martes, 16 de junio de 2009

LA OBSERVACIÓN DE AVES: ECOTURISMO PURO


¿La observación de aves contribuye con la conservación? La respuesta es un contundente SÍ. La mejor manera de asociar estas dos actividades es a través del ecoturismo. Esta modalidad de turismo apunta hacia aquellas zonas que poseen un potencial científico y cultural (incluyendo las áreas protegidas) buscando, sobre la base de actividades recreacionales, contribuir a la conservación del lugar. Asimismo, propicia y fomenta la participación directa, así como el beneficio a corto plazo de los pobladores locales. El Perú es un país que presenta un escenario perfecto para el ecoturismo y para la observación de aves, tanto por su biodiversidad como por su enorme diversidad cultural, geográfica y paisajística.

La observación de aves o birdwatching consiste en la observación de aves en su hábitat natural. El creciente auge de esta actividad en nuestro país debe alentarnos a seguir desarrollando el ecoturismo. Este tipo de turismo sustentable, busca comprometer a todos los involucrados a tomar medidas para reducir al máximo los impactos ecológicos y culturales en el medio ambiente. En contraposición, el turismo convencional tiene objetivos totalmente distintos; maximiza la rentabilidad en espacio y tiempo, no considera a la población local y fomenta la explotación intensiva de los recursos naturales.

El ecoturismo puede proporcionarle al país altos ingresos económicos. Países como Costa Rica, Madagascar y Kenia (muchos más chicos que el Perú) reciben grandes ingresos gracias a dicha actividad. Es hora ya que logremos afianzarnos como un país que utiliza sus recursos naturales de manera sostenible y racional. Justamente una de las maneras de conseguirlo es fomentando el ecoturismo y por ende la observación de aves.

Los amantes de las aves buscan ver especies poco comunes y de rango restringido por lo que pueden pagar altas sumas de dinero. Esto trae como consecuencia la siguiente deducción lógica: la biodiversidad (en especial, la avifauna) puede convertirse en la herramienta ideal para su misma conservación, especialmente en zonas cercanas a poblaciones humanas. De esta asociación se desprende que los pobladores locales deberían conservar las áreas donde habitan las especies buscadas y preciadas por los observadores de aves para su propio beneficio a través del birdwatching, siempre y cuando reciban algún beneficio directo a cambio.

Los birdwatchers: ¿Contribuyen a la conservación?

Los observadores de aves visitan generalmente lugares fuera de temporadas turísticas o aquellos que no tienen ningún atractivo para el turismo, fomentando que las comunidades aledañas adquieran un significado importante y que se beneficien. Su presencia impulsa a que se desarrollen e implementen servicios para su atención, creando fuentes de trabajo y logrando también que algunos pobladores se conviertan en guías locales y se involucren en la conservación.

Los birdwatchers son turistas que poseen mayormente educación superior, así como conocimientos sobre ecología y conservación. Esta característica es muy importante, ya que ellos no solo observan aves, sino que, con sus aportes y conocimientos, identifican problemas locales y brindan aportes a la investigación científica. Ellos mismos buscan reducir el impacto ambiental en los distintos ecosistemas que visitan para lograr mantener el equilibrio en la naturaleza.

Si una comunidad determinada posee territorios propicios para observar aves, ya sea por la diversidad o por la presencia de especies endémicas, ésta debería verse beneficiada con los turistas que la visitan. Los ingresos deberán servir para mejorar la calidad y nivel de vida de los pobladores, así como para fomentar la realización de proyectos a mediano y largo plazo. Esto permitiría que los mismos pobladores perciban, la necesidad de proteger estas áreas evitando la deforestación, quema de vegetación (para la agricultura incipiente), cacería y otras amenazas. Bajo esta perspectiva, los pobladores deberían concebir esta actividad, como una fuente permanente de ingresos y abogar por conservar el medio ambiente.

Los birdwatchers identifican áreas -como parte de sus recorridos- que posiblemente son mal utilizadas o carecen de algún interés económico, logrando convertirlas en destinos interesantes. Incluso, pueden proponer y fomentar la creación de zonas privadas de conservación. Esta revalorización de áreas y el aprovechamiento racional de los recursos naturales de manera sostenible debe ser el norte hacia donde se dirijan las futuras políticas de conservación.

El Perú: destino apasionante y fabuloso

El Perú presenta todas las características para convertirse en un destino obligatorio para los amantes de las aves, científicos, aventureros y turistas. Su biodiversidad, así como la variedad de climas y regiones, son los principales motivos que lo hacen tan fascinante para una verdadera experiencia en la naturaleza.

Nuestro país está incluido dentro de los 12 países con mayor megadiversidad de especies (en dicha lista están Brasil, Colombia, Madagascar, Zaire, China, México y otros, los cuales representan en su conjunto el 70% de la biodiversidad del planeta). Asimismo, es un centro importante en el mundo de material genético por su biodiversidad en fauna, flora y microorganismos. A esto debe sumarse el alto índice de especies endémicas, es decir aquellas que solo habitan en el Perú o en zonas determinadas del país, y el gran número de especies de distribución restringida, es decir las que se encuentran exclusivamente en un hábitat determinado.

Nuestro territorio alberga más de 1,800 especies de aves (19% de todas las especies en el mundo y 45% de todas las especies de aves del nuevo trópico), de las cuales 125 son endémicas. Adicionalmente ocupa el segundo lugar en el mundo después de Colombia, que cuenta con cerca de 1,815 especies registradas.

La gran diversidad de aves, así como la alta cuota de especies endémicas y de distribución restringida se deben principalmente a la variedad de ecosistemas y climas que tiene el país. El Perú posee 84 zonas de vida de las 117 existentes en el planeta (mas del 80%), 11 ecoregiones y tres grandes cuencas hidrográficas (la del Pacífico, la del Atlántico y la del Lago Titicaca) que abarcan en su totalidad 12,201 lagos y lagunas, así como 1,007 ríos.

Diversidad amenazada

Todas estas características convierten al Perú en un punto de referencia, así como en un destino obligado para los observadores de aves nacionales y los de otros países, en especial de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania. Sin embargo, nuestra gran biodiversidad se encuentra amenazada, principalmente en los Andes Tropicales y en el Bosque Seco del Noroeste. Las principales amenazas son las actividades humanas como la tala ilegal, la cacería furtiva, la utilización no planificada de terrenos para la agricultura y la ganadería, y el comercio ilícito de especies silvestres.

Proteger la biodiversidad y utilizarla de manera sostenible nos ofrece una magnifica posibilidad para incentivar el turismo y generar recursos aplicando estrategias de conservación focalizadas. Aún queda mucho por investigar y descubrir en nuestro territorio, por lo que solo un trabajo serio, proyectado a generar mejoras en la calidad de vida de nuestros pobladores, puede asegurar que aprovechemos nuestros recursos de manera racional. De este modo no solo vendrán más turistas, sino que nosotros mismos podremos beneficiarnos con lo que poseemos y entenderemos por qué nuestro país es considerado un país megadiverso. Es hora ya que dejemos de ser “los pobres sentados en un banco de oro”.


Anexo:

Perú: País Megadiverso:

Nuestra patria ocupa un lugar privilegiado en el mundo en cuanto a la diversidad de especies y material genético, por lo que es considerado un país megadiverso.

· Primer lugar en peces con 2,000 especies (10% del total mundial).
· Segundo lugar en el mundo en especie de aves y primates y sexto en mamíferos.
· Con respecto a los países tropicales, segundo lugar en aves (1,800 especies) y primates (34 especies), tercero en mamíferos (361 especies), cuarto en mariposas (4,300 especies*), quinto en reptiles (297 especies) y anfibios con 252 especies.
· En cuanto a la flora, el Perú posee cerca de 25,000 especies (10% del total mundial), de las cuales 30% son endémicas. Ocupa el primer lugar en el mundo en especies nativas domesticadas y en orquídeas con más de 4,000 variedades.
· En superficie de bosques ocupa el segundo lugar en América Latina y cuarto a nivel mundial. Posee el 13% de los bosques tropicales amazónicos.
· El Perú tiene 11 ecoregiones: el mar frío, el mar tropical, el desierto costero, el bosque seco ecuatorial, el bosque tropical del Pacífico, la serranía esteparia, la puna, el páramo, los bosques de lluvias de altura (selva alta), el bosque tropical amazónico (selva baja) y la sabana de palmeras.
· Posee ecosistemas caracterizados por su altísima biodiversidad, tales como: el mar frío de la Corriente Peruana; los bosques secos en la costa norte (con una alta tasa de endemismo de flora y fauna); la puna (donde destacan los lagos Titicaca y Junín, refugios únicos de muchas especies endémicas); la selva alta y los bosques tropicales amazónicos, donde la diversidad de especies es impresionante.
· Posee el 84% de biomas (comunidad de plantas y animales con formas de vida y condiciones ambientales similares) existentes en el mundo.
* En la cuenca del Río Madre de Dios se han identificado 1209 especies en 55 km².


Artículo publicado el 1o de seiembre de 2006 en el Suplemento Semana del Diario El Tiempo de Piura.

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