viernes, 12 de junio de 2009

SOBRE ECUADOR, NUEVAS ESPECIES, EL PEZ PAYASO Y SOBRE DARWIN


Hace unos días, mientras esperaba en un semáforo para cruzar la Av. Javier Prado, observaba uno de esos buses de dos pisos para turistas. Todos los “gringos” sonreían y tomaban miles de fotos totalmente despreocupados de lo que sucedía a sus pies. Un par de horas atrás, había llegado de Ecuador, donde, de manera similar, deambulé por el país norteño como un turista más tomando fotos a discreción. ¿Cuál es la diferencia entre ser un ciudadano observado por turistas y ser el turista observando ciudadanos? Yo creo que la diferencia radica en qué tipo de turismo hacemos.

En mi opinión y según mi experiencia, no es lo mismo viajar a un lugar como un simple turista dispuesto a conocer solo lo que nos dice la guía de turismo, que ir a un lugar a empaparse y a conocer una realidad distinta que nos puede enriquecer y de la cual podemos aprender algo. Lo digo porque estando en Ecuador fui catalogado seguramente por los ecuatorianos como uno más de los miles de turistas que visitan ese país; no obstante, además de ver lo obligatorio, me tomé el tiempo para observar a nuestros vecinos.

El quiteño es un tanto esquivo y te manda al desvío con mucha facilidad. Ante cualquier pregunta que les hiciese, no me daban una respuesta clara que realmente me ayudase. En Mindo (un lugar hermoso a dos horas al oeste de Quito) me topé con dos chilenas que me dijeron que el trato que habían recibido fue de primera. Me mordí la lengua. Como turista de a pie la pasé muy bien. Ya seguiré con el tema. Este es un pequeño desahogo.

Sana envidia

Según algunos diarios, se han descubierto nuevas especies de anfibios (se habla de diez) en los territorios fronterizos entre Colombia y Panamá. Adicionalmente, en la expedición de tres semanas en la selva tropical lluviosa, los científicos se toparon con mamíferos muy pocas veces antes vistos. Así, los investigadores de Conservación Internacional (CI) y de la Fundación Ecotrópico anunciaron en Bogotá, Colombia, que entre los nuevos anfibios, tres de ellos se trataban de las denominadas ranas transparentes, a las cuales se les puede observar los órganos internos a través de la piel.

Asimismo, se informó que en las faldas cubiertas por la tupida vegetación del cerro Tacarcuna, en Panamá, se encontraron tres especies de ranas venenosas y dos especies más, una de ellas con patas naranjas. El director colombiano de CI, José Vicente Rodríguez-Mahecha, afirma que la zona es una “verdadera Arca de Noé”. En total, se registraron 60 especies de anfibios, 20 de reptiles y 120 de aves en esta zona del noreste de Colombia.

En la expedición también se observaron tapires centroamericanos, pecaris y cuatro especies de primates como el mono coto de Tumbes o mono aullador (Alouatta palliata) y monos capuchino (del genero Cebus), los cuales están altamente amenazados, pero que, sin embargo, por lo agreste y difícil acceso a esta zona, se hayan de alguna manera (aún) protegidos. Qué bueno escuchar esta noticia, pero tal vez acá en el Perú también existen zonas de difícil acceso que guardan seguramente grandes descubrimientos.

Me da algo de sana envidia saber que en la hermana república… ¡mentira! Me da bronca que estos anuncios se repitan sin que aparezca el nombre del Perú. No solo en Colombia y Panamá se han descubierto nuevas especies, sino lo mismo sucede en Australia, Madagascar, Borneo y en otras partes del planeta. ¿Y por qué no acá? Pues porque no invertimos casi nada en investigación, y si en todo caso se realizan dichas expediciones, los créditos son de investigadores extranjeros. ¿Hasta cuándo?

El pez payaso se raya

Como ya lo he comentado en otros artículos, la gran cantidad de CO2, presente en la atmósfera debido a las actividades productivas humanas, ocasiona que las aguas marinas, a través de la captación del dióxido de carbono, se acidifiquen cada vez más. Este proceso es peligroso pues debilita a los corales, caparazones y conchas de mucha fauna marina adaptada a desarrollarse en medios alcalinos. Otra víctima de este cambio es el conocido pez payaso (Amphriprion percula), es decir, el mismo de: “Salvando a Nemo”.

Debido a que las crías necesitan el olfato para orientarse dentro de un determinado pH marino, con la progresiva acidificación de los mares, este peculiar pez está perdiendo progresivamente la brújula dentro del mar. Así lo han determinado investigadores australianos de la sección de biología marina y tropical de la Universidad James Cook.

El agua marina “normal” tiene un pH estimado de 8,15. Conforme este valor desciende, el agua se vuelve más ácida. Las crías de “Nemo” buscan refugio en arrecifes en este medio alcalino, no obstante cuando se sometió a los pececitos a un medio marino ácido (pH de 7,8) estos cambiaron drásticamente su conducta. Bajo estas condiciones, las crías y algunos ejemplares adultos buscaban protección en zonas donde normalmente no lo hacen como son los humedales. Los resultados fueron expuestos en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences".

Y con un pH de 7,6 las crías simplemente no reaccionaban ante ningún estimulo. Al parecer, ante un valor muy bajo del potencial de hidrogeno, las señales químicas en el sistema nervioso se ven interrumpidas sin alterar el olfato. Lo que aún debe determinarse es si esta interrupción en el sentido del olfato del pez payaso se logra recuperar o se pierde. Lo preocupante además es saber si los animales se pueden adaptar a estos cambios naturales que suceden muy rápido.

Como se estima, los mares del planeta han captado en los últimos 200 años por lo menos el 30% de todo el CO2 producido por el hombre, ocasionando que el pH descienda cien veces más rápido que los últimos 650,000 años. En nuestro litoral no se registran peces payaso, pero en nuestra costa sí habitan algunos payasos que se las dan de vivos contaminando y depredando descaradamente nuestro medio ambiente. Habrá que mandarles un tiburón que les dé vuelta.

Darwin reloaded

En el 2009 se conmemoran los 150 de aparición de la gran obra del científico inglés Charles Darwin, “El origen de las especies”, así como 200 años de su nacimiento. Sin duda la obra de este gran científico inglés marcó una pauta fundamental para entender el origen del hombre y para comprender mejor todo lo que nos rodea. Así, mientras los ecólogos y genetistas reportan nuevos descubrimientos que defienden las tesis de Darwin, los creacionistas llevan los conocimientos del padre de la evolución a un terreno político que confronta diversas maneras de interpretar la realidad.

Su teoría sobre la evolución de las especies revolucionó el planeta, sin embargo, para muchos ser llamado darwinista equivale a un insulto. ¿Cómo explicar esto? Para intentar una breve respuesta utilizaré parte de la explicación dada por el periodista alemán Jürgen Neffe: “No es lo mismo Darwin que darwinismo. Esas cuatro últimas letras (ismo) pueden cambiar todo de manera radical; y diferencian a la ciencia de la cosmovisión, a la idea de la ideología, y a la biología del ‘biologismo’”. Para Neffe, “a ningún gran científico, ya sea Newton, Einstein o Planck, se le ha otorgado el honor de nombrarlo fundador de algún “ismo” en la historia”.

No obstante, este honor en la historia le ha costado bastante. Darwin sigue siendo entre los biólogos un referente ineludible que los diferencia de los creacionistas, no obstante cuando se habla de darwinismo se interpreta muchas veces una postura social que aboga por los más fuertes en la competencia del día a día. De esta manera, según Neffe, llamar a alguien darwinista puede ser negativo, pues implicaría tildarlo de egoísta, antisocial y de insensible. Una relectura de este genio es imprescindible.

Finalmente, quiero terminar con un par de comentarios finales a modo de conclusión. Aprovechemos cada viaje para enriquecernos a través de todos los detalles que podamos captar. No seamos viajeros autómatas y acartonados. Busquemos lo que a simple vista no se ve, es decir, la idiosincrasia de la gante para entender mejor dónde estamos. Y para terminar recomiendo revisar la vida y obra de Darwin, así como su (r)evolución.


Artículo publicado el 12 de febrero de 2009 en la versión online de la Revista Viajeros:

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