domingo, 14 de junio de 2009

LA INTEROCEÁNICA SUR Y LOS ORGANISMOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS

Hace pocos días leí en los diarios un anuncio referido a la Interoceánica Sur (IS). ¿A quién beneficiará más esta carretera? ¿Al Perú o al Brasil? Creo que el más beneficiado será el país carioca, porque necesita sacar su soya genéticamente modificada. Si bien nos han querido vender la idea de que esta obra traerá empleo, trabajo y desarrollo, ¿qué beneficios son ésos? El comercio con el país vecino no es un mecanismo que genere grandes ingresos para el Perú. Más bien, la exportación de productos brasileros a través de nuestros puertos, a mercados como el de China, será lo que mayores beneficios le traiga... a Brasil.

En un artículo que publiqué hace poco, me atreví a decir que la IS es el Caballito de Troya de los brasileños para ampliar sus fronteras comerciales. Brasil ya ha deforestado miles de hectáreas de bosques para la plantación de soya. ¿No querrá expandir sus monocultivos a nuestro país? Pues el Perú aún se conservan grandes extensiones de bosque que, tal vez para algunos ojos, estén aptas para una agricultura extensiva. China es una gran potencia mundial comercial y está cada vez abarcando más mercados. Este “tigre asiático” es uno de los principales compradores de madera (legal o ilegal), así como de la soya y ya debe ver con mucha alegría los avances de la IS. Hoy en día es inevitable detener la construcción de la IS, eso está claro.

De más está decir que el impacto que tendrá la IS, en cuanto a la diversidad biológica, será severo y tal vez irreversible. Es necesario exigir que se hagan los mayores esfuerzos para aminorar los efectos en los corredores biológicos que únen las Áreas Naturales Protegidas en Madre de Dios. Es imprescindible exigir la presencia del Estado y en especial de la sociedad civil, con el fin de fiscalizar y denunciar los hechos que atenten contra el patrimonio de todos los peruanos.

Los organismos genéticamente modificados (OGM)

La soya brasilera es un producto de gran demanda internacional y de origen transgénico, es decir, es un OGM. Dichos organismos son aquellos a los que se les ha injertado determinados genes de otras especies, para generar propiedades ajenas a su estructura natural; tales como la resistencia al frío, a agroquímicos o a ciertas plagas de insectos. Así también, se les introduce vitaminas o algunas vacunas. Su uso ha generado un gran debate entre científicos, grupos ecologistas y diversas autoridades de todo el mundo.

Si bien para muchos puede sonar beneficioso el uso de los OGM, ya que éstos son más rentables y generan una mayor producción de alimentos, existe un principal problema al respecto: la incertidumbre. Nadie sabe a ciencia cierta qué efectos podrá tener su uso en los seres humanos y en la naturaleza. Entre los principales riesgos están la resistencia de los OGM a los antibióticos, como es el caso del maíz transgénico; así como la posible creación de nuevas cepas de enfermedades conocidas más resistentes o nuevas que pueden tener efectos muy dañinos, debido a la recombinación de virus y bacterias que se utilizan en la creación de los OGM.

Asimismo, muchos de los OGM pueden retener excesivas cantidades de residuos tóxicos ya que son más resistentes a los herbicidas, como es el caso de la soya transgénica. Adicionalmente, muchos de los alimentos de este tipo pueden contener proteínas transgénicas para las cuales no hay métodos seguros que determinen si poseen o no capacidad alérgica para el hombre. Ante esta incertidumbre, ¿qué nos espera? No lo sabemos aún. Parte del problema para los científicos es identificar la ubicación del “nuevo” gen en la cadena cromosómica, lo que podría ocasionar que dicho gen se ubique fuera del núcleo y que se recombine con consecuencias imprevisibles.

Los OGM y el medio ambiente

Existen también riesgos potenciales para el medio ambiente referidos al uso de los OGM. Éstos consisten en la posibilidad de que los transgénicos se crucen con los productos naturales y que se produzca una mayor contaminación en el medio ambiente debido al mayor uso de productos químicos. En el primer punto, no se sabe tampoco qué impactos futuros podrán tener los OGM en los seres vivos; sin embargo, también existen algunos beneficios que se le otorgan a los productos transgénicos; por ejemplo, que el proceso de modificación genética demora mucho menos que las técnicas tradicionales del mejoramiento de especies.

A eso se le debe sumar que la cosecha por metro cuadrado de un OGM es mucho mayor que la de un producto tradicional. Este argumento puede ser utilizado para afirmar que los OGM evitan la deforestación, ya que dichos alimentos requieren menos tierras para la cosecha, limitando la deforestación que es una de las mayores amenazas de la diversidad biológica (ojo con este argumento). Tal vez en el país ya estamos consumiendo algunos OGM de manera indirecta (maíz importado para pollos) o sin saberlo. Muchos productos no presentan una etiqueta que indique su composición. Esperemos que con la IS y con los TLC no nos invadan ni nos sorprendan. Busquemos lo mejor para nosotros y para el ambiente que nos rodea.

Artículo publicado el 13 de julio de 2007 en la versión online de la Revista Viajeros:
http://www.viajerosperu.com/articulo.asp?cod_cat=11&cod_art=615

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