lunes, 15 de junio de 2009

GUSTAVO DEL SOLAR: UNA VIDA DEDICADA A LA NATURALEZA

En estas líneas rendimos un merecido homenaje a Gustavo del Solar, agricultor, político y conservacionista que forjó una de las mayores gestas para la preservación de nuestra fauna silvestre: la conservación de la pava aliblanca (Penelope albipennis) que cumple 30 años desde su redescubrimiento.

Don Gustavo fue un tenaz impulsor de las primeras propuestas legislativas relacionadas a la conservación del medio ambiente. Su amplia trayectoria en las movedizas arenas de la política y la conservación lo convierten en fuente de primer nivel cuando se trata del desarrollo de la legislación y la cultura conservacionista en nuestro país. Hoy pasa sus días entre su casa en Lima y su fundo en Chancay, alejado de las inagotables jornadas de trabajo en el norte. Se ha vuelto muy crítico del accionar de los políticos que rigen el destino del país y de aquellos que dicen defender al medio ambiente: “aún queda mucho por hacer en el país y mucho tiempo no tenemos”, dice.

El descanso del guerrero

Ya está casi repuesto del accidente que sufriera hace unos meses. Se le nota algo cansado. Mientras charlábamos en su residencia limeña, me distraje varias veces con los trofeos de cacería que exhibe en su sala. Él fue también un reconocido cazador deportivo que recorrió gran parte de nuestro territorio, África y otros países. Me dice que ya se retiró de la política, la cacería y, me confiesa, que su ciclo en el terreno de la conservación ya terminó. El retiro de la política fue “más rápido y menos doloroso” debido a la “falta de compromiso de nuestros gobernantes”.

El redescubrimiento

La historia comenzó cuando el primer ejemplar de Penelope albipennis fue recolectado por Jean Stolzmann (1876) en el delta del río Tumbes. En 1877 fue descrita en por el científico polaco Ladislao Taczanowski y, durante un siglo, permaneció fuera de los reportes científicos y se le creyó extinta. Sin embargo, en la década del 60, la ornitóloga alemana María Koepcke informó que esta especie podría habitar en el norte y animó a su amigo Gustavo para que se trasladara a Olmos. Durante ocho años, Del Solar investigó la zona hasta que un buen día, un poblador local, Don Sebastián Chinchay, le informó haber visto “un ave negra con alas blancas como las pavas criollas”.

Así, en compañía del reconocido ornitólogo norteamericano John O’Neill, realizó una expedición para comprobar si lo que Chinchay había visto era lo que él buscaba. El 13 de setiembre de 1977, cien años después del primer reporte, divisaron un ejemplar. En 1978 fundó el zoocriadero Barbara D’Achille en su hacienda ubicada en Olmos para criar y reproducir ejemplares de pava aliblanca que serían reintroducidos en su hábitat natural, los bosques secos del norte peruano. El resultado ya es conocido.

La curul de Don Gustavo

Don Gustavo fundó el Partido Popular Cristiano (PPC) en Lambayeque, con sede en Chiclayo. En 1990 fue elegido diputado por Lambayeque, obteniendo la más alta votación preferencial. Fue miembro de las comisiones de Agricultura y de Medio Ambiente y ese mismo año presentó el proyecto del Código de Medio Ambiente y los Recursos Naturales, que fue aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados (D.L. n° 613), vigente hasta el 2005 año en que se aprueba la Ley General del Medio Ambiente que deroga todo lo anterior. El Código representó un gran avance en materia ambiental y sentó las bases para incorporar el tema ambiental en la vida jurídica del país.

Cuando el gobierno de turno impuso una política de total apertura al capital extranjero hubo un intento de licitar el lote 41, ubicado dentro de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, a la Texas Crude Exploration Inc. para la explotación petrolera. Don Gustavo logró hacer prevaler el artículo 71 del Código del Medio Ambiente que estipulaba que no se podía explotar recursos no renovables dentro de un área natural protegida, y obligó al gobierno a dar marcha atrás. La férrea defensa de nuestro patrimonio le valió el apelativo de “Pacayita” en la Cámara de Diputados. Sin embargo, su labor fue truncada el 5 de abril de 1992 debido al autogolpe de Alberto Fujimori.

Su última acción política fue el intento de que el Congreso nombre a la pava aliblanca como ave nacional pues, a diferencia del gallito de las rocas (Rupicola peruviana), ésta es endémica del Perú. El proyectó contó con el apoyo de personalidades nacionales e internacionales pero no logró ser aprobado. Ya en el 2003, se declaró a la pava aliblanca especie de interés nacional (Ley N° 28049).

La dedicación y perseverancia de Don Gustavo del Solar nos estimula a seguir luchando por un mejor futuro. Luego de conversar con él, me queda claro que los problemas se solucionan encarándolos y afrontándolos y no esperando que alguien los solucione. Desde un merecido descanso y con la suficiente autoridad para despabilarnos, creo que su mensaje es claro: defendamos lo nuestro y forjemos un mejor país para todos.

Artículo publicado en la Revista Viajeros Año 5 N° 24 (Setiembre 2007)

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