domingo, 14 de junio de 2009

EXPERIENCIAS EN TUMBES. CONOZCA UNA DE LAS ZONAS MÁS RICAS DE NUESTRO PAÍS

He regresado, una vez más, a Tumbes. Esta vez lo he hecho por motivos laborales. No obstante, he podido disfrutar de esta cálida ciudad que cada día progresa y sigue luchando para salir adelante. Tumbes tiene mucho por ofrecer. Sus hermosas y tranquilas playas, su buena mesa, su privilegiada naturaleza y el buen trato de su gente convierten a esta zona del país en un destino acogedor. ¡No saben de lo que se pierden! Visite Tumbes, no se va a arrepentir.

En un par de días se pueden conocer y disfrutar tres de las once ecoregiones del Perú: el Mar Tropical, el Bosque Seco Ecuatorial y el Bosque Tropical del Pacífico. Además, se puede visitar el ecosistema de manglares y aprovechar para darse un “saltito” al Ecuador. Todo está “aquicito nomás” y la carretera, así como las vías terrestres, está en buen estado. Si elige a la ciudad de Tumbes como su “centro de operaciones”, podrá visitar desde allí el Santuario Nacional los Manglares de Tumbes, a solo media hora y conocer este importante reservorio de flora y fauna. Puede visitar el Parque Nacional Cerros de Amotape y si dispone de más tiempo, la Reserva Nacional de Tumbes o el Coto de Caza El Angolo. Estas tres áreas naturales protegidas forman la Reserva de Biósfera del Noroeste, una de las tres Reservas de Biósfera que posee el país, junto con la del Manu y Huascarán.

Los balnearios de cálidas aguas y de gran belleza como Puerto Pizarro, Zorritos, Acapulco, Punta Mero y Punta Sal, son una buena opción para relajarse. Además, a solo una hora aproximadamente, se encuentra el balneario piurano de Máncora. La posibilidad de tener tan cerca al mar y a los bosques seco y tropical del Pacífico, solo es posible en esta región. Según me comentaron algunos guardaparques del Parque Nacional Cerros de Amotape, aún se pueden encontrar especímenes del cocodrilo de Tumbes (Crocodylus acutus) y de la nutria del Noroeste (Lutra longicaudus). En el Santuario Nacional Manglares de Tumbes, podemos encontrar ejemplares del perrito conchero (Procyon cancrivorus), también conocido como oso o mapache cangrejero. Todas estas especies están amenazadas de extinción y están protegidas en esta pequeña porción de nuestro territorio que merece ser visitada.

Tumbes City

En la Plaza de Armas de Tumbes pululan los tumbesinos durante todo el día. Y es así como, luego de comprar el diario, busqué inútilmente un lugar donde sentarme para leer con calma. De pronto escuché el sonido de unas trompetas que anunciaban algún acto marcial. En segundos, todos los que se encontraban en el lugar dirigieron su mirada hacia el pabellón nacional que se encontraba en una de las esquinas de la plaza.

Los que estaban sentados se pararon sin dudarlo, los niños dejaron de corretear, los vendedores de golosinas se detuvieron, incluso un par de personas disfrazadas de Barney que entretenían a los niños interrumpieron su faena. Todos se pararon firmes con mucha solemnidad mientras duró la corta ceremonia para bajar la bandera patria. Yo me encontraba casi en medio de la plaza y la verdad es que me “agarró frío” y por un momento dude sobre lo que debía hacer.

Felizmente que en esos cortos minutos no sonó el celular, sino hubiese sentido que me iban a mandar al paredón. Debo confesar que me sentí un bicho raro. Pero claro, nuestros hermanos tumbesinos sí saben lo que es una guerra y lo que es estar casi en el frente de batalla. Los habitantes del departamento fronterizo sí han vivido un conflicto bélico. Ahora muchos ecuatorianos visitan Tumbes y Piura para disfrutar de sus playas y su comida. Según me cuentan, atrás quedaron las rencillas. Felizmente.

Diarios de motocicleta

Uno de los recorridos que hice por esta zona lo realicé en una motocicleta con el fin de atravesar de oeste a este el Parque Nacional Cerros de Amotape. Conocí un caserío llamado Capitán Hoyle, ubicado a pocos kilómetros del Ecuador, en el distrito de San Jacinto, en la provincia de Tumbes. La frontera natural con este país es el lecho de un río. Pasar al país vecino supone, desde este caserío, solamente cruzar la quebrada. En este lugar percibí el abandono que sufre un pueblo olvidado por las autoridades y que francamente se encuentra “en el fin del mundo”. La pobreza campea por doquier. Como comentaba con el Teniente Alcalde, las autoridades solo los visitan cuando se acercan los comicios electorales, luego que “Dios los proteja”.

Realmente me ha perturbado conocer esta realidad. El abandono es tal, que estos compatriotas tienen luz solo porque han “pirateado” la red eléctrica del Ecuador. Además, solo captan en sus radios las señales del país vecino. Por otro lado, estuve también “al otro lado” y haciendo una leve comparación, las diferencias saltan a la vista: nuestros vecinos están más integrados a un Estado que sí los contempla. Si no empezamos nosotros mismos a sacarlo adelante, ¿quién debe hacerlo?

Artículo publicado el 22 de octubre de 2007 en la versión online de la Revisa Viajeros:
http://www.viajerosperu.com/articulo.asp?cod_cat=7&cod_art=694

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