tras la incubación artificial, cuántas deben ser liberadas, cuántas pueden ser comercializadas y cuántas pueden formar parte de la dieta alimenticia de las familias que conforman el GM. De esta manera se crea una sociedad sumamente interesante: los pobladores locales cuidan y acceden a los recursos naturales; y el Estado aprovecha el apoyo local para mejorar la gestión de la RNPS. Todos salen ganando.

Otro de los beneficios generados tras la firma de los contratos de aprovechamiento es que los GM están legalmente constituidos e institucionalizados y pueden sentarse en la mesa de negociación para obtener mejores condiciones con las empresas que compran sus recursos. Es decir, ya no se trata de acuerdos verbales como cuando eran tan solo un grupo de personas que tenían que estar renovando anualmente sus permisos de extracción. Por ende, los GM están en la faculta de otorgar facturas, tienen su Registro Único del Contribuyente (RUC), manejan directamente sus finanzas y están capacitados para negociar y decidir con quiénes trabajar y a quiénes vender sus productos.

Conservar, conocer, manejar, vender y ganar platita conservando

Para llegar a lo anterior se ha tenido también que remar muchas veces contra la corriente, pues muchos pobladores locales, miembros de los GM, han tirado la toalla y han abandonado estos esfuerzos por diversos motivos. Así por ejemplo, los bajos precios que recibían por los recursos, la competencia (ilegal o legal), los enfrenamientos con las personas que actúan al margen de la ley, la búsqueda de nuevas maneras de obtener dinero rápido o la simple desidia, motivaron a muchos a bajarse del coche. Pero felizmente, hubo otros que continuaron, pese a algunas desavenencias. Una de ellas fue, por ejemplo, el establecimiento de cuotas bajas de aprovechamiento en los Planes de Manejo.

Es decir, en algunos casos, los pobladores no podían sacar más recursos de lo estipulado en su Plan de Manejo. Esto no era por capricho, sino que dichas cuotas respondían (y siguen respondiendo) a los resultados de los estudios técnicos que se hace para recuperar la especie y poder aprovecharla mejor a largo plazo. Así, en los últimos años, la cuota de extracción, en el caso de la Taricaya por ejemplo, ha aumentado, justamente porque la especie se ha podido recuperar. Es decir, se ha logrado conservar a la especie en la zona, por lo que ahora se puede extraer más ejemplares para ser vendidos.
  
Vayamos al inicio. Cuando se empezó a trabajar en la RNPS, lo primero que se debió hacer fue centrarse en algunos recursos de importancia económica, tales como los ya mencionados y otros de origen vegetal como el Aguaje y la Tagua (Yarina), también conocida como marfil vegetal. Una vez identificados, se hizo diversos estudios técnicos para conocer todo lo referente a cada una de las especies, con el fin de elaborar sus respectivos Planes de Manejo. Claro, este proceso demora y mientras tanto, las poblaciones locales pueden pensar que no se avanza, pero felizmente pudieron entender que esta etapa requería de tiempo. Finalmente, todo esto fue una buena inversión que ahora da frutos.

Ya con la información científica y técnica procesada, más la incorporación de los saberes tradicionales y del valioso aporte de los pobladores locales, se elaboró los Planes de Manejo para las diversas cuencas hidrográficas que conforman la RNPS. De esta manera, los GM fueron capacitados en el manejo de los recursos naturales para que ellos se conviertan en los artífices de la conservación y en los pioneros en el uso y manejo de una parte de la gran diversidad biológica que alberga la “Selva de los Espejos”.

Posteriormente, ya con el conocimiento y la práctica adquirida, se ingresó a la compleja etapa de vender lo obtenido a buenos precios. Para ello se ha tenido que realizar algunos estudios de mercado, sellar alianzas comerciales con empresas, invertir dinero en publicidad y tomar medidas para superar diversas barreras, tales como el transporte hacia el destino final, el almacenamiento y otras de orden logístico. Lo que se desea finalmente es no tener que vender lo obtenido a muy bajo precio y asegurar un mercado sostenible en el tiempo.

Para llegar a que se cristalice este arduo y largo proceso en los contratos de aprovechamiento, ha sido de mucha ayuda contar con el apoyo técnico de ProNaturaleza – Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza, de la cooperación internacional y de otras organizaciones no gubernamentales para sacar este emprendimiento a flote. Asimismo, se ha debido trabajar muy de cerca con las poblaciones locales; con el Estado, representado en este caso por el SERNANP y por el Gobierno Regional de Loreto, a través del Programa de Conservación, Gestión y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica y de la Dirección Regional de Producción; así como con la Sociedad Civil, representada por las ONG, universidades y empresas.

Capacitación, educación y empuje para cerrar el círculo

Dos de los pilares fundamentales en los que se sostiene el éxito de este gran trabajo en la RNPS han sido la capacitación y el traspaso de capacidades a los grupos humanos, así como la educación ambiental. Y es que una de las maneras de “invertir” en las poblaciones locales es “dejando” conocimientos para los cometidos ya mencionados y para otros fines. En este caso, todo aprendizaje aporta a la búsqueda de mejores opciones de desarrollo acorde con la realidad de la zona. Por ejemplo, en las capacitaciones destinadas a formalizar a los GM se incluye conocimientos sobre administración, contabilidad, redacción y otros que sirven para su labor como grupo, pero también para el día a día en cualquier otro emprendimiento que realicen. No olvidemos que otro de los pilares fundamentales es la necesidad de organizarse en grupos.

En cuanto a la educación —entendida como un proceso que va más allá de capacitar a una persona para un fin determinado, es decir, cambiar actitudes—, ha sido duro convencer a los pobladores locales que deben adoptar nuevos hábitos. Por ejemplo, pensemos en la obtención de los frutos del Aguaje, especie clave en la Amazonía peruana. Lo más común es tumbarse la palmera y recoger los frutos del suelo. Sin embargo, se ha logrado convencerlos de que lo mejor es subirse a la palmera (para esto fueron capacitados) y cortar los frutos; así esta queda en pie. Con esta acción que parece simple, se logró educarlos en lo relacionado a la conservación de la diversidad biológica.

Empero, cuando se recolecta el Aguaje de esta manera, el trabajo es mucho más duro, más caro y más lento. Y esto puede traer las ya mencionadas frustraciones por lo siguiente: imaginemos que un GM obtenga, de manera responsable, diez sacos con frutos de Aguaje y los quiera vender en el puerto de Nauta a, digamos, S/. 20 cada saco. Será difícil competir con otros vendedores que ofrecen cada saco a S/. 10, ya que les ha salido más barata su cosecha porque se han tumbado las palmeras, no han gastado mucho en mano de obra, no demoran mucho y no han tenido que adentrarse al monte. ¿Cómo competir con estos irresponsables vendedores? Complicado.

Actualmente, con lo avanzado, el panorama es otro, pues los GM pueden hacer contratos comerciales con empresas que deseen contribuir con la conservación del entorno y que sí estén dispuestas a pagar precios más justos. No obstante, uno de los retos sigue siendo encontrar a estos compradores responsables que deseen colaborar indirectamente con la preservación del medio ambiente y con la mejora de la calidad de vida de los GM y de sus familias. Con todo esto, el circulo terminaría de cerrarse.

Estamos bien encaminados, pese a que aún deben ser sorteadas algunas dificultades, propias de cualquier emprendimiento económico con flora y fauna. El rumbo está definido y es claro; las ganas, los conocimientos y el entusiasmo están; el Estado, los GM, la Sociedad Civil y sus aliados están comprometidos con esta misión y tenemos buenos resultados. Entonces, señoras y señores, sigamos avanzando.

Noviembre 2013
Artículo aparecido en la edición online de la Revista Rumbos

CRÓNICAS DOMINICANAS (II)

Continuando con el relato anterior, debo confesar que me he enamorado de la parte dominicana de la isla La Española. Eso explica por qué me he quedado varias veces observando por innumerables minutos el mapa de la República Dominicana (RD) sin motivo específico alguno. Y es que todavía no logro entender cómo tanta belleza, ruido, sabor, color, historia, mambo, esperanza, buena onda, contrastes, empuje, olores, problemas, emociones y hospitalidad caben en tan solo 48 442 km². Por si acaso, no me está pagando el gobierno dominicano o alguna empresa turística para escribir esto. Es lo que hay.     

Una vez que dejamos Punta Cana (PC), nos fuimos a Santo Domingo (SD) en bus. Tuvimos que hacer un viaje de casi tres horas para llegar a la capital dominicana. Atravesamos extensos campos de cultivo de caña de azúcar y hermosos lugares que, por momentos, te hacen pensar que estás en un espacio continental, casi amazónico e inhóspito. Al llegar a SD me asombró encontrar una ciudad casi en las penumbras. Según me comentaron, el país tiene algunos problemas con el abastecimiento de electricidad. Por ende, en muchas zonas de la capital y en otras ciudades solo se tiene “luz” según las tarifas que uno paga, pues el uso es restringido y se da según tu capacidad económica. El reto a futuro es de dónde y cómo seguir generando energía eléctrica, pero aunque parezca mentira, esa pequeña isla sí tiene sus centrales hidroeléctricas. 

Nos instalamos en el casco colonial de la ciudad; una zona que, según la mayoría de dominicanos, es un lugar seguro y protegido. Así, acostumbrados a andar siempre atentos ante los rateros, no sucedió nada extraordinario, aunque las calles oscuras no dejan de intimidar al más avezado. Así por ejemplo, caminando por el centro y de noche pudimos ver a efectivos de seguridad cuidando agencias bancarias con un rifle en la mano a pocas cuadras de locales que no tomaban ninguna medida de seguridad. Pero felizmente, todo esto no opaca el sabor a “barrio”, a ciudad vieja, a metrópoli emergente y a hervidero de esperanza que tiene SD y toda la RD.   

Es interesante saber, para cuando vayan, que los dominicanos son unos hábiles vendedores y no paran hasta lograr que compres algo o que accedas a sus servicios utilizando su alegría, el acento caribeño y promesas comerciales insólitas. No obstante, en algunos casos, llegan a ser muy invasivos y pueden llegar a alterarte un tanto. De arranque hay que decirles que no y no titubear. Así por ejemplo, en el balneario de Boca Chica (ubicado a media hora de SD y en pleno Mar Caribe), hicimos todos los intentos para no acceder a los servicios de “pedicure” y de masajes de dos damas haitianas (pero “dominicanizadas”), pero ambas fueron tan incisivas que no pudimos esquivarlas. Y si bien prometí en ese momento no aceptar nada más, a los pocos minutos, un vendedor de chucherías, Pablo, me hizo comprarle una pulsera que cuelgo orgulloso en mi brazo.  
      
Contrastes

RD es un país con bastantes cosas y aspectos divergentes que llaman la atención. En algunos recorridos por la capital se puede ver tiendas casi vacías que parecen haberse quedado estancadas en el tiempo y que son atendidas por ancianos fantasmales; y se puede visitar centros comerciales modernos, gigantescos y llenos de gente, donde se ve a una efervescente clase social comprando a diestra y siniestra. Asimismo, uno ve las conocidas y malditas combis que también pululan por algunas calles de la capital, de manera casi similar a como las tenemos en el infierno limeño, con energúmenos gritando a los cuatro vientos y parando donde se les da la regalada gana; pero también puedes utilizar el moderno, eficiente y envidiable metro que tienen los capitalinos dominicanos. 

Por otro lado, la amabilidad general de los dominicanos y su siempre buena disposición se pueden ver algo opacadas al momento de intentar entender su sistema tributario. Esto última es una tarea sumamente compleja que despinta un poco el trato al turista, pues si uno pone atención en este tema puede llevarse algunas sorpresas. Otro contraste interesante es la gran belleza paisajística de la isla con la poca presencia de fauna silvestre. Si bien estuve atento a todo y no dejaba de buscar incansablemente aves, no puede ver mucha fauna (salvo aquella asociada a los corales marinos). Seguro la tienen bien escondida y al parecer bien protegida.

“No me vengas con aguaje”, es decir, no me palabrees mucho. Esta frase me hizo reflexionar en lo siguiente: casi todos los dominicanos y seguramente casi todos los caribeños siempre se jactan de que ellos son casi los dueños del sabor tropical. Ojo, el Perú —así como Ecuador y Bolivia, por ejemplo— también es un país tropical. La gran diferencia o el factor determinante de ese “sabor” es en todo caso el Mar Caribe, con sus hermosas playas y agua turquesa, así como el clima. Sin lugar a dudas, se percibe una frescura distinta en los caribeños al momento de afrontar la vida, no obstante, según lo que me cuentan muchos de ellos, toda esa buena onda contrasta con algunas de las emociones con las que se vive mano a mano y día a día en el Caribe.  

Los pescados de la discordia 

“Pa hacel el cuento colto” resumiré un hecho que me dejó un pequeño, pero no desconocido, sabor amargo. En nuestra visita a Boca Chica pedimos un par de platos típicos a base de pescado. En la carta que nos dieron al inicio figuraba 500 pesos dominicanos por cada uno de ellos. Sin embargo, a la hora que nos trajeron la cuenta, nos querían cobrar 600 pesos dominicanos por cada plato, más el 26% de impuestos por consumo. Así, exigimos la carta para demostrar que el precio que vimos al inicio era el de 500 pesos y no 600. La persona que nos atendió trajo la carta donde figuraba 600 pesos por cada uno de los dos platos. Es decir, estos señores tenían (tienen) dos cartas con los mismos platos y bebidas, pero con diferente precio.  

Una vez que resolvimos este “impasse” tuvimos que resolver uno adicional; y es que, dado que teníamos que pagarle al par de mujeres haitianas que nos “ofrecieron sus servicios”, le pedimos a los dueños del restaurante que le paguen los 300 pesos que nos costó la gracia y que se los pagaríamos junto a la cuenta. Resulta que los dueños sumaron dicho monto (los 300 pesos) al costo total del almuerzo; y sobre ese monto aplicaron los impuestos. Esto hizo que, en resumen, la cuenta saliera muy elevada. Reclamamos, en un primer momento, el cambio del precio de los platos y el hecho de que no deberían aplicarle el 26% de impuestos a los 300 pesos, pues ese monto no era parte del consumo. Felizmente logramos aclarar las cosas.  
Luego de esto y después de haber disfrutado del mar, nos fuimos a tomar el autobús que nos devolvería a SD. En el ínterin, “mi mujel”, se detuvo un momento en un puesto de la Policía Turística para preguntar cuál era el monto del impuesto que se le adiciona al consumo. Los funcionarios nos dijeron que normalmente se debería cobrar solo el 10%. Fue ahí cuando nos quejamos del atropello del que fuimos víctima y donde dejamos sentado que era una vergüenza este tipo de acciones. Identificamos a los dueños del restaurant (más no a la persona que nos atendió) para que nos devuelva el monto adicional que nos había cobrado. Estos dominicanos indignados nos devolvieron “su dinero” y quisieron atarantarnos delante de los casi inactivos funcionarios de la policía, quienes resignados asumen que, tras este incidente, todo seguirá igual. Ese tipo de pendejada me parece repugnante, pero, lamentablemente, es normal por allá. Tuvimos que salir escoltados a tomar el bus rumbo a SD para evitar que sucediera algo. 

Quisqueya de mis amores

Bueno, se acaban estos escritos, no sin antes declarar mi amor por esta isla (me falta conocer Haití). En este pedazo del Caribe pude conocer de cerca cómo conviven dos mundos distintos, el paraíso turístico de Punta Cana y el resto del país. Además, pude percibir parcialmente cómo es la situación de los haitianos. Su país está último en casi todos los rankings en el mundo y es uno de los más pobres del planeta. Mi interés radica en intentar saber cómo pueden salir adelante, tanto la RD como Haití. Creo que la única salida es uniendo fuerzas. En mis vagos intentos por descifrar esa relación, recuerdo los datos ofrecidos por Jared Diamond en su libro “Colapso”, entre los que apunta que ambos países están separados por una barrera cultural que incluye diferentes idiomas y diferentes maneras de afrontar el futuro. 

Existe sin lugar a dudas diversos antagonismos que he podido comprobar. Muchos dominicanos consideran a los haitianos casi como africanos y los miran con cierto desprecio, pese a que son una fuerza laboral vital para ellos. Además, los miran de reojo pues temen una intromisión extranjera. Por otro lado, no se puede tapar con el dedo la historia de ambos países donde primó la violencia y la brutalidad. Los dominicanos no olvidan las invasiones que sufrieron por parte de Haití en el siglo XIX que incluye veintidós años de ocupación; y los haitianos no pueden olvidar la masacre ordenada por el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina “El Chivo” en octubre de 1937, en la cual se asesinó a machete a más de veinte mil haitianos en el noroeste del país y en la región del Cibao. 

La situación es compleja, sobre todo en los últimos meses, por la decisión del gobierno dominicano de no reconocer la nacionalidad dominicana a los haitianos nacidos en la RD. Espero que la relación entre ambas naciones llegue a buen puerto. Espero también poder regresar a la isla y visitar muchos otros lugares de ensueño. Espero que todo mejore en ese pedazo del Caribe, donde me sentí muy a gusto, tomé buen café, probé muy buen cacao y donde pasé una luna de miel maravillosa.  
   
Noviembre 2013 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

CRÓNICAS DOMINICANAS (I)

Quisqueya la bella, como también se le conoce a la
República Dominicana.  

Antes que nada debo contarles que llegué a la República Dominicana (RD) de luna de miel con la esposa mía. El plan era simple; pasar seis días en Punta Cana (PC) y otros cuatro días más en la capital dominicana, Santo Domingo (SD), para no solo conocer el lado más “nice” de la isla, sino para también captar cómo se vive en el Caribe. Y de hecho lo hice, pese a que me faltó el tiempo para disfrutar de un par de sitios de ensueño. La promesa está hecha: debo (debemos) regresar.

“Vamo a resolvel” Apenas llegué a Punta Cana me llamó mucho la atención la cantidad de movimiento turístico que había en su moderno y pequeño aeropuerto. Sin embargo, esto no tiene nada de extraño, pues este balneario es un polo magnético para millares de turistas de todo el mundo que buscan disfrutar del Mar Caribe y de los encantos del trópico. Para mí, lo interesante en todo esto fue la cantidad de turistas rusos que vi, tanto en PC, como luego en SD. Me pareció bastante peculiar el comportamiento de este grupo cerrado y hermético de europeos. Y es que siempre andan en grupos muy compactos (de hecho, el idioma es un aislante natural en este caso, aunque casi todos hablan inglés) conformados principalmente por un núcleo familiar, donde casi siempre la “madre” (en la figura de suegra, mamá o abuela) era el elemento infaltable.

El comportamiento de la gran mayoría de estos rusos es el típico de los “nuevos ricos”, es decir, bulliciosos, sin modales (o con pocos), huachafos, sin ningún respeto e interés por la cultura local y siempre creyendo que son inmunes a todo y que se les debe tener algo de valoración. Conozco este comportamiento desde hace ya varios años, ya sea porque lo he visto en Alemania también con los rusos o porque lo veo en el Perú continuamente. Yo, como parte de mis experimentos sociales (y contraviniendo en algo a mi actitud hacia este tipo de gente) me mostré siempre amable y saludaba a todos a diestra y siniestra. Me atrevería a decir que casi nunca obtuve un saludo de respuesta.


Diversos hoteles de ensueño pueblan las costas
dominicanas, en especial la de Punta Cana.
Según nos contaban los lugareños de PC, existe una pujante colonia de rusos que decidieron llegar a la isla para quedarse. El incremento de su visita se da, ya sea por turismo o para quedarse a trabajar y vivir en la isla en torno también al turismo o simplemente para alejarse del frío. Tanto así, que en los hoteles de PC existen traductores especiales para los rusos; y muchos carteles y anuncios publicitarios están en ruso. Incluso, en las hojas que te entrega Migraciones en los aeropuertos dominicanos, está todo traducido en ese idioma eslavo. Adicionalmente, en SD vi varios tours guiados por rusos afincados en la RD que han visto en esta oleada una interesante oportunidad de trabajo.

¿Qué tiene de peculiar y llamativo todo esto? Nada, salvo que es bueno notar y estar atentos a estas “oleadas” y tendencias, pues el orden mundial cambia constantemente para bien o para mal. Los europeos “típicos” como los franceses, alemanes, españoles, italianos, ingleses, escandinavos u otros son cada vez más escasos, debido a la crisis financiera que afrontan (aunque la situación empieza a cambiar). Ahora, sería de esperar que vengan también a la isla chinos, indios y turistas de otras economías emergentes, pero por ahora no es así. 

¿Por qué? No lo sé, pero dado el cercano símil entre los rusos y los nuevos peruanos ricos en sus gustos, comportamientos y destinos podría ensayar una explicación: PC ya no es un sitio “chick”, justamente por eso, porque está lleno de rusos; lo cual ha obligado a los turistas “fichos” y decentes a buscar lugares más exclusivos. Lo que me lleva también a concluir que ni yo, ni miles de turistas, nos hemos enterado de esto (y de que además, no somos exclusivos). 

Empero, para los dominicanos, este tema no es muy importante. La cosa es que sigan llegando turistas. De eso se trata, en especial en la burbuja turística de PC, un lugar por cierto sumamente interesante y atractivo que parece, en muchas partes y aspectos, una provincia de Estados Unidos hasta que uno ve a la gente local sudar la camiseta para ganarse el pan y entiende que no está necesariamente en el paraíso. 

Colmenas

En el hotel en el que nos hospedamos en PC sentí, por momentos, que estaba en una especie de “Ghetto”, donde solo se veía a empleados (el 95% de ellos o más, gente negra) circulando incansablemente por sus vastas instalaciones en sus uniformes. En los momentos cuando la gran mayoría de turistas estaba todavía reponiéndose de la resaca o simplemente durmiendo, brigadas de empleados velaban por la limpieza y el orden de este aposento del “tragar y chupar” hasta reventar; porque todo está incluido, por ende, luego de pagar tu estadía, la comida y la bebida es gratis. Por momentos, mi mente retorcida y malpensada me hacía recordar pasajes del excelente cuento de Truman Capote, Música para Camaleones, en el cual se describe, entre otros, cómo era la vida en las plantaciones de caña de azúcar en Haití. 

Conversando con algunos de estos empleados, pude comprobar lo que ya sospechaba desde el principio, muchos de ellos eran haitianos. En un primer vistazo es difícil diferenciarlos de los dominicanos, pero mi ojo entrenado y acucioso aprendió rápidamente a hacerlo. Adicionalmente, hubo otros factores que me ayudaron a dicho cometido, tales como la manera de comportarse y por supuesto el idioma. Además, cuando estuve fuera de nuestra burbuja “all inclusive” —es decir, fuera del hotel y en alguna excursión— vi en las calles la lucha diaria de supervivencia, en la cual se enfrascan ambos pueblos en un lugar que parece tan ajeno a ellos, pero del que dependen para sobrevivir. 

Haití

Mientras caminábamos en el hotel tomándonos un cafecito, un simpático haitiano, de nombre Supremo, nos abordó y estuvo a punto de vendernos unos “tours” algo sospechosos. Digo esto porque la empresa a la que él representaba no parecía ser de mucha confianza. No obstante, su buen poder de convencimiento, su alegría y su manera simpática de ver el mundo, estuvieron a punto de hacernos comprar sus boletos con un destino tal vez incierto (o tal vez era pura paranoia tercermundista). Me quedé un rato conversando con Supremo y me confirmó que era de Haití, específicamente de una pequeña ciudad cerca a la capital haitiana, Puerto Príncipe; y que vivía en la RD desde hace más de diez años con su mujer y sus hijos. Supremo no quiso contarme cómo llegó al país vecino con el que comparte la Isla La Española, pero por lo que pude escarbar en su pasado, no vino a tierras dominicanas de turista. 

El Caribe es un lugar para pasarla bien y disfrutar de
su acogedora y hospitalaria gente, pero también
es un hervidero de problemas y de dificultades. 
Supremo me comentaba que la situación en su país natal estaba mejorando, puesto que ahora ya se podía salir a la calle porque existe algo más de seguridad, dado que hasta hace unos años, esto era algo altamente riesgoso. Según su opinión, el gobierno actual ha puesto mano dura y está haciendo “algo” por su país. Fue también que, conversando con este improvisado vendedor de tours y paquetes turísticos, pude conocer un poco más sobre el duro destino que les ha tocado vivir a los haitianos en estos últimos años. Desde golpes de Estado, terremotos, guerras civiles, pandemias y otras desgracias humanas, este pequeño país con una alarmante explosión demográfica está realmente jodido. Han acabado con casi todos sus bosques, no tienen buenos profesionales, la corrupción campea impunemente y no se ve mucha luz al final del túnel.

No obstante, Supremo me contaba que si bien se siente muy a gusto en el país que lo alberga y donde él y su mujer pueden trabajar, toda su familia desea regresar en algún momento a su terruño. No sabe qué le espera, ni tampoco piensa mucho en su futuro, ni menos en el pasado que dejó. Lo único que le interesa, por ahora, es el presente y en especial poder “enyucarnos” sus tours. Ya habíamos accedido a comprarle un par de expediciones, sin embargo, una dominicana y empleada del hotel nos dijo que el “Ressort” donde estábamos alojados tenía su propia agencia de turismo, por lo que Supremo no podía vendernos nada a nosotros.

Con algo de vergüenza tuvimos que alejarnos de Supremo y dejarlo con los crespos hechos; no sin antes lamentar que lo ilusionáramos en vano y que tal vez recibiría alguna reprimenda de su empleador. Posteriormente nos lo volvimos a cruzar y si bien no nos reclamó airadamente sobre lo sucedido, deslizó sutilmente la posibilidad de que para no perjudicarlo, podíamos darle parte del monto total que habíamos pactado. 

Por supuesto que no aceptamos, pero me quedó una sensación algo extraña. Sentí que pude ser embaucado, pero sentí también que dejé colgado a alguien que se faja para llevar el pan a su hogar. Sin embargo, luego sentí también que Supremo se había especializado en la pendejada y que quería a toda costa su tajada. Además, me imagino que ya le ha hecho el cuento a varios (ojalá sean solo rusos), pero que tal vez no y que todo hubiese salido bien, pues por algo permiten que él venda esos “tours” en un hotel tan exclusivo (con las dudas que esto amerita). Tantas contradicciones son comunes en esta parte del Caribe. Ya veremos por qué. 

PD. Algunos días después de haber hablado con Supremo, específicamente el 03 de noviembre del 2013, apareció en el diario El País de España la columna del Premio Nobel Peruano Mario Vargas Llosa titulada “Los Parías del Caribe” que toca el tema de la polémica decisión tomada por el Gobierno Dominicano en relación a los hijos de los haitianos nacidos en RD. Para leerla, ingresar al siguiente link: 

Noviembre 2013

viernes, 8 de noviembre de 2013

PALABRAS PARA FÁTIMA EL DÍA DE NUESTRA BODA

El pasado 27 de octubre Fátima y yo nos casamos. Para esa fecha tan especial preparé este pequeño discurso con mucho sentimiento. 


Estimada familia, amigas y amigos: 

Quiero agradecer, en nombre de Fátima y mío, a cada de unos de ustedes por estar acá presentes y a nuestra lado, en esta fecha imborrable para nosotros. Desde que estamos juntos hemos transitado por un camino agreste por un lado, con diversas dificultades por sortear y superar; y placentero y alegre, por el otro, con momentos maravillosos de amor y compromiso donde hemos (y estamos) felices el uno junto al otro. Nunca podré borrar de mi mente el momento en que conocí a mi ahora señora esposa allá por el año 2003 (¿o 2004?) cuando era un aprendiz revoltoso y algo desordenado en mi manera de ver el mundo. Fátima me transmitió de inmediato una sincera ola de calidad humana y de esperanza en sacar algo de provecho para mi vida; y me hizo creer en la sonrisa y en la sinceridad. 

No fue hasta un tiempo después en que me le mandé, por supuesto con mi fino y delicado estilo, propio de la alta alcurnia, para manifestarle el amor que sentía por ella; y el cual ahora estamos sellando. Por supuesto, dado a mis exacerbados dotes de galán, Fátima no tuvo otra alternativa que acceder a mis buenos oficios. Recuerdo mucho las conversaciones y las bromas que nos gastábamos, recuerdo cómo se preocupaba por mí en los momentos en que yo dejaba brotar el lado cavernícola que a veces aflora, recuerdo también cuando corregía mis artículos y cómo me machacaba a veces que me debía esforzar más porque estaba escribiendo como si fuese Joda, es decir, sin ningún orden en mis palabras. Por eso, mucho de lo que soy ahora, se lo debo a ella; muchas de las cosas que he hecho y estoy haciendo, se las debo a ella, (te las debo a ti). 

Mi amor Fátima, siempre has hecho que sienta que podemos ser más, que podemos sacarle el jugo a la vida y que podemos crecer en la compañía y en el amor que nos tenemos. Iba a darle este texto a Fátima para que lo leyera, pero seguro hubiese encontrado algo que corregir para que quede mejor. Eso mismo has hecho en mi vida, hacerme una persona mejor. Te amo Meylín.    

Gracias. 

Hacienda Tres Cañas, Ate, Lima. 27 de octubre de 2013.

viernes, 25 de octubre de 2013

CONSERVACIÓN Y USO RESPONSABLE DE LOS RECURSOS NATURALES EN LA RESERVA NACIONAL PACAYA SAMIRIA

Cerca a Nauta y en uno de los extremos de la Reserva Nacional Pcaya
Samiria se unen los ríos Marañón y Ucayali para formar el gran río Amazonas.
Foto: Enrique Angulo Pratolongo. 
Un ejemplo del buen uso de los recursos naturales es el que se da en la Reserva Nacional Pacaya Samiria (RNPS) mediante el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y la participación de pobladores locales como guardianes de la reserva. Al parecer, sí se puede y hay que verlo en vivo y en directo para saber que sí es realidad.  

Circundada casi en su totalidad por dos grandes ríos, el Marañón y el Ucayali (ambos colosos de agua dan origen al gran río Amazonas en uno de los extremos de la reserva); y atravesada por innumerables “caños” y pequeños ríos que conforman a su vez lagunas de ensueño en su interior, este imponente refugio natural está tomando vuelo para convertirse en un área natural protegida ejemplar. Y es que tras varios años de mucho trabajo y de empeño, se ha logrado construir una “cultura de la conservación y del aprovechamiento de los recursos naturales”, donde los principales protagonistas son las poblaciones locales, el Estado, las autoridades locales y diversas ONG.

Mediante el trabajo conjunto se ha podido sentar las bases y fundamentos para afirmar que sí se puede combinar la preservación y el uso responsable de nuestra diversidad biológica, con el propósito de obtener dividendos económicos mediante la comercialización de algunas especies clave. Esta sinergia permite obtener dividendos económicos para mejorar la calidad de vida de las poblaciones locales y es un buen medio para tentar alcanzar el tan mentado desarrollo sostenible. Y es que si la conservación de nuestros recursos naturales “no paga”, la situación se vuelve cada día más compleja.

Así, dado que la RNPS es un área natural protegida de uso directo —es decir, en ella se puede aprovechar los recursos naturales mediante planes de manejo— se ha implementado diversas estrategias para hacer posible que la población local, a través de los Grupos de Manejo (GM), puedan recibir ingresos económicos. Para ello, el Estado, representado dentro de la RNPS, por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), ha contado con el apoyo de instituciones como ProNaturaleza – Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza y de otras organizaciones para trabajar persistentemente en lograr acuerdos y compromisos tangibles destinados a cumplir con los objetivos de la reserva y a demostrar que sí se puede hacer bien las cosas.

Conociendo el paraíso     

Poblado de San Carlos a orillas del río Ucayali, en el Canal
de Puinahua en la zona de amortiguamiento de la
RNPS. Foto: Enrique Angulo Pratolongo.
Tanto al interior, como en la zona de amortiguamiento de la reserva, vive mucha gente que no necesariamente es originaria de este espacio amazónico. Esto se explica, en parte, por los maltratos que sufrió la población local originaria en la época del caucho; dado que muchos de ellos fueron desterrados y exterminados. Posteriormente, la zona fue repoblada, por ende, gran parte de las generaciones actuales en la zona descienden de colonos. Es decir, llegaron de otros lugares para quedarse.

Así por ejemplo, bastantes familias que habitan en las orillas de los ríos que circundan y atraviesan la RNPS tienen un origen andino. Además, cuando visité la comunidad de San Carlos, ubicada en el Canal de Puinahua —un brazo del río Ucayali— y en la zona de amortiguamiento de la reserva, me asombró escuchar música andina en su plaza principal. Incluso, algunos pobladores de ahí me dijeron que son “charapas por accidente” y que les costó, a sus padres y ahora a ellos, adaptarse a la selva.  

Esta situación hace que algunos de estos pobladores que interactúan con la reserva tengan todavía una visión distinta del uso de los recursos naturales, en comparación con aquella que poseen los pueblos indígenas amazónicos originarios. Todo lo anterior se traduce en las maneras de aprovechar lo que les rodea. Adicionalmente, la forma de organizarse y de percibir el medio que rodea a estos pobladores difiere en parte a los patrones sociales y culturales amazónicos. La población colona que llegó a esta zona trabaja, generalmente, organizada a nivel familiar y ha percibido al “monte” como un “estorbo” para sus fines agrícolas. Por eso, había que “tumbárselo”. Ahora, si bien, la deforestación ha disminuido, aún es un problema por resolver.  

En ese escenario, una de las principales estrategias utilizadas para cambiar la mirada hacia el bosque fue convencer a los pobladores locales que debían asociarse para aprovechar mejor las oportunidades que les ofrece el entorno. Así también se logró convencerlos de que tenían la obligación de proteger los recursos naturales porque, así como vamos, estos sí se acaban. Por eso, la formación de los GM se convirtió en uno de los pilares para hacer posible la conservación; así como el manejo y el uso de la flora y fauna en la RNPS; y para afrontar posteriormente una de las etapas más difíciles y complejas de implementar: la comercialización de algunas especies biológicas.

Por ende, una vez consolidados los GM, el gran reto de toda esta aventura es “vender” lo que se obtiene de la reserva de manera responsable; con el fin de, como no, ganar plata, así de simple, no nos engañemos. Para llegar hasta acá es necesario identificar mercados, garantizar la producción, conseguir el debido equipamiento, estar capacitado, entre otros aspectos indispensables. Pero, sobre todo, lo principal es asegurar la sostenibilidad en el tiempo y también contar con apoyo externo —por lo menos en los primeros años— hasta que posteriormente se pueda andar solo.  

Un proyecto de largo aliento

Una de las iniciativas que ha apoyado todo este proceso es el proyecto ejecutado por ProNaturaleza denominado: “Canje de deuda por conservación en la Reserva Nacional Pacaya Samiria” que va desde el 2002 hasta el 2015. Este es financiado con recursos económicos provenientes del Acuerdo de Conservación de Bosques Tropicales (ACBT), administrados por el Fondo Nacional para Áreas Naturales Protegidas por el Estado (PROFONANPE). La puesta en marcha de este gran esfuerzo proviene de un acuerdo de canje de deuda por conservación y está constituido como un fondo contravalor destinado a financiar iniciativas para la conservación, restauración, uso y manejo de los bosques tropicales en el Perú. 

Este emprendimiento, en la RNPS, consta de dos fases. La primera estuvo enfocada en generar capacidades para el manejo y aprovechamiento sostenible de recursos naturales por parte de la población local. La segunda fase (2010 – 2015) pone énfasis en el aprovechamiento de dichas capacidades y en la comercialización de los productos del manejo sostenible de cuatro recursos priorizados; dos objetos de conservación (paiche y aguaje) y dos especies clave (arahuana y taricaya).


El Sernanp es el encargado de administrar este gran espacio
protegido. Foto: Enrique Angulo Pratolongo. 
Adicionalmente, busca fortalecer la gestión de la RNPS y para ello apoya al SERNANP en alianza con otras institucionesen la conformación y en el trabajo participativo de su Comité de Gestión, en el posicionamiento de la reserva como destino turístico y en aspectos tales como la capacitación de su personal, acondicionamiento de puestos de vigilancia, adquisición de equipos y otros. Todo esto sin perder de vista que, al apoyar a la conservación de estos bosques, se contribuye no solamente al desarrollo local, sino también a la mitigación de los efectos del cambio climático en el planeta y también a la preservación de un elemento clave: el agua.

La Reserva Nacional Pacaya Samiria: la selva de los espejos

La RNPS fue establecida como tal el 25 de febrero de 1972. Anteriormente fue declarada como una “reserva pesquera” por su altísimo potencial hidrobiológico. Su fama de lugar preciado fue tal que el ex presidente Fujimori llegaba exclusivamente a este lugar para pescar. Tiene una extensión de 2 080 000,00 hectáreas, lo que la convierte en la segunda área natural protegida en extensión en el país, después del Parque Nacional Alto Purús.

Este magnífico escenario natural conserva la mayor extensión de bosque tropical inundable en el Perú e incluye ecosistemas con una gran diversidad biológica que proveen de una variada gama de bienes y servicios, tanto a las poblaciones locales (pesquería, recursos forestales no maderables, turismo, carne de monte), como a todo el planeta (regulación del ciclo hidrológico y de las lluvias, captura de carbono, entre otros).

Dentro de la RNPS viven cerca de 25 mil personas —distribuidas en alrededor de 90  poblados—, las mismas que, junto con más de 65 mil personas que habitan en las casi 120 comunidades ubicadas en la zona de amortiguamiento, conforman una importante presencia humana en la zona de influencia directa e indirecta de este espacio protegido. Este hecho implica una creciente e imparable presión humana sobre los recursos naturales que aún pueden ser protegidos en la Reserva. En la siguiente entrega conoceremos más al respecto.

Octubre 2013

Publicado en la versión online de la Revista Rumbos:  



BIENVENIDOS AL NUEVO MORDOR: ¡EL PERÚ! (XXVII)

  Hace unos meses, tras un golpe de lucidez y un destello de valor, decidí abrir dos redes sociales para lanzar mensajes sobre diversos tema...